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jueves, 15 de septiembre de 2016

Isabel II de España


Isabel II de España, llamada «la de los Tristes Destinos» o «la Reina Castiza» (Madrid, 10 de octubre de 1830-París, 9 de abril de 1904), fue reina de España entre 1833 y 1868, gracias a la derogación del Reglamento de sucesión de 1713 (comúnmente denominado «Ley Sálica» aunque, técnicamente, no lo fuera) por medio de la Pragmática Sanción de 1830. Esto provocó la insurgencia del infante Carlos María Isidro, tío de Isabel II, quien, apoyado por los grupos absolutistas (los denominados «carlistas») ya había intentado proclamarse rey durante la agonía de su hermano Fernando VII.
                             
La futura Isabel II fue bautizada María Isabel Luisa; era hija del Rey Fernando VII y de su cuarta esposa, su sobrina María Cristina de Borbón-Dos Sicilias.

Su padre había estado casado anteriormente en tres ocasiones, pero ninguna de sus esposas le había dado descendencia que le pudiese suceder; por ello cuando ella nació en 1830, muchos albergaron esperanzas en la joven infanta. El rey Fernando VII, para favorecer la posición de su hija, en detrimento de su hermano Carlos María Isidro, promulgó la Pragmática Sanción de 1830. Esta Ley se limitó a publicar el texto aprobado por las Cortes en 1789, conocido como la Pragmática Sanción de 1789, y que, restaurando el sistema de sucesión tradicional en España, permitía a Isabel sucederle tras su fallecimiento, si el soberano fallecía sin hijos varones (Isabel tendría una hermana, la infanta Luisa Fernanda, nacida en 1832). Isabel II ascendió al trono de España el 29 de septiembre de 1833 tras la muerte de su padre, sin haber cumplido todavía los tres años de edad, motivo por el cual fue necesario nombrar a su madre regente del reino.

Su nacimiento y posterior ascensión al trono provocó el inicio de un largo conflicto dinástico, pues su tío, el infante Carlos María Isidro de Borbón, hasta entonces primero en la sucesión a la corona, no aceptó que Isabel fuese nombrada Princesa de Asturias y luego Reina de España. La oposición del infante Carlos a la Pragmática Sanción condujo a este al exilio en el extranjero. La división entre isabelinos y carlistas acabó provocando la Primera Guerra Carlista.


Durante los primeros años de su reinado, mientras Isabel era una niña, la regencia fue asumida por su madre, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias; su regencia duraría hasta 1840 y coincidiría con Primera Guerra Carlista (1833-1840). Desde el 17 de octubre de 1840 hasta el 23 de julio de 1843 la regencia fue asumida por el general Baldomero Espartero, que finalmente también fue obligado a abandonar el cargo. Con el propósito de evitar una tercera regencia, quedó decidido adelantar la mayoría de edad de la reina de los 14 a los 13 años, por lo que el 8 de noviembre de 1843, con sólo trece años, Isabel fue declarada mayor de edad.

Matrimonio y descendencia


Isabel II en 1852, retratada junto a su hija Isabel.
Cuando Isabel II contaba 16 años, el Gobierno arregló un matrimonio con su primo, el infante don Francisco de Asís de Borbón, duque de Cádiz. Los cónyuges eran primos carnales por vía doble, pues el padre de él, el infante Francisco de Paula, era hermano de Fernando VII, mientras que su madre, Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias, era hermana de la regente María Cristina. El matrimonio hizo aguas muy pronto, y nunca sería feliz.

La boda de la Reina fue una cuestión de importancia nacional e internacional, ya que los diferentes países europeos maniobraron para que la nacionalidad del nuevo Rey no perjudicase sus alianzas e intereses. Hubo numerosos candidatos rechazados en su mayoría por diferentes grupos de presión. Así los carlistas moderados propusieron a Carlos Luis de Borbón y Braganza, conde de Montemolín, hijo de Carlos María Isidro, que había abdicado para facilitar el enlace. Montemolín fue rápidamente descartado por los liberales. El general Narváez propuso a Francisco de Paula de las Dos Sicilias, conde de Trápani, al que vetaron los progresistas, que preferían al infante Enrique, duque de Sevilla. María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, madre de la reina, propuso a Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Saalfeld, pariente de la reina Victoria, y Luis Felipe de Francia apoyó las candidaturas de cualquiera de sus hijos Enrique de Orleans, duque de Aumale o Antonio, duque de Montpensier, que acabó casándose con la infanta Luisa Fernanda de Borbón, hermana de Isabel II.

Rápidamente Francia e Inglaterra, en la Conferencia de Eu, renunciaron a sus candidatos y exigieron a Isabel II que se casase con un Borbón. Finalmente se optó por Francisco de Asís de Borbón, que era tenido por ser un hombre apocado y de poco carácter, que no iba a interferir en política.
 
La boda se celebró el 10 de octubre de 1846 en el Salón del Trono del Palacio Real de Madrid, el mismo día que Isabel cumplía 16 años. Fue una boda doble, pues al mismo tiempo su hermana, la infanta Luisa Fernanda de Borbón, contrajo matrimonio con el príncipe Antonio de Orleans, Duque de Montpensier e hijo menor de Luis Felipe I de Francia.

Oficialmente, Isabel II y Francisco de Asís fueron padres en doce ocasiones, aunque varios embarazos acabaron en abortos o los neonatos fallecieron al cabo de muy poco tiempo:
  • Luis (20 de mayo de 1849), nacido muerto.
  • Fernando (11 de julio de 1850), fallecido cinco minutos después de nacer.
  • María Isabel (20 de diciembre de 1851-23 de abril de 1931), condesa de Girgenti, casada con Cayetano de Borbón-Dos Sicilias.
  • María Cristina (5 de enero de 1854-7 de enero de 1854), fallecida con dos días de vida.
  • Margarita (23 de septiembre de 1855-24 de septiembre de 1855), nacida prematura, fallecida con un día de vida
  • Un hijo nacido muerto (21 de diciembre de 1856).
  • Alfonso, príncipe de Asturias (28 de noviembre de 1857-25 de noviembre de 1885), después rey Alfonso XII.
  • María de la Concepción Francisca de Asís ( 26 de diciembre de 1859-21 de octubre de 1861).
  • María del Pilar Berenguela (4 de junio de 1861-5 de agosto de 1879), fallecida soltera.
  • María de la Paz (23 de junio de 1862-4 de diciembre de 1946), casada con Luis Fernando de Baviera.
  • María Eulalia (12 de febrero de 1864-8 de marzo de 1958), duquesa de Galliera, casada con Antonio de Orleans y Borbón.
  • Francisco de Asís Leopoldo (24 de enero de 1866-14 de febrero de 1866), fallecido con pocas semanas de vida.

