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domingo, 14 de agosto de 2016

Alfonso XII. Rey de España (1857-1885)


Rey de España, nacido el 28 de noviembre de 1857, en el Palacio Real de Madrid, y muerto, antes de cumplir los veintiocho años, víctima de la tuberculosis, el 25 de noviembre de 1885. Accedió al trono español el 29 de diciembre de 1874, gracias al golpe de Estado que dio el general Martínez Campos.
                    
Segundo hijo de la reina Isabel II, y primer varón, a los once años tuvo que exiliarse junto con toda la familia real por las convulsiones políticas del Sexenio Revolucionario que provocó el destronamiento de su madre. Alfonso, desde pequeño, dio muestras de ser un príncipe enfermizo y propenso a los resfriados, a lo que se unía su carácter dócil, sencillo y leal para con sus protectores. No obstante, demostró una gran entereza de espíritu, franqueza y jovialidad que le hizo ser muy querido por todo el pueblo. Alfonso XII, como monarca, quizás ha sido el rey más popular y amado por sus súbditos, y en especial por el pueblo de Madrid. Sin duda alguna, hubo en la vida de Alfonso circunstancias que alentaron la faceta popular de este rey, muchas de ellas luego engrandecidas por el sentido romántico que se le dio: el casamiento por amor con su prima María de las Mercedes, la muerte prematura de ésta que postró al rey en un estado de melancolía perpetuo, los diversos amores ilícitos que tuvo el rey, entre los que destaca el que mantuvo con la cantante Elena Sanz, y para finalizar, el hecho de que el rey muriese de la más romántica y popular de las enfermedades: la tuberculosis. Todo este cúmulo de anécdotas, más las que se inventó después el pueblo madrileño, dieron pie para perpetuar la imagen del rey cercano al pueblo, en sus males y en sus alegrías.

El exilio del príncipe Alfonso duró seis años. En un principio, la familia real fijó su residencia en París, donde continuó la sólida formación del príncipe. La corte española en el exilio estaba obligada a vivir con cierta modestia y privaciones, aspecto éste que luego recordaría Alfonso ya de rey, y que le sirvió para adquirir experiencia personal. En el año 1869 siguió la formación de Alfonso en Roma, bajo la protección de su padrino, el papa Pío IX. En ese mismo año, Alfonso fue enviado a Austria para estudiar en uno de los colegios más aristocráticos de Europa, el Theresianum, en la ciudad de Viena. Permaneció en ese colegio tres años, donde el futuro rey recibió experiencias y sorpresas que absorbió con auténtico deleite, resultando ese período crucial en su formación. Fue en Viena donde empezó a desarrollarse intelectualmente y a acercarse progresivamente al mundo de la política, del que había estado ausente hasta el momento.

En España el fracaso de la monarquía demo liberal de Amadeo de Saboya (impuesto por el general Prim), la tercera guerra carlista, la revuelta cantonal y la insurrección cubana, hicieron que ciertos sectores de peso provenientes de las antiguas filas de los moderados y unionistas de la época isabelina, liderados por Cánovas del Castillo, comenzaron a trabajar de firme en una cada vez más factible restauración monárquica en la figura del príncipe Alfonso. Dicha restauración no era posible en la persona de Isabel II, puesto que su regreso hubiera contado con múltiples oposiciones. Cánovas del Castillo pudo convencer a Isabel II para que abdicara en favor de su hijo Alfonso. Así, el 25 de junio de 1870, Isabel se resignó “por razones de Estado” y abdicó sus derechos al trono en su joven hijo, al que se le designó como príncipe de Asturias. Cánovas del Castillo consiguió con esta medida dos propósitos: restaurar la dinastía borbónica en la figura del príncipe Alfonso, más preparado y desvinculado de los modos monárquicos antiguos; y por otra parte, preparar el terreno para instaurar el sistema político del bipartidismo. Cánovas del Castillo se hizo cargo de la educación del príncipe, así como de su posterior proyección política, esperando el momento adecuado para regresar a España.

La Primera República
El reinado de Alfonso XII.

Cánovas del Castillo mandó al príncipe a seguir sus estudios a Inglaterra, a la academia militar de Sandhurt. La intención de tal medida era dotar a Alfonso de una adecuada preparación militar, a la vez que aprendiera el sistema monárquico constitucionalista inglés, del cual Cánovas era un ferviente admirador. Con motivo del decimoséptimo cumpleaños del príncipe (con capacidad legal para reinar), Cánovas del Castillo preparó y alentó la lectura pública del famoso Manifiesto de Sandhurst por parte del príncipe. Aquel documento era toda una declaración de intenciones expositivas del eventual programa que llevaría a cabo el futuro rey en caso de que los españoles le llamaran para ocupar el trono, como el mismo Alfonso declaraba en el texto. En este documento, el príncipe hacía mención a su legitimidad, pero sin aludir para nada a una posible continuidad del régimen isabelino, sino a un régimen nuevo, abierto hacia todas las tendencias.
La conclusión es que Alfonso prometía una monarquía restaurada. El manifiesto cayó sobre un terreno ya bastante propicio para la causa alfonsina. El 3 de enero de 1874, el general Pavía dio un golpe de Estado, irrumpiendo en las Cortes montado a caballo, cuando éstas estaban votando para la elección de un nuevo presidente republicano, toda vez que Emilio Castelar había sido obligado a dimitir por los disturbios que asolaban al país. Esta acción militar no fue un intento de derribar a la República, sino más bien para intentar poner orden en el caos político.

Se formó un gobierno provisional comandado por el incombustible general Francisco Serrano y basado en una constante indefinición y ambigüedad lo que hizo que el final de la Primera República española se acelerase. Este hecho se produjo el 29 de diciembre de 1874 con el último pronunciamiento militar exitoso de viejo corte isabelino, a cargo del general Martínez Campos, quien se había sublevado en Sagunto, proclamando por su cuenta a Alfonso XII como rey de España. El 30 de diciembre se constituyó un gobierno provisional bajo la dirección de Cánovas del Castillo. Realmente, el golpe militar de Martínez Campos disgustó profundamente a Cánovas del Castillo, que estaba preparando el triunfo de la restauración por medio exclusivamente legales y políticos. Martínez Campos, en su proclama golpista dirigida a Cánovas del Castillo, le desveló que no tenía intención alguna de lucrarse ni de acceder al poder, como realmente así fue. Por lo tanto, el triunfo político correspondió totalmente a Cánovas del Castillo, apareciendo ante los ojos de todo el mundo como el padre de la Restauración. Martínez Campos pasó inmediatamente a un segundo plano.

El 9 de enero de 1875 entraba Alfonso XII en Barcelona, ya como rey de todos los españoles. Seguidamente, el 14 de ese mismo mes hacía lo propio en Madrid, bajo el delirio de todo el pueblo que lo aclamaba con auténtico fervor y pasión. El recibimiento del pueblo fue inenarrable, sin precedente alguno desde la llegada de Fernando VII, su abuelo, en 1814. En seguida fue identificado como Alfonso XII el Pacificador, ya que fue presentado como el símbolo de la concordia y de la reconstrucción. Alfonso XII aglutinó en torno a su persona las simpatías de todos los espectros políticos del país, a excepción de los últimos reductos carlistas.
Cánovas del Castillo, en su puesto de jefe del nuevo gobierno, comenzó a diseñar el nuevo sistema político de la Restauración. Alfonso XII supo responder a la confianza que en él se depositaba. Su reinado fue el más tranquilo del siglo XIX español, se logró la paz y la prosperidad. Alfonso XII dejó obrar a los políticos, reinando siempre constitucionalmente y con un exquisito tacto, puesto que nunca dejó entrever simpatías o antipatías hacia los distintos bandos políticos.

Fue un rey absolutamente neutral, tal como él mismo se había propuesto y presentado en el famoso manifiesto inglés. Aunque su papel político fue pasivo, desde el año 1883 empezó a intervenir activamente en los asuntos de Estado, siempre en un papel de árbitro. Su muerte prematura impidió constatar el alcance y los resultados de dicha orientación.

Como militar se adjudicó un gran éxito al comandar personalmente las tropas reales en la tercera guerra contra los carlistas. Gracias a su presencia, las tropas reales, desorientadas y sin saber qué régimen defendían, pudieron reagruparse en torno a un ideal y preparar a fondo una gran campaña ofensiva. La campaña terminó victoriosamente en el año 1876, con el problema del carlismo resuelto definitivamente. También se logró zanjar la peligrosa insurrección cubana con la Paz de Zanjón en el año 1878.

