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jueves, 29 de septiembre de 2016

Alejandro III de Rusia


Alejandro III de Rusia (San Petersburgo, 10 de marzo de 1845 – Livadia (Yalta), 1 de noviembre de 1894) fue zar del Imperio ruso de 1881 a 1894. Fue el segundo hijo varón de Alejandro II y la emperatriz María de Hesse-Darmstadt. En 1865 se convirtió en zarévich, al fallecer en Niza su hermano mayor el zarévich Nicolás, con cuya prometida, la princesa Dagmar de Dinamarca (María Fiódorovna) contrajo nupcias. De este matrimonio nacieron varios hijos:
  • Nikolái Aleksándrovich, luego Nicolás II (1868-1918), emperador de Rusia, casado con Alix (Alejandra Fiódorovna Románova), Princesa de Hesse (1872-1918).
  • Alejandro Aleksándrovich (1869-1870), fallecido en la infancia.
  • Jorge Aleksándrovich (1871-1899), Gran Duque heredero de 1894 a 1899.
  • Xenia Aleksándrovna (1875-1960), casada con el Gran Duque Alejandro Mijáilovich de Rusia (1866-1933).
  • Miguel Aleksándrovich (1878-1918), casado con Natalia Sheremétievskaya, Condesa Brásova (1882-1952).
  • Olga Aleksándrovna (1882-1960), casada en primeras nupcias con el Príncipe Pedro Aleksándrovich de Oldenburgo (m. 1924) y en segundas con el coronel Nikolái Aleksándrovich Kulikovski.
Alejandro III ascendió al trono en 1881, al ser asesinado su padre Alejandro II en San Petersburgo. Fue un soberano autoritario y muy enérgico, que mantuvo intacto el sistema autocrático y absolutista de la monarquía rusa.
             
Alejandro respondió al asesinato de su padre reviviendo las políticas de su abuelo Nicolás I; es decir, revocó una mayoría de las reformas de su padre y promovió agresivamente a la policía secreta y promovió el antisemitismo. La policía secreta tuvo amplios poderes y adoptaron medidas muy represivas en contra de los revolucionarios. A pesar de esto, el Zar sobrevivió un atentado en marzo de 1887 por una nueva generación de revolucionarios de la Voluntad Popular. El 5 de mayo de ese mismo año, los conspiradores fueron arbitrariamente juzgados y fusilados. Entre los muertos se encontraba Aleksandr Ulyánov, el hermano mayor de Vladímir Ulyánov (quien posteriormente se conocería como Vladímir Lenin).

Su reinado también es muy recordado por iniciar una tendencia de restricciones a minorías étnicas y religiosas, basándose en los principios de 'Ortodoxia, Autocracia, Nacionalismo' («Православие, Самодержавие, Народность») formulados en 1833 por el ministro de Nicolás I Serguéi Uvárov. Es decir, representando la Iglesia Ortodoxa la religión oficial, el poder absoluto del zar y el idioma ruso como el único idioma oficial (desconociendo incluso a otros idiomas eslavos como el polaco, el ucraniano y el bielorruso).

La comunidad judía fue también golpeada por estas políticas, y creó condiciones que llevarían a ataques violentos, conocidos como los "pogromos"; las autoridades impulsaron esta ola de ataques antisemitas. También se aprobaron leyes por las cuales los judíos no podían comprar tierras ni vivir con los otros rusos, además de cupos universitarios hacia ellos. Por el otro lado, hubo límites ya que se hicieron concesiones a la comunidad musulmana del Imperio.

Sin embargo, durante su corto reinado, Rusia gozó de paz relativa, educación accesible y a muy bajo coste, gran progreso material e industrial, se construyó el ferrocarril Transiberiano en las dos terceras partes (faltando conectar Port Arthur y Vladivostok) y se formó la alianza franco-rusa, una alianza muy ventajosa tras un periodo de tensión entre Inglaterra y Rusia, en el cual casi llegó a declararse guerra entre los dos países en Afganistán. Inglaterra y Alemania cedieron la tensión restableciéndose una paz relativa. Excelente diplomacia, carácter enérgico y autoritario, una policía brutal, represiva y eficiente en contra de los revolucionarios y la suerte fueron factores que tuvo Alejandro III en su corto pero exitoso gobierno.

Conocido en su época como el segundo gendarme de Europa (siendo el primero su abuelo Nicolás I), falleció abruptamente de nefritis el 1 de noviembre de 1894 (20 de octubre en el calendario ruso antiguo). Tenía 49 años de edad. Debido a su repentina muerte, no alcanzó a transmitirle a su hijo (Nicolás II) su estilo de gobierno, en una Rusia en donde los problemas sociales continuarían irresueltos, deviniendo en un aumento de la conflictividad que llevaría a la Revolución rusa de 1905 y posteriormente a la Revolución Rusa de 1917, hecho que causaría a la larga el fin de la dinastía Románov.

Títulos, tratamientos y distinciones honoríficas

Títulos nobiliarios

  • 10 de marzo de 1845 – 2 de marzo de 1865: Su Alteza Imperial el Gran Duque Alejandro Aleksándrovich de Rusia
  • 2 de marzo de 1865 – 13 de marzo de 1881: Su Alteza Imperial el Zarévich de Rusia
  • 13 de marzo de 1881 – 1 de noviembre 1894: Su Majestad Imperial el Emperador y autócrata de Todas las Rusias

Distinciones honoríficas

  • OrderStGeorge4cl rib.png Orden de San Jorge
  • St.AndrewOrder.png Orden de San Andrés
  • RUS Order św. Anny (baretka).svg Orden de Santa Ana
  • POL Order Orła Białego BAR.svg Orden del Águila Blanca
  • Orderelefant ribbon.png Orden del Elefante
  • Order of the Golden Fleece Rib.gif Orden del Toisón de Oro
  • Order of the Garter UK ribbon.png Orden de la Jarretera
  • Order of the Most Holy Annunciation BAR.svg Suprema Orden de la Santísima Anunciación
  • Ord.Aquilanera.png Orden del Águila Negra


María Fiódorovna Románova


Dagmar de Dinamarca (María Sofía Federica Dagmar de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg; Copenhague, 26 de noviembre de 1847 - Hvidøre, 13 de octubre de 1928), miembro de la Familia real danesa, fue emperatriz consorte de Rusia como esposa del zar Alejandro III con el nombre de María Fiódorovna Románova (en ruso: Мария Фёдоровна Poмáнова).

Dagmar era la segunda hija del rey Cristián IX de Dinamarca (conocido como el suegro de Europa debido a los matrimonios brillantes de sus hijos) y su esposa Luisa de Hesse-Kassel. Por lo tanto, el hermano mayor de Dagmar se convirtió en rey de Dinamarca como Federico VIII; su hermano más joven, Guillermo, se convirtió en Rey de los Helenos como Jorge I en 1867; su hermana Alejandra se casó con el príncipe de Gales y futuro rey Eduardo VII en 1863, convirtiéndose en reina consorte del Reino Unido. Esto explica por qué, en particular, hay un parecido sorprendente entre su hijo el zar Nicolás II y su sobrino, el rey Jorge V del Reino Unido.
                   
Murió el 13 de octubre de 1928 en Hvidøre, cerca de Copenhague, en una casa que alguna vez compartiera con su hermana la reina Alejandra, a la edad de 80 años, habiendo sobrevivido a cuatro de sus seis hijos y a cinco de sus quince nietos.

La princesa Dagmar o Minnie, como era conocida dentro de su círculo familiar, nació el 26 de noviembre de 1847, en el palacio Amarillo, una casa del siglo XVIII ubicada en el número 18 de Amaliegade, justo al lado del complejo del palacio de Amalienborg, en Copenhague. Sus padres fueron el príncipe Cristián de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg y la princesa Luisa de Hesse-Kassel. Fue bautizada como luterana y nombrada en honor de su prima María Sofía Federica de Hesse-Kassel, reina viuda de Dinamarca, así como la reina medieval danesa, Dagmar de Bohemia. A pesar de que su familia era de sangre real, vivió una vida relativamente normal. No poseían una gran riqueza, los ingresos de su padre, que provenían de una comisión del ejército, eran de alrededor de 800 libras al año y su casa era una propiedad de gracia y favor que les fue concedida sin pago de alquiler. Hans Christian Andersen, el escritor y poeta danés, era invitado ocasionalmente a la casa familiar para contarles a los niños historias infantiles antes de mandarlos a dormir.

El rey Cristián VIII de Dinamarca murió en 1848 y su único hijo, Federico, ascendió al trono. Federico no tenía hijos, había pasado por dos matrimonios fallidos y se suponía que era infértil. Esto causó una crisis de sucesión dinástica debido a que Federico reinaba en Dinamarca y Schleswig-Holstein y cada una tenía diferentes normas de sucesión. En Holstein, la Ley Sálica impedía la herencia a través de la línea femenina, mientras que tales restricciones no se aplicaban en Dinamarca.

 Holstein, predominantemente alemán, proclamó su independencia y pidió la ayuda de Prusia. En 1852, las grandes potencias mundiales convocaron a una conferencia en Londres para discutir la sucesión danesa. Se acordó un precario tratado de paz que incluía la disposición de que el príncipe Cristián de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg sería el heredero de Federico en todos sus dominios y las demandas previas de otras personas —que incluían las de la suegra, cuñado y esposa de Cristián— fueron subordinadas a esta decisión.

Al príncipe Cristián se le dio el título de príncipe de Dinamarca y su familia se mudó a una nueva residencia oficial, el palacio Bernstorff. Aunque la condición de la familia se había elevado, no hubo siquiera un pequeño incremento en sus ingresos y no participaban en la vida cortesana de Copenhague, ya que se negaron a conocer a la tercera esposa y antigua amante de Federico, Louise Rasmussen, porque tenía un hijo ilegítimo de un anterior amante. Dagmar compartía una habitación en el ático con su hermana Alejandra —que más tarde sería consorte del rey Eduardo VII—, hacía su propia ropa y servía la mesa junto con sus hermanas. Junto con su hermana Alejandra recibió clases de natación de la pionera sueca de la natación para mujeres Nancy Edberg, invitándola después a Rusia.

Emperatriz de Todas las Rusias


Coronación del zar Alejandro III y Maria Fiódorovna.
En la mañana del 13 de marzo de 1881, Alejandro II, de sesenta y tres años, fue asesinado por una bomba en el camino de regreso al Palacio de Invierno después de un desfile militar. En su diario, María describió las heridas del Zar, que aún moribundo era llevado a Palacio: "Sus piernas estaban terriblemente aplastadas y abiertas hasta la rodilla; una masa sangrante, con la mitad de una bota en el pie derecho, solamente quedaba la planta del pie izquierdo". Alejandro II murió a las pocas horas. Aunque a la gente no le agradaba el nuevo zar, ellos adoraban a su nueva emperatriz. Como lo dijeron los contemporáneos de María: "Ella es realmente una emperatriz". Ella no se encontraba del todo feliz con su nuevo estatus. Escribió en su diario: "Nuestros momentos más felices y serenos se han terminado. Mi paz y calma ya no están, por ahora solo seré capaz de preocuparme por Sasha (Alejandro)".
 
Alejandro y María fueron coronados en el Kremlin de Moscú el 27 de mayo de 1883. Justo antes de la coronación, una importante conspiración había sido descubierta, que proyectaba una sombra de muerte en la celebración. Sin embargo, más de 8.000 invitados asistieron a la esplendida ceremonia. Debido a las constantes amenazas, después de la coronación, contra María y Alejandro III, el jefe de seguridad de policía, el general Cherevin, insto al zar y a su familia a trasladarse al Palacio de Gátchina, un lugar más seguro, a 50 kilómetros a las afueras de San Petersburgo. El inmenso palacio tenía 900 habitaciones y había sido construido por Catalina II. María y Alejandro III vivieron en Gátchina durante 13 años, fue ahí donde la mayoría de sus hijos crecieron.

Bajo fuerte seguridad, Alejandro III y María realizaban periódicos viajes de Gátchina a la capital para participar en eventos oficiales. María anhelaba los bailes y reuniones en el Palacio de Invierno.

Durante el reinado de Alejandro III, los opositores a la monarquía desaparecieron rápidamente. Un grupo de estudiantes había planeado asesinar a Alejandro III durante el sexto aniversario de la muerte de su padre en la Catedral de San Pedro y San Pablo en San Petersburgo. Los conspiradores habían llenado libros ahuecados con dinamita, que tenían la intención de lanzar al zar cuando llegara a la catedral. Sin embargo, la policía secreta rusa descubrió la conspiración antes de que pudiera llevarse a cabo. Cinco estudiantes fueron ahorcados, entre los que se encontraba Aleksandr Uliánov, hermano mayor de Vladímir Lenin.

Cuando la hermana mayor de María, Alejandra, visitó Gátchina en julio de 1894, quedó sorprendida al ver lo débil que se había convertido su cuñado. Había desaparecido el brillo de sus mejillas y su buen humor. María conocía lo enfermo que estaba y que no quedaba mucho tiempo. Centro su atención en su hijo mayor, el futuro Nicolás II, ya que de él dependía ahora su futuro personal y el futuro de la dinastía. Nicolás deseaba, desde hacía mucho tiempo, casarse con la princesa Alix de Hesse y el Rin. Tanto María como Alejandro desaprobaban la relación. María y Alejandro encontraban a Alix tímida y un tanto peculiar. También estaba preocupados de que la joven princesa no poseyera el carácter para ser Emperatriz de Rusia. Los padres de Nicolás conocían a Alix desde que era niña y tenían la impresión de que era histérica y desequilibrada. Ambos aceptaron de mala gana el compromiso entre Nicolás y Alix.

