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sábado, 17 de septiembre de 2016

Guillermo II de Alemania


Guillermo II de Alemania (en alemán: Wilhelm II; nombre completo: Friedrich Wilhelm Viktor Albrecht von Hohenzollern; Berlín, 27 de enero de 1859-Doorn, 4 de junio de 1941) fue el último emperador o káiser del Imperio alemán y el último rey de Prusia. Fue el hijo primogénito de Federico III y de la princesa del Reino Unido Victoria y gobernó entre 1888 y 1918.

Guillermo (apodado Willy en familia) nació el 27 de enero de 1859 en Berlín. Era el hijo mayor del Príncipe Federico de Prusia y de su esposa, Victoria. Su abuelo paterno, Guillermo de Prusia era el hermano y heredero del rey Federico Guillermo IV de Prusia, que no tenía hijos. A su muerte en 1861 Guillermo heredó la corona prusiana y Federico, padre del futuro Guillermo II, se convirtió en príncipe heredero. La madre de Guillermo II era la hija mayor de la Reina Victoria y del Príncipe Alberto, así como la tía de la futura zarina de Rusia Alejandra Fiódorovna, esposa del último zar Nicolás II, y hermana de Eduardo VII del Reino Unido.
                      
El parto fue difícil, y como consecuencia de ello el bebé nació con una deformidad en el brazo izquierdo, que los médicos de la corte berlinesa intentaron corregir en vano. Esta deformación consistía en una hipotrofia relativamente leve aunque visible. Guillermo la ocultaría celosamente durante toda su vida bajo uniformes militares y poses estudiadas de antemano, como se puede observar en varias fotografías de la época.

Ascenso al trono

A la muerte de su padre, quien solo reinó durante 99 días, el 15 junio de 1888, Guillermo II accedió al trono alemán. Sus condiciones como gobernante eran muy buenas ya que tenía una gran intuición para darse cuenta de la raíz de los problemas, y su formación intelectual era muy completa. Además, poseía grandes dotes de oratoria que le hicieron más de una vez exaltarse en sus discursos políticos y decir más de lo debido.

Se comprometió con la importancia de su misión y sentía firmemente que si Dios le había llevado a ganar la corona, también lo iluminaría para que pudiera seguir el camino correcto en el ejercicio de sus funciones como Káiser. Sin embargo, a pesar de estas excelentes cualidades, Guillermo II acusaba una cierta inmadurez y una clara tendencia a sobrestimar sus propios poderes, cuando ocupó el trono a los 29 años de edad. Aunque carecía de experiencia en el campo internacional, desde el comienzo de su reinado quiso mantener la autoridad monárquica en el interior de Alemania y en sus relaciones con el exterior. Para ello se propuso conservar el poderoso ejército de que disponía y crear una fuerte armada, no sólo para impedir que su país fuese atacado, sino para incrementar su prestigio entre las potencias extranjeras, siendo un emperador respetado por los forasteros. Esta es una de las causas por la cual Alemania tuvo un gran número de judíos sobre su territorio, Guillermo II respetaba el judaísmo.

Vida social y política entre 1888 y 1900

En su juventud, Guillermo estuvo muy enamorado de una de sus primas de Darmstadt, Ella von Hesse o futura Isabel Fiódorovna e intentó por todos los medios conquistarla sin éxito. El rechazo de Isabel se debió principalmente a los modales bruscos y poco atinados del entonces príncipe de Prusia. Nunca la olvidó. En su lugar, se casó el 27 de febrero de 1881, siendo Príncipe de Prusia, con la princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein (1858-1921), con la que tuvo siete hijos.

Aunque en su juventud Guillermo había sido un gran admirador de Otto von Bismarck, la impaciencia característica de su personalidad y sobre todo la determinación por su parte de reinar y administrar al mismo tiempo –a diferencia de su abuelo, que solía encargar la administración diaria al brillante Bismarck– lo llevó rápidamente a un conflicto con el «Canciller de Hierro», la figura dominante en la fundación de su imperio. El viejo canciller creía que Guillermo II era un hombre ligero, que podía ser dominado, y mostraba respeto por las ambiciones de éste en la década de 1880. Después de un intento de su parte de introducir una ley antisocialista de largo alcance a principios de la década de 1890, la separación final entre el monarca y el estadista ocurrió pronto. Guillermo II no estaba dispuesto a iniciar su reinado con una masacre al por mayor de trabajadores industriales, y despidió a Bismarck en 1890.

Guillermo II designó entonces en su lugar a Leo von Caprivi, que posteriormente fue sustituido por el Príncipe Chlodwig zu Hohenlohe-Schillingsfürst en 1894. Al designar a Caprivi y luego a Hohenlohe, Guillermo II se embarcaba en lo que se conoce como «el nuevo curso», por medio del cual esperaba ejercer una decisiva influencia en el gobierno del imperio. Los historiadores debaten acerca del grado de éxito que tuvo Guillermo II al implantar el «gobierno personal» en su época. Pero queda clara la diferencia que existía entre la corona y el canciller en el período de Guillermo II. Estos cancilleres eran servidores civiles veteranos, no eran hombres de estado, políticos, como Bismarck lo fue. Guillermo II quiso evitar el resurgimiento de Bismarck, el «Canciller de Hierro», a quien había llegado a detestar, llamándolo «viejo grosero y aguafiestas». Bismarck jamás había permitido a ningún ministro ver en persona al emperador sin estar él presente, manteniendo así su influencia y su poder político. Después de su retiro forzado, hasta el día de su muerte, Bismarck se convirtió en un duro crítico de las políticas de Guillermo II, pero sin el apoyo del árbitro supremo de todas las designaciones políticas (el emperador), había poca oportunidad para que el viejo canciller pudiera ejercer alguna influencia.

Lo que sí logró Bismarck fue la creación del «Mito Bismarck». Esta visión (que algunos dirían que fue confirmada por sucesos posteriores) sostenía que con el despido de Bismarck, Guillermo II había deshecho cualquier posibilidad de que Alemania tuviera un gobierno estable y efectivo. Desde este punto de vista, el «nuevo curso» de Guillermo II se caracterizó por el descontrol del gobierno alemán, eventualmente conduciendo a la nación por una serie de crisis hasta los horrores de las dos guerras mundiales. Pero en realidad, Guillermo II estuvo probablemente en lo correcto al despedir a Bismarck, un hombre cuyas habilidades políticas estaban disminuyendo y que se había vuelto peligrosamente hostil con los elementos socialistas dentro del Reich.

Otro de los aspectos que jugaron en forma gravitante en la política exterior durante aquellos años fue la gran influencia que ejerció sobre Nicolás II de Rusia, manipulando astutamente en beneficio de los intereses alemanes, con consecuencias nefastas que acabarían por desencadenar la guerra entre Rusia y Japón en 1905, y posteriormente cuando brindó apoyo al Imperio austrohúngaro, desencadenó la Primera Guerra Mundial al obligar a movilizar a Rusia en defensa de los eslavos de Serbia.

Vida social y política entre 1900 y 1914

Tras el despido de Hohenlohe en 1900, Guillermo II designó canciller al hombre a quien llamaba «su propio Bismarck», el príncipe Bernhard von Bülow. Guillermo II esperaba encontrar en Bülow un hombre que combinara la habilidad del Canciller de Hierro con el respeto a los deseos del káiser, lo que permitiría al imperio ser gobernado como creyera conveniente. Guillermo II ya había notado el enorme potencial de Bülow, y muchos historiadores piensan que su designación como canciller no fue más que la conclusión de un largo período de «arreglos». Sin embargo, durante la década siguiente, Guillermo se desilusionó de su decisión, y en vista de la oposición de Bülow sobre el «Asunto del Daily Telegraph» de 1908 y otros más, el káiser despidió a Bülow y designó en su lugar a Theobald von Bethmann-Hollweg en 1909.

Bethmann era un burócrata de profesión, y con cuya familia había vivido Guillermo II cuando era joven. El káiser llegó a sentir un gran respeto por Bethmann-Hollweg, pero a pesar de eso, no estuvo de acuerdo con ciertas políticas de Bethmann, tales como sus intentos de reformar las leyes electorales prusianas.

La participación de Guillermo II en la esfera doméstica estuvo más limitada a principios del siglo XX que lo que había estado a comienzos de su reinado. Esto se debió, en parte, a la designación de Bülow y Bethmann (hombres de mucho más carácter que los primeros cancilleres de Guillermo II), pero también se debió a su creciente interés por los asuntos exteriores.

Política exterior entre 1888 y 1914

La política exterior alemana durante el reinado de Guillermo II se enfrentó con varios problemas significativos. Probablemente el más aparente fue que Guillermo II, un hombre impaciente por naturaleza, subjetivo en sus reacciones y afectado fuertemente por sus impulsos y sentimientos, no estaba personalmente preparado para conducir la política exterior alemana por un camino racional. Esta debilidad también lo hacía vulnerable a la manipulación por intereses de la élite de la política exterior alemana, y sucesos posteriores lo demostrarían.

Luego del despido de Bismarck, Guillermo II y su nuevo canciller se dieron cuenta de la existencia del Tratado de Reaseguro con el Imperio ruso, el cual era secreto y había sido concluido por Bismarck en 1887. La negativa de Guillermo II de renovar este acuerdo (que garantizaba la neutralidad de Rusia en caso de un ataque por Francia) fue vista por muchos historiadores como la peor ofensa cometida por Guillermo II en términos de política exterior. En realidad, la decisión de permitir el vencimiento del tratado fue principalmente responsabilidad de Caprivi, aunque Guillermo II apoyaba las acciones de su canciller. Es importante no sobreestimar la influencia del Emperador en materia de política exterior después del despido de Bismarck, pero es cierto que su participación contribuyó a la falta general de coherencia y consistencia de la política del Imperio Alemán con otras potencias.

Un ejemplo típico de esto fue su relación de «amor-odio» con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, y en particular con sus primos británicos. Un conflicto armado con el Reino Unido nunca fue totalmente descartado por Guillermo II, quien a menudo abrigaba sentimientos antibritánicos dentro de los principales ámbitos del gobierno alemán, a pesar de lo que su madre le había inculcado en su juventud. Cuando la guerra estalló en 1914, Guillermo II creyó sinceramente que era víctima de una conspiración diplomática fraguada por su tío Eduardo VII del Reino Unido, en la que el Reino Unido había buscado activamente «rodear» a Alemania a través de la conclusión de la Entente Cordiale con Francia en 1904 y un acuerdo similar con Rusia en 1907. Esto es un indicativo del hecho de que Guillermo II tenía un sentimiento bastante irreal sobre la importancia de la «diplomacia personal» entre los monarcas europeos, y no podía comprender que la totalmente diferente posición constitucional de sus primos británicos hacía esto bastante irrelevante.