Alfonso XII se embarcó en la realización de una política populista con el objeto de revalorizar la institución monárquica. Para ello viajó por todo el país, recabando adhesiones y simpatías del pueblo, inaugurando líneas de ferrocarriles, asistiendo a fundaciones de hospitales y acudiendo a zonas catastróficas y pobres del país. También se realizó una gran gira por Austria, Alemania y Francia. Precisamente, a su paso por Alemania, hizo un comentario favorable al Reich alemán, insinuando la posibilidad de una alianza con Alemania. Esta noticia fue tomada por Francia, enemiga de Alemania, como una afrenta y amenaza, lo que provocó una crisis entre Francia y España que a punto estuvo de resolverse por las armas. Alfonso XII arregló el asunto no dándole la mayor importancia, por lo que poco a poco el clima de sosiego fue restablecido entre ambas delegaciones diplomáticas.

El gobierno de Canovas del Castillo.

Alfonso XII se casó dos veces. El 23 de enero de 1878 con su prima, doña María de las Mercedes de Orleans, hija de los duques de Montpellier. La boda fue muy popular y sonada en todo el reino. Cinco meses después moría la reina, a la edad de diecisiete años: la última reina cantada y alabada por los romances del pueblo.                          

[El pueblo español cantó la muerte de María de las Mercedes y la tristeza de Alfonso XII constatando así el gran afecto que sentían por sus reyes].

En octubre de 1878, Alfonso XII sufrió un atentado del que salió indemne. El 29 de noviembre, presionado por el gobierno, Alfonso XII contrajo nuevamente matrimonio con la archiduquesa María Cristina de Habsburgo-Lorena, con la que tuvo dos hijas, las infantas María de las Mercedes y María Teresa. En 1883 su salud comenzó a dar síntomas preocupantes; su eterno catarro mal curado derivó en una tuberculosis profunda que le hizo postrarse en cama.
Todo el año de 1885 fue un lento declinar de la salud del rey que preocupó a los políticos del momento, puesto que el rey no había cumplido aún los veintisiete años y carecía de descendencia masculina. Su estado se agravó de tal modo en el otoño de ese año que acabó muriendo el 25 de noviembre. La reina María Cristina quedaba encinta, por lo que se demoró, hasta el nacimiento del hijo o hija póstumo, toda decisión en cuanto al problema sucesorio, abriéndose así el período de regencia fijado en el Pacto del Pardo. Por fin, nació el fruto de la unión, era un niño y reinaría con el nombre de Alfonso XIII.

El sistema canovista: La Restauración

Una de las características fundamentales del período denominado de la Restauración fue la reformulación del Estado liberal, encauzando la actividad política dentro de la disciplina de los partidos políticos, y en el marco de las libertades ciudadanas, aunque esto último no llegó a pasar de un plano nominal. Cánovas del Castillo fue el ideólogo de este entramado político, que consagraba la idea de una soberanía compartida entre las Cortes y el monarca, donde ambos poderes sancionaban la Constitución y el corpus legal por el que se debía regir la nación. Para ello, Cánovas del Castillo promulgó la Constitución de 1878, la cual respondía perfectamente a su ideario político: encontrar un verdadero ámbito de encuentro y diálogo de las fuerzas políticas imperantes, aglutinadas en dos únicos partidos que se alternarían con perfecta sintonía en el poder. El objetivo era lograr una especie de co-soberanía entre el rey y las Cortes, con una primacía de esta última sobre el primero.

La práctica política se realizaba mediante la petición del rey de formar gobierno, el cual debía ser sancionado por las Cortes a propuesta del rey. El nuevo primer ministro, elegido a su vez por propuesta del rey y previa aceptación del parlamento, tenía la capacidad para disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones en las que, con toda probabilidad, obtendría la mayoría absoluta, gracias a toda una red de intereses políticos y socioeconómicos existentes en todo el país (caciquismo).
El mecanismo de cambio gubernamental quedaba depositado, no en la voluntad de los electores, sino en el principio de la alternancia obligada de partidos dinásticos en el poder; cosa ésta que se quedó bien fijada en el llamado Pacto del Pardo de 1885. Este acuerdo, sustancialmente, se fijó sobre la base de la rotación en el poder de ambos partidos, el liberal y el conservador, basado en la solidaridad esencial entre ambos.
Esta circunstancia implicó que ambos partidos hicieran causa común frente a cualquier pretensión de “asalto al Estado”, o contra un posible tercer partido que pudiera poner en peligro el sistema bipartidista. Estas dos formaciones políticas eran y estaban formadas por: el Partido Liberal Conservador, liderado por Cánovas del Castillo, que aglutinaba a toda la derecha moderada de antes de la Revolución de 1868; y el Partido Liberal Fusionista, dirigido por Práxedes Mateo
 Sagasta, que aunó en torno suyo a todos los grupos procedentes del Sexenio revolucionario que aceptaron la nueva legalidad. Realmente, ambas formaciones fueron muy similares en cuanto a ideario político y bases sociales, aunque el partido de Sagasta amplió un poco más su espectro social, integrando no sólo a aristócratas y notables, sino también a sectores de los grandes propietarios agrarios, comerciantes de grandes núcleos urbanos e industriales.
Donde realmente coincidieron ambos partidos fue en su ideario económico, puesto que ambos defendieron a ultranza la política proteccionista y la propiedad privada en los medios de producción. Se asistió al nacimiento de la burguesía propietaria, tanto financiera como industrial y a la restauración de las grandes propiedades agrarias, grupos éstos que poco a poco se irían conformando en un núcleo homogéneo de poder, junto con el sector militar, con intereses de ideologías claramente definidas ya a principios del siglo XX.

La Restauración, en definitiva, permitió la aparición de una elite encargada de ejercer y ejercitar el poder y que surgió precisamente de ese bloque homogéneo y oligárquico. El modelo instaurado y desarrollado desde 1875 por Cánovas del Castillo funcionó a la perfección durante todo el reinado de Alfonso XII y durante los primeros años de la regencia. El sistema empezó a mostrar sus fallos, en el año 1898, y llegó a mostrarse totalmente anacrónico y obsoleto en el año 1909, debido al terremoto político que significó la Semana Trágica de Barcelona. El tropiezo colonial africano del año 1921 dio la señal para el comienza de una ofensiva general contra el trono y el ejército, respectivamente representados por el rey Alfonso XIII y el general Primo de Rivera.
 En el año 1923, la dictadura impuesta por Primo de Rivera puso fin definitivo al sistema canovista.

A pesar de lo efímero del reinado de Alfonso XII, éste presenta rasgos de gran trascendencia, con elementos renovadores. Fue de hecho el primer monarca constitucional pleno, a semejanza de los existentes en varios países europeos. Bajo su reinado, España accedió a la modernidad con un impulso renovador en todos sus ámbitos, auspiciados por la Corona. Se trataba de realizar un definitivo viraje que sustrajese definitivamente al país del estancamiento generalizado en el que se encontraba sumido desde hacía siglos. Con Alfonso XII se lograron esos fines.
Fuente:


 

María de las Mercedes de Orleans


Fue la quinta de los hijos de Antonio de Orleans (1824–1890), duque de Montpensier, hijo del rey Luis Felipe I de Francia, y de la infanta Luisa Fernanda de Borbón (1832–1897), hermana de Isabel II, que entonces reinaba en España. Pasó su infancia en Sevilla, ciudad por la que sintió especial predilección. Durante el período del Sexenio Democrático, tuvo que partir hacia el exilio. En diciembre de 1874, se restauró la monarquía en España con el pronunciamiento en Sagunto del general Martínez Campos, a favor del príncipe Alfonso, hijo de Isabel II, que fue proclamado rey de España.
La reina había renunciado a sus derechos dinásticos. Mercedes regresó entonces a España, instalándose con su familia en Sevilla, en el Palacio de San Telmo que ya había sido la residencia familiar.

Dos años antes, en 1872, Mercedes y su primo el príncipe Alfonso habían iniciado una relación amorosa, cuando ella tenía solo 12 años. A pesar de la oposición de Isabel II a la boda, a causa del enfrentamiento que mantuvo con el Duque de Montpensier, y de la preferencia del gobierno por un matrimonio con alguna princesa europea (una de las candidatas deseadas fue la princesa Beatriz del Reino Unido, hija de la reina Victoria), se impusieron los deseos del ya convertido en rey Alfonso XII, celebrándose la boda el 23 de enero de 1878 en la madrileña basílica de Atocha. Fue la Reina consorte más joven de España, con 17 años.
                                    