Reinado 

Isabel II reinó durante un período de transición en España en el que la monarquía cedió más poder político al parlamento, pero puso continuas trabas a la participación de los ciudadanos en asuntos de gobierno. En el terreno de la lucha por las libertades democráticas su reinado fue un fracaso; también se falsearon las instituciones y se propagó la corrupción electoral. Ningún partido que hubiera organizado unas elecciones las perdió en ese periodo. Si hubo cambios fue por la interferencia de una casta militar que cambiaba gobiernos a base de pronunciamientos o golpes de estado de uno u otro signo. Según autores como Jesús Cruz, el reinado de Isabel II se podría catalogar como uno de los más corruptos en la historia de España.
 
Fácilmente manipulada por sus ministros y por la «camarilla» religiosa de la corte (compuesta principalmente por el padre Claret, su confesor, el padre Fulgencio, confesor de su marido, y sor Patrocinio), la Reina interfería con frecuencia en la política de la nación (en una ocasión llegó a postularse como presidenta del gobierno), lo que la hizo impopular entre los políticos y acabó por causar su final al dar paso a la Revolución de 1868. A ello contribuyeron sobre todo episodios como el de la noche de San Daniel (10 de abril de 1865): en momentos de enorme crisis económica, la reina, cuya generosidad personal estaba fuera de toda polémica, dispuso que se enajenasen bienes del real patrimonio para el socorro de la nación; el líder republicano, Emilio Castelar, en el artículo periodístico titulado El rasgo, declaró que en realidad Isabel II, agobiada por las deudas, se reservaba un 25% del producto de la venta de unos bienes que, en su mayor parte, no eran suyos, sino de la nación; el gobierno ordenó la destitución y expulsión de Castelar como profesor universitario, lo que provocó asimismo la dimisión del rector de la Universidad Central; las manifestaciones estudiantiles en apoyo de los dimitidos culminaron el 10 de abril con la Guardia Civil veterana en la calle: once muertos y 193 heridos, incluyendo ancianos, mujeres y niños transeúntes.
 
No obstante, durante el reinado de Isabel II, España se modernizó notablemente gracias al tendido de muchas líneas de ferrocarril, siendo la primera en la península la que conectaba Mataró con Barcelona. Sin embargo, la creación de la red ferroviaria sirvió a muchos personajes de la clase dominante para enriquecerse, como la madre de la propia Reina, María Cristina, o el Marqués de Salamanca, un banquero malagueño que no sólo obtuvo con la aquiescencia de la Corona y el Parlamento toda una serie de concesiones (129 millones de subvención en 1853-1854), sino que, al mismo tiempo, vendió al gobierno la línea Madrid-Aranjuez por más de 60 millones y la volvió a recibir de éste en arrendamiento, sin licitación previa, por un millón y medio al año, que nunca llegó a pagar.

La fiebre especuladora tenía poco que ver con la realidad del país. El balance de lo realizado hasta 1856 se reducía a la línea Barcelona-Mataró (1848), la de Madrid-Aranjuez (que al fin y al cabo era un negocio privado del Marqués de Salamanca), la de Gijón-Langreo (un negocio privado del Duque de Riánsares, marido de la Reina María Cristina) y la de Valencia-Játiva. Además, la difícil orografía española obligó a adoptar un ancho de vía distinto al europeo y se abandonó la adecuación de una red de caminos que facilitase el acceso a las estaciones, lo que, sumado a las elevadas tarifas del transporte ferroviario, condujo muy pronto a las pérdidas en el negocio. Se llevaron a cabo también importantes obras hidráulicas como el Canal de Isabel II, impulsado por los ministros Juan Bravo Murillo y Manuel Alonso Martínez. El esfuerzo realizado durante todo su reinado en torno a las obras públicas, centrado sobre todo en tres áreas: trazado de carreteras y sus correspondientes puentes, la señalización de costas y la construcción de líneas de ferrocarril, fue de tal envergadura que desde las esferas gubernamentales, y gracias a la orientación del ingeniero Lucio del Valle, se concibió la idea de enviar a la Exposición Universal que se preparaba en París para 1867, una serie de fotografías que mostraran en Europa la carrera por la modernización que había iniciado España, un encargo recayó en los fotógrafos Jean Laurent y José Martínez Sánchez.

El 2 de febrero de 1852, el cura Martín Merino y Gómez intentó acabar con la vida de la Reina clavándole un estilete en el costado, cuando ésta se encontraba en la Basílica de Nuestra Señora de Atocha, poco después de haber dado a luz a su hija Isabel. La reina se recuperó en pocos días y el cura fue ejecutado tras un rápido juicio en el que se dictaminó que había actuado en solitario y por iniciativa propia.

Isabel II reabrió las Universidades cerradas por su padre, pero el panorama educativo de su reinado también resultaba desolador: en 1855 había en España 6000 pueblos sin escuela, en 1858 existían sólo 53 institutos de secundaria, con unos 10 000 alumnos (cinco veces menos que en Francia, con la mitad de población), y había sólo 6104 alumnos en las diez universidades españolas (Oviedo y Salamanca tenían 100 en sus cuatro facultades); más de la mitad (3472) estudiaba Derecho. Los equipamientos culturales eran muy pobres: en 1859 había en España 56 bibliotecas públicas, el único punto de acceso al libro de la mayoría de sus habitantes. La de Bilbao disponía sólo de 854 volúmenes impresos; la de Santander, de 610; la de Segovia, de 194; la de Huelva, de 60. Las únicas mejoras que se intentaron en la enseñanza, como las del grupo de docentes formado en torno a Julián Sanz del Río, inspiradas en el krausismo, no fueron toleradas: la reacción neocatólica que supuso el Syllabus del Papa Pío IX llevó al ministro Manuel Orovio Echagüe (1867) a poner trabas a la libertad de cátedra y a exigir manifestaciones de adhesión a la Reina que acabaron con la expulsión de la universidad de esos profesores.
 
La industrialización se llevó a cabo en un país desarticulado, donde el desarrollo se daba sobre todo en la periferia (Cataluña, Málaga, Sevilla, Valladolid, Béjar, Alcoy, etc.) por obra de grupos de empresarios sin capacidad para influir en la actuación de unos dirigentes que no sólo no los apoyaban, sino que los veían con desconfianza.

En 1834, cuando Isabel II acaba de subir al trono, la Armada Española prácticamente no existía; consistía solamente en tres navíos inútiles, cinco viejas fragatas y veinte unidades auxiliares. En 1820 se propuso construir el primer barco a vapor pero esa resolución no se llevó a la práctica. Será en el reinado de Isabel II donde se pase de la vela a los barcos mecánicos, con motores de vapor o impulse por palas y hélices, en un primer lugar mixtos y luego se abandonaría completamente la vela. El Marqués de Molins, Mariano Roca de Togores y Carrasco, que fue Ministro de Marina en diversas etapas desde 1848 a 1851 y desde 1853 a 1855, promulgó un Plan de Escuadra que no se cumplió en su totalidad pero que contribuyó a mejorar los arsenales y movilizar la conciencia nacional sobre la importancia de una marina poderosa.