Emperatriz Viuda


El zar Nicolás II y su madre, la Emperatriz Viuda, en 1896.
El 1 de noviembre de 1894, Alejandro III murió a los cuarenta y nueve años en Livadia. María escribió en su diario: "Estoy completamente desconsolada y deprimida, pero cuando vi la sonrisa de felicidad y de paz en su rostro lo que vino después, me dio fuerza". Durante un tiempo María estuvo inconsolable. Su hermana, Alejandra, y su cuñado, el futuro Eduardo VII llegaron a Rusia a los pocos días. El Príncipe de Gales organizó el funeral de Alejandro y también fijó una fecha para la boda del nuevo zar Nicolás II con Alix.

El esposo de la nieta de María, el príncipe Félix Yusúpov, señaló que ella tenía una gran influencia en la familia Románov. Sergéi Witte elogió su tacto y habilidad diplomática. Sin embargo, no mantuvo una buena relación con su nuera, Alejandra Fiódorovna, haciéndola responsable de muchos de los problemas que acosaban a su hijo Nicolás II y al Imperio Ruso en general.

Después de la muerte de Alejandro III tomó una posición más alentadora sobre el futuro. "Todo estará bien", fue lo que dijo. Había vivido durante veintiocho años en Rusia, incluyendo trece años como emperatriz, y treinta y cuatro años de viudez todavía la esperaban, diez de los últimos en el exilio en Dinamarca. María siguió viviendo en el Palacio Aníchkov en San Petersburgo y en el Palacio de Gátchina. A finales de 1916, la emperatriz viuda dejó San Petersburgo para ir a vivir al Palacio Mariyinsky en Kiev. Nunca más regresó a San Petersburgo.

La emperatriz María Fiódorovna era dueña del retiro en Langinkoski, y era conocida por sus relaciones con Finlandia. Durante el primer período de rusificación. Intentó que su hijo detuviera la violación de la autonomía del Gran Ducado y recordar la impopularidad del Gobernador General Nikolai Bobrikov. Durante el segundo período de rusificación, a comienzos de la Primera Guerra Mundial, la emperatriz viuda viajaba en su tren privado de Finlandia a San Petersburgo, expresó su continua desaprobación por la opresión a Finlandia por tener una orquesta de comité de bienvenida para tocar la Porilaisten Marssi y el himno nacional finlandés Maamme, que estaban bajo prohibición explícita de Franz Albert Seyn, el entonces Gobernador General de Rusificación de Finlandia.

Revolución y exilio


María Fiódorovna a bordo del acorazado británico HMS Marlborough
el 11 de abril de 1919. En el horizonte es visible Yalta
La Revolución llegó a Rusia en 1917. Después de viajar a Kiev para reunirse con su depuesto hijo, Nicolás II en Mogilev, María regresó a la ciudad. Rápidamente se dio cuenta de que Kiev había cambiado y que su presencia ya no era querida ahí. Fue persuadida por su familia para que viajase a Crimea con un grupo de refugiados Románov. Después de vivir un tiempo en una de las residencias imperiales en Crimea, recibió informes de que su hijo, su nuera y sus nietos habían sido asesinados. Sin embargo, rechazó públicamente el informe como un rumor. El día después del asesinato del zar, María recibió a un mensajero de Nicky, que le dijo lo difícil que había sido la vida de la familia de su hijo en Ekaterimburgo. "Y nadie puede ayudarles o liberarlos - ¡solo Dios! Mi Señor, salva a mi pobre, desafortunado Nicky, ayúdale en sus duras pruebas". Ella se consolaba en su diario: "Estoy segura de que todos salieron de Rusia y ahora los bolcheviques están tratando de ocultar la verdad". Se mantendría firme en esa posición hasta su muerte. La verdad era demasiado dolorosa para admitirla públicamente. La mayoría de las cartas a su hijo y su familia se han perdido, pero de las que subsisten, le escribió a Nicolás: "Sabes que mis pensamientos y oraciones nunca te dejarán. Pienso en ti día y noche y, a veces, siento tan enfermo el corazón que creo no poder resistir más. Pero Dios es misericordioso. Él nos dará fortaleza para esta terrible experiencia". La hija de María, la Gran Duquesa Olga Aleksándrovna, comento sobre el asunto: "Sin embargo, estoy segura de que, en el fondo de su corazón, mi madre se armó de valor y aceptó la verdad, algunos años antes de su muerte".

A pesar del derrocamiento de la monarquía (1917), la ex emperatriz viuda en un principio se negó a salir de Rusia. Solo en 1919, convencida por su hermana, la reina Alejandra, se marchó de mala gana a través de Crimea por el Mar Negro hacia Londres, en el buque de guerra HMS Marlborough que envió su sobrino, el rey Jorge V. Después de una breve estancia en la base británica en Malta y luego en Londres, ella regresó a su país natal, Dinamarca, eligiendo su villa en Hvidøre, cerca de Copenhague, como su nueva residencia permanente. A pesar de que la reina Alejandra nunca trató con indiferencia a su hermana, y estuvieran tiempo juntas en Marlborough House, Londres y Sandringham House, Norfolk, en Gran Bretaña, María sentía que ahora ella era la "número dos". Esto no era extraño, ya que María era simplemente una ex emperatriz, mientras que su hermana era una popular reina viuda.

En el exilio en Copenhague, Dinamarca, encontró a muchos emigrados rusos. Para ellos, María seguía siendo la emperatriz. La gente la respetaba y valoraba altamente y frecuentemente le pedían ayuda. La Asamblea Monárquica de Toda Rusia, reunida en 1921, le ofreció ocupar la posición de locum tenens del Trono Ruso. Ella rechazó la petición - no quería interferir en política y respondió evasivamente, "Nadie vio a Nicky muerto" y, por lo tanto, existe una posibilidad. Ella prestó apoyo financiero al investigador Nikolái Sokolov, para que estudiara las circunstancias de muerte de la familia del zar. No se reunieron - a último momento, la gran duquesa Olga envió un telegrama a París pidiendo que se cancelara la cita. Resultaría demasiado difícil para una mujer anciana y enferma escuchar la terrible historia de su hijo y su familia.

Muerte y entierro


Féretro de la Emperatriz Viuda en la Iglesia Aleksandr Nevski,
Copenhague.
En noviembre de 1925, la hermana más cercana de María, la reina Alejandra, murió. Para María, era la última pérdida que podía soportar. "Ella estaba lista para reunirse con su Creador", escribió su yerno, el Gran Duque Alejandro Mijaílovich, en los últimos años de María. El 13 de octubre de 1928, en Hvidøre, cerca de Copenhague, en una casa que alguna vez compartiera con su hermana la reina Alejandra, María murió a la edad de 80 años, habiendo sobrevivido a cuatro de sus seis hijos y a cinco de sus quince nietos.

El servicio se realizó en la Iglesia Ortodoxa Rusa Aleksandr Nevski de Copenhague, la emperatriz fue enterrada en la Catedral de Roskilde. En el 2005, la reina Margarita II y el presidente Vladímir Putin, y sus respectivos gobiernos, acordaron que los restos de la emperatriz debían ser devueltos a San Petersburgo, conforme con su deseo de ser enterrada junto a su esposo. Una serie de ceremonias se llevaron a cabo del 23 al 28 septiembre del 2006. Al funeral, al que asistieron altos dignatarios, entre ellos el Príncipe Heredero y la Princesa de Dinamarca y el príncipe y la princesa María Cristina, no pasó sin cierta controversia. La multitud que rodeaba el ataúd era tan grande que un joven diplomático danés cayó en la tumba antes de que el ataúd fuera enterrado. El 26 de septiembre de 2006, una estatua de María Fiódorovna fue desvelada cerca de su palacio favorito en Peterhof.

Después de un servicio en la Catedral de San Isaac, ella fue enterrada junto a su esposo Alejandro III en la Catedral de San Pedro y San Pablo, el 28 de septiembre de 2006, 140 años después de su primera llegada a Rusia y casi 78 años después de su muerte.

Títulos, tratamientos y distinciones honoríficas

Títulos y tratamientos

  • 26 de noviembre de 1847 - 31 de julio de 1853: Su Alteza Serenísima la princesa Dagmar de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg.
  • 31 de julio de 1853 - 21 de diciembre de 1858: Su Alteza la princesa Dagmar de Dinamarca.
  • 21 de diciembre de 1858 - 9 de noviembre de 1866: Su Alteza Real la princesa Dagmar de Dinamarca.
  • 9 de noviembre de 1866 - 13 de marzo de 1881: Su Alteza Imperial la Gran Duquesa María Fiódorovna, zarevna de Rusia.
  • 13 de marzo de 1881 - 1 de noviembre de 1894: Su Majestad Imperial la Emperatriz consorte de Todas las Rusias.
  • 1 de noviembre de 1894 - 13 de octubre de 1928: Su Majestad Imperial la Emperatriz viuda María Fiódorovna de Rusia.

Distinciones honoríficas

  • Order Saint Catherine.png Gran maestre de la Orden de Santa Catalina
  • St.AndrewOrder.png Dama de la Orden de San Andrés.
  • RUS Order of St. Alexander Nevsky BAR.png Dama de la Orden de San Alejandro Nevski.
  • RUS Order White Eagle BAR.png Dama de la Orden del Águila Blanca.
  • RUS Order św. Anny (baretka).svg Dama gran cruz de la Orden de Santa Ana.
  • POL Krzyz Wielki Orderu Sw Stanislawa BAR.png Dama gran cruz de la Orden de San Estanislao.
Distinciones honoríficas extranjeras
  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa, Bandera de España Reino de España





María Fiódorovna y Alejandro III posando durante una estancia e
n Dinamarca en 1893.









Nicolás II de Rusia

Enlace aquí:

Nicolás II de Rusia (en ruso: Николáй Алексáндрович Ромáнов, Nikolái Aleksándrovich Románov; San Petersburgo, 6 de mayo/ 18 de mayo de 1868-Ekaterimburgo, 17 de julio de 1918) fue el último zar de Rusia. Hijo de Alejandro III, gobernó desde la muerte de su padre, el 20 de octubre de 1894, hasta su abdicación el 2 de marzo de 1917 (de acuerdo al calendario juliano), cuando renunció en su nombre y en nombre de su hijo heredero al trono y este pasó a su hermano, el gran duque Miguel. Durante su reinado vio como el Imperio ruso sufrió una debacle económica y militar. Fue apodado «Nicolás el Sanguinario» por los críticos debido a la Tragedia de Jodynka, el Domingo Sangriento y por los pogromos antisemitas que se produjeron durante su reinado. Como jefe de Estado, aprobó la movilización de agosto de 1914 que marcó el inicio de la Primera Guerra Mundial, la revolución y la consecuente caída de la dinastía Románov.
                 
Su reinado acabó con la Revolución rusa, cuando, intentando volver del cuartel general a la capital, su tren fue detenido en Pskov y fue obligado a abdicar. A partir de entonces, el zar y su familia fueron apresados, primero en el Palacio de Alejandro, en Tsárskoye Seló, después en la casa del gobernador de Tobolsk y finalmente en la Casa Ipátiev, en Ekaterimburgo. Nicolás II, su mujer, su hijo, sus cuatro hijas, el médico de la familia imperial, un criado personal, la camarera de la emperatriz y el cocinero de la familia fueron ejecutados en el sótano de la casa por los bolcheviques en la madrugada del 16 al 17 de julio de 1918. Este acto fue ordenado por Vladímir Ilich Lenin y por el líder bolchevique Yákov Sverdlov. Posteriormente, Nicolás II, su mujer y sus hijos fueron canonizados como mártires por la Iglesia Ortodoxa Rusa en el exilio.

Nicolás era hijo de zar Alejandro III de Rusia y de la zarina María Fiódorovna Románova, nacida princesa Dagmar de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg y más tarde princesa Dagmar de Dinamarca. Sus abuelos paternos eran el zar Alejandro II y la zarina María de Hesse-Darmstadt. Sus abuelos maternos eran el rey Cristián IX de Dinamarca y la princesa Luisa de Hesse-Kassel. Nicolás tenía tres hermanos menores: Alejandro (1869-1870), Jorge (1871-1899) y Miguel (1878-1918) y dos hermanas menores: Xenia (1875-1960) y Olga (1882-1960). Por parte materna, Nicolás era sobrino de varios monarcas, incluido el rey Jorge I de Grecia, el rey Federico VIII de Dinamarca, la reina consorte Alejandra de Dinamarca y de Thyra de Dinamarca, princesa de Hanóver.

Nicolás se convirtió en zarévich tras el asesinato de su abuelo Alejandro II el 13 de marzo de 1881 y el posterior ascenso al trono de su padre, Alejandro III. Por razones de seguridad, el nuevo zar y su familia se mudaron del Palacio de Invierno, en San Petersburgo a su residencia en el palacio de Gátchina, fuera de la ciudad.

Nicolás y sus hermanos tuvieron una educación estricta: dormía en duras camas plegables y sus habitaciones apenas tenían muebles, salvo un icono religioso de la virgen con el niño rodeado de perlas y otras gemas. Su abuela María introdujo costumbres inglesas en la familia Románov: gachas en el desayuno, baños fríos y abundante aire fresco.

El zarévich fue educado por tutores que le enseñaron idiomas (francés, alemán e inglés), geografía, danza y otras materias. El consejero de su padre y su antiguo tutor Konstantín Pobedonóstsev, enfatizaba mucho la absoluta autocracia del zar. Como muchas personas de su época, escribía un diario donde apuntaba los detalles de su día a día. Sus páginas están llenas de pormenores sin importancia, sobre juegos con sus amigos, la temperatura exterior, las distancias recorridas, entre otros. En mayo de 1890, algunos días antes de cumplir 22 años, anotó: «Hoy definitivamente ha terminado mi educación». En octubre de ese mismo año, acompañado por su hermano Jorge, viajó por Egipto, la India y Japón. Ese viaje fue organizado por su padre, Alejandro III, para completar la educación formal de Nicolás y darle la oportunidad de experimentar la vida fuera de San Petersburgo y del palacio. Mientras estaba en Japón, sobrevivió a un intento de asesinato.