El matrimonio fue breve por la prematura muerte de la reina Mercedes a causa del tifus cinco meses después. Falleció en el Palacio Real de Madrid, 2 días después de su 18º cumpleaños, acompañada en todo momento por su esposo. Fue enterrada en una capilla del Monasterio de El Escorial, no pudiendo ser en el panteón real, reservado únicamente a las reinas que tuvieran descendencia. La reina Mercedes fue impulsora de la construcción de la Catedral de la Almudena de Madrid, cuya construcción se inició en 1883.
Sus restos fueron trasladados a esta catedral el 8 de noviembre de 2000, en cumplimiento del deseo expresado en su día por el rey Alfonso XII.





        EL 23 de enero de 1878 a las doce de la mañana contraían matrimonio el rey Alfonso XII con doña María de las Mercedes de Orleáns y Borbón en la real Basílica de Atocha. Fue la boda más romántica del siglo, el bello colofón de una apasionada historia de amor. Los jóvenes se conocieron cuando ella era un bebé y él apenas llegaba a los dos años de edad. María de las Mercedes nació y fue bautizada en El Palacio Real debido al deseo de Isabel II de apadrinarla.
A su bautizo precisamente asistió el que se convertiría en su esposo, Alfonso. Sin embargo, fue en su época de estudiante en Viane cuando monarca español quedó prendado de María de las Mercedes. ‘Cuando la vi, me di cuenta de que la quería desde antes de haberla conocido. Desde el primer instante comprendí el porqué de mi existencia’ comentó el joven monarca a un compañero de estudios.
                                
El retrato nupcial de Alfonso XII y María de las Mercedes
se conserva en el Palacio de Riofrío de Segovia.
El vestido fue costeado por Alfonso XII
y costó treinta y dos mil quinientas cuarenta y seis pesetas
de las de entonces
La Reina montó en cólera

Dicen que fue en el transcurso de una reunión familiar cuando contra a todo pronóstico surgió el flechazo entre los primos carnales, Alfonso y Mercedes. Cuentan también que la reina Isabel II montó en cólera al conocer que su amado Alfonso quería casarse con la hija de su hermana y del Duque de Montpensier, que tanto había instigado para destronarla. Sin embargo nada frenó al joven monarca español en su empeño. Ni la oposición de su madre, la reina Isabel II, que no quería que una hija del Duque de Montpensier, llegara a ser Reina de España, y que decía: “No tengo nada contra la infanta, pero Montpensier no transigiré nunca”, ni la oposición del Gobierno, que buscaba una princesa europea, consiguieron disuadir a Alfonso XII.

El debate en las Cortes

El asunto se debatió en las Cortes hasta que uno de los ministros salió en defensa de los enamorados diciendo: “La infanta doña Mercedes está fuera de toda discusión: los ángeles no se discuten”. Se cumple entonces la profecía de una gitana que leyó la mano de la adolescente Mercedes unos meses antes de que los primos se encontraban y se anuncia el enlace. La noticia de un matrimonio por amor tan inusual en aquella época en las cortes europeas encandiló a los españoles. La joven que por aquel entonces tenía sólo diecisiete años además de ser princesa, era española y guapa. Quizás por ello el pueblo de Madrid cariñosamente la apodó ‘Carita de cielo’.

Fue un enlace de grandes festejos, no en vano la pareja se casaba por amor y su historia, llena de romanticismo, enterneció a los españoles que gustaban de oír las historias de palacio. “Quieren hoy con más delirio/ a su Rey los españoles/ pues por amor va a casarse/ como se casan los pobres”, rezaba una coplilla de la época. El triste final de María de las Mercedes, que murió a los dieciocho años de edad, hizo más todavía que aquella real y verídica historia de amor permaneciera en el corazón de la calle.

Los preparativos para la boda

La mayoría de las Diputaciones Provinciales decretaron alguna construcción para la provincia con motivo del enlace real: carreteras, hospitales, iglesias, escuelas... Madrid, por su parte, se vistió de gala y durante semanas se realizaron diversas obras para que la capital luciera en todo su esplendor. Del mismo modo se concedieron algunos indultos con motivo del enlace real. El mismo día, y para que el pan no faltara en ninguna familia, por pobre que fuera, éste se incluyó como limosna en el programa de actos públicos.

El mismo día de la boda se organizaron toda una serie de festejos: a las dos de la tarde se celebró un desfile de las tropas de la guarnición en la plaza de Oriente; a las ocho de la noche, hubo funciones de convite organizado por el Ayuntamiento en los teatros Español, Zarzuela, Apolo, Comedia, Novedades, Alhambra, Variedades, Martín e Infantil; se encendieron cientos de lámparas para iluminar la capital... Un corresponsal francés, impresionado con la belleza de las luces, calculó en "diez mil francos" el gasto que podían generar.

En la Puerta del Sol, las dos farolas centrales eran de luz eléctrica y según algunos diarios daban un esplendor como el de la luna llena en las noches de verano. La fuente de Neptuno, en su base, aparecía rodeada de mecheros de gas encerrados en globos de cristales de colores. El tridente estaba también dibujado con luces de gas. La fuente de Cibeles, por su parte, también estaba rodeada de un círculo de globos de cristales de colores y largos mecheros surtidores brotaban del fondo del agua.

El ajuar de la novia fue enteramente confeccionado en España, y no podía ser de otra forma al tratarse de una futura Reina de España. El vestido fue costeado por Alfonso XII y costó treinta y dos mil quinientas cuarenta y seis pesetas. Los zapatos que le acompañaron fueron planos para que no pareciera más alta que el Rey. Por lo demás, la novia portaba ricas joyas; destacaban por su hermosura, las perlas y los diamantes.

El discurso del rey

Alfonso XII dirigió a la Comisión del Congreso de los Diputados un discurso con motivo de su enlace, en el que entre otras cosas decía: “Señores diputados, el enlace que voy a contraer, inspirado al propio tiempo que por los más puros afectos del corazón por el conocimiento de las altas prendas que adornan a la que ha de compartir conmigo el Trono de San Fernando y de la Católica Isabel, del mismo modo que motiva vuestros entusiastas plácemes, alcanza sin duda los del país, a quien legítimamente representáis, y merece la unánime felicitación de las potencias amigas...”.

Madrid, engalanado

El día de la boda, con Madrid totalmente engalanado, el Rey salió del Palacio Real a las diez y media con toda la comitiva, tomando la calle Mayor, la Puerta del Sol, la carrera de San Jerónimo, el paseo del Botánico y paseo de Atocha hasta la Basílica de Atocha. El cortejo de la novia salió del Palacio de Aranjuez y llegó en tren a la estación de Atocha desde donde se trasladó a la basílica. La desposada había salido a las nueve de la mañana de Aranjuez y su tren había parado en los principales pueblos de la Comunidad de Madrid, en ese entonces: Ciempozuelos, Pinto, Getafe... para que los vecinos de estas localidades pudieran ver a la novia. La contrayente tardó en llegar a Madrid una hora y siete minutos.
                     
La ceremonia tuvo lugar en la Real Basílica de Atocha,
iluminada para la ocasión con más de mil cirios
y fue oficiada por el cardenal Benavides.
Don Francisco de Borbón, padre del monarca,
ejerció como padrino y la madrina fue la infanta Isabel
 -en principio iba a ser doña Cristina, abuela del Rey,
pero tuvo que ser sustituida en el último momento,
debido a una indisposición-.
La ceremonia tuvo lugar en la Real Basílica de Atocha, iluminada para la ocasión con más de mil cirios y fue oficiada por el cardenal Benavides. Don Francisco de Borbón, padre del monarca, ejerció como padrino y la madrina fue la infanta Isabel -en principio iba a ser doña Cristina, abuela del Rey, pero tuvo que ser sustituida en el último momento, debido a una indisposición-.

Ya casados, Alfonso XII y doña María de las Mercedes regresaron al Palacio Real después de hacer un espléndido recorrido por el paseo de Atocha, el Botánico, el paseo del Prado, la calle de Alcalá, la Puerta del Sol, la calle Mayor y el Arco de la Armería. La lujosa carroza en la que iban los novios llevaba en el techo la corona real y estaba tirada por ocho caballos españoles.