En 1860 la Ley de Incremento de las Fuerzas Navales permitió la creación de una pequeña pero moderna Escuadra Blindada de buques de vapor, donde la mayoría tenían casco de madera, y que estaba conformada por ocho fragatas: Tetuán, Almansa, Gerona, Numancia, Vitoria, Zaragoza, Arapiles y Sagunto. Posteriormente se construyeron los primeros cruceros, esta vez todos con casco de hierro, con los nombres de: Fernando el Católico, Sánchez Barcaiztegui y Jorge Juan.
La política exterior del reinado de Isabel II fue especialmente agitada durante el «gobierno largo» de la Unión Liberal (1858-1863). En el Norte de África, se anexionaron territorios marroquíes en la Guerra de África, tales como Ifni y Tetuán.

España desde el siglo XVIII había tenido presencia en las islas de Fernando Poo y Annobón, en el golfo de Guinea. Estas islas, a la postre, habían permanecido abandonadas. Fue en 1843 cuando España toma posesión gubernativa de dichas islas y en 1858 se produce la llegada del primer gobernador español al territorio continental de Guinea Ecuatorial, quedando así establecido un dominio español en el África subsahariana que duraría hasta los años 60 del siglo XX.
 
En Cochinchina, actual Vietnam, algunos misioneros españoles fueron ejecutados, lo que motivó una respuesta militar contundente de Francia y España, que fue la Expedición franco-española a Cochinchina y que derivó en la conquista de Saigón. España participaría en la guerra con tropas de soldados españoles y filipinos. Sin embargo, en el posterior repartimento del territorio Vietnamita a España solamente le fueron derechos comerciales sobre los puertos de Tulog, Balag y Quang-an, así como una indemnización económica por la participación y la garantía de libertad de culto, aunque el reparto francés fue mucho más jugoso, ya que se reservaron el dominio de tres provincias y fue el comienzo de la consolidación francesa en Indochina.

En 1861 se produce el reanexo de la República Dominicana a España. Sin embargo una serie de conflictos bélicos en enfrentamientos con el ejército restaurador dominicano convirtieron la presencia española en un gasto que se estimó innecesario y en 1865 Isabel II revocó la anexión, devolviendo su independencia a la pequeña nación caribeña. En América continental, se llevaron a cabo expediciones a México, Perú y Chile.

En el resto de asuntos, España mantuvo y consolidó su dominio en Cuba y Puerto Rico en el Caribe, y en Asia en Filipinas, las Islas Carolinas y las Islas Marianas.

Con la «Guerra de África», como se llamó a la respuesta armada a los ataques sufridos por las ciudades españolas de Ceuta y Melilla por parte de Marruecos, O'Donnell tranquilizó a unos jefes militares inquietos con una abundante cosecha de recompensas (ascensos, condecoraciones, títulos nobiliarios, etc.). El ejército español estaba mal equipado y peor preparado (escasa instrucción, material defectuoso), y fue abastecido con alimentos en mal estado; de los cerca de 8000 muertos españoles en la guerra, unos 5000 fueron víctimas del cólera y otras enfermedades; por último, quienes dirigían las operaciones desconocían el terreno y acumularon los errores, como el de escoger la estación de lluvias y vientos como comienzo del ataque, pese a lo cual la victoria fue para las armas españolas.

Isabel II en el exilio.

Exilio

La Reina de los tristes destinos, como también ha sido llamada, tuvo que hacer frente a la Revolución de 1868 (conocida como La Gloriosa), que la obligó a abandonar España en tren desde San Sebastián donde veraneaba. Isabel II se exilió en Francia, donde recibió el amparo de Napoleón III y Eugenia de Montijo; el 25 de junio de 1870 abdicó en París en favor de su hijo, el futuro Alfonso XII. Mientras tanto, gracias al apoyo de varios grupos en el gobierno, el príncipe Amadeo de Saboya, miembro de la Familia Real italiana, fue elegido para reemplazarla en el trono como Amadeo I de España; Amadeo era hijo de Víctor Manuel II, Rey de Italia desde 1861 y perteneciente a la Casa de Saboya, y de María Adelaida de Austria (bisnieta de Carlos III de España).

Isabel II vivió el resto de su vida en Francia; desde allí fue testigo de la Primera República, del reinado y de la muerte de su hijo Alfonso XII en 1885, de la regencia de su nuera, María Cristina de Habsburgo-Lorena y del inicio del reinado personal de su nieto, Alfonso XIII. Desde que fue derrocada en 1868 dejó de hacer vida en común con su marido, que pasó a vivir a Épinay-sur-Seine, donde falleció en 1902. Isabel II murió en París en 1904 y fue enterrada en el Monasterio de El Escorial frente a los restos de su esposo.

Títulos, tratamientos y distinciones honoríficas

Títulos y tratamientos

  • 10 de octubre de 1830-13 de octubre de 1830: Su Alteza Real la Serenísima Señora Doña Isabel de Borbón y Borbón, infanta de España
  • 13 de octubre de 1830-29 de septiembre de 1833: Su Alteza Real la Serenísima Señora Doña Isabel de Borbón y Borbón, princesa de Asturias
  • 29 de septiembre de 1833-25 de junio de 1870: Su Majestad Católica Doña Isabel II, reina de España
  • 25 de junio de 1870-9 de abril de 1904: Su Majestad la reina Doña Isabel II
Durante su reinado su título completo fue el siguiente: Su Majestad Católica Doña Isabel II, por la Gracia de Dios y por la Constitución de la monarquía española, reina de las Españas

Distinciones honoríficas

  • Rosa de Oro de la Cristiandad (1868).
  • Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa
  • .
 

Francisco de Asís de Borbón


Francisco de Asís de Borbón (Aranjuez, 13 de mayo de 1822 - Épinay-sur-Seine, 17 de abril de 1902) fue rey consorte de España, por su matrimonio con la reina Isabel II, y duque de Cádiz.
Era hijo del infante Francisco de Paula de Borbón, hijo de Carlos IV, y de Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias.                   

Distinciones honoríficas

  • Order of the Golden Fleece Rib.gif Caballero de la Orden del Toisón de Oro (Reino de España).
  • ESP Charles III Order GC.svg Caballero gran cruz de la Orden de Carlos III (Reino de España).
  • Order of Isabella the Catholic - Sash of Collar.svg Collar de la Orden de Isabel la Católica (Reino de España).
  • Order of the Most Holy Annunciation BAR.svg Caballero de la Suprema Orden de la Santísima Anunciación (Reino de Cerdeña, 1849).
  • Cavaliere di gran Croce Regno SSML BAR.svg Caballero gran cruz de la Orden de los Santos Mauricio y Lázaro (Reino de Cerdeña, 1849).
  • Sacro Militare Ordine Costantiniano di San Giorgio.png Caballero gran cruz de la Sagrada Orden Militar Constantiniana de San Jorge (Ducado de Parma, 1853).
  • Fuente:









 

 

Luis (20 de mayo de 1849), nacido muerto.