Similarmente, creía que su relación personal con su primo político el zar Nicolás II de Rusia era suficiente para evitar la guerra entre los dos países. Durante una reunión privada en Björkö en 1905, Guillermo II concluyó un acuerdo con su primo. El káiser ascendió dicho acuerdo a un tratado de alianza, sin antes consultarlo con Bülow. Una situación similar confrontó el zar Nicolás durante su regreso a San Petersburgo, y el tratado era, como resultado, inválido. Pero Guillermo II creyó que Bülow lo había traicionado, y ese hecho contribuyó al creciente sentimiento de insatisfacción hacia el hombre que consideraba que sería su más leal sirviente. En términos muy similares a los de la «diplomacia personal» en Björkö, sus intentos por evitar una guerra con Rusia por medio de un intercambio de telegramas con Nicolás II en los últimos días antes del estallido de la Primera Guerra Mundial no surtieron efecto debido a la realidad política de las potencias europeas. Sus intentos por atraer a Rusia estaban seriamente fuera de lugar a causa de la existencia de sus compromisos con el Imperio austrohúngaro. En caballerosa fidelidad a la alianza con Austria, Guillermo II informó al emperador austriaco Francisco José en 1889 que «el día de la movilización austrohúngara sería también el día de la movilización alemana». En caso de darse esta movilización austriaca, era más probable que se diera en contra de Rusia. Por tanto, una política de alianza con Rusia y Austria a la vez era imposible.
 
En la actualidad, es ampliamente reconocido que los diversos actos espectaculares que Guillermo II llevó a cabo en el ámbito internacional eran a menudo parcialmente alentados por la élite alemana de política exterior. Hubo un número de excepciones clave, tales como el famoso «telegrama Kruger» en el cual el káiser Guillermo II felicitaba al presidente bóer Paul Kruger de Transvaal por haber vencido al «raid de Jameson» de los británicos, indisponiendo así la opinión pública respecto a Alemania por parte de la población británica. Aunque su impacto total se sintió años después, su discurso del 27 de julio de 1900, en el que se exhortó a las tropas alemanas que habían sido enviadas para calmar la Rebelión de los Bóxers a emular a los antiguos hunos («hagan que la palabra «alemán» sea recordada en China durante mil años, de forma que ningún chino vuelva a atreverse siquiera a mirar mal a un alemán»), es otro ejemplo de su desafortunada inclinación a sus expresiones públicas inapropiadas (es menester recordar que esta desafortunada frase fue expresada después de la toma de la embajada alemana en China y posterior asesinato del embajador alemán -Klemens von Ketteler-).

Probablemente, el error personal más dañino cometido por Guillermo II en el terreno de la política exterior tuvo más impacto en Alemania que en el resto del mundo. El asunto del «Daily Telegraph» de 1908 se derivó de la publicación de ciertas opiniones de Guillermo II en una edición del diario británico de ese nombre. Guillermo II vio esto como una oportunidad para promover sus ideas y puntos de vista en cuanto a la relación diplomática entre Alemania y el Reino Unido, pero en su lugar, debido a sus arrebatos emocionales durante la entrevista, Guillermo II terminó negando no sólo a los británicos, sino también a los rusos, franceses y japoneses, sosteniendo que a los alemanes no les importaban los británicos; que los franceses y los rusos habían tratado de instigar a Alemania a intervenir en la Segunda Guerra de los Bóer; y que el desarrollo naval alemán estaba enfocado a frenar a los japoneses, no a los británicos. El efecto en Alemania fue bastante contundente, con serias llamadas para su abdicación mencionadas en la prensa. Comprensiblemente, Guillermo II mantuvo un comportamiento muy discreto después del fiasco del «Daily Telegraph», y posteriormente concretó su venganza forzando la renuncia del príncipe von Bülow, que había abandonado al emperador a la crítica pública asumiendo públicamente cierta responsabilidad por no haber editado la transcripción de la entrevista antes de su publicación.

La crisis del «Daily Telegraph» hirió profundamente la ya dañada autoconfianza de Guillermo II, tanto que pronto sufrió de grave depresión clínica, de la que nunca se recuperó realmente. A partir de ese momento perdió mucha de la influencia que con anterioridad había ejercido en términos de política exterior y doméstica.

En algunos casos, los errores diplomáticos de Guillermo II eran parte de una política de más alcance emanada de la élite de gobierno alemana. Una de tales acciones detonó la Primera Crisis Marroquí en 1906, cuando Guillermo II fue persuadido (muy en contra de sus deseos) a realizar una espectacular visita a Marruecos. Su presencia fue vista como una aserción de los intereses alemanes en Marruecos, e incluso hizo ciertas afirmaciones a favor de la independencia de Marruecos en un discurso. Esto lo condujo a una cierta fricción con Francia, que tenía intereses coloniales en ese país, acentuada por el gobierno alemán con la Crisis de Agadir. Sin embargo, nada de lo que Guillermo II hizo en el ámbito internacional tuvo más influencia que su decisión de llevar a cabo una política de construcción naval a gran escala.

 Tampoco tranquilizaron mucho los ánimos de la Paz armada declaraciones altisonantes y con tono expansionista, dado el contexto de la época, hechas por Guillermo II tales como «Alemania busca su lugar bajo el Sol».

Expansión naval

Una armada poderosa era el principal proyecto de Guillermo II. Había heredado de su madre el amor por la Royal Navy británica (la más poderosa del mundo) y cierta vez confesó a su tío Eduardo VII que su sueño era tener «una flota propia algún día», como los británicos. Guillermo II se sentía frustrado debido a que la flota alemana era escasa en comparación con la británica, así como por su incapacidad de ejercer una influencia alemana en Sudáfrica. Luego del escándalo del «telegrama Kruger», Guillermo II comenzó a emprender acciones para iniciar la construcción de una flota que pudiera rivalizar con la de sus primos británicos. Guillermo II tuvo la fortuna de llamar a su servicio al dinámico oficial de Marina Alfred von Tirpitz, a quien designó comandante general de la Oficina Naval del Reich en 1897.

El nuevo almirante había concebido lo que más tarde sería conocido como el «plan Tirpitz», por medio del cual Alemania podría forzar a Gran Bretaña a acceder a sus demandas en el ámbito internacional a través de la amenaza de una flota poderosa concentrada en el Mar del Norte. Tirpitz disfrutaba del total apoyo de Guillermo II en los presupuestos navales sucesivos de 1897 y 1900, por medio de los cuales la armada alemana se reforzaba para contender con la británica. La expansión naval en ese período eventualmente causó en Alemania severas crisis financieras para 1914. Guillermo II se enfocó en la construcción de acorazados de gran tamaño.

Primera Guerra Mundial

La crisis de Sarajevo

Guillermo II era íntimo amigo del archiduque Francisco Fernando de Austria y quedó profundamente conmocionado por su asesinato el 28 de junio de 1914 (véase Atentado de Sarajevo). Guillermo II ofreció su apoyo a Austria-Hungría para desmantelar la Mano Negra, la organización secreta que había planeado el asesinato, e incluso sancionó el uso de la fuerza por parte de Austria contra la presunta fuente del movimiento: El Reino de Serbia. Quería permanecer en Berlín hasta que la crisis fuera resuelta, pero su corte lo persuadió a ir a su crucero anual por el Mar del Norte el 6 de julio de 1914. Probablemente se sabía que su presencia sería útil para aquellos elementos en el gobierno que deseaban sacar provecho de esta crisis para aumentar el prestigio de Alemania, incluso con el riesgo de una guerra general, algo a lo que Guillermo era extremadamente aprensivo.

Guillermo hizo intentos erráticos para permanecer informado de la crisis por medio de telegramas, y cuando el ultimátum austrohúngaro se entregó a Serbia, se apresuró a volver a Berlín. Llegó a la ciudad el 28 de julio, leyó una copia de la respuesta serbia, y escribió en ella:
Una solución brillante, ¡y en apenas 48 horas! Esto es más de lo que se podría haber esperado. Una gran victoria moral para Viena; pero con ella todos los pretextos para la guerra caen al suelo, y [al Embajador] Giesl más le valía haberse quedado tranquilamente en Belgrado. En este documento, nunca debería haber dado órdenes para la movilización.
Sin que Guillermo lo supiera, los ministros y generales austrohúngaros ya habían convencido a Francisco José de Austria, de 84 años, que firmara una declaración de guerra contra Serbia. Como consecuencia directa, Rusia empezó una movilización general para atacar Austria en defensa de Serbia. En la noche del 30 de julio, cuando recibió un documento indicando que Rusia no cancelaría su movilización, Guillermo escribió un comentario con las siguientes observaciones:
...Porque yo ya no tengo ninguna duda de que Inglaterra, Rusia y Francia han acordado entre ellos, sabiendo que nuestras obligaciones en los tratados nos obligan a apoyar a Austria, usar el conflicto entre Austria y Serbia como pretexto para librar una guerra de aniquilación contra nosotros... Nuestro dilema sobre mantener la fe con el anciano y honorable Emperador ha sido aprovechado para crear una situación que le da a Inglaterra la excusa que ha estado buscando para aniquilarnos con una falsa apariencia de justicia, con el pretexto de ayudar a Francia y de mantener la conocida Balanza de Poder en Europa, es decir, enfrentando en nuestra contra todos los estados europeos para su propio beneficio.
Otros autores más recientes indican que Guillermo II realmente declaró: «La crueldad y la debilidad iniciarán la guerra más terrible del mundo, cuyo propósito es destruir Alemania. Porque no hay ninguna duda que Inglaterra, Francia y Rusia han conspirado entre ellos para librar una guerra de aniquilación en nuestra contra».

Cuando Berlín recibió la noticia de la movilización rusa, les fue posible a los ansiosos oficiales militares y a la Oficina de Asuntos Exteriores de Alemania de persuadir al káiser de que firmara la orden de movilización. Se dice que al firmar la orden de movilización, Guillermo II exclamó: «Se arrepentirán de esto, caballeros». Finalmente, el 1 de agosto de 1914, Alemania declaró la guerra a Rusia.

No es fácil demostrar que Guillermo II quisiera activamente desatar la Primera Guerra Mundial. A pesar de que tenía deseos de que el Imperio Alemán fuera una potencia mundial, nunca fue intención de Guillermo II conjurar un conflicto de gran escala para lograr tales fines. Simplemente quería que el Imperio Alemán prosperara en paz sin afectar negativamente a ningún otro país. A pesar de saber que una guerra a escala global era inminente, hizo grandes esfuerzos para preservar la paz, como demuestra su correspondencia con Nicolás II y su interpretación optimista del ultimátum austrohúngaro de que las tropas de esa potencia no irían más lejos de Belgrado, limitando así el conflicto. La referencia británica contemporánea de la Primera Guerra Mundial de ser la Guerra del Káiser, de la misma manera que la Segunda Guerra Mundial fue llamada la Guerra de Hitler, es vista actualmente como infundada (y hasta cierto punto injusta) al sugerir que Guillermo II fuera personalmente culpable de desatar el conflicto.