Los invitados

Al enlace real acudieron las infantas doña María del Pilar,doña María de la Paz y doña María Eulalia; los infantes duques de Montpensier con sus hijos, la infanta doña Cristina, viuda del infante don Sebastián; los embajadores y enviados extraordinarios, el Cuerpo Diplomático acreditado en Madrid, ministros y altos dignatarios de la Corte, capitanes generales del Ejército, caballeros del Toisón...

Los regalos

Muchos de los regalos de boda que el pueblo quiso hacer a los novios se reunieron en las oficinas del periódico La Correspondencia. Hubo presentes de todo tipo, desde un aparato ortopédico hasta libros sobre estudios topográficos.

Para cubrir el lecho de los Reyes en su noche nupcial se utilizó una joya de la tapicería española: se trataba de un tapiz bordado en oro que fue confeccionado en la Real Fábrica de Tapices de Madrid, levantada en el reinado de Carlos III expresamente restaurada con motivo del enlace de Alfonso XII.
Fuente:






 

Biografía de María Cristina de Habsburgo-Lorena

 
Archiduquesa de Austria y princesa de Hungría y Bohemia, fue reina consorte por su matrimonio con el rey Alfonso XII y ejerció la regencia hasta la mayoría de edad de su hijo, el rey Alfonso XIII.

Vida y trayectoria           

María Christina Désirée Henriette Felicitas Rainiera von Habsburg-Lothringen nació en Gross-Seelowitz, Moravia, el 21 de julio de 1858. Hija del archiduque Carlos Fernando de Austria y de la archiduquesa Isabel Francisca de Austria, era prima segunda de los emperadores de Austria y de México: Francisco José y Maximiliano I.
María Cristina, de carácter tímido e introvertido, fue la segunda esposa del rey español Alfonso XII, con quien se casó en 1879, tras enviudar éste de su prima María de las Mercedes de Orleáns.
Con el monarca tuvo dos hijas – María de las Mercedes y María Teresa- y, a la muerte de Alfonso XII, se encontraba embarazada del tercero, el futuro rey Alfonso XIII. Duante diecisiete años, hasta la mayoría de edad delheredero, la reina ejerció la regencia de España. Durante este periodo, los dos líderes de los partidos conservador y liberal –Cánovas del Castillo y Sagasta- llegaron al acuerdo de instituir un sistema de turnos en el ejercicio del poder.
Durante su regencia se promulgaron, entre otras, la Ley de Sufragio Universal y la Ley de Asociaciones. En sus últimos años de regencia se inició el catalanismo y se agravó el problema marroquí. También en esta época se perdieron las tres últimas colonias hispanoamericanas en 1898. Como consecuencia de todo ello, se inició en el país un malestar social, por lo que la regenta deseaba traspasar la Corona a su hijo, deseo que vio cumplido en 1902, cuando Alfonso XIII alcanzó la mayoría de edad y fue proclamado rey de España.
Desde ese momento se consagró a las obras de caridad y a su vida familiar. Desde 1906, con motivo de la boda de su hijo Alfonso XIII con Victoria Eugenia de Battenberg, utilizó el título de «Reina Madre».
Falleció en el Palacio Real de Madrid el 6 de febrero de 1929 y fue enterrada en el Monasterio de El Escorial.
Fuente:
 


La 'Reina Niña' había muerto prematuramente sin dejar ningún heredero a la Corona y a pesar de que el rey estaba sumido en un profundo dolor, era urgente que contrajera de nuevo matrimonio para dar un heredero al trono. En esta ocasión, el monarca tuvo que dejar de lado todo el romanticismo que había impregnado su primera historia de amor y buscar a la candidata ideal. María Cristina de Habsburgo Lorena no fue muy apreciada por el pueblo al principio, pero ella pudo demostrar con el tiempo que sería una magnífica Reina para España.

De buena familia

Perteneciente a la estirpe de los Habsburgo, doña María Cristina contaba entre sus antepasados a Reyes y Emperadores. Sus padres eran tíos del emperador austríaco Francisco José I. Cuando Alfonso XII visitó por primera vez a María Cristina, ésta colocó sobre la tapa de un piano el retrato de María de las Mercedes, hecho que le valió la aprobación del monarca, todavía tremendamente afectado por la muerte de su primera esposa.

Los regalos del Rey

El Rey hizo espléndidos regalos a María Cristina, entre ellos las joyas realizadas en los talleres del señor Marzo. Todas ellas estaban hechas de oro fino y brillantes delicadamente trabajados. El valor total de los regalos ascendía a cinco millones de pesetas de las de entonces. No obstante, el pueblo estaba todavía conmocionado con la muerte de la joven Reina María de las Mercedes, y María Cristina no lo tuvo nada fácil para ganarse el favor de los españoles. De hecho, cuando la comitiva real volvía al palacio, los que pudieron verla destacaron en ella una actitud algo arrogante. Pronto, sin embargo, fue bautizada con el sobrenombre de ‘Doña Virtudes’.

La dote que dio la novia, trescientas cincuenta mil pesetas, le fue proporcionada por Francisco José I, ya que la madre de la futura Reina de España apenas contaba con recursos económicos. El ajuar de María Cristina, que fue confeccionado en París, fue un regalo de su futuro marido, Alfonso XII.

Alfonso XII y María Cristina se casaron a las doce y media
del 29 de noviembre de 1879 en la Real Basílica de Atocha
El mismo día de la boda, el 29 de noviembre de 1879, a las ocho de la mañana se reunieron en la plaza de la Armería las bandas de música de todos los cuerpos que componían la guarnición de Madrid. Después de ejecutar una diana, recorrieron la calle Mayor, la Puerta del Sol y la calle de Alcalá. En Madrid, se prohibió durante el día del enlace y las jornadas posteriores circular en carruaje por determinadas calles y se decretó que las personas que marcharan por lugares céntricos deberían hacerlo a pie.
             
El vestido de la novia

La novia lucía un magnífico traje de raso blanco con cola cuadrada y bordado de plata, hecho en Madrid. El manto, también de raso, llevaba bordadas flores de lis con hilo de oro además de dos hileras de encaje entre las cuales aparecían rosas blancas y flores de azahar. En Barcelona, por su parte, se confeccionaron las cuatro elegantes mantillas de blonda que formaban parte del trousseau regio.

Asistieron a la boda, la reina Madre Isabel II, la archiduquesa Isabel, las infantas doña María de la Paz, doña María Eulalia y doña Cristina; los embajadores y Cuerpo Diplomático acreditados en Madrid, los Ministros del Gobierno, así como los Capitanes Generales del Ejército.

El recorrido de vuelta al Palacio

A las dos y media de la tarde, concluida ya la ceremonia religiosa, la comitiva real emprendió el regreso al palacio de Oriente por los paseos Botánico y del Prado, la calle de Alcalá, la Puerta del Sol, la calle Mayor, la calle Bailén y la plaza de la Armería. La pareja correspondía a los saludos de las personas que acudieron a la capital española para ver a los jóvenes esposos. Hasta trescientas cincuenta mil personas siguieron el recorrido de la carroza real.

La iglesia donde se celebró el enlace matrimonial fue la Real Basílica de Atocha, y la hora, las doce y media de la mañana. Presidió la ceremonia el cardenal Benavides, patriarca de las Indias. Fueron padrinos de la pareja el archiduque Raniero, en nombre del Emperador de Austria, y la archiduquesa María.

Se proclamaron, como en la anterior boda del Rey, varios días de fiesta en las que hubo representaciones teatrales y, cómo no, los populares festejos taurinos de la época. María Cristina, a pesar de que no le gustaba la fiesta popular, tuvo que asistir a todos ellos para no caer en desgracia al pueblo. Al día siguiente del enlace, toda la Familia Real acudió a la representación que tuvo lugar en el teatro de la Opera para presenciar Los hugonotes.
Fuente:

HIJOS:  con María Cristina de Habsburgo-Lorena

  • María de las Mercedes (1880-1904), infanta de España y princesa de Asturias. Consorte Carlos de Borbón-Dos Sicilias (1870-1949)
  • María Teresa (1882-1912), infanta de España. Consorte Fernando de Baviera
  • Alfonso XIII (1886-1941), rey de España desde su nacimiento, pues éste se produjo después de la muerte de su padre. Consorte Victoria Eugenia de Battenberg








  • Carroza con los restos mortales de Maria Cristina de Habsburgo-Lorena a su llegada al cementerio del Monasterio del Escorial donde fue enterrada.