 
 

Fernando de Borbón y Borbón

 
Fernando de Borbón y Borbón (nacido y fallecido en Madrid el 11 de julio de 1850) fue un hijo de la Reina Isabel II de España y su marido, el Rey consorte Francisco de Asís de Borbón. Como hijo de soberana, a Fernando le correspondería el título de Infante de España, y dado que no tenía hermanos mayores cuando nació, habría sido Príncipe de Asturias, pero falleció pocos minutos después de nacer.
 
Fernando nació en el Palacio de Oriente en 1850, durante el reinado de su madre, Isabel II; era nieto por línea materna del difunto rey, Fernando VII de España, cuyo nombre le fue dado, y de la regente María Cristina, y por línea materna del infante Francisco de Paula de Borbón y su primera esposa, la infanta Luisa Carlota de Borbón; sus abuelos eran hermanos entre sí, mientras que sus abuelas también eran hermanas, por lo que los padres del infante eran primos carnales por partida doble. Es posible que la exagerada consanguinidad endogámica de la Familia Real en aquellos tiempos fuese la causa principal de la muerte prematura de Fernando, que falleció cinco minutos después de nacer.
Anteriormente su madre había sufrido un aborto, y en los siguientes años tendría otros nueve hijos, aunque sólo cinco superarían la infancia: el futuro Alfonso XII y las infantas Isabel, Pilar, María de la Paz y Eulalia.

El cuerpo del infante Fernando fue enterrado en el Panteón de los Infantes del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.


 

Isabel de Borbón y Borbón


Isabel de Borbón y Borbón, conocida como La Chata (Madrid, 20 de diciembre de 1851-París; 23 de abril de 1931) fue infanta de España, princesa de Asturias desde 1851 a 1857 y desde 1874 a 1880 y condesa de Girgenti por matrimonio.
                    
La infanta nació el 20 de diciembre de 1851 en el Palacio Real de Madrid como la hija primogénita de la reina Isabel II y Francisco de Asís de Borbón. Al día siguiente, fue bautizada en la Capilla Real del palacio con los nombres de María Isabel Francisca de Asís Cristina Francisca de Paula Dominga de Borbón y Borbón, siendo los padrinos sus abuelos la reina María Cristina y el infante Francisco de Paula de Borbón.

Considerada princesa de Asturias desde su nacimiento, solo desde el 24 de marzo de 1852, ostentó el título por concesión de su madre en real decreto. La Cruz de la Victoria, símbolo del Principado de Asturias y de los herederos de la Corona, tampoco le fue conferida en su nacimiento, sino siete años después, en 1857. Este último año, nació su hermano Alfonso, quien pasó a ser el heredero de Isabel II.

Matrimonio

La infanta Isabel contrajo matrimonio con Cayetano de Borbón-Dos Sicilias, conde de Girgenti, hijo de Fernando II rey de las Dos Sicilias, el 13 de mayo de 1868. Fue un matrimonio concertado y no mantuvieron nunca mucha cercanía entre ellos. La infanta Isabel y Cayetano no tuvieron descendencia. Durante su viaje de bodas, fuera de territorio español tuvo la noticia del derrocamiento de su madre y no pudo regresar a España hasta la restauración de la monarquía en 1874.
Cayetano de Borbón-Dos Sicilias, padecía epilepsia, no siendo advertida de esta circunstancia la infanta Isabel antes de casarse. En septiembre de 1871, la infanta Isabel sufre un aborto espontáneo, evento que representa un duro golpe emocional para su esposo y que perjudicará definitivamente su salud mental. Dos meses más tarde, el 26 de noviembre, Cayetano se suicidó pegándose un tiro en la ciudad de Lucerna.

Vida posterior

Con la proclamación del príncipe Alfonso como rey de España, la infanta Isabel se convirtió por segunda vez en princesa de Asturias, heredera al trono hasta que se produjo el nacimiento de su sobrina la princesa María de las Mercedes en 1880, aunque el gobierno se resistió a jurarla y reconocerla oficialmente como heredera.

Una de las actividades públicas de la infanta Isabel que tuvo mayor trascendencia fue el viaje a Buenos Aires, representando a la Corona Española, con motivo de celebración del Centenario de la Revolución de Mayo (1810) de la República Argentina que tuvo lugar en 1910, estando presente en la colocación de la primera piedra del Monumento a La Carta Magna y las Cuatro Regiones Argentinas.
Fue inmortalizada por el pintor López Mezquita saliendo de los toros, en coche de caballos y acompañada de su amiga de la infancia y dama de compañía doña María Dolores Balanzat y Bretagne, Marquesa de Nájera.
El cuadro, fechado en 1915, se expone en el Museo de Historia de Madrid, pues la infanta Isabel fue un personaje que gozó de gran simpatía popular, especialmente entre la población madrileña, que la conoció con el apelativo de La Chata. Gracias a esta popularidad, siendo casi octogenaria, no fue obligada por las nuevas autoridades a exiliarse al proclamarse en España la II República. Sin embargo, Doña Isabel decidió acompañar a sus parientes y partió hacia Francia. Cinco días después de abandonar España murió de causa natural en un convento de Auteuil, cerca de París. Fue enterrada en Francia.
 
El 23 de mayo de 1991, por orden del rey Juan Carlos I, fueron trasladados sus restos a España y depositados en la Colegiata de la Santísima Trinidad del Palacio Real de La Granja junto a los del rey Felipe V y su esposa Isabel de Farnesio. Descansa en la Colegiata de este Real Sitio de España porque estuvo muy vinculada a él, pasando allí las vacaciones y organizando tertulias de la clase femenina de la alta nobleza de la época en el "Pequeño Versalles", los jardines de este lugar. Además, aún se mantiene su recuerdo, ya que tras la apertura al público en el año 2000 de este Palacio se dedicó la última habitación de la primera planta a esta infanta de España, colocando tres fotografías encima de un piano de cola.

Junto al Parque del Oeste en Madrid se yergue un conjunto escultórico en su memoria, en la calle del pintor Eduardo Rosales (número 30).