Aunque Nicolás participaba en reuniones del Consejo Imperial, sus obligaciones eran limitadas hasta su subida al trono, que no se esperaba tan pronto, pues su padre apenas tenía 49 años.

Contrariamente a los deseos de sus padres, Nicolás se casó con la princesa Alejandra, cuarta hija del gran duque Luis IV de Hesse-Darmstadt y la princesa Alicia del Reino Unido. Sus padres pretendían que se casara con la princesa Helena de Orleans, hija del conde de París, lo que estrecharía las relaciones entre Rusia y Francia, pero desistieron debido a su insistencia.


Retrato de Laurits Tuxen de la boda del zar Nicolás II y la princesa Alix de Hesse-Darmstadt
que tuvo lugar en la capilla del Palacio de Invierno de San Petersburgo el 26 noviembre de 1894.

Personalidad


Nicolás en 1890.
Desde pronto el zar Nicolás demostró un carácter tímido y más inclinaciones hacia la vida doméstica. Tenía maneras de un alumno de una escuela inglesa de élite. Bailaba de forma elegante, era un buen tirador, cabalgaba y practicaba deporte. Hablaba francés, alemán y su inglés era tan bueno que, se decía, incluso podría engañar a un profesor de la Universidad de Oxford, haciéndose pasar por un inglés. Adoraba la historia así como la pompa del ejército y la vida de soldado. Su padre le concedió el grado de comandante de un escuadrón de guardias a caballo y acudió a Krásnoie Seló, el gran campo militar a las afueras de San Petersburgo usado por regimientos de la Guardia Imperial para maniobras de verano. Allí, Nicolás participaba por entero en la vida militar y las conversaciones en el comedor y su modestia lo hacía popular entre los oficiales. Ningún título significaba más para él que el de coronel.

Nicolás II al momento de asumir el gobierno no ostentaba la fuerte personalidad de su padre, ni la preparación mínima requerida para una Rusia convulsionada, con conflictos latentes y que ocupaba una arista preponderante en el ámbito internacional, esta situación de falta de dominio en la política acabó por llevar al caos a la Rusia Imperial.
El Zarévich Nicolás y la princesa Alix en 1894.

Una de las causas principales fue que su padre, Alejandro III, que no lo formó a tiempo para tomar el papel de ser el Zar, en especial en el tema de las relaciones internacionales y de los asuntos internos; en efecto, Nicolás II era hasta el momento de la prematura muerte de su padre, tratado poco menos que como un niño. Tal es así que él mismo al momento de asumir el cargo manifestó a una persona de confianza que:
No estoy preparado para ser zar, nunca quise serlo. No sé nada del arte de gobernar, ni siquiera sé la forma en que debo hablar a los ministros...
El zar Nicolás II, al contrario que la personalidad enérgica de su padre, era de naturaleza abstraída en que trataba de no vislumbrar sus ideas, inteligente, honrado y meticuloso, esencialmente tímido, romántico e idealista y con un carácter pacífico.

Gustaba de la disciplina y vida militar, era muy creyente, trabajador y responsable en extremo y llevaba una rutina de vida invariable. Le era difícil socializar, y a veces solía ser tachado de soberbio, sin serlo. Su formalidad y amabilidad circunspecta era más bien una barrera para quienes lo conocían y tuvo muy pocos amigos personales. Como padre y esposo, Nicolás II era un ejemplo a seguir.

Fue muy manipulado por sus tíos y más adelante por el Káiser Guillermo II quienes se aprovecharon del nuevo e inmaduro gobernante para sacar partido en favor de sus conveniencias. Incapaz de enfrentarse abiertamente a sus ministros o de discrepar cara a cara con algún contrario de opinión, prefería hacer uso de la sutil caballerosidad para darse a entender cuando algo le desagradaba.

Gustaba de las obras de teatro, del ambiente grato familiar, de la música, las marchas militares y de navegar en el yate imperial Standart.

Si bien se puede cuestionar su personalidad como dirigente de una nación, como padre era un modelo de excepción para su hijos y un entregado esposo para la emperatriz Alejandra.

Ascenso al trono

Coronación del zar Nicolás II y de la emperatriz Alejandra Fiódorovna en 1896.


Fotografía por la Levitsky Company de la Familia Imperial rusa.
De izquierda a derecha: Olga, María, Nicolás, Alejandra, Anastasia, Alexei y Tatiana.

En 1894, y tras complicaciones derivadas de una nefritis, falleció su padre, Alejandro III. El 1 de noviembre y pasado el período de luto protocolario, Nicolás fue coronado como sucesor y adoptó el nombre de Nicolás II. De acuerdo con sus propias palabras, carecía de formación política, y lo ignoraba todo acerca del gobierno del imperio, explicando su ingenuidad al ser coronado zar en noviembre de 1894. Incluso su propio padre dudaba de su habilidad para administrar y mantener un territorio de 23 millones de km²

La influencia de sus tíos paternos, en especial Sergio Aleksándrovich Románov, Gran Almirante de la Armada, tendría en ello un asidero, y las intrigas cortesanas pesarían grandemente en la acción del nuevo zar, pues de hecho tuvo que soportar al principio manipulaciones de sus propios tíos.
Poco después de su coronación, el 26 del mismo mes, contrajo nupcias con Alix de Hesse, quien había tomado el nombre de Alejandra Fiódorovna Románova al convertirse a la ortodoxia.

Como la relación entre Nicolás y Alix era un verdadero ideal de amor y devoción mutuos, fue la Emperatriz quien aconsejó a Nicolás desde los primeros momentos, que tomara las riendas firmes del poder y fortaleciera su carácter bondadoso y caballeresco del que se aprovechaban a menudo sus parientes.

De ella tendría cuatro hijas las Grandes Duquesas Olga, Tatiana, María, Anastasia y al final, el tan anhelado heredero, el Zarévich Alexei.

Política internacional

A instancias de sus consejeros y animado por su primo el emperador alemán, Nicolás se esforzó por extender su influencia en Asia, rivalizando en esta carrera con las potencias occidentales imperialistas; ordenó la intervención de Rusia en la Guerra Chino-Japonesa de 1896, intervino en el establecimiento de la base de Port Arthur en 1898, la ocupación de Manchuria en 1900, y convino con los británicos el reparto de Persia en esferas separadas de influencia en 1907. Asimismo, fue uno de los principales promotores del desarme, reflejados en su papel como iniciador de las Conferencias de la Haya de 1899 y 1907.

Aunque intentó ejercer una influencia determinante en Europa Oriental y los Balcanes, la debilidad rusa, puesta de manifiesto durante la Guerra ruso-japonesa (1905) limitaba sus ambiciones. Así, cuando en 1908 el Imperio austrohúngaro se apoderó de Bosnia, Rusia se limitó a mediar con Serbia y el Imperio otomano. Las Guerras Balcánicas de 1912 y 1913 incrementaron la tensión entre Moscú y Viena, pero Nicolás siguió en principio los consejos de Piotr Durnovó quien, en un informe de 1914 aconsejaba mantener Rusia fuera de cualquier conflicto militar en vista de su debilidad industrial, la oposición de la opinión pública y la situación prerrevolucionaria del país.

Estableció excelentes relaciones con Francia, su más leal aliado, y con Alemania, gracias a su estrecho parentesco con el emperador Guillermo II; este último fue largamente su consejero de mayor confianza en materia internacional, aunque muy manipulador, resultaba evidente para cualquier operador político más sagaz que el zar, que sus consejos estaban orientados a emplear la influencia rusa para controlar los intereses de otras potencias, muchas veces en beneficio directo de Alemania y socavar la alianza entre Francia y Rusia.

La influencia germana

En efecto, los consejos de Guillermo II de ir a la guerra con Japón con nefastos resultados; la oposición durante la Gran Guerra desencadenando graves conflictos internos en el régimen de Nicolás II; el permitir el ingreso de elementos revolucionarios desde sus fronteras al interior de Rusia con propósitos de desestabilización; y cuando la familia Románov estuvo prisionera, el auspiciar sus intenciones de reinstalar el régimen zarista; más la suma de otros factores internos fueron la ruina y la completa destrucción del zarismo.

Autocracia y procesos revolucionarios

 



Nicolás II asiste a una sesión del Consejo de Estado, 27 de Mayo de 1901.

En política interior, Nicolás siguió la línea autocrática de sus antecesores, aunque suavizándola un poco, pero más bien al margen de su intervención directa, su país tuvo un proceso de industrialización acelerada que permitió a Rusia entrar en la era moderna, pero que también hizo surgir importantes núcleos obreros en forma de sindicatos. La actividad revolucionaria clandestina, las cuales cobraron ímpetu bajo su abuelo y su padre, seguían acelerándose durante su régimen, culminando con la Revolución de 1905 y posteriormente la Revolución de 1917.

La iniciativa del movimiento liberal presentada al nuevo zar, de establecer una constitución que fijase las normas del ejercicio del poder se encontró, sin embargo, con un rotundo rechazo monárquico; siguiendo el consejo de Pobedonóstsev, Nicolás se mostró severo con lo que calificó de «insensatos sueños de participación en asuntos de administración interna». Su rigidez alienó a sectores no particularmente comprometidos con una ideología afín a la revolución, y fue causa de que muchos se mostrasen descontentos.

Uno de estos descontentos fue Vladímir Ilich Uliánov, Lenin, un abogado que provenía de la región de Simbirsk, cuyo hermano, Aleksandr Uliánov fue ejecutado por un intento de asesinato del zar Alejandro III en 1887. Lenin realizó actividades subversivas en San Petersburgo, fue detenido, apresado y exiliado a Siberia. Una vez liberado, se trasladó a Ginebra y Londres para fundar las bases del movimiento comunista.

El alimento para las corrientes revolucionarias como las que encabezarían Lenin, Trotski y otros, eran la carencia de una política social más solidaria de parte de los gobernantes, lo que permitió que se agravaran los grandes problemas históricos del régimen zarista: la pobreza del campesinado, la muy desigual distribución de la tierra y el inexistente acceso a los cargos públicos. Esto iba a ser el caldo de cultivo en los sindicatos de las industrias para los grupos revolucionarios que ya estaban en gestación.

Guerra con Japón

En 1905, intentando contener el avance japonés en Manchuria, que amenazaba los puertos rusos orientales, y por constante recomendación de Guillermo II de Alemania, Nicolás II declaró la guerra al Japón. Nicolás II pensó que obteniendo una fácil victoria sobre Japón no solo lograría estabilizar la situación interna sino que lograría una mayor preponderancia internacional con el prestigio de la victoria. Mal informado, estratégica y conceptualmente, de la situación militar y naval del Japón, no aquilató su propia situación en el frente oriental recién abierto, en especial a la incompetencia e inoperancia absoluta de los almirantes rusos que comandaban Port Arthur y Vladivostok.

Sin declaración de guerra alguna, los japoneses asediaron y bloquearon Port Arthur y Vladivostok, infligiendo una severa derrota a la flota rusa, parte de la cual quedó semihundida y encerrada en el puerto. La pérdida de unidades navales superó el 70%.

El zar entonces, en un desesperado esfuerzo, movilizó a la flota del Báltico, compuesta por buques de guerra inadecuados para navegar por alta mar, en un gran periplo único en la historia, que la llevó a dar la vuelta a Europa y África, sosteniendo graves conflictos diplomáticos con Inglaterra (incidente de Dogger Bank). Su aliada Francia también le dio la espalda en el transcurso del accidentado viaje y la flota sólo fue abastecida por Alemania, para después de casi año y medio de navegación llegar al estrecho de Tsushima, donde fue rápidamente derrotada por las fuerzas navales japonesas al mando de Heihachiro Togo.

El Domingo Sangriento

Después de las derrota de Tsushima, Nicolás II aceptó la mediación de EE.UU. para finalizar el conflicto. Para ello mandó a llamar a un ex-ministro de su padre, Serguéi Witte, quien fue enviado a América del Norte para negociar la paz con Japón. Tal fue el manejo mediático de Witte que logró sacar ventajas aparentes de las paces que Japón deseaba imponer a Rusia y regresó convertido prácticamente en una especie de héroe. Después de dar su informe a Nicolás II, éste lo nombró Conde.

Sin embargo, un hecho grave iba a hacer virar las tornas del destino de la dinastía Románov: Un cura llamado Georgi Gapón logró convocar a una masa descontenta de obreros y otras fuerzas integrantes del pueblo, que organizaron una marcha informal para ir a entregar una serie de peticiones antiautocráticas al zar, que se dirigió al Palacio de Invierno en San Petersburgo, en vez de a la Villa de Tsárskoye Seló, 24 km al sur de San Petersburgo, donde la familia real se encontraba, el Domingo 22 de enero de 1905.

Cuando la muchedumbre llegó a las inmediaciones del Palacio de Invierno, a eso de las 14 horas, se encontró con que el palacio estaba resguardado por tropas de cosacos, quienes habían sido convocados por el ministro del interior, el príncipe Sviatopolk-Mirski. Cuando llegaron a unos 100 m de la entrada, los soldados dispararon a matar contra la masa y, luego los atacaron con la caballería, produciendo una cifra estimada de 92 muertos. Este hecho tuvo repercusiones insospechadas, ya que alimentó las chispas primigenias de la revolución que los mencheviques y bolcheviques deseaban que estallara, como en efecto más adelante sucedió.