    Comitiva fúnebre de Maria Cristina de Habsburgo-Lorena, madre de Alfonso XIII. Moría el Madrid 6 febrero 1929





    María de las Mercedes de Borbón y Habsburgo-Lorena

     
    María de las Mercedes de Borbón y Habsburgo-Lorena (Palacio Real de Madrid, 11 de septiembre de 1880-ibídem 17 de octubre de 1904), bautizada el 14 de septiembre de 1880 como María de las Mercedes Isabel Teresa Cristina Alfonsa Jacinta Ana Josefa Francisca Carolina Fernanda Filomena María de Todos los Santos, fue infanta de España y princesa de Asturias durante toda su vida.
          
    Fue la hija primogénita de Alfonso XII (1857-1885) y de María Cristina de Habsburgo-Lorena (1858-1929). Cuando murió su padre, el rey Alfonso XII, el 25 de noviembre de 1885, se decidió esperar y no proclamar a la infanta María de las Mercedes reina de España porque su madre estaba embarazada y podía tener un varón que tendría preferencia sobre ella. Como la reina María Cristina dio a luz a un niño el 17 de mayo de 1886, Alfonso XIII, éste se convirtió en rey desde su nacimiento bajo la regencia de su madre y María de las Mercedes continuó siendo princesa de Asturias hasta su muerte.

    Matrimonio

    Contrajo matrimonio el 14 de febrero de 1901 en el palacio Real de Madrid con el príncipe Carlos de Borbón (1870-1949), hijo de Alfonso de Borbón-Dos Sicilias, conde de Caserta (nieto de Fernando II penúltimo rey de las Dos-Sicilias) y de su esposa María Antonieta de Borbón-Dos Sicilias. De este matrimonio tuvo tres hijos (nacidos en el Palacio Real):
    • Alfonso, infante de España, duque de Calabria y conde de Caserta (1901–1963).
    • Fernando, infante de España (1903–1905).
    • Isabel Alfonsa, infanta de España (1904–1985). Casada con el conde polaco Jan Kanty Zamoyski (1900-1961), pariente lejano del noble Jan Zamoyski.
    La princesa de Asturias falleció de sobreparto en 1904 dando a luz a su única hija. Su segundo hijo, Fernando, fallecería un año más tarde. Su esposo Carlos se volvería a casar, esta vez con Luisa de Orleans (1882-1958) una princesa de Francia, y sería el padre de la madre del rey Juan Carlos I. Su hermana María Teresa, fallecería bajo las mismas circunstancias en 1912.




    
    Carroza fúnebre de María de las Mercedes de Borbón y Habsburgo-Lorena, Madrid.
    
    A la princesa de Asturias le sucedió como heredero de la Corona su hijo Alfonso hasta que se produjo el nacimiento de Alfonso de Borbón y Battenberg, primogénito de Alfonso XIII en 1907.

    Distinciones honoríficas

    • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa.
     
     

    Carlos de Borbón y Borbón


    Carlos de Borbón y Borbón (bautizado como Carlo Maria Francesco di Assisi Pasquale Fernando Antonio di Padova Francesco di Paola Alfonso Andrea Avelino Tancredi di Borbone). Nacido en Gries, Tirol Austria) el 10 de noviembre de 1870 y fallecido en Sevilla el 11 de noviembre de 1949. Fue el segundo hijo del príncipe Alfonso de Borbón-Dos Sicilias y Austria y de María Antonieta de Borbón-Dos Sicilias y sobrino del último rey de las Dos Sicilias, Francisco II.
    En el ámbito familiar fue siempre llamado Nino.
              
    Vivió durante un tiempo en Madrid. En 1921 se trasladó a Sevilla con el resto de su familia cuando fue destinado a la capital andaluza como capitán general de la región militar correspondiente. En 1929 fue nombrado caballero gran cruz de la Orden de San Hermenegildo. En 1930 había sido nombrado Inspector General del Ejército. Años después, regresó a España y se instaló en Sevilla.
    En 1931 a raíz de la proclamación de la II República partió hacia el exilio en Francia junto a su familia, residió primero en Cannes y posteriormente en París. Renunció entonces a su cargo de Capitán General del Ejército en la cuarta Región.

    Entre los descendientes del Infante Don Carlos se incluye al Rey de España, el actual duque de Calabria (Carlos de Borbón-Dos Sicilias) y la actual familia imperial brasileña.

    En 1894, su padre se convirtió en el heredero de la Casa de Borbón-Dos Sicilias. En 1960 murió sin hijos su hermano mayor Fernando de Borbón-Dos Sicilias, y entonces su hijo el Infante Don Alfonso de Borbón y Borbón reclamó sus derechos, pese a que su padre había renunciado a ellos al casarse con la Princesa de Asturias. Fue esto precisamente lo que alegó el hermano menor de Carlos, Raniero de Borbón-Dos Sicilias. La disputa aún no se ha resuelto, pues mientras la mayoría de las Casas Reales europeas reconocen los derechos de los descendientes de Raniero, la Casa Real española reconoce los de los descendientes de Carlos Tancredo. Fue enterrado en la Iglesia del Divino Salvador (Sevilla).

    Durante toda su vida se mantuvo fiel a su renuncia de 1900, y utilizó legalmente los apellidos "de Borbón y Borbón". Fue su hijo el infante Don Alfonso quien en la década de 1960 modificó el apellido familiar para adoptar el de "Borbón-Dos Sicilias", por el que se identifica a esta rama napolitana por historiadores y genealogistas.

    Matrimonios y descendencia 

    Se casó el 14 de febrero de 1901, en el Palacio Real de Madrid, con la infanta María de las Mercedes, hermana mayor de Alfonso XIII de España. Por ello tuvo que renunciar a sus derechos sobre el ya inexistente trono de las Dos Sicilias. Adquirió la nacionalidad española, así como la condición de Infante de España y la dignidad de Alteza Real. En el parto de su tercer hijo murió María de las Mercedes, quedando viudo. Tuvieron tres hijos (nacidos en el Palacio Real de Madrid):
    • Alfonso, Presunto Heredero al trono de España (1904-1907), Infante de España (1901–1964).
    • Fernando, Infante de España (1903-1905).
    • Isabel Alfonsa, Infanta de España (1904-1985). Casada con el conde polaco Jan Kanty Zamoyski (1900-1961), con hijos.
    En 1907, Carlos volvió a casarse con la princesa Luisa de Orleans (1882-1958), hija de Felipe de Orleans, conde de París. La pareja tuvo cuatro hijos (nacidos en el Palacio de Villamejor):
    • Carlos, Infante de España (1908-1936). Muerto en la Guerra Civil Española luchando en el bando nacional.
    • María de los Dolores, Infanta de España (1909-1996). En 1937 se casa con el príncipe polaco José Augusto Czartoryski (1907-1946). Volvió a casarse con Carlos Chías y Osorio en 1950.
    • María de las Mercedes, Infanta de España (1910-2000), casada con el infante Juan, conde de Barcelona y será la madre del rey de España Juan Carlos I.
    • María de la Esperanza, Infanta de España (1914-2005), casada con el príncipe Pedro Gastón de Orleans-Braganza.

    Distinciones honoríficas

    Distinciones honoríficas españolas

    • Order of the Golden Fleece Rib.gif Caballero de la Orden del Toisón de Oro (07/02/1901).
    • Order of Charles III - Sash of Collar.svg Caballero del collar de la Orden de Carlos III (07/02/1901).
    • ESP Isabella Catholic Order GC.svg Caballero gran cruz de la Orden de Isabel la Católica (07/02/1901).
    • ESP Order of Alcantara BAR.svg Comendador mayor vacante de la Orden de Alcántara (21/03/1901).
    • ESP Gran Cruz Merito Militar (Distintivo Rojo) pasador.svg Caballero gran cruz de la Orden del Mérito Militar [con Distintivo Rojo] (04/05/1910).
    • ESP Gran Cruz Merito Naval (Distintivo Blanco) pasador.svg Caballero gran cruz de la Orden del Mérito Naval [con Distintivo Blanco] (10/10/1923).
    • ESP Orden de San Hermenegildo Gran Cruz pasador.svg Caballero gran cruz de la Orden de San Hermenegildo (08/07/1929).
    • ESP Orden Militar de María Cristina pasador.svg Caballero gran cruz de la Orden militar de María Cristina.