Inicio de la guerra

Cuando se hizo obvio que Alemania experimentaría una guerra en dos frentes, y que el Reino Unido entraría en guerra si Alemania atacaba Francia a través de Bélgica, el pánico llevó a Guillermo a intentar redirigir el ataque principal hacia Rusia. Cuando Moltke el Joven (que había elegido ejecutar el plan de 1905, hecho por el ex General Alfred von Schlieffen, para la posibilidad de una guerra alemana en dos frentes) le dijo que eso era imposible, Guillermo le contestó: «¡Tu tío me habría dado una respuesta distinta!»

Guillermo también dijo: «¡Pensar que Jorge y Nicó me han engañado! Si mi abuela estuviera viva, nunca lo hubiera permitido.» En el plan Schlieffen original, Alemania atacaría al (supuesto) enemigo más débil, en este caso, Francia. El plan suponía que costaría un tiempo antes de que Rusia estuviera preparada para la guerra. Derrotar a Francia había sido fácil durante la Guerra Franco-Prusiana de 1870. Con las fronteras de 1914, un ataque al sureste de Francia podía ser detenido por las fortalezas francesas en la frontera. Se decidió atacar por Bélgica, aunque Guillermo consiguió que von Moltke el Joven no invadiera también los Países Bajos.

El Káiser en la sombra

El papel de árbitro en los asuntos de política exterior en tiempos de guerra probó ser una carga demasiado pesada para Guillermo II. El Alto Mando continuó con la estrategia vigente a pesar de que era obvio que el plan Schlieffen había fallado. A medida que la guerra progresaba, su influencia decaía e, inevitablemente, su falta de habilidad en materia militar lo condujo a una progresiva dependencia de sus generales. En 1916, el Imperio se había convertido en una dictadura militar bajo el control de Paul von Hindenburg y Erich Ludendorff. Alejado de la realidad y del proceso político de toma de decisiones, Guillermo II vacilaba entre el derrotismo y los sueños de victoria, dependiendo de la fortuna de «sus» ejércitos. Continuó siendo una figura útil, viajaba por las líneas del frente, repartía medallas y daba alentadores discursos. La inactividad de la flota alemana durante los primeros años de la guerra se debió al deseo del Káiser contra el parecer de Von Tirpitz. Similarmente, Guillermo II fue instrumento de la política de inactividad adoptada por la Flota de Alta Mar alemana luego de la batalla de Jutlandia en 1916.

No obstante, Guillermo II seguía teniendo la máxima autoridad en materia de designaciones políticas, y sólo con su consentimiento se podían hacer cambios importantes en el Alto Mando. Guillermo II estaba a favor de despedir a Helmut von Moltke el Joven en septiembre de 1914 y de reemplazarlo por Erich von Falkenhayn. En 1917, Hindenburg y Ludendorff decidieron que Bethman-Hollweg ya no era acceptable como Canciller, y le pidieron al Káiser que designara a otra persona. Cuando les preguntó a quién aceptarían, Ludenddorf recomendó a Georg Michaelis. Guillermo no lo conocía, pero aceptó la propuesta.

Cuando escuchó en julio de 1917 que su primo Jorge V había cambiado el nombre de la casa real británica de Sajonia-Coburgo y Gotha a Windsor, debido al sentimiento germanófobo en el Reino Unido, Guillermo indicó que había planeado ver la obra de Shakespeare Las alegres comadres de Sajonia-Coburgo y Gotha.

A mediados de 1918, se puso de manifiesto la imposibilidad de que Alemania ganase la guerra; un Consejo de la Corona, bajo la presidencia de Guillermo II, decidió iniciar las conversaciones de paz, pero se perdió mucho tiempo en tomar esta decisión. El apoyo hacia el Káiser se colapsó por completó en octubre-noviembre de 1918 en el ejército, en el gobierno civil, y en la opinión pública alemana. En gran medida se debe a su sentido de sufrimiento que Guillermo II haya tratado de tomar un papel predominante en la crisis de 1918. Se dio cuenta de la necesidad de un armisticio y no consideraba que Alemania debiera desangrarse por una causa perdida. Dada su escasa popularidad, el Presidente Woodrow Wilson dejó claro que el Káiser no podía tomar parte en las negociaciones de paz. Ese año, Guillermo también enfermó debido a la epidemia de gripe de 1918, aunque sobrevivió.

Abdicación y huida

Guillermo II se encontraba en el cuartel general del Ejército Imperial en Spa (Bélgica) a finales de 1918. El motín de Wilhelmshaven, surgido en la Kaiserliche Marine (marina imperial alemana) lo conmocionó profundamente. Después del estallido de la Revolución Alemana, Guillermo II no podía decidirse si abdicar o no. Hasta ese punto, confiaba que incluso si era obligado a abandonar el trono alemán, aún tendría el control sobre el reino de Prusia, manteniendo su título. La irrealidad de esto se reveló cuando, con el fin de preservar alguna forma de gobierno en tiempos de anarquía, la abdicación de Guillermo II como Emperador de Alemania y como rey de Prusia fue anunciada por el Canciller, el príncipe Max von Baden, el 9 de noviembre de 1918. De hecho, el mismo von Baden fue obligado a renunciar más tarde ese mismo día, cuando quedó claro que sólo Friedrich Ebert, líder del SPD, podría ejercer un control efectivo.

Guillermo II aceptó la abdicación sólo después de que Ludendorff fuera reemplazado por el general Wilhelm Groener. Este último le informó que el ejército se retiraría bajo las órdenes de Hindenburg, pero que no lucharía para ayudar a Guillermo II a recuperar el trono. La monarquía había perdido a su último y más fuerte apoyo, y finalmente el mismo Hindenburg (que estaba a favor de la monarquía) fue obligado (con cierta vergüenza) a aconsejar al Emperador que presentara su abdicación.

Al día siguiente, el exemperador Guillermo II cruzó la frontera alemana en tren camino a su exilio en los Países Bajos, que se había mantenido neutral durante la guerra. Tras la firma del Tratado de Versalles en 1919, el artículo 227 del mismo estipulaba la persecución legal contra Guillermo II «por haber cometido una ofensa suprema en contra de la moralidad internacional y la santidad de los tratados», pero la Reina Guillermina rehusó extraditarlo, a pesar de las apelaciones por parte de los Aliados. El emperador se asentó en Amerongen, y luego se le otorgó un pequeño castillo en la municipalidad de Doorn, el cual fue su hogar por el resto de su vida.

Vida en el exilio

En 1922, Guillermo II publicó el primer volumen de sus memorias, un pequeño volumen que, sin embargo, reveló la extraordinaria memoria de Guillermo II. En ellas afirmaba que él no era el culpable de haber desatado la Gran Guerra y defendía su conducta a lo largo de su reinado, especialmente en materias de política exterior. Durante los 20 años restantes de su vida, el envejecido emperador regularmente entretenía a sus huéspedes y se mantenía informado de los acontecimientos mundiales. Gran parte de su vida en el exilio la pasó cortando madera (un pasatiempo que descubrió desde que llegó a los Países Bajos). Parece que su actitud hacia el Reino Unido y los británicos finalmente se unió en este período en un tibio deseo de emular las costumbres británicas. Se dice que lo primero que Guillermo II pidió, luego de llegar a los Países Bajos, fue «una buena taza de té británico«. No siendo capaz de volver a llamar a su barbero de la corte, y en parte debido a su deseo de disfrazar sus características físicas, Guillermo II se dejó crecer una barba completa, permitiendo así que su famoso bigote se inclinara hacia abajo.


Guillermo II con su hijo y su nieto.
A principios de la década de 1930, el ex-emperador aparentemente esperaba que la victoria del Partido nazi estimularía el interés en Alemania por el resurgimiento de la monarquía. Su segunda esposa, Herminia, pidió activamente al gobierno nazi beneficios para su esposo, pero el desprecio de Adolf Hitler por el hombre responsable de la peor derrota militar de Alemania hasta entonces, y sus propios deseos de poder absoluto, impidieron que el Tercer Reich aceptase cualquier idea de restablecimiento de la monarquía. Si bien había oficiales antiguos en la Wehrmacht que no desaprobaban la idea de restablecer una monarquía (con Guillermo II o alguno de sus descendientes), gran parte de los jerarcas nazis y de sus propias masas de simpatizantes rechazaba de plano el retorno de los Hohenzollern al poder, por lo que Hitler pronto descartó semejante idea.


Guillermo II en 1933.
A pesar de haber recibido a Hermann Göring en Doorn al menos en una ocasión, Guillermo II desconfiaba de las intenciones de Hitler, aunque admiraba enormemente el éxito que éste había logrado en los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial, e incluso envió al Führer un telegrama de felicitaciones después de la caída de París en 1940. También había asegurado en septiembre de 1939 a Hitler el apoyo leal de los miembros de la antigua Casa de Hohenzollern (entre ellos seis nietos del exemperador) que eran oficiales de la Wehrmacht. Sin embargo, tras la invasión germana de los Países Bajos en mayo de ese mismo año, el anciano Guillermo II se retiró completamente de la vida pública. No obstante la ocupación alemana en suelo holandés, los líderes nazis tampoco realizaron entonces ningún acercamiento oficial al antiguo káiser. Tiempo después de la ocupación, la admiración que sentía por el dictador alemán pronto se extinguió al enterarse de las persecuciones de judíos ocurridas tanto en las zonas ocupadas como en el territorio alemán llegando a decir: "Los judíos son los responsables del bolchevismo en Rusia y en Alemania también. Fui demasiado indulgente con ellos durante mi reinado y lamento amargamente los favores que les dí a prominentes banqueros judíos.".

Guillermo II murió de embolia pulmonar en Doorn (Países Bajos) el 4 de junio de 1941, con soldados alemanes custodiando las puertas de su residencia al enterarse del fallecimiento del ex-emperador. Guillermo II fue sepultado en un mausoleo en las tierras de Huis Doorn, que desde entonces se han convertido en un lugar de peregrinaje de los monárquicos alemanes.

Se respetaron los deseos de Guillermo II de que sus restos nunca fueran devueltos a Alemania hasta que se restaurase la monarquía, y las autoridades nazis de ocupación permitieron que se realizara un pequeño funeral de tipo estrictamente militar, en tanto dicho acontecimiento no implicase que el Tercer Reich apoyaba la monarquía. Aun así no se respetó la petición de Guillermo II, de que la esvástica y otros símbolos nazis no se desplegaran en sus funerales.