Además, era el momento para que el zar tomara una acción decisiva: o apagaba la revolución imponiendo la dictadura, o accedía a las peticiones de los revolucionarios. Witte tuvo un papel gravitante y decisivo en el desarrollo de los acontecimientos. Mirski fue destituido y, en su lugar, se nombró a Serguéi Witte como ministro del interior en calidad interina. A la larga, este cambio traería la ruina a la estabilidad del régimen de Nicolás II.

En ese año de 1905 hubo además atentados. En uno de ellos pereció un tío de Nicolás II, el gran duque Sergio Aleksándrovich Románov, esposo de Ella (Isabel Fiódorovna), la hermana de la emperatriz, y además se sublevaron los marinos en los puertos, como el caso del acorazado Potiomkin. Una gran huelga paralizó la industria y los revolucionarios, dirigidos por Trotski, Lenin y otros agitadores marxistas, alimentaban la llama de la revolución. La situación no podía ser más compleja para la estabilidad y continuidad del régimen zarista.

Las Dumas y apogeo del régimen zarista

Witte le dijo a Nicolás II que había dos caminos: o bien suprimir por la fuerza a la chispa revolucionaria implantando la dictadura, o bien, promulgar una Constitución cediendo derechos civiles a la plebe, por lo que transformaba el régimen autocrático en un régimen semiconstitucional. Pese a que Nicolás II se inclinó por la dictadura militar, no tuvo el apoyo del comandante del ejército y tío suyo, el gran duque Nicolás Nikoláievich y no atreviéndose a destituirlo, optó por seguir el camino constitucional elaborado por Witte. Cabe destacar que Witte llegó a ser uno de sus principales detractores.

Ante la amenaza de un alzamiento, el zar, aconsejado por su ministro Serguéi Witte firmó la propuesta y anunció en 1905 varios cambios institucionales dirigidos a disminuir el tinte absolutista de la monarquía; el más importante de estos fue la convocatoria de la Duma Estatal del Imperio Ruso o Parlamento, con potestades legislativas limitadas, junto con la promulgación en abril de 1906 de unas leyes fundamentales que dieron un carácter semiconstitucional a la monarquía. La primera Constitución de Rusia, conocida como las Leyes Fundamentales, fue promulgada el 23 de abril de 1906, la víspera de la apertura de la Primera Duma. Sin embargo, para desesperanza del Nicolás II, lejos de enfriarse la candente situación política, ésta se agudizó dejando al régimen zarista con una precaria estabilidad y a Witte empezó a escapársele el asunto de las manos.


Sin embargo, al percibir que los integrantes de la Duma planeaban poner coto al carácter autocrático del gobierno, fue disuelta y sustituida por otra más representativa de los intereses monárquicos; Nicolás exigió además la dimisión de su primer ministro, Serguéi Witte. Cuando el sucesor de Witte, Piotr Stolypin, disolvió poco después la Segunda Duma, modificando las leyes electorales para asegurarse una composición leal a los intereses zaristas, dejó al descubierto la continuidad del sistema autocrático. Este mal manejo de la situación hizo estallar la segunda rebelión bolchevique.

Para disolver la Duma, el zar llamó en 1906 al cargo de ministro de interior a quien sería uno de los hombres más ejecutivos, leales y efectivos que tuvo, Piotr Stolypin, quien tomaría el cargo con gran determinación, partiendo con una fuerte represión contra las huestes revolucionarias en forma tan efectiva (600 ajusticiados) que Lenin mismo vio peligrar la revolución marxista que tanto anhelaba, llevando respiro a la monarquía. No solo en este plano se destacó Stolypin, sino que llevó a cabo una gran reforma agraria que, sumado a un período de inviernos benignos, dio calma a la plebe en años de buenas cosechas, favoreciendo la gestión y la imagen del zarismo. Stolypin también disolvió la Segunda Duma de 1907.

Tras instaurar una Tercera Duma en 1909 que favorecía a la autocracia en forma velada y con representantes más moderados, Rusia podría acceder al tricentenario de la llegada al poder de los Románov en 1913 con buen pie. En 1911, Stolypin quiso deshacerse de la influencia nefasta de Rasputín, desterrándolo y cayendo en desgracia ante la Emperatriz. Como ello le provocó una situación tensa ante el zar, Stolypin presentó una renuncia que Nicolás II le denegó.

Estando el zar de visita en Kiev para inaugurar un monumento a su padre, asistió Stolypin junto al zar a la ópera en esa ciudad en septiembre de 1911, y Stolypin fue asesinado por un revolucionario que colaboraba con la policía, ante los ojos del zar, durante el entreacto de dicha función. Le sucederían una seguidilla de personajes como Kokovtsov, Stürmer, Sazónov, Protopópov, todos influidos por Rasputín.

Primera Guerra Mundial

El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria en Sarajevo por parte de nacionalistas serbios (atentado de Sarajevo) puso a Nicolás II en un duro aprieto, puesto que su pacto con los serbios no le permitía acceder a las demandas compensatorias del Imperio austrohúngaro. Un extenso intercambio de correspondencia con el káiser Guillermo intentó evitar una confrontación global, y Nicolás II dio órdenes de movilizar tropas solo en la frontera austríaca; el 31 de julio de 1914, ordenó una movilización general, lo que provocaría la declaración de guerra de Alemania y el inicio de la guerra mundial.

El ejército ruso tuvo grandes éxitos iniciales en territorio austríaco y en su momento pudo haber derrotado al Imperio austrohúngaro, pero su avance fue detenido a petición de Francia; sin embargo, el intento inicial de avanzar sobre territorio alemán en dos frentes, uno al mando del general Rennenkampf y el otro al mando del general Samsónov condujo a graves derrotas, en las que perdieron la vida más de dos millones de hombres. Para 1915, el ejército ruso estaba en retirada.

Nicolás II, aconsejado por su esposa y ministros, intentó ponerse personalmente al frente de las acciones, relevando a su primo, el gran duque Nicolás Nicoláievich del mando de las tropas; fue este un error más, si cabe más grave que la misma declaración de guerra, pues supuso dejar la regencia en manos de su esposa, a quien el pueblo detestaba tanto por su origen alemán como por su estrecha relación con Rasputín. Un detalle importante que explicaría la súbita sustitución del gran duque Nicolás Nikoláyevich, es que este aborrecía a muerte a Rasputín; el monje astutamente aconsejó en forma insistente a la Emperatriz que se lo quitara de en medio, puesto que sectores de la plebe lo llamaban Nicolás III, en alusión a su probable entronización.
 

El papel de Rasputin

Grigori Rasputín apareció en los círculos monárquicos gracias al contacto que hizo Anna Výrubova, la más cercana cortesana a la zarina, debido a la enfermedad hemofílica que padecía su hijo Alexis. La influencia que ejercía sobre el niño le permitía controlar la enfermedad del heredero al trono, con lo que pronto ganó la confianza absoluta de la zarina.
Rasputin era en sí una persona extravagante, con un grado de acierto muy notable en sus predicciones, una mezcla de santurrón y amigo muy convincente, pero, en contrapartida, un ser con un alter ego muy libidinoso rayando en lo maníaco, que buscaba el placer sexual entre las consortes del palacio.

Rasputin pronto convirtió a la zarina en su amiga y confidente, al punto de que ella consideraba seriamente los consejos que él le daba. La razón de esta influencia poderosa era que la Emperatriz consideraba a Rasputín un enviado de Dios. Esta situación, permitió a Rasputin tomar un papel decisivo en los nombramientos ministeriales. Se lo conocía por su sobrenombre de monje loco, y su comportamiento cada vez más entrometido y desafiante comenzó a suscitar odios entre la nobleza y especulaciones de todo tipo en el pueblo.

Antes de la partida de Nicolás II al frente alemán, Rasputin predijo que si él moría a manos de gente de su familia, nadie de la familia de Nicolás II le sobreviviría más de dos años.

Finalmente Rasputin fue asesinado por un grupo de aristócratas que lo habían invitado a una fiesta del 29 al 30 de diciembre de 1916. Parece probado que sus asesinos, con el príncipe Félix Yusúpov a la cabeza, le dieron pasteles y vino cargados de cianuro. Al ver que no le afectaba mucho, el príncipe le disparó al pecho, le golpeó la cabeza con un bastón lleno de plomo y lo arrojó al río Nevá. Se comprobó que Rasputin murió más tarde ahogado.
 

Abdicación y prisión

Después del asesinato de Rasputín, el gobierno monárquico empezó a desintegrarse con abismal rapidez. Las sucesivas derrotas rusas en la Primera Guerra Mundial fueron una de las causas de la Revolución de Febrero. A partir de enero de 1917 la situación interna, empeorada por el curso desfavorable de la guerra con Alemania y las instigaciones revolucionarias, sumadas a las intervenciones políticas de la Emperatriz, hicieron que la Cuarta Duma cediera a la presión de los revolucionarios y se formara un Gobierno provisional, liderado por Kérenski, un revolucionario de estilo moderado.

La decisión de formar el gobierno provisional tuvo aceptación en todos los estamentos sociales y militares, incluido el Estado Mayor de Nicolás II, quien se vio encajonado con la grave situación política que se imponía en Petrogrado. Por un instante, se redactó la abdicación en favor de su hijo Alexis; pero dada la condición de salud e inmadurez del heredero, cambió de parecer.
Nicolás II, incapaz de controlar la situación, abdicó sus derechos y los de su hijo el 2 de marzo de 1917, dando así fin a la dinastía Románov y el comienzo de la era de los Sóviets.

Nicolás II se dejó detener, sin ofrecer resistencia, a su regreso del desmoronado frente. Fue confinado junto con su esposa e hijos en el palacio de Tsárskoye Seló, en las afueras de Petrogrado, reteniendo algunos privilegios domésticos.

Aleksandr Kérenski, preocupado por la seguridad de la familia imperial, intentó inicialmente enviarlos a Inglaterra, ya que el rey Jorge V, primo del zar, había enviado en marzo una invitación. Pero no solo el Sóviet de Petrogrado se opuso rotundamente, sino que Jorge V finalmente retiró su ofrecimiento, al temer problemas políticos internos y ante la oposición del Partido Laborista. Además, tanto Inglaterra, Alemania y su aliada Francia ignoraron sus requerimientos de asilo.
En agosto de 1917, temiendo un intento de asesinato, Kérenski exilió a los Románov a Tobolsk, en Siberia. Antes de partir Kérenski previno a Nicolás II: «Los sóviets desean mi cabeza, después vendrán por usted y su familia».

En Tobolsk, la familia del zar gozó de una relativa libertad de movimientos ya que el sector era promonárquico, incluso hubo oportunidades de realizar una fuga o ser rescatados ya que la guardia no era numerosa e incluso algunos soldados llegaron a entablar alguna relación amistosa con los prisioneros. En octubre de 1917, el gobierno de Kerensky cayó y este huyó al extranjero, con ello la suerte de la familia imperial quedó sellada en manos del gobierno de los soviets.

Asesinato y desaparición del zar y su familia



Nicolás II prisionero en Tsárskoye Seló (al fondo sus guardianes).

El plan secreto original del Comité Ejecutivo Central Panruso, era trasladar al zar a Moscú, donde Trotski quería realizar un gran juicio público contra él. Sin embargo, los bolcheviques de la cercana Ekaterimburgo, a cuyo frente estaba el dirigente del Sóviet de los Urales Filipp Goloshchokin, eran conocidos por su radicalismo y aspiraban a hacerse con el control del zar para encarcelarlo o ejecutarlo ellos mismos. En vista de ello, a principios de abril Yákov Sverdlov, un dirigente bolchevique perteneciente al círculo íntimo de Lenin, ordenó al comisario Vasili Yákovlev que se hiciera cargo de la familia imperial e intentara llevarlos sanos y salvos a la capital. Debían pasar por Ekaterimburgo para no levantar sospechas, pero en el camino Yákovlev temió una emboscada y se desvió hacia Omsk, lo que hizo que Goloshchokin sospechara que se preparaba la huida del zar a Japón y, finalmente consiguió que Sverdlov autorizara el regreso a Ekaterimburgo a cambio de garantías de que el zar y su familia no sufrirían daños.

El zar y la zarina llegaron a Ekaterimburgo el 30 de abril de 1918 y sus hijos, que habían viajado por separado, se reunieron con ellos el 23 de mayo. Todos fueron llevados a la casa de un hombre de negocios local, Nikolái Ipátiev, que había sido requisada el día anterior. El trato que recibieron empeoró considerablemente en comparación con sus anteriores destinos, se saquearon sus pertenencias y debían permanecer recluidos en sus habitaciones.

A finales de junio Goloshchokin viajó a Moscú con ocasión del Quinto Congreso de los Sóviets y allí fue donde, tras deliberar con Lenin, se decidió la ejecución de los Románov, aunque sin fijar ninguna fecha concreta. Así, el 4 de julio la Cheka local, al mando de otro hombre de confianza de Lenin, Yákov Yurovski, asumió la responsabilidad de la vigilancia de la casa Ipátiev. Mientras tanto, la situación en la región había empeorado gravemente para los bolcheviques y, en vista de que la misma Ekaterimburgo estaba en grave peligro ante el ataque de la Legión Checoslovaca, el 16 de julio Goloshchokin le envió a Zinóviev un telegrama cifrado con destino a Sverdlov y Lenin solicitando la ejecución inmediata de la familia imperial. La respuesta afirmativa de Moscú, es posible que proveniente directamente de Lenin, llegó ese mismo día.

La planificación misma del magnicidio in situ fue hecha por Yurovski, quien se reservó el derecho de disparar primero sobre el «verdugo coronado» como se lo llamaba a Nicolás II; aparte de Yurovski, la camarilla la componían, Piotr Ermakov y Gregoy Nikulin, todos miembros y asesinos probados de la Cheka.