Títulos y tratamientos

  • 20 de diciembre de 1851-24 de marzo de 1852: Su Alteza Real la Serenísima Señora Infanta Doña Isabel de Borbón y Borbón
  • 24 de marzo de 1852-28 de noviembre de 1857: Su Alteza Real la Serenísima Señora Doña Isabel de Borbón y Borbón, princesa de Asturias
  • 28 de noviembre de 1857-13 de mayo de 1868: Su Alteza Real la Serenísima Señora Infanta Doña Isabel de Borbón y Borbón
  • 13 de mayo de 1868-26 de noviembre de 1871: Su Alteza Real la Serenísima Señora Infanta Doña Isabel de Borbón y Borbón, condesa de Girgenti
  • 26 de noviembre de 1871-24 de marzo de 1875: Su Alteza Real la Serenísima Señora Infanta Doña Isabel de Borbón y Borbón, condesa viuda de Girgenti
  • 24 de marzo de 1875-11 de septiembre de 1880: Su Alteza Real la Serenísima Señora Doña Isabel de Borbón y Borbón, princesa de Asturias, condesa viuda de Girgenti
  • 11 de septiembre de 1880-23 de abril de 1931: Su Alteza Real la Serenísima Señora Infanta Doña Isabel de Borbón y Borbón, condesa viuda de Girgent


 

Cayetano de Borbón-Dos Sicilias

 
Cayetano de Borbón-Dos-Sicilias (Nápoles, 12 de enero de 1846 - Lucerna, 26 de noviembre de 1871), Príncipe de la Casa Real de las Dos Sicilias y Conde de Girgenti. Era el sexto hijo y cuarto varón de los reyes napolitanos, Fernando II y su segunda esposa, la archiduquesa María Teresa de Austria.
Don Cayetano era nieto por vía paterna de Francisco I de las Dos Sicilias y la infanta María Isabel de Borbón, hija pequeña de Carlos IV de España. Por la vía materna, don Cayetano era nieto del archiduque Carlos Luis de Austria y su esposa, la princesa Enriqueta de Nassau-Weilburg. Su hermano de padre era Francisco II de las Dos Sicilias, que fue rey desde el fallecimiento de su padre (1859) hasta el destronamiento de los Borbones napolitanos en 1861.
                  
El matrimonio fue bastante infeliz. Durante dos años los Condes de Girgenti viajaron por Europa visitando a sus parientes en las ciudades más importantes, como Viena. Don Cayetano, de débil salud -sufría epilepsia-, intentó suicidarse sin éxito al menos una vez antes de morir. Falleció en su hotel de Lucerna, Suiza, después de pegarse un tiro en la sien a finales de 1871. No dejó descendencia. Está enterrado en El Escorial. Su viuda, la infanta Isabel, no volvió a casarse a pesar de tener sólo 19 años, y regresaría a España en 1874. Sería una de las figuras clave de la Restauración Alfonsina.

Títulos y tratamientos

  • 12 de enero de 1846-09 de mayo de 1868: Su Alteza Real el príncipe Cayetano de Borbón-Dos Sicilias
  • 09 de mayo de 1868-26 de noviembre 1871: Su Alteza Real el Serenísimo Señor Infante Don Cayetano de Borbón, príncipe de las Dos Sicilias

Distinciones honoríficas

  • LUX Order of Adolphe Nassau Knight BAR.png Caballero Gran Cruz de la Orden del Mérito de San Ludovico (Ducado de Lucca, 15/10/1869).
  • Order of the Golden Fleece Rib.gif Caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro (Rama Española, 1868).






 
 
 

María Cristina de Borbón y Borbón


María Cristina de Borbón y Borbón (Madrid, 5 de enero de 1854 - Madrid, 7 de enero de 1854 ) fue la tercera hija nacida del matrimonio de la Reina Isabel II de España y su marido, el Rey consorte Francisco de Asís de Borbón; Isabel y Francisco eran primos carnales por dos vías, dado que ambos eran nietos de Carlos IV de España y su esposa, María Luisa de Parma, así como de Francisco I de las Dos Sicilias y su mujer, María Isabel de Borbón. Como hija de monarca, María Cristina gozó del título Infanta de España. Fue bautizada en honor a su abuela materna, la reina María Cristina, viuda de Fernando VII y regente durante la minoría de Isabel II entre 1833 y 1840.

La infanta María Cristina nació en el Palacio Real de Madrid el 5 de enero de 1854, ocho años después de haberse casado sus padres. Era la tercera hija del matrimonio, que ya había tenido un hijo en 1850 y una hija, Isabel, Princesa de Asturias, en 1851 (la reina había sufrido un aborto unos años antes). La desmesurada consanguinidad endogámica de la Familia Real en aquella época fue la posible causa de que la pequeña María Cristina no gozase de buena salud, y por ello acabó falleciendo el 7 de enero de 1854, con sólo dos días de edad.

Su cadáver fue enterrado en el Panteón de los Infantes del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. En los años posteriores, su madre daría a luz a varios hijos más, entre los cuales cabe mencionar al futuro Alfonso XII de España y a las infantas Pilar, Paz y Eulalia.



Margarita (23 de septiembre de 1855-24 de septiembre de 1855), nacida prematura, fallecida con un día de vida



Un hijo nacido muerto (21 de diciembre de 1856).



Alfonso XII de España

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Alfonso XII de España, apodado «el Pacificador» (Madrid, 28 de noviembre de 1857 - El Pardo, 25 de noviembre de 1885), fue rey de España entre 1874 y 1885.
Hijo de la reina Isabel II, el inicio de su reinado puso término a la Primera República y dio paso al período conocido como Restauración. Tras su muerte prematura a los veintisiete años, víctima de la tuberculosis, fue sucedido en el trono por su hijo póstumo, Alfonso XIII, cuya minoría de edad estuvo encabezada por la regencia de su madre, la reina viuda María Cristina.
                        
Alfonso nació en el Palacio Real de Madrid el 28 de noviembre de 1857. En Madrid y en la corte circuló el rumor de que su verdadero padre no era el rey consorte, Francisco de Asís de Borbón, sino un capitán de ingenieros llamado Enrique Puigmoltó. Aunque algunos autores atribuyen la paternidad a otros personajes, Puigmoltó es aceptado como el verdadero progenitor por diversos historiadores. Popularmente tenía el sobrenombre de "Puigmoltejo" debido a la supuesta paternidad de Enrique Puigmoltó sobre Alfonso. Alfonso, que recibió el título de príncipe de Asturias tras su nacimiento, tenía cuatro hermanas: la infanta Isabel, condesa de Girgenti (1851-1931), la infanta María del Pilar (1861-1879), la infanta María de la Paz, princesa de Baviera (1862-1946) y la infanta María Eulalia, duquesa de Galliera (1864-1958).

Entre los preceptores del joven príncipe Alfonso se hallaban el duque de Sesto y el arzobispo de Burgos, este último elegido por la propia reina Isabel tras consultar con el papa Pío IX.

Derrocamiento de la monarquía isabelina y educación


Alfonso XII con su mentor, el duque de Sesto.
 
En 1868, siendo aún un niño, su madre Isabel II fue destronada por la Revolución de 1868 (conocida como La Gloriosa), obligando a la familia real a partir hacia el exilio. Isabel y Francisco de Asís se instalaron por separado en París. La salida a Europa del joven Alfonso supuso una experiencia inestimable, al encontrarse así con otros sistemas políticos como el francés, el austríaco o el británico. De hecho, fue el primer príncipe de Asturias que se formó en centros educativos y militares extranjeros.