Personalidad

Guillermo II tenía una personalidad compleja, brutal para algunos, manipulador excesivo para otros, en suma una personalidad que algunos historiadores han tildado de megalómana extrema, poco tolerante y avasallante. No por ello menos inteligente y vivaz, y se ha afirmado que con el tiempo y la experiencia adquirió astucia política y militar.


En memoria de Guillermo II.
Tal enfoque ciertamente estropeó la política alemana bajo su liderazgo, ejemplificándose principalmente en acontecimientos como el despido del cauteloso canciller Otto von Bismarck. El káiser tuvo una relación difícil con su madre, quien era fría y estricta con él, y se sentía en cierta manera culpable por la deformidad del brazo izquierdo de su hijo, tratando en muchas ocasiones de corregirla a través de un riguroso régimen de ejercicio y dolorosos sistemas médicos. En 1908 sufrió problemas mentales y, en adelante, su posición tuvo menor peso en la toma de decisiones en Berlín.
 
Resulta interesante que, dados sus orígenes ingleses, Victoria tratase de inculcar en su hijo un sentido de supremacía británica en muchos aspectos. Insistía en llamar a sus hijos por sus nombres en inglés: a Guillermo (Wilhelm) lo llamaba «William» y a su segundo hijo Enrique (Heinrich) le llamaba «Henry». Ciertamente, el futuro káiser sentía un profundo respeto por Gran Bretaña, por su abuela la reina Victoria y por los ingleses. Esto se dio desde las etapas más tempranas de su desarrollo.

Guillermo II fue educado en Kassel en el instituto de enseñanza Friedrichsgymnasium y en la Universidad de Bonn. Poseía una mente muy ágil, que era frecuentemente subyugada por su temperamento cascarrabias. Tenía cierto interés por la ciencia y la tecnología del período, pero gustaba de hacer notar a la gente que él era un hombre de mundo, perteneciente a un orden distinto de la raza humana, designada a la monarquía. Guillermo II fue acusado de megalomanía, en 1894, por el pacifista alemán Ludwig Quidde.

Como vástago de la casa real de Hohenzollern, Guillermo II estuvo expuesto, desde una edad temprana, a la sociedad militar de la aristocracia prusiana. No es necesario mencionar que esto fue un elemento importantísimo en su vida, ya que se puede notar con facilidad que en su madurez era raro verlo sin el uniforme militar. Esta cultura militar del período tuvo un gran papel al forjar el carácter político de Guillermo II, así como en sus relaciones personales.

 Un indicio de su personalidad agresiva está en su deporte preferido: la caza mayor en la cual Guillermo II se jactaba de haber matado a más de 1000 ciervos.

La relación de Guillermo II con los demás miembros de su familia era tan interesante como la que tenía con su madre. Veía a su padre con un profundo amor y respeto. La posición de su padre como héroe de las guerras de unificación fue responsable de la actitud del joven Guillermo, ya que en las circunstancias en las que fue criado, el contacto emocional cercano entre padre e hijo no era muy alentado. Más tarde, cuando estuvo en contacto con los opositores políticos de su padre, Guillermo II adoptó sentimientos ambivalentes hacia su padre, dada la notable influencia de su madre sobre una figura que debió haber sido de independencia masculina y de fuerza.

Guillermo II también idolatraba a su abuelo, Guillermo I de Alemania, y posteriormente intentó implementar una cultura del primer emperador alemán como «Guillermo el Grande». Guillermo I murió en Berlín el 9 de marzo de 1888, y el padre del príncipe Guillermo fue proclamado emperador como Federico III de Alemania. Federico murió de cáncer de garganta, y el 15 de junio de ese mismo año, su hijo de 29 años lo sucedió como Emperador de Alemania y Rey de Prusia.

Familia


Guillermo II y su primera esposa Augusta Victoria.
Su madre era la princesa real Victoria del Reino Unido y su padre era el príncipe heredero Federico de Prusia futuro Federico III de Alemania. Nieto de la reina Victoria del Reino Unido. El 27 de febrero de 1881, Guillermo II, entonces Príncipe de Prusia, se casó con la princesa Augusta Victoria de Holstein-Sonderburg-Augustenburg (1858-1921), con la que tuvo siete hijos:
Después de la muerte de Augusta Victoria, Guillermo II contrajo matrimonio con la princesa Herminia de Reuss-Greiz el 9 de noviembre de 1922. No tuvo descendencia de su segundo matrimonio.




Augusta Victoria de Schleswig-Holstein



Augusta Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Augustenburg (en alemán): Auguste Viktoria Friederike Luise Feodora Jenny von Schleswig-Holstein-Sonderburg-Augustenburg; Dolzig, actual Polonia, 22 de octubre de 1858 - Doorn, Países Bajos, 11 de abril de 1921) fue una princesa de la Casa de Augustemburgo, una rama secundaria de la Casa de Oldemburgo (a la que pertenece la familia Real danesa); fue la última Emperatriz y Reina consorte de Alemania y Prusia respectivamente.
                          
Hija del duque Federico VIII de Schleswig-Holstein y de la princesa Adelaida Victoria de Hohenlohe-Langenburg, sus abuelos maternos eran el duque Ernesto Cristián IV de Hohenlohe-Langenburg y la princesa Feodora de Leiningen, hermana por parte de madre de la reina Victoria del Reino Unido. En la familia, era conocida como Dona.

Se casó en 1881 con el futuro emperador Guillermo II de Alemania, entonces príncipe Guillermo de Prusia. El Canciller Otto von Bismarck era un importante proponente de este matrimonio, con la convicción de que esto terminaría con la disputa entre el gobierno prusiano y el padre de Augusta. Su esposo fue proclamado emperador de Alemania el 15 de junio de 1888 después de la muerte de su padre Federico III de Alemania.

Al finalizar la I Guerra Mundial y desaparecer la monarquía en Alemania con la abdicación de su esposo el 9 de noviembre de 1918, Augusta y la familia imperial alemana parten para el exilio y se instalan en un castillo de la localidad holandesa de Doorn.

Tragedia

En 1920 la ex emperatriz sufre un terrible golpe al enterarse del suicidio de su hijo favorito, el príncipe Joaquín de Prusia, quien termina disparándose un tiro en la cabeza luego de quedar arruinado financieramente. Augusta no logra sobreponerse y fallece de un ataque cardíaco el 11 de abril de 1921; su esposo se volverá a casar en 1922 con la princesa Herminia de Reuss-Greiz.

Distinciones honoríficas

  • Ord.Aquilanera.png Dama de la Orden del Águila Negra (Imperio alemán).
  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa (Reino de España).
  • Royal Order of Victoria and Albert - ribbon bar.gif Dama de la Real Orden de Victoria y Alberto (Reino Unido).














 

Herminia de Reuss-Greiz



Herminia de Reuss, reina de Prusia (Greiz, 1887 - Fráncfort del Óder, 1947) fue la segunda esposa del káiser Guillermo II de Alemania.

Primer matrimonio                  

Hija del príncipe soberano Enrique XXII de Reuss-Greiz y de la princesa Ida Matilde Adelaida de Schaumburg-Lippe. Se casó en primeras nupcias con el príncipe Juan Jorge von Schoenaich-Carolath (1873-1920) del cual nacieron cinco hijos:
  • Príncipe Hans Georg von Schoenaich-Carolath, nacido en 1907 y muerto en acción en el frente ruso el 1943, se casó con la baronesa Sibylle von Zedlitz und Leipe.
  • Príncipe Georg Wilhelm von Schoenaich-Carolath, nacido en 1909 y fallecido en 1927.
  • Princesa Hermine Caroline von Schoenaich-Carolath, nacida en 1910. Se casó con Hugo Herbert Hartung, fallecido en 1945 mientras era prisionero de los soviéticos.
  • Príncipe Ferdinand Johann von Schoenaich-Carolath, nacido en 1913 y fallecido en 1973. Se casó en primeras nupcias con Rose Rauch y en segundas nupcias con la baronesa Margret von Seckendorff.
  • Su Alteza la princesa Enriqueta de Schoenaich-Carolath, nacida en 1918 y fallecida en 1972. Se casó con el príncipe Carlos Francisco de Prusia.

Matrimonio con Guillermo II


Herminia con Guillermo II y su hija Enriqueta en Doorn, 1931.
Tras enviudar en abril de 1920, la princesa conoció a su segundo marido, el antiguo káiser de Alemania Guillermo II, a fines de 1921. Éste acababa de perder a su primera esposa, la princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Augustenburg, apenas un año después de que se suicidara uno de sus hijos, el príncipe Joaquín de Prusia. Desde 1918 residía exiliado en los Países Bajos, en su residencia de Haus Doorn tras su abdicación al final de la I Guerra Mundial.
La razón del encuentro en Haus Doorn se enmarcó en el agradecimiento que el káiser quiso dispensar al hijo de Herminia después de que éste le envió un regalo de cumpleaños. El káiser invitó a Herminia y sus hijos al Haus Doorn y allí quedó impresionado por la belleza e inteligencia de la princesa. El káiser y Herminia se casaron en 1922.

Herminia pronto se sintió atraída por el movimiento nacionalsocialista y no dudó ni un momento en mostrar su pleno apoyo a éste, pero fracasó al sondear la posibilidad de que el nacionalsocialismo restaurara en el trono de Alemania a su esposo. Durante la guerra residió con su marido en el Haus Doorn hasta enviudar en 1941.

Últimos años y fallecimiento

De vuelta en Alemania tras la muerte de Guillermo II, se instaló en una finca de los Hohenzollern en Saabor, Silesia, y después en Brandeburgo de donde no pudo escapar durante el avance de las tropas soviéticas en las últimas semanas de la Segunda Guerra Mundial. Arrestada por las autoridades militares soviéticas fue internada en un campo de concentración de Paulinenhof. Hubo mucha actividad por dejarla libre y traerla a la zona de ocupación de Alemania Federal por medio de su pariente cercano Karl Ludwig Conde de Luxburg, Príncipe de Schonaich-Carolath-Beuthen, Posteriormente fue liberada y se le permitió residir bajo arresto domiciliario en la ciudad de Fráncfort del Óder dentro de la zona de ocupación soviética donde murió a causa de un ataque al corazón el 7 de agosto de 1947. A Petición del Conde de Luxburg fue sepultada en el "Templo Antiguo" en el Parque de Sanssouci en Potsdam, lugar de descanso de otros miembros de la familia imperial, incluyendo la primera esposa de Guillermo II, Augusta Victoria de Schleswig-Holstein.