Un subordinado de Goloshchokin, Piotr Ermakov, quien tenía el control del campesinado del Ural, tenía la función de eliminar toda evidencia del asesinato no pudo conseguir los dos camiones de transporte requeridos hasta el día siguiente. Ermakov además de participar en el pelotón, haría encender los motores de ambos vehículos para ahogar el ruido de los disparos.

El escuadrón estaba compuesto por doce hombres, siete de los cuales eran excombatientes húngaros, a cada uno de ellos se les asignó una víctima; dos de ellos se negaron a disparar sobre mujeres y al menos uno de ellos fue desechado y reemplazado por Ermakov. Los miembros del escuadrón eran Grigori Nikulin, asistente de Yurovski, Piotr Ermakov asistente de Goloshchokin, Piotr Medveyed, S. Vagánov, Andreas Vergasi, Laszlo Horvath, Víctor Griinfeldt, Imre Nagy, Emile Fekete, Anselm Fischer e Isidor Edelstein.

En la medianoche del 17 de julio el zar junto a los integrantes de la familia fueron llevados al sótano de la Casa Ipátiev donde fueron fusilados, junto a algunos sirvientes cercanos, e incluso un médico leal. El pretexto era que se les iba a tomar una fotografía antes de partir; pues otra vez se los iba a trasladar.

Nicolás II colocó al heredero en sus rodillas mientras tomaba asiento junto a la zarina, las hijas se sentaron atrás y los sirvientes y el médico a los costados, de pie. Pasaron unos instantes y repentinamente entró Yákov Yurovski revólver en mano y 17 soldados armados con fusiles a la bayoneta.

Cuando Yákov Yurovski levanta el revólver y declara al zar que el pueblo ruso lo ha condenado a muerte, el zar alcanza a balbucear "¿Qué?" y le dispara casi a quemarropa. El zar cae instantáneamente muerto, la zarina se alcanza a incorporar haciendo la señal de la cruz y es muerta de un disparo en plena boca por Yurovski y seguidamente los fusileros realizan una descarga cerrada al resto de la familia. Las hijas, que llevaban corsés apretados y además en su interior estaban cargadas con joyas, no mueren inmediatamente y son rematadas a la bayoneta. Anastasia, murió rematada a bayonetazos realizados por Ermakov. El zar murió con 50 años recién cumplidos.

El zarévich sobrevivió a la primera descarga y fue muerto por Yurovski en el remate de moribundos disparándole dos veces a la altura del oído. Una de las sirvientas que no recibió la primera descarga es perseguida dentro de la habitación y rematada a bayonetazos, e incluso la mascota de la gran duquesa Tatiana, su perrito, es muerto de un disparo.

Posteriormente los cuerpos son llevados en camiones y depositados en una mina abandonada.
Al día siguiente, Yurovski, temiendo que el rumor sobre el fusilamiento indujera a recuperar los cuerpos, ordenó su traslado y destrucción de los cadáveres por fuego y ácido y arrojarlos a piques de otras excavaciones, ubicadas 12 km fuera de la ciudad, en la mina que se llama «los cuatro hermanos».

Relato de uno de los ejecutores


Para la ejecución se seleccionaron doce hombres con revólveres. Dos de ellos se negaron a disparar contra las mujeres. Cuando llegó el vehículo, todos dormían. Al despertarlos se les explicó que debido a la intranquilidad existente en la ciudad, era necesario trasladarlos del piso superior al inferior. Demoraron media hora en vestirse. Abajo habíamos vaciado una pieza que tenía un tabique de madera estucado, para evitar el rebote. La guardia se encontraba en disposición combativa en el cuarto vecino. Los Románov no sospechaban nada. El comandante fue a buscarlos en persona y los condujo hacia la pieza. Nicolás llevaba en brazos a Alexis, los demás llevaban almohadillas y otras cosas pequeñas. Al entrar en la habitación vacía, Alejandra Fiódorovna preguntó: "Cómo, ¿no hay ninguna silla? ¿Ni siquiera podemos sentarnos?" (Según el relato de Yurovski, se trajeron dos) Nicolás puso en una a Alexis y en la otra se sentó Alejandra Fiódorovna. A los demás se les ordenó formar una fila. Hecho esto, llamaron al comandante. Cuando este entró, dijo a los Románov que, como sus parientes en Europa continuaban la ofensiva contra la Rusia soviética, el Comité Ejecutivo de los Urales había decretado fusilarlos. Nicolás se volvió de espaldas, de cara a su familia, y luego, como recobrándose, se volvió y preguntó: "¿Qué, qué?". El comandante repitió la explicación y ordenó al comando que se preparara. Cada uno sabía de antemano contra quién iba a disparar. La orden era apuntar al corazón para evitar el derramamiento de mucha sangre y terminar más rápido.

Nicolás no dijo una sola palabra más, de nuevo se volvió cara a su familia, otros lanzaron exclamaciones incoherentes. Luego comenzaron los disparos, que duraron dos o tres minutos. Nicolás fue muerto por el mismo comandante a quemarropa. Luego murieron Alejandra Fiódorovna y su séquito. En total fueron fusiladas doce personas: Nicolás, Alejandra Fiódorovna, su hijo Alexis, sus cuatro hijas: Olga, Tatiana, María y Anastasia - el doctor Yevgueni Botkin, el criado Trupp, el cocinero Tijomírov, otro cocinero y una camarera cuyos nombres el comandante no recuerda. (En realidad la camarera Anna Demídova).
 

Comunicado oficial del Sóviet de los Urales


“Decisión del Presídium del Consejo de Diputados, Obreros, Campesinos y Guardias Rojos de los Urales:
En vista del hecho de que bandas checoslovacas amenazan la capital roja de los Urales, Ekaterimburgo, que el verdugo coronado podía escapar al tribunal del pueblo (un complot de la Guardia Blanca para llevarse a toda la familia imperial acaba de ser descubierto) el Presídium del Comité Divisional, cumpliendo con la voluntad del pueblo, ha decidido que el ex zar Nicolás Románov, culpable ante el pueblo de innumerables crímenes sangrientos, sea fusilado.

'La decisión del Presídium del Comité Divisional se llevó a cabo en la noche entre el 16 y 17 de julio.'"
Endoso del Sóviet Central.

"Decisión del Presídium del Comité Ejecutivo Central Panruso del 18 de julio.
El Comité Central Ejecutivo de los Consejos de Diputados de Obreros, Campesinos, Guardias Rojos y Cosacos, en la persona de su presidente, aprueba la acción del Presídium del Consejo de los Urales.
El presidente del Comité Ejecutivo Central Panruso,
Sverdlov."

El hallazgo de los cuerpos


En 1979, los historiadores Aleksandr Avdonin y Geli Riábov hallaron la posible tumba de la familia imperial en el bosque de Koptiakí. Temiendo informar del descubrimiento, no lo hicieron público hasta años después. El 12 de abril de 1989 los periódicos informaban del hallazgo. La tumba no fue abierta hasta 1991 por las autoridades soviéticas, hallando en su interior nueve cuerpos. Mediante el examen de los esqueletos, los científicos soviéticos concluyeron que faltaban los cuerpos de Alexis y la Gran Duquesa Anastasia. Las identificaciones de los esqueletos fueron confirmadas posteriormente mediante análisis de ADN.

Con su asesinato (ningún juez o jurado lo condenó a muerte, ni ordenó su ejecución) por el movimiento revolucionario de los bolcheviques, a consecuencia de la Revolución de Octubre de 1917 se extinguió la dinastía Románov. Está enterrado desde 1997 en la Catedral de San Pedro y San Pablo en San Petersburgo junto con el resto de la familia imperial y de los demás zares rusos.

En 2007 se anunció el descubrimiento de los cuerpos de Anastasia y Alexis que, tras realizarles las pruebas de ADN, serán enterrados junto a sus padres y hermanas.

Canonización

San Nicolás II de Rusia
Кру.jpg
Mártir zar Nicolás II de Rusia (Iglesia ortodoxa rusa fuera de Rusia)
Strastoterpets zar Nicolás II de Rusia (Iglesia ortodoxa rusa)
NombreNikolái Aleksándrovich Románov
Nacimiento18 de mayo de 1868
Fallecimiento17 de julio de 1918
Venerado enIglesia ortodoxa rusa fuera de Rusia, Iglesia ortodoxa rusa
Canonización1981 (Iglesia ortodoxa rusa fuera de Rusia)
14 de agosto de 2000 (Iglesia ortodoxa rusa)
Principal SantuarioIglesia sobre la sangre en Ekaterimburgo
Festividad17 de julio

En 1981, la Iglesia Ortodoxa Rusa en el exilio canonizó a los integrantes de la familia Románov, una decisión refrendada en agosto de 2000 por el sínodo de la Ortodoxia Rusa. Desde 1998 sus restos reposan en la Catedral de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo.

El entierro de los restos mortales de la familia real dio pie a debates en medios políticos y religiosos. Pese al examen pericial genético que corroboró la autenticidad de los restos reales descubiertos, tanto la Iglesia Ortodoxa Rusa como los poco numerosos monárquicos de Rusia se niegan a reconocer que en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo fueron enterrados justamente Nicolás II y sus familiares.



Lápidas que marcan el entierro del zar Nicolás II y su familia en la
capilla de Santa Catalina
de la Catedral de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo.

A la luz de este hecho, la decisión tomada por los Jerarcas de la Iglesia Ortodoxa Rusa de canonizar a Nicolás II (Románov) parece algo contradictoria. Según las tradiciones de la Iglesia Ortodoxa Rusa, existen determinadas condiciones a las que deben responder los candidatos a la canonización. Por ejemplo, sus restos deben curar y del icono debe emanar crisma.

La Iglesia parece haber tenido sus razones para declarar santa a la familia imperial. Algunos piensan, por ejemplo, que la Iglesia Ortodoxa Rusa hace cierta concesión a la Iglesia Rusa en el extranjero que había canonizado a Nicolás II hace aproximadamente veinte años. Según afirma el clero, el Zar fue canonizado debido a su "resignación y docilidad frente al martirio".

Según piensan los prelados, la decisión de canonizarlo debe traer paz a las almas de los habitantes de Rusia y reconciliarlos con el pasado del país. Pero no fue así: los sondeos de opinión muestran que la población se ha dividido más o menos en dos partes iguales, una mitad cree que Nicolás II merece ser canonizado, mientras que la otra mitad tiene una opinión distinta.

Los partidarios de la canonización piensan que Rusia es culpable ante el ungido por haber acogido con indiferencia su ejecución en 1918 y ahora debe expiar esta culpa. Los adversarios de la canonización dicen que el Emperador no era un santo. El Zar bebía y fumaba, asistía a funciones espiritistas, le gustaba cazar cornejas, todo lo cual dista de corresponder a la imagen de un santo.

Rehabilitación

El 1 de octubre de 2008 el Tribunal Supremo de Justicia de la Federación Rusa ha rehabilitado a Nicolás II y su familia, teniendo en cuenta a las víctimas de la represión política bolchevique, una decisión muy esperada por los descendientes de la familia imperial y la Iglesia Ortodoxa Rusa.

De acuerdo al veredicto pronunciado por el juez, el Tribunal Supremo calificó de infundada la represión y estableció la rehabilitación de Nicolás Románov (Nicolás II), Alejandra Fiódorovna (su esposa), Alexis, el príncipe heredero (zarévich) y sus hijas Olga, Tatiana, María y Anastasia.

Esta decisión responde favorablemente a una denuncia presentada en 2005 por el abogado de la Gran Duquesa María Vladímirovna, que afirma ser la heredera de Nicolás II. La familia expresó « alegría y satisfacción », dijo su portavoz, Iván Artsichevski, representante de otra rama de descendientes de los Románov. También acogió con beneplácito la decisión de reducir al mínimo su ámbito de aplicación: « El hecho de que el Estado ha reconocido su responsabilidad en este asesinato es un paso hacia un arrepentimiento general y la de rehabilitación de todas las víctimas inocentes de los bolcheviques».

Títulos, tratamientos y distinciones honoríficas

Títulos nobiliarios

  • 18 de mayo de 1868 - 13 de marzo de 1881: Su Alteza Imperial el Gran Duque Nikolái Aleksándrovich de Rusia
  • 13 de marzo de 1881 - 1 de noviembre 1894: Su Alteza Imperial el Zarévich de Rusia
  • 1 de noviembre 1894 - 15 de marzo de 1917: Su Majestad Imperial el Emperador y autócrata de Todas las Rusias
  • 15 de marzo de 1917 - 17 de julio de 1918: Señor Nikolái Aleksándrovich Románov

Distinciones honoríficas

  • OrderStGeorge4cl rib.png Orden de San Jorge
  • RUS Order of St. Alexander Nevsky BAR.png Orden de San Alejandro Nevski
  • RUS Order św. Anny (baretka).svg Orden de Santa Ana
  • POL Order Orła Białego BAR.svg Orden del Águila Blanca
  • Order of the Garter UK ribbon.png Orden de la Jarretera
  • Order of the Bath (ribbon).svg Orden del Baño
  • Order of the Golden Fleece Rib.gif Orden del Toisón de Oro
  • 60x15transparent spacer.svg Suprema Orden de la Santísima Anunciación
  • Cavaliere SSML BAR.svg Orden de los Santos Mauricio y Lázaro
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_II_de_Rusia
 

Alejandra Fiódorovna Románova


Alejandra Fiódorovna Románova (en ruso: Императрица Алексáндра Фё́доровна, Imperatritsa Aleksandra Fiódorovna) (Darmstadt, 6 de junio de 1872-Ekaterimburgo, 17 de julio de 1918) fue la última emperatriz de Rusia como consorte del zar Nicolás II. Nacida con el nombre de Alix de Hesse y el Rin, era nieta de la reina Victoria del Reino Unido. Al ser recibida en la Iglesia ortodoxa rusa, se le dio el nombre de Alejandra Fiódorovna y en 2000 fue canonizada como Santa Alejandra Portadora de la Pasión junto con el resto de su familia tras su ejecución por los bolcheviques el 17 de julio de 1918. Alejandra era tía abuela materna del príncipe Felipe, duque de Edimbugo y prima hermana por dos veces de la reina Isabel II del Reino Unido.