    Distinciones honoríficas extranjeras

    • PRT Military Order of the Tower and of the Sword - Grand Cross BAR.png Caballero gran cruz de la Orden de la Torre y de la Espada (República Portuguesa).
    • UK Royal Victorian Order ribbon.svg Caballero gran cruz de honor de la Real Orden Victoriana (Reino Unido).
    • Order of the Bath UK ribbon.png Caballero gran cruz de honor de la Orden del Baño (Reino Unido).
    • Fuente:

     
    En 1907, Carlos volvió a casarse con la princesa Luisa de Orleans (1882-1958), hija de Felipe de Orleans, conde de París. La pareja tuvo cuatro hijos (nacidos en el Palacio de Villamejor):
    • Carlos, Infante de España (1908-1936). Muerto en la Guerra Civil Española luchando en el bando nacional.
    • María de los Dolores, Infanta de España (1909-1996). En 1937 se casa con el príncipe polaco José Augusto Czartoryski (1907-1946). Volvió a casarse con Carlos Chías y Osorio en 1950.
    • María de las Mercedes, Infanta de España (1910-2000), casada con el infante Juan, conde de Barcelona y será la madre del rey de España Juan Carlos I.
    • María de la Esperanza, Infanta de España (1914-2005), casada con el príncipe Pedro Gastón de Orleans-Braganza.

    Luisa de Orleans


    Luisa Francisca María Laura de Orleans (Cannes, 4 de febrero de 1882 - Sevilla, 18 de abril de 1958) fue princesa de Orleans por nacimiento, infanta de España por concesión del rey Alfonso XIII, princesa de las Dos Sicilias por matrimonio y la abuela materna de Juan Carlos I de España.

    Era hija de Felipe, Conde de París (1838-1894), pretendiente al trono francés como "Felipe VII", y de María Isabel de Orleans (1848-1919), infanta de España, nieta de Fernando VII.
             
    Hermana de Luis Felipe V de Orleans, duque de Orleans; la princesa Amelia de Orleans, casada con el rey Carlos I de Portugal; la princesa Helena, duquesa de Aosta, casada con el príncipe Emanuele Filiberto de Saboya, duque de Aosta; la princesa Isabel, duquesa de Guisa; y el príncipe Fernando, duque de Montpensier.

    La infanta Luisa residía con su madre en la palacio de Villamanrique de la Condesa, mientras que el duque de Orleans, jefe de la familia, vivía en Inglaterra, donde poseía las residencias de York House, Twickenham y Wood Norton.

    Matrimonio e hijos

    Se casó el 16 de noviembre de 1907 en Wood Norton, Inglaterra, con el príncipe-infante Carlos Tancredo de Borbón-Dos Sicilias (1870-1949), príncipe de las Dos Sicilias y viudo de María de las Mercedes, princesa de Asturias e infanta de España.

    Por real decreto de Alfonso XIII, los hijos de los infantes don Carlos y doña Luisa llevaron el título de "príncipes de la Casa de Borbón" con los mismos honores y dignidades que los infantes de España, por lo que eran tratados como miembros de la Familia Real.

    En 1931, cuando se proclamó la Segunda República Española, la familia dejó España para instalarse en Italia, y después en Suiza. En 1939, tras la victoria de Franco en la guerra civil, regresaron a España y se quedaron a vivir en Sevilla. Fue enterrada en la Iglesia del Divino Salvador (Sevilla).

    Distinciones honoríficas

    Distinciones honoríficas españolas

    • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Real Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa.
    • Pasador Orden Solidaridad Social.png Dama gran cruz de la Orden Civil de Beneficencia (con Distintivo Blanco) (18/02/1911).
    • ESP Gran Cruz Merito Militar (Distintivo Rojo) pasador.svg Dama gran cruz de la Orden del Mérito Militar (con Distintivo Rojo) (28/02/1927).
    • ESP Medalla de Sufrimientos por la Patria (Familiares) pasador.svg Medalla de Sufrimientos por la Patria (26/04/1939).



    María Teresa de Borbón


    María Teresa de Borbón y Habsburgo-Lorena, cuyo nombre completo es María Teresa Alfonsa María Teresa Isabel Eugenia Patrocinio Diega (Madrid, 12 de noviembre de 1882 - ibíd., 23 de septiembre de 1912), fue infanta de España desde su nacimiento y princesa de Baviera por matrimonio.
             
    Nació en el Palacio Real de Madrid, fue la segunda hija de Alfonso XII y María Cristina de Habsburgo-Lorena, hermana por tanto del rey Alfonso XIII. Contrajo matrimonio en el palacio Real de Madrid el 12 de enero de 1906 con su primo el príncipe Fernando de Baviera (1884-1958) que era nieto de la reina Isabel II, hijo del príncipe Luis Fernando de Baviera y de la infanta María de la Paz de Borbón.
    A Fernando de Baviera se le concedió el título de infante de España y renunció en 1914 a sus derechos de sucesión del trono bávaro. El matrimonio tuvo cuatro hijos:
    • Luis Alfonso de Baviera y Borbón (1906-1983), Infante de España; murió soltero.
    • José Eugenio de Baviera y Borbón (1909-1966), Infante de España; contrajo matrimonio con María de la Asunción Solange de Messía y de Lesseps, I Condesa de Odiel, y tuvo cuatro hijos.
    • María de las Mercedes de Baviera y Borbón (1911-1953), Infanta de España; se casó con el príncipe georgiano Irakly de Bagration-Mukhransky (1909-1977); tuvo dos hijos.
    • María del Pilar de Baviera y Borbón (1912-1918), murió prematuramente.
    Doña María Teresa falleció a los treinta años de una embolia mientras se recuperaba de su último parto, el 23 de septiembre de 1912 en su residencia de la calle Mayor, 99-101 de Madrid, siendo enterrada en el Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial el día 25 de ese mismo mes. En su entierro se le tributaron honores de Princesa de Asturias, tal y como dispuso su hermano, Alfonso XIII. Había dado a luz a su última hija, la infanta Pilar, el 15 de septiembre anterior.

    
    Infanta Maria Teresa - Funeral

    Su marido volvió a contraer matrimonio poco después con una de las damas de compañía de la reina madre, catorce años mayor que él, pero no tuvo más hijos.

    Distinciones honoríficas

    • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa (Reino de España).
    • Order.of.Elizabeth-Bavaria.gif Dama de la Orden de Santa Isabel (Reino de Baviera).
    • TheresiaOrder.Bavaria.gif Dama de la Orden de Teresa (Reino de Baviera).
    • Ordre de la Croix étoilée autro-hongrois.jpg Dama de la Orden de la Cruz Estrellada (Imperio austrohúngaro).




     
     

    Fernando de Baviera


    Fernando María de Baviera y Borbón (en alemán, Ferdinand von Bayern; Madrid, 10 de mayo de 1884 - Madrid, 5 de abril de 1958) fue infante de España, duque de Cádiz y príncipe de Baviera.

    Fernando (bautizado con los nombres Fernando María Luis Francisco de Asís Isabelo Adalberto Ildefonso Martín Bonifacio) nació en Madrid, España, de donde procedía su madre. Era el primogénito del príncipe Luis Fernando de Baviera y de la infanta María de la Paz de Borbón, y nieto por vía paterna del príncipe Adalberto de Baviera y la también infanta española Amalia de Borbón, y de la reina Isabel II de España y del Rey consorte Francisco de Asís de Borbón por parte materna. Sus padres habían contraído matrimonio un año antes de su nacimiento en la capital española, y poco después del nacimiento de Fernando se instalaron en Múnich, la capital del reino de Baviera.

    Primer matrimonio          

    Una vez que su primo Alfonso XIII hubo alcanzado la mayoría de edad y se planificó su matrimonio con Victoria Eugenia de Battenberg, Fernando pudo casarse con su prima carnal la infanta María Teresa de Borbón, hermana de Alfonso XIII. La unión, el tercer matrimonio consecutivo entre un Wittelsbach y una Borbón en tres generaciones, tuvo lugar el 12 de enero de 1906 en el Palacio Real de Madrid. La pareja, sin obligaciones en Alemania, pudo instalarse en Madrid para poder estar cerca de la familia de María Teresa, sobre todo de su madre, la reina María Cristina.

    En 1905, el príncipe se naturalizó español y adopto el apellido "de Baviera y Borbón", y el rey le concedió el título de Infante de España de gracia (20 de octubre), reconociéndoles al él y a sus descendientes derechos sucesorios al trono español.
    El infante fue uno de los miembros de la Familia Real más cercanos a Alfonso XIII, a quien representó en diversos actos de estado en el exterior: los funerales de Cristián IX de Dinamarca (1906) y Óscar II de Suecia (1907), el bautizo de Guillermo de Prusia en Berlín (1907), visitas al zar de Rusia (1908) y al rey de Sajonia (1909), la entrega del Toisón de Oro a Gustavo V de Suecia (1910), la coronación de Jorge V del Reino Unido (1910) y los funerales del emperador Francisco José de Austria (1916).