 




Guillermo de Prusia



Guillermo de Prusia (Potsdam, 6 de mayo de 1882 - Hechingen (Baden-Württemberg), 20 de julio de 1951) fue el último príncipe heredero del Reino de Prusia y del Imperio alemán. Su nombre completo era Friedrich Wilhelm Victor August Ernst de la dinastía Hohenzollern, siendo conocido coloquialmente como Wilhelm o William. Era el hijo mayor de Guillermo II, emperador de Alemania y de su primera esposa, la princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein-Sønderburg-Augustenburg (1858-1921).
                     
En su juventud, el príncipe Guillermo fue educado en círculos militares. Tenía poca experiencia en el mando militar cuando se le dio el liderazgo del 5º Ejército alemán en agosto de 1914, poco después del estallido de la Primera Guerra Mundial. Dirigió su ejército hasta noviembre de 1916, llegando a participar en la ofensiva de Verdún. Desde abril de 1916 intentó en vano convencer al Mando supremo de que la prolongada batalla carecía de sentido. Sólo el 2 de septiembre su deseo fue tenido en cuenta.

Después de la Gran Guerra

Después de la derrota alemana en la guerra y el estallido de una revolución en el país, tanto el Emperador Guillermo II como su hijo firmaron un documento de abdicación. El Príncipe Guillermo de Prusia se instaló en el exilio en la isla de Wieringen, en los Países Bajos. En 1923 regresó a Alemania después de garantizar al gobierno republicano alemán que no se inmiscuiría en asuntos políticos. Aunque no carecía de ambiciones e incluso jugó brevemente con la idea de presentarse como candidato de la Derecha opuesto a Paul von Hindenburg en las elecciones presidenciales alemanas de 1932, su padre le prohibió rotundamente que siguiera participando en la política de la República de Weimar. Era conocido además por su talante mujeriego.

Actitud antes y después de la Segunda Guerra Mundial

Durante un tiempo apoyó a Adolf Hitler deseando y proclamando en público que esperaba que el líder nazi hiciera por Alemania lo que Benito Mussolini había hecho en Italia. Estuvo conectado en mayor o menor grado con varios partidos y organizaciones nacionalistas populares y derechistas, incluyendo el Partido nazi, y participando con ellos en varias acciones y reuniones simbólicas. Después del asesinato de su amigo, el ex -canciller Kurt von Schleicher en la Noche de los Cuchillos Largos (1934) se retiró por completo de la actividad política. Desde 1919 e inclusive hasta 1934 sus esfuerzos políticos habían estado dedicados a restaurar a la dinastía Hohenzollern en el trono de Alemania, asumiendo inclusive en 1933 que Adolf Hitler apoyaría esta idea; sólo tras la Noche de los Cuchillos Largos el príncipe apreció crudamente que los nazis ansiaban el poder supremo en Alemania y no aceptarían ninguna restauración monárquica.

Tras su retirada de la vida política, Guillermo vivió como un ciudadano civil en sus posesiones familiares de Alemania a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. A la muerte de su padre en 1941, lo sucedió como jefe de la Casa de Hohenzollern.

Murió en 1951 víctima de un ataque al corazón, en Hechingen, dentro de las tierras de su familia en Suabia (cercanas al célebre Castillo de Sigmaringen), ya que las propiedades de los Hohenzollern en Brandeburgo habían sido confiscadas por la Unión Soviética al terminar la guerra.

Matrimonio e hijos

Se casó en 1905 con la Duquesa Cecilia de Mecklemburgo-Schwerin (20 de septiembre de 1886 - 6 de mayo de 1954). La pareja se estableció en Potsdam donde construyeron el Palacio Cecilienhof.
Cecilia era hija del Gran Duque Federico Francisco III de Mecklemburgo-Schwerin (1851-1897) y la Gran Duquesa Anastasia Mijáilovna de Rusia (1860-1922).

Sus hijos fueron:

Títulos y tratamientos

  • 6 de mayo de 1882-15 de junio de 1888: Su Alteza Real el príncipe Guillermo de Prusia.
  • 15 de junio de 1888-20 de julio de 1951: Su Alteza Imperial y Real el príncipe heredero de Alemania, príncipe heredero de Prusia.



Cecilia de Mecklemburgo-Schwerin



La duquesa Cecilia Augusta María de Mecklemburgo-Schwerin (Schwerin, Alemania, 20 de septiembre de 1886 – Bad Kissingen, Alemania, 6 de mayo de 1954) fue la esposa del príncipe Guillermo de Alemania y Prusia, hijo de Guillermo II.
                   
Fue hija del Gran Duque Federico Francisco III de Mecklemburgo-Schwerin y la Gran Duquesa Anastasia Mijáilovna de Rusia.

La duquesa Cecilia se casó con el príncipe Guillermo el 6 de junio de 1905 en Berlín. Una vez se casó adquirió el tratamiento de Su Alteza Imperial y Real, princesa heredera de Alemania así como princesa de Prusia. Su esposo falleció en 1951, convirtiéndose en princesa viuda. Cecilia falleció el 6 de mayo de 1954 de un ataque cardíaco. Tanto ella como su marido fueron enterrados en los jardines del castillo de Hohenzollern.

Títulos, distinciones, honores y armas

Honores

  • Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa.
  • El palacio en Potsdam en el que vivió la pareja principesca se llamó en su honor Palacio Cecilienhof, así como el barco de travesía Herzogin Cecilie que más tarde fue renombrado como SS Kronprinzessin Cecilie.













 
 

Eitel Federico de Prusia

 
Príncipe Eitel Federico (Wilhelm Eitel Friedrich Christian Karl) (7 de julio de 1883 – 8 de diciembre de 1942) fue el segundo hijo de Emperador Guillermo II y su primera esposa, la princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein. Nació y falleció en Potsdam, Prusia.
 
El 27 de febrero de 1906, el príncipe Eitel se casó con la duquesa Sofía Carlota de Oldenburgo (2 de febrero de 1879 Oldenburgo – 29 de marzo de 1964 Westerstede) en Berlín. Se divorciaron el 20 de octubre de 1926 y no tuvieron hijos.
                                        
Elevado al cuerpo de cadetes del castillo de Plön, el príncipe Eitel estuvo en el frente de batalla al comienzo de la Primera Guerra Mundial y fue herido en Bapaume, donde comandaba la primera base de la guardia Prusiana. Tamporalmente cedió la jefatura de su guarnición al conde Hans von Blumenthal, pero volvió a su cargo antes de finalizar el año. El siguiente año fue trasladado al Frente Este y durante el verano de 1915, encontrándose en el campo de operaciones de Rusia, tuvo un encuentro casual con Manfred von Richthofen el cual acababa de tener un encontronazo con su oficial superior, el conde Holck.

Después de la guerra se vinculó a círculos monárquicos, así como la organización paramilitar Stahlhelm. En 1921 la Corte de lo Criminal de Berlín le encontró culpable de una transferencia fraudulenta de 300.000 marcos, y fue sentenciado con una multa de 5.000 marcos.

Entre 1907 y 1926 fue el Gran maestre de la Orden de San Juan del Bailiazgo de Brandeburgo, que es la rama protestante y alemana de la Orden de Malta. Y también recibió la distinción Pour le Mérite en 1915.

Murió en Potsdam en 1942, durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, y está enterrado en el Antique Temple en el parque del Palacio de Sanssouci.




Sofia Carlota de Oldemburgo


Duquesa Charlotte Sophia de Oldenburg ( El 2 de febrero de 1879 - 29 del marzo de 1964 ) era un miembro de la casa de Holstein-Gottorp.
. Fue la única hija sobreviviente del Gran Duque Federico Augusto II y su primera esposa, la princesa princesa Elisabeth Ana de Prusia .
                         
 Sofía Charlotte (Lotte) es conocida por su matrimonio infeliz y publicó con el príncipe Eitel Frederick , segundo hijo del Kaiser Guillermo II de Alemania .

 El matrimonio terminó en divorcio y Sofía se casaría unos años más tarde con Harald van Hedemann, un ex oficial de policía.

Sofía Carlota (o Lotte) nació el 2 de febrero de 1879 en el Castillo de Oldenburg en Oldenburg en Alemania.
 Era la hija mayor de Federico Augusto , Gran Duque de Oldenburg heredero y su primera esposa, la princesa princesa Elisabeth Ana de Prusia .
Tenía una hermana menor llamada Daisy, pero murió joven.
 Fue nombrado en honor de la princesa Sophia Charlotte de Hannover , la esposa del rey de Prusia, Federico I . Sofia era el compañero constante de su padre y los dos se utiliza para hacer excursiones en yate juntos.
Debido a estos viajes, Sofía tenía una gran pasión por el agua, como a su padre.  Sofía pasó gran parte de su infancia en el extranjero en las visitas a su tía materna, la princesa Luisa Margarita en Londres . También muy visitado a su abuela materna, la princesa Maria Anna de Anhalt-Dessau, en Italia .

La madre de Sofía murió en 1895 y su padre volvió a casarse al año siguiente con la duquesa Isabel Alejandrina de Mecklenburg-Schwerin .
De esta unión, Sofía tiene ahora medio hermanos que incluían Nicolás , Gran Duque heredero de Oldenburg, y la duquesa Altburg después de la princesa heredera de Waldeck y Pyrmont.

Todos vivían juntos en el Palacio de nueva construcción de Isabel Ana, llamado así en honor a su madre. Sin embargo, este matrimonio tiene la vida familiar infeliz Sofía, que aceleró su deseo de casarse para escapar de ella. Su padre se convirtió en Gran Duque de Oldenburg en 1900 .

Siempre temía Sofía Carlota que había heredado la frágil salud de la madre, así como un niño que siempre se llevó a ciudades balneario.  En 1904 un periodista alemán fue condenado a un mes de prisión por escribir acerca de una posible relación entre Sofía y un subalterno padre.  el artículo era mucho tiempo la duquesa en el Reviera francés "por razones de salud", diciendo que su "enfermedad" era la misma que afectó a dos princesas de Mecklemburgo-Strelitz cuya conducta había sido blanco de muchas críticas.  Desde estas largas estancias habían sido una constante en su infancia, los rumores no tenía ninguna base.

Primeros encuentros con Eitel

Sofía se reunió Eitel en junio de 1905 en la boda de su hermano, el príncipe heredero Guillermo, con la duquesa Cecilia de Mecklenburg-Schwerin. Ambos eran hijos de Kaiser Wilhelm II de Alemania y de la princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein.

Más tarde ese mes, los dos se reunieron de nuevo en Kiel, donde se reunieron mejor.  La madre de la Eitel estaba a favor del matrimonio, ya que quería que uno de sus hijos se casara con una princesa Oldenburg, una familia que tenía reputación de ser tranquilo, inofensivo y posición lo suficiente como para casarse con miembros de la familia real.  El Oldenburg también eran una antigua familia con fuertes lazos a ambos el Kaiser y su esposa, como madre de Sofía había sido una princesa de Prusia y un gran amigo de la duquesa de Sajonia-Meiningen, la hermana del Kaiser.  la duquesa también fue madrina de Sofía y el Kaiser le gustaba.  su conexión con la corte de Prusia era tan fuerte que incluso pensó iba a casarse con el príncipe William y Cecilia no, sin embargo , el príncipe de la corona podía elegir la novia más le gustaba y, finalmente, prefiere Cecilia.