Alejandra es recordada por ser la última zarina de Rusia como consecuencia de la Revolución de Octubre, además de ser una de los portadores reales más famosos de la hemofilia, y por su apoyo al control autocrático sobre el país. Su amistad con el místico ruso Grigori Rasputin también fue un factor importante en su vida.

Alejandra nació el 6 de junio de 1872 en el Neues Palais de Darmstadt como Su Alteza Gran Ducal la Princesa Victoria Alicia Elena Luisa Beatriz de Hesse y del Rin, un Gran Ducado que formaba parte del Imperio alemán. El Gran Ducado de Hesse era un territorio relativamente pequeño, con dificultades económicas permanentes y sin ninguna influencia política en el escenario europeo. Según un artículo publicado el 3 de julio 1862 en el Evening Star por el enlace de la princesa Alicia de Sajonia-Coburgo-Gotha con el príncipe Luis, el futuro gran duque Luis IV de Hesse-Darmstadt, Hesse-Darmstadt era "un país sencillo de carácter agrícola y ganadero". Con una corte poco ostentosa, era un lugar hermoso, pero, aparte de algunas bodas reales importantes (la princesa Guillermina, hija del gran duque Luis IX, fue la primera esposa del futuro zar Pablo I de Rusia, o la princesa María, esposa del zar Alejandro II de Rusia), no tenía ninguna importancia histórica. Era el sexto hijo y cuarta hija de los siete hijos de Luis IV de Hesse-Darmstadt y Alicia del Reino Unido, la segunda hija de la reina Victoria.

Alix fue bautizada el 1 de julio 1872, fecha del 10º aniversario de bodas de sus padres, de acuerdo a los ritos de la Iglesia Luterana y le fueron dados los nombres de su madre y cada una de sus cuatro tías maternas, algunos de los cuales fueron transliterados al alemán. Sus padrinos fueron el príncipe y la princesa de Gales, el zarévich y la zarevna de Rusia, la princesa Beatriz del Reino Unido, la duquesa de Cambridge, y la landgravina de Hesse-Kassel. Su madre le dio el apodo de Sunny, una práctica más tarde recogida por su marido, mientras que sus parientes británicos le dieron el apodo de Alicky para distinguirla de su tía, la princesa de Gales, que era conocida dentro de la familia como Alix. Su hermano mayor, el príncipe Federico, murió en mayo de 1873 después de una caída cuando Alix no tenía ni un año de edad.

En noviembre de 1878, casi toda la familia enfermó de difteria, primero fue su hermana Victoria y días después todos los niños, así como el gran duque, se habían contagiado. Su hermana Isabel fue enviada a vivir fuera de palacio con su abuela paterna, libándose así del contagio. La princesa Alicia se encargó personalmente del cuidado de su familia. El 15 de noviembre falleció la menor de las niñas, María; cuando Alicia tuvo que informar a Ernesto Luis de la muerte de su hermana, en un impulso lo besó y lo abrazó con el deseo de animarlo. Días después, cuando la familia parecía haberse recuperado, la princesa Alicia enfermó gravemente y finalmente murió el 14 de diciembre, en el aniversario de la muerte de su padre, cuando Alix tenía sólo seis años de edad.
Para la pequeña Sunny fue un shock terrible, que cambiaría para siempre su relación con los demás. La niña alegre y equilibrada se transformó en una joven triste, tímida, desconcertada y constantemente a la defensiva.

Alix y sus hermanos crecieron cerca de sus primos británicos e iban a pasar las vacaciones con la reina Victoria. Junto con su hermana, la princesa Irene, fue en 1885 dama de honor en la boda de su madrina y tía ​​materna, la princesa Beatriz del Reino Unido. También estuvo presente en las celebraciones del Jubileo de Oro de su abuela en 1887.

Romance con el zarévich Nicolás Aleksándrovich

Alix se casó relativamente tarde según el punto de vista en esa época, principalmente por negarse a casarse con su primo, el príncipe Alberto Víctor, duque de Clarence y Avondale, hijo mayor del príncipe de Gales, alrededor de 1890, a pesar de la fuerte presión familiar. Se dice que la reina Victoria habría querido que sus dos nietos se casasen; solo porque era muy proclive a Alix, permitió a su nieta tomar su propio camino. La reina incluso llegó a decir que estaba orgullosa de Alix por enfrentarse a ella, algo que muchas personas, incluyendo a su propio hijo, no se atrevían a hacer.

En ese momento Alix ya había conocido y se había enamorado del zarévich Nicolás Aleksándrovich de Rusia, cuya madre, la emperatriz María Fiódorovna, era una hermana de la entonces princesa de Gales, y cuyo tío el Gran Duque Sergio Aleksándrovich, estaba casado con su hermana Isabel.

Alix y Nicolás están emparentados entre sí a través de varias líneas diferentes de la realeza europea y nobleza: el más notable era su bisabuela compartida la princesa Guillermina de Baden, madre del abuelo paterno de Alix, el príncipe Carlos de Hesse y el Rin, y la abuela paterna de Nicolás, la emperatriz María Aleksándrovna, por lo que son primos segundos a través de esta línea; y el rey Federico Guillermo II de Prusia, que era el tatara-tatara-abuelo de Alix y el tatara-tatara-tatara-abuelo de Nicolás, por lo que en esta línea son primos terceros.

Nicolás y Alix se habían reunido por primera vez en 1884 en la boda del tío Sergio con la hermana de Alix, Isabel, conocida como "Ella", en San Petersburgo. Cuando Alix regresó a Rusia en 1889, se enamoraron. Nicolás escribió en su diario: "Es mi sueño algún día casarme con Alix H. Me gustaba desde hace mucho tiempo, pero más profundamente y con fuerza desde 1889 cuando ella pasó seis semanas en San Petersburgo. Durante mucho tiempo, he resistido. Mi sensación es que mi sueño más querido se hará realidad." Alix también sentía lo mismo por Nicky, como ella siempre le llamó. En un principio, el padre de Nicolás, el zar Alejandro III, negó la posibilidad de tal matrimonio.

Alejandro III y su esposa María Fiódorovna, profundamente anti-alemanes, no tenían ninguna intención de permitir que el zarévich se saliera con la suya. Aunque la princesa Alix era su ahijada, se sabía que Alejandro III quería a alguien más importante como consorte de su hijo, alguien como la princesa Elena, hija del conde de París, pretendiente al trono de Francia. La posibilidad de casarse con Elena no le gustaba a Nicolás. Él escribió en su diario: "Mamá hizo algunas alusiones a Hélène, hija del conde de París. Yo quiero ir en una dirección y es evidente que mamá me quiere hacer elegir el otro camino". Afortunadamente para Nicolás, Elena también resistió. Ella era católica romana y su padre se negó a permitir que ella se convirtiera en la ortodoxía rusa. Después de apelar al Papa, que se negó a considerar el matrimonio, el compromiso terminó. El zar, a pesar de sus sentimientos anti-alemanes, apeló entonces a Margarita de Prusia, hija de Federico III de Alemania, que era, como Alix, una nieta de la reina Victoria. Nicolás se negó rotundamente y dijo que se convertiría en monje antes que casarse con ella. Margarita afirmó en todo caso que ella tampoco estaba dispuesta a renunciar a su protestantismo para convertirse en ortodoxa rusa.

Mientras se encontró bien de salud, Alejandro III ignoró las demandas de su hijo. Sólo cedió cuando su salud comenzó a fallar en 1894. Alix estaba preocupada también por el requisito de que ella renunciara a su fe luterana y tuviera que convertirse en ortodoxa, pero fue persuadida y, finalmente, se convirtió en una ferviente conversa. Alejandro III y Maria Fiódorovna no eran los únicos que se oponen al enlace: la reina Victoria también se oponía, escribiendo a la hermana de Alix, Victoria, sobre sus sospechas, que eran correctas, de que Sergio e Isabel fuesen los principales alentadores del enlace. La oposición de la reina no se derivaba de sentimientos personales sobre el zarévich, quien personalmente le gusta, sino por sus dudas acerca de Rusia, incluyendo experiencias pasadas políticas, su aversión personal hacia el padre de Nicolás y los temores sobre la seguridad de su nieta que hacen que no quiera aceptar el enlace.

Santa Alejandra Portadora de la Pasión
Empress Alexandra Feodorovna in her wedding dress (vignette).jpg
Mártires reales (I.O.R. fuera de Rusia); Portadores
de pasión reales (I.O.R.)

Títulos, tratamientos y distinciones honoríficas

Títulos y tratamientos

  • 6 de junio de 1872 — 30 de octubre de 1894: Su Alteza Gran Ducal la princesa Alix de Hesse y el Rin
  • 30 de octubre de 1894 — 26 de noviembre de 1894: Su Alteza Imperial la Gran Duquesa Alejandra Fiódorovna de Rusia
  • 26 de noviembre 1894 — 15 de marzo de 1917: Su Majestad Imperial la Emperatiz consorte de Todas las Rusias
  • 15 de marzo de 1917 — 17 de julio de 1918: Doña Alejandra Fiódorovna Románova


Distinciones honorífica

Distinciones honoríficas rusas
  • Order Saint Catherine.png Gran maestre de la Orden de Santa Catalina
  • St.AndrewOrder.png Dama de la Orden de San Andrés
  • RUS Order of St. Alexander Nevsky BAR.png Dama de la Orden de San Alejandro Nevski.
  • RUS Order White Eagle BAR.png Dama de la Orden del Águila Blanca
  • RUS Order św. Anny (baretka).svg Dama gran cruz de la Orden de Santa Ana.
  • POL Krzyz Wielki Orderu Sw Stanislawa BAR.png Dama gran cruz de la Orden de San Estanislao.

Distinciones honoríficas extranjeras


  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa, Bandera de España Reino de España
  • Royal Order of Victoria and Albert - ribbon bar.gif Dama de la Real Orden de Victoria y Alberto, Bandera de Reino Unido Reino Unido
  • Honor Medal Green Ribbon.jpg Dama de la Orden de Nishan-e-Haider, Bandera de Turquía Imperio otomano
  • OrderofCarolI.ribbon.gif Dama de la Orden de Carol I, Bandera de Rumania Reino de Rumania
  • Fuente:

   Alejandra bordando con sus hijas Olga (vestida con su uniforme de enfermera)
y Anastasia en 1916
De Beinecke Rare Book and Manuscript Library, Yale University, Attribution, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1550985



 

 

 

Alejandro Aleksándrovich Románov


El Gran Duque Alejandro Aleksándrovich Románov, (en ruso Великий Князь Александр Александрович Романов; San Petersburgo, 7 de junio de 1869 - ib. 2 de mayo de 1870) era el segundo hijo de Alejandro III y de la Emperatriz María Fiódorovna de Rusia, nacida con el nombre de Dagmar de Dinamarca. En el momento de su nacimiento, su padre, como el hijo mayor de Zar Alejandro II, fue titulado como el Zarévich de Rusia. Después de su hermano mayor, Gran Duque Nicolás, el Gran Duque era tercer en la sucesión a el trono imperial.

Alejandro murió de meningitis en 1870. ≪Los médicos sostienen que no sufre pero sufrimos enormemente al verlo y oírlo≫ escribió su madre a su propia madre, la reina Luisa de Hesse-Kassel.
 Sus padres lo tenían póstumamente fotografiado y lo bosquejaron para recordarlo, por lo tanto parece probablemente que la única fotografía que existe del Gran Duque Alejandro es en su ataúd rodeado por flores.

La muerte de Alejandro puede haber afectado el futuro de Rusia. A diferencia de su padre y abuelo, Nicolás II no podía contarse sobre el apoyo de sus hermanos durante su reinado; muerto Alejandro, su hermano menor Jorge sufrió de la tuberculosis la mayor parte de sus años y finalmente murió en 1899; y Miguel (futuro Miguel IV de Rusia), que pasó la mayor parte del reinado de Nicolás II en el exilio. Si Alejandro hubiera vivido, él podría haber sido el apoyo fraternal necesario de Nicolás II, y de la misma manera, tenía Alejandro se casase con alguien de nacimiento igual y tuviese niños, la presión sobre Nicolás II y Alejandra Fiódorovna para tener un hijo no podría haber sido tan intensa.



Jorge Aleksándrovich Romanov


El Gran Duque Jorge Aleksándrovich Románov (en ruso: Великий Князь Гео́ргий Алекса́ндрович Ромáнов; Tsárskoye Seló, 6 de mayo de 1871 - Abbas Tuman, 9 de agosto de 1899), apodado el sauce llorón por su familia debido a su personalidad triste, fue el tercer hijo del Zar Alejandro III y de la Emperatriz María Fiódorovna Románova.
       
En el momento de su nacimiento, su padre recibió el título de zarévich de Rusia, tras la muerte del primogénito del zar Alejandro II de Rusia, el anteriormente zarévich Nicolás Aleksándrovich. Después de su hermano mayor, el Gran Duque Nicolás, el Gran Duque Jorge era el tercero en la línea de sucesión al trono imperial, pues un hermano mayor, Alejandro, había muerto un año antes de su nacimiento.

Jorge murió joven, el 9 de agosto de 1899, a la temprana edad de 28 años. Había marchado fuera de San Petersburgo, solo con su motocicleta. Pasaron algunas horas sin noticias suyas y cuando su personal, preocupado, fue en su busca, ya era demasiado tarde. Una campesina lo había descubierto, caído al borde del camino, ahogado con la propia sangre que le manaba de la boca. Ella lo sostuvo en sus brazos hasta que murió.