    Segundo matrimonio

    En su desconsolación, Fernando volvió a contraer matrimonio, esta vez fuera del círculo real. Se casó el 1 de octubre de 1914 con María Luisa de Silva y Fernández de Henestrosa, Dama de la Reina María Cristina. La propia reina María Cristina se mostró muy disgustada con la unión en un principio, y por ese motivo la boda se celebró en Fuenterrabía, lejos de la corte madrileña. Alfonso XIII le concedió a María Luisa el título de Duquesa de Talavera de la Reina y desde 1927 pudo ostentar el título de Infanta de España. La pareja no tuvo hijos. María Luisa era hija de Luis de Silva y Fernández, X Conde de Pie de Concha, y de María de los Dolores Fernández de Henestrosa y Fernández de Córdoba.

    Al considerarse una unión desigual, meses antes de celebrar el matrimonio, Fernando renunció a sus derechos sucesorios a la Corona de Baviera; sin embargo, su tío el rey Luis III de Baviera le comunicó que conservaba sus derechos a seguir utilizando el título, tratamiento y armas de Baviera. Su esposa solo puedo ostentar el título de Infanta de España desde 1927, cuando el rey la hizo Infanta de gracia, convirtiéndose en la única mujer no nacida en una casa real en ostentar el título por tal derecho.

    Últimos años

    En 1931, tras la caída de la Monarquía española, Fernando recibió a la infanta Isabel de Borbón y Borbón en la frontera hispano-francesa (Hendaya) y luego se trasladó a Madrid para acompañar al rey
    En el exilio, Alfonso XIII le concedió el título de duque de Cádiz que había ostentado el rey Francisco de Asís durante una reunión de caballeros del Toisón de Oro en Versalles.

    Fernando vivió en España durante la dictadura de Francisco Franco. En 1955 enviudó por segunda vez y falleció en 1958.

    Títulos y distinciones honoríficas

    Títulos

    • 10 de mayo de 1884-20 de octubre de 1905: Su Alteza Real el príncipe Fernando de Baviera
    • 20 de octubre de 1905-5 de abril de 1958: Su Alteza Real el infante don Fernando de Baviera y Borbón, príncipe de Baviera.

    Distinciones honoríficas

    Bandera de España España
    • Order of Charles III - Sash of Collar.svg Caballero del collar de la Orden de Carlos III (Reino de España, 20/10/1905).
    • Order of the Golden Fleece Rib.gif Caballero de la Orden del Toisón de Oro (Reino de España, 20/10/1905).
    • ESP Isabella Catholic Order GC.svg Caballero gran cruz de la Orden de Isabel la Católica (Reino de España, 20/10/1905).
    • ESP Order of Santiago BAR.svg Comendador mayor de León en la Orden de Santiago (Reino de España, 27/06/1910).
    • Red ribbon bar - general use.svg Presidente de la Real Asociación de Hidalgos de España (Reino de España, 1954-1958).
    • Red ribbon bar - general use.svg Presidente Honorario de la Real Hermandad del Santo Cáliz de Valencia (Estado Español, 1950).

    Extranjero

    • Orderelefant ribbon.png Caballero de la Orden del Elefante, Dinamarca
    • St.AndrewOrder.png Caballero de la Orden de San Andrés, Rusia
    • RUS Order of St. Alexander Nevsky BAR.png Caballero de la Orden de San Alejandro Nevski, Rusia
    • RUS Order White Eagle BAR.png Caballero de la Orden del Águila Blanca, Rusia
    • Order of Saint Anne Ribbon.PNG Caballero de primera clase de la Orden de Santa Ana, Rusia
    • Order of Saint Stanislaus Ribbon.PNG Caballero gran cruz de la Orden de San Estanislao, Rusia
    • St Olavs Orden storkors stripe.svg Caballero de la Orden de San Olaf
    • Ludwig Order (Hesse) - ribbon bar.png Gran cruz de la Orden de San Ludovico, Hesse
    • PRT Military Order of the Tower and of the Sword - Grand Cross BAR.png Caballero gran cruz de la Orden de la Torre y la Espada, Portugal
    • PRT Military Order of Aviz - Grand Cross BAR.png Caballero gran cruz de la Orden de Avis, Portugal
    • PRT Order of Christ - Grand Cross BAR.png Gran cruz de la Orden de Cristo, Portugal
    • Royal Victorian Order Honorary Ribbon.pngCaballero gran cruz de la Real Orden Victoriana, Reino Unido
    • D-PRU Pour le Merite 2 BAR.svg Gran cruz de la Orden de Hohenzollern
    • Royal.Albert.Order.Saxe.PNG Gran cruz de la Orden de Alberto, Sajonia
    • Legion Honneur GC ribbon.svgGran cordón de la Legión de Honor, Francia
    • Ord.Aquilanera.png Caballero de la Orden del Águila Negra, Prusia
    • D-SAX Zivilverdienstorden.png Caballero de la Orden de Sajonia
    • Order of the Rautenkrone ribbon.png Caballero de la Orden de la Corona de Sajonia
    • Order of the Most Holy Annunciation BAR.svg Caballero de la Suprema Orden de la Santísima Anunciación, Italia
    • Order of the Seraphim - Ribbon bar.svg Caballero de la Orden de los Serafines, Suecia


    Se casó el 1 de octubre de 1914 con María Luisa de Silva y Fernández de Henestrosa, Dama de la Reina María Cristina. La propia reina María Cristina se mostró muy disgustada con la unión en un principio, y por ese motivo la boda se celebró en Fuenterrabía, lejos de la corte madrileña. Alfonso XIII le concedió a María Luisa el título de Duquesa de Talavera de la Reina y desde 1927 pudo ostentar el título de Infanta de España. La pareja no tuvo hijos. María Luisa era hija de Luis de Silva y Fernández, X Conde de Pie de Concha, y de María de los Dolores Fernández de Henestrosa y Fernández de Córdoba.

      María Luisa de Silva y Fernández de Henestrosa


      Infanta María Luisa de Silva y Fernández de Henestrosa, I duquesa de Talavera de la Reina (Madrid, 3 de diciembre de 1870-2 de abril de 1955), fue una noble española segunda esposa de Fernando de Baviera y Borbón e infanta de España por derecho propio.
           
      Nacida en Madrid, fue la hija mayor de Luis de Silva y Fernández de Henestrosa, X conde de Pie de Concha, y María de los Dolores Fernández de Henestrosa y Fernández de Córdoba. Su padre era hijo del marqués de Santa Cruz y descendiente de los duques de Osuna, mientras que su madre hija del marqués de Villadarias y nieta del duque de Medinaceli.

      El 5 de mayo de 1914, la corte de Madrid anunció el compromiso entre María Luisa y el príncipe Fernando de Baviera y Borbón, quien era catorce años menor que la cortesana. El príncipe era viudo de la infanta María Teresa de Borbón, hermana de Alfonso XIII e hija de la reina María Cristina, por lo que la decisión disgustó enormemente a la familia real, especialmente, a la reina viuda, quien vería a su dama de honor convertirse en sustituta de su difunta hija. Sin embargo, el rey consintió el matrimonio y cesó a María Luisa de su cargo de dama de la reina.

      Meses antes de la boda, el 25 de junio, ante el inminente matrimonio, el rey le concedió el título de duquesa de Talavera de la Reina con grandeza de España. Posteriormente, el 8 de septiembre, le otorgó el tratamiento de Alteza y la precedencia por delante de todos los miembros de la nobleza y solo detrás de los infantes de España y sus hijos (derechos solo efectivos tras su matrimonio).

      La boda se celebró íntimamente en el palacio de los marqueses de Villasinda, en Fuenterrabia, el 1 de octubre de 1914. Los padrinos, Luis Fernando de Baviera y Paz de Borbón (padres del príncipe Fernando), no asistieron a la ceremonia permaneciendo en Múnich a causa de haber sido declarada la Primera Guerra Mundial.

      A causa de la desigual unión, Fernando de Baviera renunció a sus derechos al trono bávaro, aunque mantuvo el título y el tratamiento de príncipe, además del de Infante que le había concedido el rey al naturalizarse español (1905). Su mujer, sin embargo, solo fue conocida como la duquesa de Talavera y jamás pudo utilizar el título de princesa de Baviera.
      En 1927, a los 56 años, el rey le concedió el título de Infanta de España (de gracia) y el tratamiento de Alteza Real.