En septiembre de 1905 , Eitel se fue a Lensanh, una residencia de Oldenburg y permaneció allí durante varias semanas.  Poco después de que ambos nos comprometimos, a pesar de la diferencia de edad (ella tenía 26 años y sólo 22).

 La fuerte presión ejercida por la familia Eitel (a pesar de su supuesta falta de interés) y el deseo de Sofía Carlota que salir de casa puede ser apresurado compromiso.
 
En el momento muchos rumores circularon sobre el comportamiento Eitel como un soldado y fuera del campo y, por lo tanto, sus padres estaban ansiosos por casarse con la novia más respetable posible  Un contemporáneo dicho de la boda:
"Príncipe Eitel, que es el hijo favorito de su padre, al ser tan alto y crudo, ya que es muy fuerte y la grasa, que se encuentra a una mujer casi por fuerza, y para poner fin a los rumores de que fue a correr Berlín sobre su extraño comportamiento."

El matrimonio

Compromiso de la foto Eitel y Sofía

El 27 de febrero de 1906 , Sofía Carlota casó con el príncipe Eitel en Berlín.  La boda tuvo lugar en las bodas de plata del Kaiser Guillermo II y su esposa, que aumentó en gran medida la importancia del evento.  La boda asistieron 1500 invitados entre los que había muchos miembros de las familias reales alemanas.

  Sofía Carlota llevaba un vestido con una cola de más de 3 metros, hecho de seda de color rosa perla y bordado con rosas de plata.  El matrimonio consistía en tres ceremonias separadas: la firma del contrato de matrimonio bajo las estatuas de la casa Hohenzollern en el primer día, la ceremonia civil en la mañana del segundo día y, finalmente, la ceremonia religiosa en la tarde. Sofia fue muy bien recibido en Berlín.

 Tenían un matrimonio infeliz.
 A pesar de su cálida bienvenida en Berlín, Sofía no podía hacer amigos en la ciudad.  Eitel, a su vez, a menudo era infiel.
Una fuente dijo a Sofía, para conocer el tipo de persona con la que se había casado, "se retiró a una especie de reserva austera de la que nunca se recuperó."  Durante la Primera Guerra Mundial los dos apenas se ven.  fue un momento de soledad para Sofia que residía principalmente en el castillo de Bellevue en Berlín.

En raras ocasiones la izquierda, pasando el tiempo de lectura, pintura y hablar con algunos amigos.

Testigo en el caso de Plettenberg


 Eitel y Sofía en 1925, un año antes del divorcio.
En 1922 , el príncipe Eitel demandó cuatro periódicos alemanes debido a las acusaciones de éstos que su esposa había cometido adulterio.  Todo comenzó cuando Sofía Carlota fue llamado a declarar en un juicio de divorcio que han admitido que él había tenido una aventura con acusado.

Durante el juicio, Sofía dijo que sabía que el demandado muchos años antes de su matrimonio cuando él había trabajado para su padre en Oldenburg.  Cuando el juez le preguntó si todavía tenían contacto, dijo Sofía, "nuestra relación íntima continuado incluso después de mi matrimonio con el hijo del Kaiser ".  añadió también que su marido sabía del caso desde el principio y que la relación entre los dos terminó sólo cuando Plettenberg casado.  Sin embargo, Sofía declara más tarde: "me negar enfáticamente que ha tenido una relación traviesa con el demandante, ya sea antes o después de su matrimonio no sólo no han cometido adulterio con el demandante, ni siquiera le dio un beso, ni mantenido ninguna relación con él más allá de los límites permitidos por la buena educación. . " Esta noticia fue retirado de los periódicos alemanes, por lo que la mayoría de los reporteros publicaron sus textos en periódicos extranjeros.

 Divorcio

 La pareja se divorció el 20 de octubre, de 1926, después de no haber tenido hijos juntos.
Se cree que los dos quisieron divorciarse antes de la guerra, pero no tenía el permiso del padre Eitel. 
 
 El príncipe había iniciado el proceso de divorcio todavía en 1919, alegando la infidelidad esposa como justificación. Al final, la conclusión del juicio señaló Eitel como el verdadero culpable del divorcio. 

En los últimos años  


 Después de varios rumores sobre sus posibles futuros maridos que circularon después del divorcio (incluido el propio Barón von Plettenberg), Sofía Carlota finalmente se casó en 1927 con Harald van Hedemann un ex oficial de la policía de Potsdam.  Tenía 40 y ella 48. a pesar de su baja condición, la boda se llevó a cabo en el palacio del Gran Duque Castillo Rastede y entre los invitados estuvieron presentes fueron el padre de Sofía y muchos otros parientes reales. Sofía Carlota era una de las mujeres más ricas del país y la pareja se fue a vivir en el castillo de Rastede.

Sofia Carlota morreu no dia 29 de março de 1964 em Westerstede . Sofía Carlota murió el 29 de marzo de 1964 en Westerstede .
Fuente:




Adalberto de Prusia


Príncipe Adalberto de Prusia (Adalbert Ferdinand Berengar Viktor; 14 de julio de 1884 en Potsdam, Alemania – 22 de septiembre de 1948 en La Tour-de-Peilz, Suiza) fue hijo del Káiser Guillermo II de Alemania y de su primera esposa, Princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein.
                   
Se casó con la Princesa Adelaida "Adi" de Sajonia-Meiningen (16 de agosto de 1891 – 25 de abril de 1971), el 3 de agosto de 1914 en Wilhelmshaven, Alemania, y tuvieron por hijos a:

Descendientes

  • Princesa Victoria Marina, nacida muerta el 4 de septiembre de 1915.
  • Princesa Victoria Marina de Prusia (11 de septiembre de 1917 – 21 de enero de 1981) la cual se casó con un abogado norteamericano y tuvo descendencia.
  • Príncipe Guillermo Víctor de Prusia (15 de febrero de 1919 – 7 de febrero de 1989), se casó en Donaueschingen el 20 de julio de 1944 con la condesa María Antonia de Hoyos (Hohenthurm, 27 de junio de 1920 – Marbella, 1 de marzo de 2004), y tuvieron como hijos a:

 

PRINCESA ADELAIDA DE SAJONIA-MEININGEN. PRINCESA CONSORTE DE PRUSIA.


Adelaida de Sajonia-Meiningen.
Nació el 16 de agosto de 1891 en Kassel, Alemania. Hija del Príncipe Juan Federico de Sajonia-Meiningen y de la Condesa Adelaida de Lippe-Biesterfeld. El 03 de agosto de 1914 en Wilhelmshaven, Schleswig-Holstein, Alemania (al comienzo de la Primera Guerra Mundial) “Adi”, como era conocida familiarmente, se casó con el Príncipe Alberto de Prusia, hijo del Emperador Guillermo II de Alemania y de la Princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein.
                      
El padre de Adelaida murió unos días después, el 23 de agosto de 1914 durante la invasión a Bélgica. También se rumoreó que el Príncipe Alberto había muerto en la misma invasión, sin embargo sólo fue un rumor.

En marzo de 1915, fue ascendido a Capitán en la Marina y a Comandante en el ejército.

De dicho matrimonio nacieron tres hijos:

la Princesa Victoria Marina, muerta horas después de nacer;
la Princesa Victoria Marina, casada con un abogado estadounidense;
y el Príncipe Guillermo Víctor, casado con la Condesa María Antonieta Hoyos.

Tras la abdicación de Guillermo II en 1918 luego de finalizada la Primera Guerra Mundial, el Príncipe Alberto se refugió en su yate.
La Princesa Adelaida y sus hijos intentaron unírsele pero no pudieron lograrlo. Por ello, se establecieron en el sur de Baviera junto al Príncipe Enrique de Baviera (nieto de Luis III de Baviera) y su esposa.

La pareja volvió a reunirse más tarde. La Princesa Adelaida de Sajonia-Meiningen, Princesa consorte de Prusia murió el 25 de abril de 1971 en La Tour-de-Peilz, Suiza, a los 79 años de edad.

Su marido había muerto 23 años antes, el 22 de septiembre de 1948, en el mismo lugar.
Fuente:







Augusto Guillermo de Prusia


El Príncipe Augusto Guillermo Heinrich Günther Viktor de Prusia (Potsdam, Reino de Prusia; 29 de enero de 1887 – Stuttgart, Alemania Occidental; 25 de marzo de 1949), apodado familiarmente "Auwi", fue el cuarto hijo del Káiser Guillermo II y de su primera esposa, Augusta Victoria de Schleswig-Holstein.
                         
Cuando nació Augusto Guillermo, su abuelo aún era príncipe regente de Prusia. Pasó su juventud con sus hermanos en el Palacio Nuevo, en Potsdam, y la enseñanza primaria en Prinzenhaus en Plön. Más tarde estudió en las universidades de Bonn, Berlín y Estrasburgo. En 1907 obtuvo su doctorado en ciencias políticas, y como un autor indicó, lo obtuvo de un "modo excesivamente dudoso".

El príncipe Augusto Guillermo se casó con su prima la Princesa Alejandra Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg (21 de abril de 1887 Alemania – 15 de abril de 1957 Francia) el 22 de octubre de 1908 en el Berliner Stadtschloss. La pareja había planeado establecer su residencia en el Palacio Schönhausen en Berlín, pero cambiaron de opinión cuando el Kaiser decidió dejar a su hijo Augusto Guillermo en la Villa Liegnitz en el parque de Sanssouci.

El 26 de diciembre de 1912 nacería su único hijo, el príncipe Alejandro Fernando de Prusia, que falleció el 12 de junio de 1985. Su residencia en Potsdam se convirtió en un lugar de encuentro de artistas y estudiosos de distintos ámbitos.

Durante la Primera Guerra Mundial, Augusto Guillermo fue nombrado administrador de distrito (Landrat) en el distrito de Ruppin; en este momento su vivienda y despacho la instaló en Schloss Rheinsberg. Su asistente personal, Hans Georg von Mackensen, del cual fue amigo íntimo desde su juventud, jugó un papel muy importante en su vida. Estas "pronunciadas tendencias homofílicas" contribuyeron al fracaso de su matrimonio con la princesa Alejandra Victoria. En su momento, y debido a la oposición del Kaiser, no emprendieron un proceso formal de divorcio.