Jorge (2º a la izquierda) con su familia.



Xenia Románova


Gran Duquesa Xenia Aleksándrovna de Rusia (en ruso: Ксения Александровна Ромáнова; Kséniya Aleksándrovna Románova), Gran Duquesa de Rusia, nació en 1875 en San Petersburgo, hija de Alejandro III y María Fiódorovna (Dagmar de Dinamarca). Se casó con su primo segundo, el Gran Duque Alejandro Mijáilovich (1866-1933), llamado familiarmente Sandro. Hijos de este matrimonio fueron la Princesa Irina Alexándrovna, esposa del Príncipe Félix Yusúpov, y numerosos hijos varones, de los que queda nutrida descendencia.
    
La Gran Duquesa Xenia Aleksándrovna abandonó Rusia con su esposo, sus hijos y su madre, como consecuencia de la Revolución rusa. El matrimonio, que ya para entonces estaba muy distanciado, terminó en una separación amistosa, y Xenia se estableció con sus hijos en Gran Bretaña, donde murió en 1960 en Londres.

La gran duquesa Xenia Alexándrovna nació el 6 de abril de 1875 en el Palacio Anichkov en San Petersburgo Cuarto hijo, primera mujer, del zar Alejandro III de Rusia y su esposa la princesa Dagmar de Dinamarca.

Después del asesinato de su abuelo, el zar Alejandro II, cuando Xenia tenía seis años, su padre, Alejandro III ascendió al trono. Por razones de seguridad la Familia Imperial se trasladó del Palacio de Invierno al Palacio Gátchina.

Al igual que sus hermanos, Xenia recibió educación de tutores privados, con especial énfasis en lenguas extranjeras, aprendió, aparte del ruso, el inglés, francés y alemán. Además aprendió equitación, dibujo, gimnasia, baile y a tocar el piano.

Su familia pasaba las vacaciones en la residencia de sus abuelos maternos, los reyes de Dinamarca, el Palacio de Fredensborg. Fue en una de esas visitas en que conoció a la que sería su amiga de toda la vida, su prima, la princesa María de Grecia, hija del rey Jorge I de Grecia y su esposa, la reina Olga, nieta del zar Nicolás I.

Matrimonio

Xenia y su primo segundo, el gran duque Alejandro Mijáilovich (y el mejor amigo de su hermano el zarévich Nicolás), jugaron durante su infancia en 1880. Alejandro servía en la marina de guerra y era casi diez años mayor que Xenia.
A los 15 años, a pesar de que Xenia y Alejandro querían casarse, el zar y la zarina se mostraban reacios a la idea ya que Xenia era demasiado joven y no estaban seguros de la persona de Alejandro. La zarina, su madre, se había quejado de la arrogancia y grosería de Alejandro. No fue hasta enero de 1894, cuando los padres de Xenia aceptaron el compromiso después de que el padre de Alejandro, el gran duque Miguel Nikoláyevich, interviniese.

La pareja se casó el 6 de agosto de 1894 en el Palacio Peterhof. La hermana menor de Xenia, la gran duquesa Olga, escribió acerca de la felicidad de la boda, "El Emperador estaba tan feliz. Fue la última vez que lo vi de esa forma". Pasaron la noche de bodas en el Palacio Ropsha, y la luna de miel en Ai-Todor (propiedad de Alejandro en Crimea).
Durante la luna de miel, el padre de Xenia, el emperador Alejandro III, enfermó y murió el 1 de noviembre de 1894. Su hermano mayor, el zarévich Nicolás, heredó la corona y ascendió al trono como Nicolás II.

En 1920, se le concedió cartas de administración sobre las propiedades de su hermano Nicolás en Inglaterra por un valor total de 500 libras esterlinas. Para 1925 su situación financiera era desesperada por lo que su primo Jorge V le brindó por gracia y favor residencia en Frogmore Cottage.

Xenia visitó a su madre en cada oportunidad que tuvo en la villa danesa de Hvidore hasta que la emperatriz falleció en 1928. La villa, que fue vendida, y las joyas de la emperatriz le proporcionaron ingresos a la familia.

En 1933, su esposo, quien se había instalado en Francia en 1920, falleció en Cap Martin y ella y sus hijos asistieron al funeral. En 1937, la gran duquesa se mudó de Frogmore House a Wilderness House, en las propiedades del palacio de Hampton Court, donde murió el 20 de abril de 1960. Su única hermana superviviente murió en noviembre de ese año en Canadá.


Alejandro Mijáilovich Románov


Alejandro Mijaílovich Románov, conocido como Sandro (en ruso: Александр Михайлович, Aleksandr Mihailovich; 13 de abril de 1866 – 26 de febrero de 1933), fue un gran duque ruso. Nieto de Nicolás I, fue almirante de la flota imperial y explorador.
   
El gran duque nació en Tbilisi, Georgia. Su padre fue Miguel Nikoláyevich de Rusia, hijo menor del zar Nicolás I. Su madre fue Cecilia de Baden.

En 1885, Sandro se graduó como guardiamarina de Colegio Naval. De 1901 a 1902 fue comandante del Rostislav en el Mar Negro y durante la Guerra Ruso Japonesa (1904-1905) supervisó los cruceros auxiliares de la Flota Voluntaria. En 1909 fue ascendido a vicealmirante y en 1915 a almirante.
Fue uno de los fundadores de la Armada Imperial del Aire y uno de los iniciadores de la Escuela del Aire en Sebastopol (1910), además de inspector general de la aviación militar (1916).

En el imperio

Creador de la aviación rusa, fundador de las escuelas de pilotos y de ingenieros y también de las fabricas aeronáuticas. gracias a él, durante la primera guerra mundial la aviación rusa era superior a la alemana.

La Revolución de Octubre

Para poder salvar a varios miembros de la familia imperial, Alejandro no dudó en apoderarse de un tren, revolver en mano, que él condujo con seguridad hasta Crimea. Ante la cercanía de los bolcheviques Alejandro decidió ir a Francia para pedir refuerzos, pero su petición no fue atendida. Finalmente, subió al HMS Marlborough, navío enviado por el Rey de Inglaterra para salvar a la Emperatriz Viuda María Fiódorovna (que era hermana de su madre) y a los Románov que quedaban en Crimea, Alejandro no desembarcó en Inglaterra con su esposa e hijos, ya que los ingleses se oponían a que ningún Gran Duque ruso pisara suelo inglés y puesto que su matrimonio con la Gran Duquesa Xenia Alexándrovna Románova era todo fachada, desembarcó en Chipre, lo que a su vez evidenciaba la ruptura definitiva con su esposa Xenia.

En el exilio

En el exilio el gran duque Alejandro se separó definitivamente de su esposa, quien se instaló en Inglaterra. Después de estar en Biarritz, Alejandro se trasladó a Abisinia invitado por Haile Selassie y ayudó a formar la Fuerza Aérea abisinia .
Se instaló en Cap Martin, donde terminó sus memorias.
Falleció enfermo el 26 de febrero de 1933 y fue inhumado en Roquebrune, en presencia de su esposa, de Cristián X de Dinamarca y de sus hijos. Cuando Xenia murió en 1960, fue enterrada a su lado.

Descendencia


Alejandro Mijáilovich con su familia.
En 1894, en el Palacio de Peterfof, contrajo matrimonio con la gran duquesa Xenia Aleksándrovna Románova (1875-1960), hermana del último zar de Rusia, Nicolás II. De esta unión nacieron:
  • Irina Alexándrovna (1895–1970). Casada con el príncipe Félix Yusúpov (1887-1967). Con descendencia.
  • Andréi Alexándrovich (1897–1981). Casado en primeras nupcias con Elisavetta Ruffo (1886-1940), y con Nadine Mcdougall (1908-2000) en segundas nupcias. Con descendencia en ambos matrimonios.
  • Fiódor Alexándrovich (1898–1968). Casado con la princesa Irene Románova (1903-1990) (divorcio 1936). Con descendencia.
  • Nikita Alexándrovich (1900–1974). Casado con la condesa María Vorontsova-Dáshkova (1903-1997). Con descendencia.
  • Dmitri Alexándrovich (1901–1980). Casado en primeras nupcias con la condesa Marina Serguéievna Goleníscheva-Kutúzova (1912-1969), y en segundas nupcias con Margaret Mackeller (1898-1969). Una hija de su primer matrimonio.
  • Rostislav Alexándrovich (1902–1978). Casado en primeras nupcias con la princesa Alexandra Pávlovna Galítzina (1905-2006), en segundas nupcias con Alice Eilken (nacida en 1923), y en terceras nupcias con Hedwig von Chapuis (1905-1997). Con descendencia en sus dos primeros matrimonios.
  • Vasili Alexándrovich (1907–1989). Casado con la princesa Natalia Galítzina (1907-1989). Con descendencia.









 




Miguel Románov


Miguel Aleksándrovich Románov, Gran duque de Rusia (1878-1918) fue hijo menor del zar Alejandro III de Rusia, hermano del último zar Nicolás II de Rusia y detentador de los derechos sucesorios al trono imperial , como Miguel II, entre el 15 y el 16 de marzo de 1917, en que renunció a los mismos.

Biografía        

Miguel Aleksándrovich nació en el Palacio Aníchkov, en San Petersburgo, como el penúltimo de los hijos del entonces zarévich Alejandro de Rusia y María Fiódorovna (Dagmar de Dinamarca). Sus abuelos eran el zar Alejandro II de Rusia y el rey Christian IX de Dinamarca.

En 1881, su abuelo, el zar Alejandro II, fue asesinado por lo que su padre fue elevado al trono como zar de Todas las Rusias. A la ascensión de su padre, Miguel y su familia se mudaron al palacio de Gátchina en San Petersburgo.

Miguel, conocido en su familia como "Misha", tuvo una crianza austera y llevó una educación con tutores privados.

En 1894, cuando tenía 15 años, su padre falleció prematuramente y su hermano Nicolás se convirtió en zar como Nicolás II. Su madre, su hermana Olga, y él regresaron al palacio de Aníchkov.
Al igual que todos los Románov, Miguel siguió la carrera militar. Después de terminar sus estudios en la escuela de Artillería, se unió a la Guardia Montada de Artillería. En 1902 fue comisionado al Regimiento de Coraceros Azules y enviado a Gátchina, sede del regimiento.

En 1898, su hermano Jorge falleció en un accidente y él se convirtió en el heredero del zar ya que este no tenía descendencia masculina. El gran duque conservó esta posición hasta 1904 cuando nació su sobrino, el zarévich Alexis; sin embargo, se lo nombró corregente ante una presunta regencia a su sobrino y se lo siguió considerando como fuerte candidato al trono imperial ya que el zarévich era hemofílico y había pocas posibilidades de que llegara a la mayoría de edad.

En 1901, representó a la familia imperial en los funerales de la reina Victoria y al año siguiente fue nombrado caballero de la Jarretera en la coronación de Eduardo VII.

En 1902 empezó una relación con la princesa Beatriz de Sajonia-Coburgo-Gotha (nieta de la reina Victoria) y se esperó un compromiso. Sin embargo, ambos eran primos hermanos por lo que la Iglesia Ortodoxa y el zar se negaron a dar su permiso a un posible matrimonio.

En 1906, Miguel pidió permiso para casarse con una plebeya, Alexandra Kossikóvskaya, para consternación de la familia imperial. Ante la amenaza del zar de revocarle su comisión militar y enviarlo al exilio, si se casaba sin autorización, su madre despidió a Kossikóvskaya y se llevó a Miguel a Dinamarca. Al regresar a Rusia la prensa británica lo vinculó con otra nieta de la reina Victoria, la princesa Patricia de Connaught; sin embargo, el palacio de Buckingham negó un posible compromiso. Él aún pretendía casarse con Kossikóvskaya y planeó una fuga que se frustró por la fuerte vigilancia de la Ojrana y el impedimento de salida para ella.

En 1907 conoció a Natalia Sheremétievskaya, hija de un abogado de Moscú y esposa de un compañero de armas. Dos años después, en 1909, ambos se hicieron amantes y Natalia se separó de su marido. En un intento por evitar el escándalo, el zar transfirió a su hermano a los Húsares Cherníhov en Oriol, pero ambos continuaron con la relación y para 1910 Natalia quedaba embarazada. El niño nació antes de que Natalia concluyera su tercer divorció en medio de la especulación de un pago de 20.000 rublos al ex marido. Fue bautizado como Jorge, en honor al fallecido hermano de Miguel, y el zar le dio el apellido de Brásov.

En 1912, durante unas vacaciones en Europa, Miguel logró despistar a la Ojrana y cambió su itinerario de Berlín a Cannes desviándose a Viena. Ahí se casó con Natalia el 16 de octubre en la Iglesia Ortodoxa Serbia de San Nava. Luego de pasar por Venecia y Milán, llegaron a Cannes, desde donde Miguel les escribió del matrimonio a su madre y a su hermano. Ambos se mostraron sorprendidos y horrorizados, la emperatriz viuda dijo que era "indescriptiblemente horrible en todos los sentidos" y el zar se mostró engañado de que su hermano hubiera "roto su promesa... de no casarse con ella".

El zar se encontraba particularmente molesto con su hermano por su falta de sentido del deber ya que un matrimonio desigual excluía a Miguel de la sucesión y en esos momentos el zarévich se encontraba gravemente enfermo. En una serie de decretos de finales de 1912 y principios de 1913, Nicolás II lo relevó de sus cargos militares, lo exilió de Rusia, congeló sus activos y lo excluyó de la regencia.