El primero de ellos fue el colegio Stanislas, en París. El 29 de septiembre de 1869, la familia se trasladó transitoriamente a Ginebra, donde además de recibir clases particulares, Alfonso acudió a la Academia Pública de la ciudad cantonal. Como continuación de su educación se eligió la Real e Imperial Academia Teresiana de Viena. Por último asistió a la Academia militar de Sandhurst, en Inglaterra. En este país conoció de primera mano el constitucionalismo inglés.

De la correspondencia de Alfonso con su madre durante todas sus estancias en los distintos colegios y academias, se pone de manifiesto la relativa estrechez económica en que se movía la familia real en esos años.

El 25 de junio de 1870, su madre, Isabel II, abdicó sus derechos dinásticos, en un documento firmado en París, en favor de su hijo Alfonso, que pasaba así a ser considerado por los monárquicos como el legítimo rey de España.

Mientras tanto, en España se sucedían distintas formas de gobierno: el Gobierno Provisional (1868-1870), la monarquía democrática de Amadeo I (1870-1873) y la I República (1873-1874). Ésta fue liquidada en el mes de enero por el golpe de estado del general Pavía, y se abrió un segundo período de gobiernos provisionales. Durante esta etapa histórica (el Sexenio Democrático), la causa alfonsina estuvo representada en las Cortes por Antonio Cánovas del Castillo.

Acceso a la corona


Boda de Alfonso XII y María de las Mercedes de Orleans,
el 23 de enero de 1878, en la basílica de Atocha,
dibujo de Vierge para Le Monde Illustré
El 1 de diciembre de 1874, Alfonso hizo público el Manifiesto de Sandhurst, presentándose a los españoles como un príncipe católico, español, constitucionalista, liberal, y deseoso de servir a la nación.

El 29 de diciembre de 1874 se produjo la restauración de la monarquía al pronunciarse el general segoviano Martínez-Campos en Sagunto (Valencia) a favor del acceso al trono del príncipe Alfonso. En aquel momento, el jefe del Estado era el general Serrano y el jefe del Gobierno era Sagasta. En enero de 1875 llegó a España y fue proclamado rey ante las Cortes Españolas.

Su reinado consistió principalmente en consolidar la monarquía y la estabilidad institucional, reparando los daños que las luchas internas de los años del llamado Sexenio Revolucionario habían dejado tras de sí, ganándose el apodo de «el Pacificador». Se aprobó la nueva Constitución de 1876 y durante ese mismo año finalizó la guerra carlista, dirigida por el pretendiente Carlos VII (el propio monarca hizo acto de presencia y acudió al campo de batalla para presenciar su final). Los fueros vascos y navarros fueron reducidos y se logró que cesaran, de forma transitoria, las hostilidades en Cuba con la firma de la Paz de Zanjón.

En 1878 y 1879 fue víctima de dos atentados perpetrados por anarquistas de los que salió ileso.
Alfonso XII realizó en el año 1883 una visita oficial a Bélgica, Austria, Alemania y Francia. En Alemania aceptó el nombramiento como coronel honorario de un regimiento de la guarnición de Alsacia, territorio conquistado por los alemanes y cuya soberanía reclamaba Francia. Este hecho dio lugar a un recibimiento hostil al monarca español por parte del pueblo de París durante su visita oficial a ese país.

Alemania trató de ocupar las islas Carolinas, en aquel momento bajo dominio español, provocando un incidente entre los dos países que se saldó a favor de España con la firma de un acuerdo hispanoalemán en 1885, aunque implicó la pérdida de las islas Marshall en favor de los germanos, así como el derecho de establecer una base naval en las Carolinas.
 
Ese mismo año se desató una epidemia de cólera en Valencia que se fue extendiendo hacia el interior del país. Cuando la enfermedad llegó a Aranjuez, el monarca expresó su deseo de visitar a los afectados, a lo que el Gobierno de Cánovas del Castillo se negó por el peligro que ello entrañaba. El rey partió entonces sin previo aviso hacia la ciudad y ordenó que se abriera el Palacio Real para alojar a las tropas de la guarnición. Una vez allí, consoló a los enfermos y les repartió ayudas. Cuando el Gobierno conoció el viaje del soberano, envió al ministro de Gracia y Justicia, al capitán general y al gobernador civil para que le llevasen de vuelta a Madrid. Cuando llegó, el pueblo, enterado del gesto del rey, le recibió con vítores y, retirando a los caballos, condujo al carruaje hasta el Palacio Real.
Poco tiempo después, el 25 de noviembre, Alfonso XII murió de tuberculosis en el Palacio de El Pardo de Madrid.

Matrimonios e hijos

Alfonso XII se casó dos veces; con su prima María de las Mercedes de Orleans, hija de los duques de Montpensier, contrajo matrimonio el 23 de enero de 1878; desgraciadamente, la reina murió de tifus cinco meses después, y en segundas nupcias el rey se casó con María Cristina de Habsburgo-Lorena (29 de noviembre de 1879), prima segunda del emperador Francisco José I de Austria. Tuvo tres hijos fruto de su segundo matrimonio:
  • María de las Mercedes (1880-1904), infanta de España y princesa de Asturias. Consorte Carlos de Borbón-Dos Sicilias (1870-1949)
  • María Teresa (1882-1912), infanta de España. Consorte Fernando de Baviera
  • Alfonso XIII (1886-1941), rey de España desde su nacimiento, pues éste se produjo después de la muerte de su padre. Consorte Victoria Eugenia de Battenberg
Además de su prole legítima, Alfonso XII dejó al menos dos hijos ilegítimos con la contralto Elena Sanz
  • Alfonso (1879 -1970).
  • Fernando (1880 -1922).
La viuda de Alfonso XII, María Cristina fue regente de España hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII, en 1902.



 

María de las Mercedes de Orleans


María de las Mercedes de Orleans y Borbón, (Palacio Real de Madrid, 24 de junio de 1860 – ibídem, 26 de junio de 1878) fue reina consorte de España por ser esposa del rey Alfonso XII.
Su nombre completo era María de las Mercedes Isabel Francisca de Asís Antonia Luisa Fernanda Felipa Amalia Cristina Francisca de Paula Ramona Rita Cayetana Manuela Juana Josefa Joaquina Ana Rafaela Filomena Teresa de la Santísima Trinidad milla Gaspara Melchora Baltasara de Todos los Santos de Orleans y Borbón.
                
Fue la quinta de los hijos de Antonio de Orleans (1824–1890), duque de Montpensier, hijo del rey Luis Felipe I de Francia, y de la infanta Luisa Fernanda de Borbón (1832–1897), hermana de Isabel II, que entonces reinaba en España.
Pasó su infancia en Sevilla, ciudad por la que sintió especial predilección. Durante el período del Sexenio Democrático, tuvo que partir hacia el exilio. En diciembre de 1874, se restauró la monarquía en España con el pronunciamiento en Sagunto del general Martínez Campos, a favor del príncipe Alfonso, hijo de Isabel II, que fue proclamado rey de España. La reina había renunciado a sus derechos dinásticos. Mercedes regresó entonces a España, instalándose con su familia en Sevilla, en el Palacio de San Telmo que ya había sido la residencia familiar.