República de Weimar


El príncipe Augusto Guillermo de Prusia y su hijo,
el príncipe Alejandro Fernando de Prusia.
Después del fin de la guerra, la pareja se separó y divorció formalmente en marzo de 1920. A Augusto Guillermo le fue concedida la custodia del hijo en común. Después del divorcio y la boda de su amigo Hans Georg von Mackensen con Winifred von Neurath, hija de Konstantin von Neurath, Augusto Guillermo vivió recluido en su villa de Potsdam. Comenzó a tomar clases de pintura con el profesor Arthur Kampf, y la venta de los cuadros aseguró una fuente adicional de ingresos.

El príncipe se unió al grupo nacionalista de veteranos llamado "Stahlhelm". En los siguientes años fue incrementando poco a poco sus contactos con los nacionalsocialistas. Finalmente, y a pesar de la oposición de su familia y en contra de los deseos de su padre, se unió el 1 de abril de 1930 al "peligroso y revolucionario" NSDAP, después de lo cual recibió el número de afiliado número 24, por razones simbólicas. En noviembre de 1931 aceptó el cargo de Standartenführer. Debido a sus simpatías por los nacionalsocialistas, y a su adoración a Adolf Hitler, Augusto Guillermo fue a menudo objeto de mofa por parte de la prensa de izquierdas ("Braunhemdchen Auwi", i.e. "Auwi la pequeña camisa marrón), los políticos ("Hanswurst" i.e. "Hans la salchicha marrón" por André François-Poncet), y por los mismos nacionalsocialistas (Goebbels también le faltaba).

Como un representante de la antigua dinastía real prusiana y de la dinastía imperial alemana, Augusto Guillermo, fue deliberadamente utilizado por los Nazis para ganar votos en los distintos procesos electorales. A través de sus apariciones en los mítines del Partido Nacional Socialista, se dirigió hacia sectores de población que veían al partido Nazi de un modo distante, y trataba de convencerles "que Hitler no era una amenaza, sino un benefactor del pueblo alemán y del imperio".

Nacionalsocialismo

En 1933 Augusto Guillermo obtuvo un escaño por el estado de Prusia y se convirtió en miembro del Reichstag alemán. Sin embargo, desde el establecimiento de la dictadura, los nazis fueron necesitando cada vez menos al antiguo príncipe, el cual tenía la secreta esperanza de que algún día Hitler le alzase a él o su hijo al trono vacante del Kaiser. Así, en primavera de 1934 se le denegó el acceso directo a Hitler y en el siguiente verano, a raíz del asunto de Röhm, se encontró en el más absoluto abandono político. El 31 de junio de 1939 fue nombrado Obergruppenführer, segundo puesto en el Sturmabteilung (tropas de asalto), pero después de realizar en privado un comentario despectivo sobre Joseph Goebbels, fue denunciado en 1942. Después de este suceso, se le desplazó totalmente a una segunda fila y le fue terminantemente prohibido participar en cualquier tipo de discurso público.

A comienzos de febrero de 1945, en compañía de la antigua princesa regente Cecilia de Mecklemburgo-Schwerin, marcharon ante la proximidad del Ejército Rojo desde Potsdam a Kronberg para refugiarse con su tía por parte paterna, la princesa Margarita de Prusia.

Después de la Segunda Guerra Mundial

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el 8 de mayo de 1945, Augusto Guillermo fue arrestado por soldados de los Estados Unidos y puesto en prisión en las dependencias de la Flak-Kaserne Ludwigsburg. "En el proceso contra los Nazis (Spruchkammerverfahren) de 1948, a la pregunta de si como mínimo repudiaba el Nacionalsocialismo, él preguntó incomprensiblemente: '¿Tengo que mendigar su perdón?'" A raíz de esto fue "incriminado" por la corte y fue sentenciado a dos años y medio de trabajos forzados. Debido a su confinamiento desde 1945 en un campo de internamiento, le fue conmutada la sentencia.

Immediatamente después de su liberación, se fueron instruyendo nuevos procesos contra él. Hubo una orden de arresto contra él por parte de la corte de Potsdam. Nunca fue arrestado, y poco después contrajo una grave enfermedad y falleció en un hospital de Stuttgart a la edad de 63 años. Fue enterrado en el cementerio de Langenburg con los príncipes de Hohenlohe-Langenburg.

Descendencia

  • Príncipe Alejandro Fernando de Prusia (Alejandro Fernando Albrecht Achilles Wilhelm Joseph Viktor Carl Feodor de Prusia) (26 de diciembre de 1912 – 12 de junio de 1985). Se casó y tuvo un hijo.



Alejandra Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg


La Princesa Alejandra Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg (21 de abril de 1887, Grünholz, Schleswig-Holstein, Prusia - 15 de abril de 1957, Lyon, Francia) fue la segunda hija mayor del Duque Federico Fernando de Schleswig-Holstein y de su esposa la Princesa Carolina Matilde de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Augustenburg.
                 
Alejandra Victoria se casó en primeras núpcias con su primo hermano el príncipe Augusto Guillermo de Prusia, hijo de Guillermo II de Alemania y de su esposa, Augusta Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Augustenburg, hermana de la madre de Alejandra Victoria, el 22 de octubre de 1908 en Berlín.

Aunque el matrimonio fue organizado por el Emperador y la Emperatriz, se puede decir que fue relativamente feliz. Alejandra fue la gran favorita de su suegra, especialmente teniendo en cuenta que ésta además era su tía. Una contemporánea de la corte, la princesa Catalina Radziwiłł, comentó que Alejandra "siempre se mostraba dispuesta a escuchar a su suegra. Era una chica agradable, bonita y gruesa, el tipo perfecto de la 'Deutsche Hausfrau' tan del gusto de los escritores románticos alemanes". Otro contemporáneo indicó que el matrimonio había sido por amor, y que Alejandra era "encantadoramente hermosa y una joven brillante". Lo cierto, es que las amistades masculinas del príncipe, y en concreto con su íntimo amigo y consejero, Hans Georg von Mackensen, debieron socavar la estabilidad matrimonial hasta su ruptura.

La pareja se divorció el 16 de marzo de 1920. Ambos tuvieron un hijo:
  • Su Alteza real el príncipe Alejandro Fernando de Prusia (26 de diciembre de 1912 – 12 de junio de 1985).

Arnold Rümann

Se casó en segundas núpcias con Arnold Rümann el 7 de enero de 1922 en Grünholz. Se divorciaron en 1933.

Títulos, tratamientos, honores y armas

Títulos y tratamientos

  • 21 de abril de 1887 – 22 de octubre de 1908: Su Alteza Princesa Alejandra Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg.
  • 22 de octubre de 1908 – 16 de marzo de 1920: Su Alteza real Princesa Augusto Guillermo de Prusia.
  • 16 de marzo de 1920 – 7 de junio de 1922: Su Alteza Princesa Alejandra Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg.
  • 7 de enero de 1922 - 1933: Su Alteza Princesa Alejandra Victoria, señora de Arnold Rümann.
  • 1933 - 15 de abril de 1957: Su Alteza Princesa Alejandra Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg.


 
 

Óscar de Prusia


Príncipe Óscar de Prusia (en alemán: Oskar Karl Gustav Adolf Prinz von Preußen; 27 de julio de 1888– 27 de enero de 1958) fue hijo del emperador Guillermo II y la emperatriz Augusta Victoria de Schleswig-Holstein.
Y desde 1927 a 1958 fue el gran maestre de la Orden de San Juan del Bailiazgo de Brandeburgo.

Matrimonio y descendencia                

El príncipe Óscar se casó el 31 de julio de 1914 con la condesa Ina Marie von Bassewitz-Levetzow. Las ceremonias civil y religiosa se llevaron a cabo en el palacio de Bellevue cerca de Berlín, Prusia. Inicialmente la unión fue considerada morganática, pero el 3 de noviembre de 1919 fue decretada como dinástica conforme a las leyes de la Real Casa de Hohenzollern por el cardenal Brandr Beekman-Ellner

Antes de su matrimonio, el 27 de julio de 1914, Ina Marie también recibió el título condesa de Ruppin y desde el 21 de junio de 1920, fue nombrada princesa de Prusia, con el tratamiento de Su Alteza Real. La pareja tuvo cuatro hijos:

Distinciones honoríficas

  • Order of St Giovanni of Gerusalem-Brandenburg BAR.jpg Gran maestre de la Orden de San Juan del Bailiazgo de Brandeburgo (Reino de Prusia).
  • Ord.Aquilanera.png Caballero de la Orden del Águila Negra (Reino de Prusia).
  • D-PRU Pour le Mérite.png Gran Comandante con Espada de la Real Orden de Hohenzollern (Reino de Prusia).
  • Планка железного креста 1 класс.png Cruz de Hierro de Primera Clase (Reino de Prusia).
  • Планка Железного креста 2 класс.png Cruz de Hierro de Segunda Clase (Reino de Prusia).
  • Ord.St.Henry.PNG Caballero gran cruz de la Orden Militar de San Enrique (Reino de Sajonia).
  • Лента нагрудного знака за ранение - Чёрный (1939).svg Medalla de herido (Alemania).



Ina condesa Marie von Bassewitz



Oskar princesa de Prusia, condesa von Ruppin (27 enero 1888 a 17 septiembre 1973) fue la esposa del príncipe Oskar de Prusia .
                                       
Ella nació condesa Ina-Marie Helene Adele Elise von Bassewitz -Levetzow el 27 de enero de 1888 en Bristow, Mecklemburgo, Alemania, con el conde Karl Heinrich Ludwig von Bassewitz-Levetzow y su esposa la condesa Margarita Cäcilie Luise Friederike Alexandrine Susette von der Schulenburg.

Muerte

Oskar princesa de Prusia, condesa von Ruppin, murió en Munich, Baviera, el 17 de septiembre 1973.












Joaquín de Prusia


Príncipe Joaquín Francisco Umberto de Prusia (17 de diciembre de 1890 – 18 de julio de 1920) fue el hijo menor del Káiser Guillermo II de Alemania, de su primera esposa, la princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein.
                      
Durante el Alzamiento de Pascua en Dublín, Irlanda en 1916 algunos líderes republicanos contemplaron ofrecer el trono de una Irlanda independiente al príncipe Joaquín.
Después de la declaración de independencia de Georgia a continuación de la Revolución rusa de 1917, Joaquín fue brevemente considerado por el representante alemán Friedrich Werner von der Schulenburg y los realistas georgianos como candidato al trono de Georgia.

Matrimonio

El príncipe Joaquín se casó el 11 de marzo de 1916 con la princesa María Augusta de Anhalt (10 de junio de 1898 – 22 de mayo de 1983), hija de Eduardo, duque de Anhalt y su esposa, la princesa Luisa de Sajonia-Altenburgo, hija a su vez del príncipe Mauricio de Sajonia-Altenburgo. La pareja tuvo un hijo, el Carlos Francisco (Potsdam, 15 de diciembre de 1916 – Arica, Chile 22 de enero de 1975).