Durante la I Guerra Mundial se distinguió por su valor en combate y fue condecorado.
El 15 de marzo de 1917 su hermano abdicó en su favor, pero la presión del Gobierno Provisional Ruso surgido a raíz de la Revolución de Febrero lo obligó a renunciar al trono pocas horas después. Fue el último monarca de la casa Románov. Este es el texto de su renuncia, que deja abierta la ambigua posibilidad de una futura restauración:
Una pesada carga ha caído sobre mí por decisión de mi hermano de transferirme el trono imperial de Rusia en un momento de guerra sin precedentes y de disturbios entre la población.
Inspirado por el pensamiento en toda la nación y por el bienestar de nuestra patria, que debe estar por encima de todo, he tomado la difícil decisión de aceptar el poder supremo sólo en el caso de que tal sea la voluntad de nuestro gran pueblo, de que la asamblea constituyente de representantes del pueblo establezca una nueva forma de gobierno y de que unas nuevas leyes fundamentales sean establecidas para el Estado ruso.
Por lo tanto, hago un llamamiento a la bendición de Dios, pido a todos los ciudadanos del Estado ruso que obedezcan al gobierno provisional que se ha formado y se ha investido con total poder por iniciativa de la Duma del Estado, hasta que una Asamblea Constituyente, que se celebrará en el plazo más breve posible sobre la base del voto general, directo, equitable y secreto, exprese la voluntad del pueblo en su decisión sobre una forma de gobierno.

Miguel
Después de la Revolución de Octubre, los bolcheviques lo desterraron a la ciudad de Perm, en cuyas vecindades fue asesinado el 13 de junio de 1918, en compañía de su amigo y secretario inglés, Brian Johnson. Nunca se encontraron sus restos. Su viuda y su único hijo, el Príncipe Jorge Brassov, lograron salir de Rusia y trasladarse a Francia.


Natalia Sheremétievskaya


Natalia Serguéyevna Sheremétievskaya, Condesa Brásova (en ruso: Наталия Сергеевна Шереметьевская, Княгиня Брасова; Moscú, 27 de junio de 1880 - París, 26 de enero de 1952), fue una dama de sociedad rusa, más conocida por ser la esposa morganática del Gran Duque Miguel Aleksándrovich, que fue el último Zar (nominal) de Rusia.
  
Hija del abogado moscovita Serguéi Sheremétiev, Natalia era una mujer de excepcional belleza. Antes de conocer al hermano pequeño de Nicolás II de Rusia estuvo casada dos veces, y ambos matrimonios terminaron en divorcio, algo muy mal visto desde el punto de vista social y religioso de la época, por lo que su relación con el entonces Gran Duque Miguel fue recibida con hostilidad en la Corte de Nicolás II y se la desterró a Suiza. Contrajo nupcias con el Gran Duque Miguel en Viena en 1912 y posteriormente se les autorizó volver a Rusia. A Natalia Sheremétievskaya se le concedió el título nobiliario de condesa Brásova. Aunque este título le otorgaba ciertos privilegios nobiliarios, nunca se le permitió abiertamente alternar en los círculos de los Románov. A su hijo se le concedió el título de conde Brásov.

Después del asesinato de su esposo en 1918, fue perseguida por los bolcheviques, pero logró escapar de Rusia y establecerse en Francia, donde murió muchos años después de cáncer en un hospital, en la mayor miseria. Su hijo el príncipe Jorge Brásov había fallecido en 1931.






Olga Aleksándrovna Románova


Gran duquesa Olga Aleksándrovna (en ruso: Ольга Александровна Романова; 13 de junio de 1882 - 24 de noviembre de 1960), fue la última hija de Alejandro III y de la Zarina María Fiódorovna Románova. A su muerte fue conocida como la última gran duquesa de la Rusia Imperial.

Casó en primeras nupcias con el duque Pedro Alexándrovich de Oldemburgo (muerto en 1924), de quien se separó en 1916, sin que hubiese habido hijos de ese matrimonio. En 1917, después de la caída del Imperio zarista, casó en segundas nupcias con el coronel Nicolás Alexandrovich Kulikovsky, que había sido su amante desde hacía varios años antes. De esta unión, considerada inferior por la zarina madre, nacieron dos hijos, Tiyon Nicolaievich y Gury Nicolaievich Kulikovsky.
   
Olga y el coronel Kulikovsky huyeron de Rusia en los tiempos de la Revolución rusa a Dinamarca, para reunirse con la madre de Olga, la zarina María. De ahí se mudaron a Toronto, Canadá, donde Olga murió en 1960 con 78 años. Dictó su autobiografía al escritor Ian Vorres.

Sus padres fueron el zar Alejandro III de Rusia y la zarina María Fiódorovna Románova (nacida princesa Dagmar de Dinamarca). La gran duquesa Olga nació en la púrpura, en 1882, en el Palacio Peterhof, al oeste de San Petersburgo. Su nacimiento fue anunciado con los tradicionales 101 cañonazos desde la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, con igual parecido en todo el Imperio ruso.

Por consejo de su tía, la princesa de Gales, su madre la colocó al cuidado de una niñera británica.
Dado que la Familia Imperial Rusa había sido frecuente objetivo de atentados (su abuelo, el zar Alejandro II había sido asesinado en 1881), la gran duquesa fue enviada al Palacio Gátchina, a las afueras de San Petersburgo. En Gátchina, Olga y sus hermanos llevaron un estilo de vida austero: dormían en duros catres, se levantaban de madrugada, se lavaban con agua fría y desayunaban una simple papilla.
Olga dejó por primera vez el palacio en 1888, cuando visitó con la familia imperial el Cáucaso.

Cuando el tren que los regresaba a toda velocidad pasaba por un pequeño pueblo se sacudió violentamente y se salió de los rieles. Su familia se encontraba en el coche-comedor, que quedó destruido, con el techo de hierro derrumbado y las ruedas y el suelo cortados. El zar en "un esfuerzo hercúleo" tuvo que levantar el pesado techo para que todos pudieran escapar. Hubo 21 muertos y la emperatriz María atendió a los heridos haciendo vendajes de su propia ropa. Aunque la investigación oficial llegó a la conclusión de que había sido un accidente siempre se creyó que se instalaron bombas en las rieles.

La gran duquesa y sus hermanos fueron educados por profesores privados en materias como historia, geografía, inglés, francés y dibujo, además de baile y equitación. Sus vacaciones familiares las pasaba en verano en Peterhof y con sus abuelos maternos, los reyes de Dinamarca, en el Palacio de Fredensborg, en la isla de Selandia.

En 1894, la nefritis de su padre obligó a la familia imperial a cancelar sus vacaciones en Dinamarca.

En noviembre de ese año, murió su padre y su hermano mayor asumió el trono imperial como Nicolás II.

Vida cortesana

En 1899, la gran duquesa debió ser presentada en sociedad, pero la muerte de su hermano Jorge (heredero del Imperio ya que el zar para ese entonces no tenía hijo varón) en un accidente retrasó su primera aparición pública hasta 1900. Olga, posteriormente, le diría a su biógrafo: Me sentí como un animal en una jaula-exhibida al público por primera vez.

En 1901, fue nombrada comandante en jefe honoraria del 12º Regimiento de Húsares Akhtyrsky del Ejército Imperial. Ese mismo año, la gran duquesa fue pedida en matrimonio por un pariente lejano, el duque Pedro Alexándrovich de Oldemburgo, miembro de la rama rusa de la Casa de Oldemburgo.

El duque era 14 años mayor que ella y era conocido por su pasión por la literatura y los juegos de azar. El compromiso fue anunciado en mayo del mismo año, sorprendiendo a la familia imperial y a sus amigos, dado que el duque Pedro no había cortejado a ninguna mujer antes e, incluso, en la alta sociedad se creía que era homosexual. Incluso, la propia Olga explicaría después: Me sorprendió tanto que lo único que pude decir fue "gracias".

El 9 de agosto de 1901, a los 19 años, la gran duquesa Olga se casó con el duque Pedro Alexándrovich de Oldemburgo. Después de las celebraciones la pareja se trasladó al palacio del duque en el Campo de Marte en San Petersburgo. La madre del duque, Eugenia de Leuchtenberg, era amiga cercana de la zarina María y colmó de presentes a su nuera (entre los regalos estuvo una tiara obsequiada por Napoleón a Josefina de Beauharnais).

En 1903, conoció a Nikolai Kulikovsky, un oficial de la Guardia Azul de Coraceros y compañero de su hermano Miguel, en el palacio de Pavlovsk. Ese mismo año, Olga pidió el divorcio a su esposo, quien le dijo que solo consideraría la petición después de siete años, aunque permitió que Kulikovsky viviera con ellos en su palacio y lo nombró su ayudante de campo.

Desde 1904 hasta 1906 vivió junto a la familia del zar en Tsarkoie Selo, en donde su esposo tenía un cargo militar. Se hizo cargo de las hijas del zar, especialmente de Anastasia, a quienes llevaba a fiestas y compromisos en San Petersburgo.


Pedro Alexándrovich de Oldemburgo


Pedro Alexándrovich de Oldemburgo (Pedro Federico Jorge, duque de Oldemburgo) (21 de noviembre de 1868 - 11 de marzo de 1924) fue el primer marido de la Gran Duquesa Rusa Olga Aleksándrovna Románova, la hermana más joven del Zar Nicolás II.
         
Nació en San Petersburgo, único hijo del duque Alejandro Petróvich de Oldemburgo (1844-1932) y la princesa Eugenia Maximiliánovna de Leuchtenberg (1845-1925). Su madre era nieta del zar Nicolás I de Rusia a través de la hija de Nicolás, María Nikoláyevna, y su padre era un bisnieto del zar Pablo I de Rusia a través de su abuela paterna Catalina Pávlovna Románova. Se lo conocía por el nombre de "Petya".

Matrimonio

En 1900, comenzó a escoltar a los 18 años de edad, a la gran duquesa Olga Aleksándrovna Románova, la hija menor del zar Alejandro III de Rusia, al teatro y la ópera. Su propuesta de matrimonio al año siguiente fue una sorpresa para Olga, quien luego explicó: "Yo estaba tan sorprendida, que todo lo que pude decir fue: "gracias". Se supone que Pedro fue empujado a proponer matrimonio por su ambiciosa madre. Quizás Olga aceptó su propuesta para lograr la independencia de su madre, o evitar el matrimonio en un tribunal extranjero.
El matrimonio fue anunciado en mayo de 1901, y fue inesperado para muchos, porque Pedro no había mostrado ningún interés previo en las mujeres. La emperatriz viuda María Fiódorovna Románova escribió a su hijo, el zar Nicolás II, "Estoy segura de que no vas a creer lo que ha sucedido. Olga se comprometió con "Petya" y ambos son muy felices. Tuvieron mi consentimiento, pero todo fue tan rápido e inesperado que todavía no lo puedo creer. El zar Nicolás respondió a su madre: "... No puedo creer que Olga esté realmente comprometida con “Petya”. “Probablemente ayer ambos estuvieran un tanto borrachos” .... “Nos reímos mucho al leer la nota que aún no nos recuperamos".." Un acuerdo prenupcial elaborado por un comité del zar, la familia Oldemburgo, y los ministros del gobierno, prometieron a Olga una anualidad de 100.000 rublos del zar, y un millón de rublos a ser depositados en un fondo que podría crear intereses.

El 9 de agosto de 1901, se casaron en San Petersburgo, en una gran ceremonia a la que asistieron familiares, ministros, embajadores extranjeros, y cortesanos. Su luna de miel fue en una finca cerca de Oldemburgo Vorónezh, pero el ambiente se agrió debido a una disputa entre Pedro y su padre sobre los juegos de azar. Pedro fue un empedernido y conocido jugador. El dinero que obtenía convenciendo a su esposa a menudo se perdía en la mesa de juegos. En el otoño de 1901, viajaron a Biarritz, donde un incendio en su hotel destruyó muchos de los uniformes y medallas de Pedro, incluyendo una especial de la comisión danesa, Orden del Elefante de Fabergé.
El rey Eduardo VII del Reino Unido les prestó un yate, en el que navegaron a Sorrento. En su regreso a Rusia, se mudaron a una casa de 200 habitaciones palaciegas en la calle 46 Serguiévskaya, San Petersburgo, puesto a su disposición por el zar.

Su matrimonio permaneció no consumado,  y los familiares y amigos de Pedro creían que era homosexual. Dos años después de su matrimonio, Olga conoció a un oficial de caballería de su misma edad, Nikolái Kulikovski, del que se sintió atraída. Se enfrentó a Pedro y pidió el divorcio, quien se negó con la esperanza que, podría reconsiderarlo después de siete años. Sin embargo, Pedro nombró a Kulikovski como ayudante de campo, y le permitió vivir en la misma residencia que Pedro y la Gran Duquesa en la calle Serguiévskaya.

Anulación

En medio de Primera Guerra Mundial, después de vivir por separado por dos años, el matrimonio de Pedro y Olga fue anulado el 16 de octubre de 1916. Olga se casó con Nikolái Kulikovski el mes siguiente. Después de la Revolución Rusa de 1917, Pedro y su madre lograron escapar de Rusia, y se establecieron en Francia. Su segundo matrimonio fue con Olga Vladímirovna Ratkova-Rognova (1878-1929), y se llevó a cabo el 3 de mayo de 1922. No hubo hijos de ningún matrimonio.

Un conocido senador, A.A. Pólovtsev dijo: Pedro "parece una persona enferma". Se creía que era un hipocondríaco, tenía una delgada y delicada contextura y prefería las actividades de interior, a los deportes y actividades al aire libre. Él murió en 1924 a los 55 años de edad en el exilio en Antibes, Francia. Fue enterrado en la cripta de la Iglesia Ortodoxa Rusa del arcángel San Miguel, Cannes.

Títulos y nombramientos

  • 21 de noviembre de 1868 - 11 de marzo de 1924 Su Alteza Imperial Duque Pedro Alexándrovich de Oldemburgo


















 
 
 
             Fallecimiento: 24 noviembre de 1960




 
 
 

 

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