Dos años antes, en 1872, Mercedes y su primo el príncipe Alfonso habían iniciado una relación amorosa, cuando ella tenía solo 12 años. A pesar de la oposición de Isabel II a la boda, a causa del enfrentamiento que mantuvo con el Duque de Montpensier, y de la preferencia del gobierno por un matrimonio con alguna princesa europea (una de las candidatas deseadas fue la princesa Beatriz del Reino Unido, hija de la reina Victoria), se impusieron los deseos del ya convertido en rey Alfonso XII, celebrándose la boda el 23 de enero de 1878 en la madrileña basílica de Atocha. Fue la Reina consorte más joven de España, con 17 años.

El matrimonio fue breve por la prematura muerte de la reina Mercedes a causa del tifus cinco meses después. Falleció en el Palacio Real de Madrid, 2 días después de su 18º cumpleaños, acompañada en todo momento por su esposo. Fue enterrada en una capilla del Monasterio de El Escorial, no pudiendo ser en el panteón real, reservado únicamente a las reinas que tuvieran descendencia. La reina Mercedes fue impulsora de la construcción de la Catedral de la Almudena de Madrid, cuya construcción se inició en 1883. Sus restos fueron trasladados a esta catedral el 8 de noviembre de 2000, en cumplimiento del deseo expresado en su día por el rey Alfonso XII.




 

María Cristina de Habsburgo-Lorena


María Cristina de Habsburgo-Lorena o María Cristina de Austria, o en su forma original alemana: Maria Christina Désirée Henriette Felicitas Rainiera von Habsburg-Lothringen (u Österreich), conocida popularmente como «Doña Virtudes» (Groß Seelowitz, 21 de julio de 1858-Madrid, 6 de febrero de 1929), fue la segunda esposa del rey Alfonso XII y madre de Alfonso XIII. Por nacimiento era archiduquesa de Austria y princesa de Hungría, Bohemia, Eslavonia, Croacia y Dalmacia. Por vía materna guardaba parentesco con las familias reales española y austriaca, puesto que era tataranieta de Carlos III de España y biznieta de Leopoldo II del Sacro Imperio Romano Germánico.
                     
Fallecido Alfonso XII, ejerció la regencia durante la minoría de edad de su hijo, el rey Alfonso XIII desde 1885 hasta 1902. Durante su regencia se produjo la Guerra Hispano-Estadounidense, en la que España perdió las últimas posesiones de su imperio colonial.

Hija del archiduque Carlos Fernando de Austria y de la archiduquesa Isabel Francisca de Austria, era prima segunda de los emperadores de Austria y de México: Francisco José y Maximiliano I.
En su infancia se la consideró estudiosa y discreta, lo que contradiría la falta de luces de la que la tacharían sus detractores en España.A la edad de dieciocho años, el emperador la nombró abadesa de las Nobles Damas Canonesas de Praga, sin ser ordenada religiosa, de lo que había precedentes.
 
Dado que cuando falleció el soberano en 1885 se hallaba embarazada de un hijo que nacería póstumo, tuvo que asumir la regencia. Meses más tarde nació Alfonso XIII, quien se convirtió en la gran esperanza para el trono español. La reina, inexperta en los negocios de la política, se dejó asesorar por Sagasta, con quien acabaría trabando una estrecha amistad.

María Cristina se guió por la sensatez y el equilibrio en sus diecisiete años de regencia, reconociéndole los historiadores su impecable observancia de las obligaciones constitucionales. Tuvo por confesor a José Fernández Montaña, al cual le encargó la educación de Alfonso XIII como preceptor.
Poco después de la muerte del rey Alfonso XII, con el objetivo de evitar los errores que dieron lugar a la crisis del reinado de Isabel II, se llegó al Pacto de El Pardo: un acuerdo suscrito por Cánovas y Sagasta, que instituyó el sistema de turnos pacíficos en el ejercicio del poder entre liberales y conservadores y consolidó la Restauración hasta finales del siglo XIX y principios del XX.

El papel de María Cristina en el sistema de gobierno fue representativo, ya que no participó en los enfrentamientos entre los partidos dinásticos, respetando el turno a la hora de llamar a los candidatos a formar gobierno, aunque se sintió más cercana a Sagasta y no puso dificultades al mantenimiento de largos períodos de gobierno del partido liberal. Se promulgaron, entre otras, la Ley de Sufragio Universal y la Ley de Asociaciones.

Vicisitudes de la regencia


María Cristina con sus tres hijos.

María Cristina en sus últimos años,
fotografiada por Christian Franzen.
En sus últimos años de regencia se agravó el problema marroquí y se agudizó la conflictividad social. De esta época datan también los inicios del catalanismo político. Además, la pérdida de las dos últimas colonias hispanoamericanas y las islas Filipinas en 1898 y el comienzo de la descomposición de los dos partidos del turno al desaparecer Cánovas y Sagasta pocos años después, sumieron al país en una grave crisis, que evidenció de manera clara la inoperancia que adquirió, coincidiendo con el cambio de siglo, el régimen de la Restauración.

Reinado de su hijo

Su más ferviente deseo era traspasar la Corona a su hijo, deseo que vio cumplido en 1902, cuando Alfonso XIII alcanzó la mayoría de edad y fue proclamado rey de España. Desde ese momento se consagró a las obras de caridad y a su vida familiar y, a partir de 1906, al contraer matrimonio su hijo Alfonso con Victoria Eugenia de Battenberg, utilizó el título de «Reina Madre».

En 1887 había inaugurado el Casino de San Sebastián, actual sede del Ayuntamiento. Le gustó tanto la ciudad que no dudó en visitarla todos los veranos. En su memoria se dio nombre a un puente y al principal hotel de la ciudad, que además la nombró Alcaldesa Honoraria en 1926. También ordenó la construcción del Palacio de Miramar en 1888.

El 5 de febrero de 1929 asistió por última vez al Teatro de la Zarzuela con la Reina Doña Victoria y sus hijas. La Familia Real cenó como de costumbre en el Palacio Real de Madrid, a las nueve de la noche, mostrándose la Reina María Cristina muy contenta durante la cena, sin que nada hiciera presumir anormalidad alguna en su salud. A continuación de la comida, la Familia Real se trasladó al salón, donde todas las noches se celebraba una sesión de cine. La función terminó a las 12.30 de la noche, ya día 6 de febrero, y los Reyes, sus hijos y la Reina María Cristina se despidieron del Conde del Vados y demás personas de séquito, retirándose a sus habitaciones particulares. La Reina doña María Cristina, al pasar por la galería, explicó a la Reina doña Victoria un tapiz que estaba en la parte que da al camón, y allí se separaron. Tras llegar a su habitación y meterse en la cama, experimentó un fuerte dolor en el pecho, que casi le impedía respirar. Su doncella, al ver la angustia, le preguntó si deseaba llamar a Su Majestad Alfonso XIII, y la Reina Madre respondió que no. Al poco rato, la Reina sufrió otro fortísimo dolor, que la dejó privada de sentido y se desplomó pesadamente en la almohada. Fue enterrada en el Monasterio de El Escorial.