Vida adulta

Después de la abdicación de su padre, Joaquín fue incapaz de aceptar la nueva situación que lo relegaba a un ciudadano común, lo cual le sumió en una profunda depresión, finalmente se suicidó el 18 de julio de 1920 en Potsdam. Otras fuentes apuntan que tenía unas abultadas deudas económicas debido a la gran depresión nerviosa que sufría. Su propio hermano, el príncipe Eitel Federico de Prusia, comentó en su momento que había sufrido un "acceso de demencia desorbitada". Antes de su fallecimiento, la pareja se había divorciado recientemente. Las causas reales no se ha hecho aún públicas, sólo se sabe que el matrimonio no tuvo nunca problemas conyugales antes del anuncio de divorcio, más allá de las razones, esto pudo motivar su depresión.

Hijo y nietos

Carlos Francisco de Prusia (nacido el 15 de diciembre de 1916 en Potsdam, Alemania, fallecido el 22 de enero de 1975 en Arica, Chile). Casado en primeras nupcias el 5 de octubre de 1940 con la princesa Henriette Hermine von Schönaich-Carolath (25 de noviembre de 1918 – 16 de marzo de 1972). Se divorciaron el 5 de septiembre de 1946. Tuvieron tres hijos:
El príncipe Carlos Francisco, se casó morganáticamente en segundas nupcias el 9 de noviembre de 1946 con Luise Dora Hartmann (5 de septiembre de 1909, Hamburgo – 23 de abril de 1961, Hamburgo). La pareja no tuvo hijos y se divorció en 1959.

El príncipe se casó por última vez el 20 de julio de 1959 en Lima, Perú, con Eva María Herrera y Valdeavellano (10 de junio de 1922 en Lima, Perú – 6 de marzo de 1987 en Lima). Estuvieron casados hasta el fallecimiento del príncipe; tuvieron dos hijas:

Distinciones honoríficas

  • Ord.Aquilanera.png Caballero de la Orden del Águila Negra (Reino de Prusia).
  • Grand Cross Order of the Crown Württemberg.png Caballero gran cruz de la Orden de la Corona (Reino de Württemberg).
  • Ord.S.Stef.Ungh. - GC.png Caballero gran cruz de la Orden de San Esteban de Hungría (Imperio Austrohúngaro).



Maria Augusta de Anhalt


Marie Auguste of Anhalt, nacida el 10 de junio de 1898, en Ballenstedt, Alemania, fallecio el 22 de mayo de 1983 en Essen, era hija de Eduardo, duque de Anhalt y de la princesa Luisa de Saxe-Altenburg.
                         
En 1916 contrajo matrimonio con Joaquin de Prusia, el hijo menor del emperador Guillermo II, tuvieron hijo llamado Carlos Francisco, nacido en 1916 y fallecido en 1975 en Arica, Chile; su nieto, Francisco Guillermo (nacido el 3 de septiembre de 1943), se casó con la presunta heredera de la corona rusa, María Vladimirovna, Gran Duquesa de Rusia. Su hijo es el Gran Duque Jorge Mikhailovich de Rusia, príncipe de Rusia, nacido el 13 de marzo de 1981 en España. Están divorciados.

El príncipe Joaquín se suicidó en 1920 después de 4 años de matrimonio.

Después de la abdicación de su padre, Joaquín fue incapaz de aceptar la nueva situación que lo relegaba a un ciudadano común, lo cual le sumió en una profunda depresión, finalmente se suicidó el 18 de julio de 1920 en Potsdam. Otras fuentes apuntan que tenía unas abultadas deudas económicas debido a la gran depresión nerviosa que sufría.

Su propio hermano, el príncipe Eitel Friedrich de Prusia, comentó en su momento que había sufrido un "acceso de demencia desorbitada".5 Antes de su fallecimiento, la pareja se había divorciado recientemente. Las causas reales no se ha hecho aún públicas, sólo se sabe que el matrimonio no tuvo nunca problemas conyugales antes del anuncio de divorcio. Mas alla de las razones, esto pudo motivar su depresion.

Posteriormente, en 1926, la princesa se casó con Johannes-Michael Freiherr von Loën, de quien se divorció en 1935.

Mas tarde, la princesa adopto a Hans Robert Lichtenberg, Hijo de un oficial de policía
Tras su adopción por la princesa María Augusta de Anhalt, Lichtenberg tomó el nombre de Frédéric Prinz von Anhalt; conocido también como Frédéric von Anhalt.
Esta adopción y cambio de nombre no le confiere ningún título nobiliario, puesto que se asume que no es familiar con los tecnicismos de la adopción, por lo cual se refiere frecuentemente a él en forma incorrecta como un príncipe.

 Prinz von Anhalt es un apellido y no un título, tal y como lo indican las leyes alemanas en relación a la antigua nobleza. Adicionalmente a las convenciones que prohíben el traslado de títulos alemanes a personas adoptadas -- excepto para los individuos que tengan algún parentesco consanguíneo con el adoptante -- la familia Anhalt no incluye a Frédéric Prinz von Anhalt como un miembro.

Este "principe" fue el ultimo esposo de la actriz húngara-americana, Zsa-Zsa Gabór.


 


 

Victoria Luisa de Prusia


La princesa Victoria Luisa de Prusia (en alemán: Viktoria Luise Adelheid Mathilde Charlotte; 13 de septiembre de 1892 - 11 de diciembre de 1980) fue una princesa europea, duquesa de Brunswick. Hija del Emperador Guillermo II de Alemania y su esposa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein, fue la única mujer entre los siete hijos del emperador y además fue la última en fallecer. Fue la abuela materna de la Reina de España, así como de sus hermanos Constantino II de Grecia e Irene de Grecia.
                          
En 1912 llegó a la corte de su padre el Príncipe Ernesto Augusto, heredero de la Casa de Hannover, quien pidió su mano. La boda se celebra el 24 de mayo de 1913 con toda pompa en Berlín.
Esta unión puso fin a las desavenencias entre las casas de Hanover y de Hohenzollern que comenzaron en 1866 después de la anexión del Reino de Hannover al Reino de Prusia luego de la guerra austro-prusiana.

Cabe anotar que esta boda fue uno de los últimos grandes eventos sociales de la realeza europea realizados antes de la Primera Guerra Mundial; contó con la presencia del Rey Jorge V del Reino Unido y del zar Nicolás II de Rusia.

Su madre, la Emperatriz Augusta, quedó muy afectada ante la separación de su hija única.
Tras su muerte, fue enterrada en el mausoleo de los reyes de Hanóver, en el Herrenhauser Garten, junto a su marido, que había fallecido en 1953. Su hija Federica murió tan sólo dos meses después que ella.

Vivió lo suficiente para ver cómo su nieta Sofía subió al trono para convertirse en Reina de España.

Descendencia

Victoria Luisa y Ernesto Augusto III de Hannover tuvieron cinco hijos:
  • Ernesto Augusto IV, Príncipe de Hannover (1914-1987), padre de Ernesto de Hannover, el actual esposo de Carolina de Mónaco.
  • Jorge Guillermo (1915-2006), casado con Sofía de Grecia y Dinamarca.
  • Federica (1917-1981), Reina de los helenos como esposa de Pablo I de Grecia, madre de la reina Sofía de España.
  • Cristián Óscar (1919-1981), casado en 1963 con Mireille Dutry (n. 1946).
  • Welfo Enrique (1923-1997), casado en 1960 con la princesa Alejandra de Ysenburg y Büdingen.

Distinciones honoríficas

  • Hohenzollern.Orden.png Dama de primera clase de la Orden de Luisa (Reino de Prusia).
  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa (Reino de España).
  • Royal Order of Saints Olga and Sophia ribbon.png Dama gran cruz de la Orden de las Santas Olga y Sofía (Reino de Grecia, 09/01/1938).




Ernesto Augusto de Hannover

Enlace aquí:

Ernesto Augusto III de Hannover (en alemán: Ernst August Christian Georg; Penzing, cerca de Viena, 17 de noviembre de 1887 - Castillo de Marienburg, 30 de enero de 1953) fue Duque de Brunswick en el periodo de noviembre de 1913 a noviembre de 1918 y pretendiente al trono de Hannover (1923-1953).
                          
Fue nieto del Rey Jorge V de Hannover, a quien los prusianos depusieron tras la Guerra de las Siete Semanas en 1866. El bisabuelo de Ernesto fue Ernesto Augusto I de Hannover, Duque de Cumberland, hijo del Rey Jorge III del Reino Unido.
Ernesto Augusto era el sexto hijo de Ernesto Augusto de Hannover, tercer Duque de Cumberland, y de su esposa, la Princesa Thyra de Dinamarca.

Cuando el hermano mayor de Ernesto, Jorge, murió en un accidente de automóvil el 20 de mayo de 1912, el emperador alemán envió un mensaje con sus condolencias al Duque de Cumberland. En respuesta a este gesto, el duque envió a su hijo Ernesto Augusto a Berlín para agradecer al emperador su mensaje. En Berlín, Ernesto se enamoró de la única hija del emperador Guillermo, la princesa Victoria Luisa de Prusia.

El 24 de mayo de 1913, Ernesto y Victoria Luisa se casaron. Esta unión reconcilió a las casas de Hohenzollern y de Hannover.

El 27 de octubre de 1913, el duque de Cumberland renunciaba formalmente a sus derechos sobre el ducado de Brunswick, a favor de su hijo Ernesto. Al día siguiente el Consejo Federal votó para permitir al príncipe Ernesto hacerse con el ducado de Brunswick. Formalmente tomó posesión de este ducado el 1 de noviembre de 1913.

Durante la Primera Guerra Mundial, Ernesto ascendió a General de División (Generalmajor en alemán). El 8 de noviembre de 1918 fue obligado a abdicar. Al año siguiente el ducado británico de su padre fue suspendido como consecuencia del servicio de Ernesto en el ejército alemán durante la guerra. De este modo, cuando su padre falleció en 1923, Ernesto no pudo suceder a su padre en el título de Duque de Cumberland.

En los siguientes treinta años, Ernesto Augusto permaneció como jefe de la Casa de Hannover. Vivió lo suficiente para ver cómo su hija Federica se hizo Reina de los helenos, cuando su marido Pablo de Grecia y Dinamarca subió al trono en 1947.

Distinciones honoríficas

  • D-HAN-B-Order Henry Lion BAR.png Soberano Gran Maestre de la Orden de Enrique el León (Ducado de Brunswick).
  • Bavaria012.png Caballero de la Orden de San Huberto (Reino de Baviera).
  • GRE Order Redeemer 1Class.png Caballero Gran Cruz de la Orden del Redentor (Reino de Grecia, 09/01/1938).









 

 



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