      Tras proclamarse la Segunda República, la pareja se exilió a Mónaco, en donde vivió hasta 1941, cuando se le permitió regresar a España.

      La infanta María Luisa falleció por una embolia en Madrid el 2 de abril de 1955 y fue enterrada en el cementerio de San Isidro.
       

    Títulos y condecoraciones

    Títulos

      • 3 de diciembre de 1880-25 de junio de 1914: Señorita María Luisa de Silva y Fernández de Henestrosa
      • 25 de junio de 1914-1 de octubre de 1914: Su Excelencia María Luisa de Silva y Fernández de Henestrosa, I duquesa de Talavera de la Reina, grande de España
      • 1 de octubre de 1914-17 de mayo de 1927: Su Alteza Doña María Luisa de Silva y Fernández de Henestrosa, I duquesa de Talavera de la Reina, grande de España
      • 17 de mayo de 1927-2 de abril de 1955: Su Alteza Real la Infanta Doña María Luisa de Silva y Fernández de Henestrosa, I duquesa de Talavera de la Reina, grande de España

    Condecoraciones

      • Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa
      • Dama gran cruz de la Orden de Malta
      • Dama protectora del Real Cuerpo Colegiado de Caballeros Hijosdalgo de la Nobleza de Madrid
      • Dama protectora de la Maestranza de Sevilla
      • Dama protectora de la Maestranza de Zaragoza

    
    Fotografía tomada en Fuenterrabía el 1 de octubre de 1914. Se trata de las segundas nupcias de S.A.R. el Infante D. Fernando, Príncipe de Baviera  con  S.A.R. Dña. María Luisa de Silva y Fernández de Henestrosa, I Duquesa de Talavera




    Alfonso XIII de España


    Alfonso XIII de España, llamado «el Africano» (Madrid, 17 de mayo de 1886-Roma, 28 de febrero de 1941), fue rey de España desde su nacimiento hasta la proclamación de la Segunda República en 1931. Asumió el poder efectivo a los dieciséis años de edad, el 17 de mayo de 1902.

    Durante su reinado España experimentó cuatro problemas de suma importancia que acabarían con la monarquía liberal: la falta de una verdadera representatividad política de amplios grupos sociales, la pésima situación de las clases populares, en especial las campesinas, los problemas derivados de la guerra del Rif y el nacionalismo catalán. Esta turbulencia política y social iniciada con el desastre del 98 impidió que los partidos turnistas lograran implantar una verdadera democracia liberal, lo que condujo al establecimiento de la dictadura de Primo de Rivera, aceptada por el monarca. Con el fracaso político de ésta, el monarca impulsó una vuelta a la normalidad democrática con intención de regenerar el régimen. No obstante, fue abandonado por toda la clase política, que se sintió traicionada por el apoyo del rey a la dictadura de Primo de Rivera.

    El 31 de mayo de 1906, se casó con la princesa británica Victoria Eugenia de Battenberg (1887–1969), hija del príncipe Enrique de Battenberg y la princesa Beatriz del Reino Unido. Victoria Eugenia era sobrina del rey Eduardo VII y nieta de la reina Victoria I del Reino Unido. El tratado matrimonial se firmó por duplicado en Londres, el 7 de mayo de 1906.

    Ena, como se la conocía, Alteza Serenísima por nacimiento, fue elevada al rango de Alteza Real un mes antes de su matrimonio, para evitar que la unión fuese considerada desigual o morganática.

    El matrimonio tuvo un total de siete hijos, cinco varones y dos mujeres:
    • Alfonso (Alfonso Pío Cristino Eduardo) (1907–1938), príncipe de Asturias, nació hemofílico y renunció a sus derechos al trono en 1933 para contraer matrimonio con una dama cubana, plebeya, Edelmira Sampedro y Robato en Suiza, utilizando desde entonces el título de conde de Covadonga. Cuando se divorció de su primera esposa, contrajo matrimonio en Cuba con otra dama cubana, Marta Esther Rocafort y Altuzarra.
    • Jaime (Jaime Leopoldo Isabelino Enrique) (1908–1975), infante de España, sordomudo tras una doble mastoiditis a los cuatro años, renunció a sus derechos al trono en 1933; fue nombrado duque de Segovia. Contrajo matrimonio en Italia con Emanuela de Dampierre en primer lugar, y más tarde en Austria con Charlotte Luise Auguste Tiedemann. Como legitimista, pretendiente al trono de Francia desde 1941 hasta 1975, fue conocido como duque de Anjou.
    • Beatriz (Beatriz Isabel Federica Alfonsa Eugenia) (1909–2002), infanta de España y unida en matrimonio en Italia con el V príncipe de Civitella Cesi, de la familia nobiliaria italiana de los Torlonia.
    • Fernando, nacido muerto en 1910.
    • María Cristina (María Cristina Teresa Alejandra) (1911–1996), infanta de España y casada en Italia con el I conde Marone-Cinzano (viudo de Noemí Rosa de Alcorta y García-Mansilla, que aportó tres hijos de su anterior matrimonio).
    • Juan (Juan Carlos Teresa Silvestre Alfonso) (1913–1993) infante de España y conde de Barcelona, pretendiente al trono desde 1941 hasta 1977. Contrajo matrimonio en Italia con su prima, la princesa María de las Mercedes de Borbón-Dos Sicilias y Orleans. Fue quien heredó los derechos dinásticos y traspasó a su hijo Juan Carlos I, quien fue rey de España desde 1975 hasta 2014.
    • Gonzalo (Gonzalo Manuel María Bernardo) (1914–1934), infante de España, nacido hemofílico.
    Abandonó España voluntariamente tras las elecciones municipales de abril de 1931, que fueron tomadas como un plebiscito entre monarquía o república. Enterrado en Roma, sus restos no fueron trasladados hasta 1980 al Panteón de los Reyes del Monasterio de El Escorial.

    
    Alfonso XIII retratado por Pepe Campúa en Las Hurdes mientras organizaba el reparto de alimentos,




    Victoria Eugenia de Battenberg


    Victoria Eugenia Julia Ena de Battenberg (Castillo de Balmoral, Aberdeenshire, Escocia, 24 de octubre de 1887 – Lausana, Suiza, 15 de abril de 1969) fue la reina consorte de España por su matrimonio con el rey Alfonso XIII. Era nieta de la reina Victoria I del Reino Unido, y bisabuela paterna del monarca español, Felipe VI.
           
    Nacida en el Castillo de Balmoral (Escocia), era hija de Enrique de Battenberg y de su esposa, la princesa Beatriz, hija menor de la reina Victoria del Reino Unido y del príncipe Alberto. Victoria recibió el nombre de sus dos abuelas y de su madrina, la emperatriz Eugenia, viuda del emperador Napoleón III. Familiarmente era conocida como Ena, que es un nombre escocés que significa Eva.
    La princesa Ena creció en la Corte de la reina Victoria. Pasó su infancia en el castillo de Windsor, en Balmoral y en Osborne House en la Isla de Wight. Su padre murió en 1896 tras contraer unas fiebres en África, cuando viajaba a Costa de Oro (actual Ghana), para sofocar una revuelta Ashanti, lo que supuso un duro golpe para ella. Después de la muerte de la reina Victoria en 1901, los Battenberg fijaron su residencia en el Palacio de Kensington en Londres.

    En 1905, la princesa asistió en el actual hôtel du Palais de Biarritz a una fiesta organizada por su tío, Eduardo VII, dada en honor de Alfonso XIII de España. El monarca español empezó a cortejar a la joven a pesar de la oposición existente ante un posible matrimonio.

    La reina María Cristina, madre de Alfonso XIII, no era partidaria de esta unión, dados los oscuros orígenes de la línea Battenberg. Además Victoria Eugenia ostentaba únicamente el tratamiento de Alteza en el Reino Unido y Alteza Serenísima en Battenberg, que la reina María Cristina consideraba de rango inferior. Por otra parte, los antecedentes de hemofilia provenientes de la rama de la familia de su abuela (Reina Victoria) tampoco agradaban a la reina.










     
    Escudo de armas de Carlos III de España con Toisón y la orden de Carlos III. Variante con los leones de púrpura representados de gules, costumbre frecuente en la heráldica española
     

    La historia de España está sembrada de luces y sombras, de grandes proezas, pero también de enormes fracasos. En la serie Reyes de España realizaremos un recorrido por ambos, a través de las figuras de los monarcas de una de las naciones más poderosas de la tierra: España.

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