Títulos, tratamientos y distinciones

Títulos y tratamientos

  • 21 de julio de 1858-29 de noviembre de 1879: Su Alteza Imperial y Real la archiduquesa María Cristina de Austria, Princesa Real de Hungría y Bohemia
  • 29 de noviembre de 1879-25 de noviembre de 1885: Su Majestad la Reina
  • 25 de noviembre de 1885-17 de mayo de 1902: Su Majestad la Reina Regente
  • 17 de mayo de 1902-31 de mayo de 1906: Su Majestad la Reina
  • 31 de mayo de 1906-6 de febrero de 1929: Su Majestad la Reina Madre
Desde 1885 hasta 1902, período en que dio su regencia, su título completo fue el siguiente: Su Majestad la Reina Regente del Reino Doña María Cristina de Habsburgo-Lorena.

Distinciones honoríficas

  • Golden Rose MNMA Cl2351 n1.jpg Rosa de Oro de la Cristiandad (Ciudad del Vaticano, 1886).
  • Ordre de la Croix étoilée autro-hongrois.jpg Dama de la Orden de la Cruz Estrellada (Imperio austrohúngaro).
  • SMOM-gcs.svg Dama gran cruz de honor y devoción de la Orden de Malta.
  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa (Reino de España).
  • Royal Order of Victoria and Albert - ribbon bar.gif Dama de la Real Orden de Victoria y Alberto (Reino Unido).








María de la Concepción de Borbón y Borbón


María de la Concepción de Borbón y Borbón (Madrid, 26 de diciembre de 1859 - Madrid, 21 de octubre de 1861) fue la séptima hija del matrimonio formado por la reina Isabel II de España y su consorte, el Rey Francisco de Asís de Borbón. Como hija de monarca, María de la Concepción recibió el título de Infanta de España.

La infanta fue bautizada en la capilla del Palacio de Oriente con los nombres María de la Concepción Francisca de Asís Isabel Luisa Antonia de Padua Estefanía María del Olvido Filomena Francisca de Paula. La infanta Isabel y el futuro rey Alfonso XII eran sus hermanos mayores.

Pocos meses después del nacimiento de su hermana María del Pilar, la infanta María de la Concepción falleció prematuramente. Fue enterrada en el panteón de los Infantes en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

El reinado de su madre también se acabaría de forma prematura tan solo siete años después, cuando fue derrocada en octubre de 1868 tras la revolución popularmente denominada La Gloriosa.



María del Pilar de Borbón y Borbón


María del Pilar de Borbón y Borbón, bautizada con los nombres de María del Pilar Berenguela Isabel Francisca de Asís Cristina Sebastiana Gabriela Francisca Caracciolo Saturnina (Madrid, 4 de junio de 1861 – Escoriaza, 5 de agosto de 1879), fue una Infanta de España por ser hija de Isabel II.

La infanta Pilar nació en el palacio de Oriente; fue la séptima de los diez hijos de Isabel II de España y de Francisco de Asís de Borbón. Con siete años acompañó a su madre al exilio en Francia. En París fue educada en el Colegio del Sagrado Corazón. Durante un año, tras la caída de Napoleón III, la infanta, con el resto de la familia real, se instaló en Ginebra. En 1873 recibió su primera comunión en Roma de la mano del Papa Pío IX.

Dos años después regresó a España una vez restablecida la monarquía con su hermano el Rey Alfonso XII y desde entonces vivió sucesivamente en Sevilla y Madrid. En julio de 1879 partió con sus hermanos Isabel, Alfonso, María de la Paz y Eulalia a pasar unos días en el balneario de Escoriaza, en la provincia de Guipúzcoa. Allí, el 3 de agosto, mientras estaba en cama para descansar del viaje, sufrió una crisis aguda de convulsiones y trismo, y acabó perdiendo la conciencia. Dos días más tarde murió, seguramente de meningitis tuberculosa. Sin embargo, para que la dinastía no quedase marcada, el parte médico oficial diagnosticó un derrame seroso. Fue enterrada pocos días después en El Escorial.

Aunque no se casó, María del Pilar estuvo enamorada del hijo de Napoleón III, Napoleón Luis. La emperatriz Eugenia de Montijo y la reina Isabel II eran partidarias de este enlace, pero el joven príncipe Napoleón encontró la muerte en la guerra contra los zulúes dos meses antes de la muerte de la propia infanta. La emperatriz Eugenia tomó de la tumba de su hijo una corona y la envió a la de Pilar en El Escorial.

Años después, su hermana, la infanta María de la Paz, se casó con el príncipe Luis Fernando de Baviera, y decidió llamar María del Pilar a su única hija, en recuerdo de su hermana. De este modo, introdujo un nombre español en la casa de Wittelsbach.

Distinciones honoríficas

  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa.


María de la Paz de Borbón


María de la Paz de Borbón y Borbón cuyo nombre completo es (María de la Paz Juana Amelia Adalberta Francisca de Paula Juana Bautista Isabel Francisca de Asís) (Palacio Real de Madrid, Madrid, España, 23 de junio de 1862 - Palacio de Nymphenburg, Múnich, Alemania, 4 de diciembre de 1946) fue una Infanta de España por nacimiento y princesa de Baviera por su matrimonio con el príncipe Luis Fernando de Baviera.

Nació a las 05:10 p.m. en el Palacio Real de Madrid y fue hija de la reina Isabel II y de su esposo Francisco de Asis de Borbón, aunque se atribuye su verdadera paternidad al político y escritor Miguel Tenorio de Castilla. A pesar de no estar comprobada la relación filial, lo cierto es que Tenorio de Castilla pasó los últimos veintiséis años de su vida en el Palacio de Nymphenburg, residencia de la infanta en Baviera, y al fallecer la declaró su heredera universal.
                
Al día siguiente de su nacimiento, la infanta fue bautizada en el Palacio Real por el arzobispo de Toledo Cirilo de la Alameda y Brea recibiendo los nombres de María de la Paz Juana Amelia Adalberta Francisca de Paula Juana Bautista Isabel Francisca de Asís. El motivo de un bautismo tan apresurado se debió a la alta probabilidad de que la infanta falleciera prematuramente como ya había sucedido con otros tres hijos de la reina. Sus padrinos fueron el príncipe Adalberto de Baviera y la infanta Amalia de Borbón, sus tíos.

En 1868, cuando tenía seis años, su familia se vio forzada a salir de España por la llamada Revolución Gloriosa que destronó a Isabel II. Cuando se produjo el estallido la familia real se encontraba pasando sus vacaciones de verano en San Sebastián, desde donde tuvo que cruzar la frontera hispano-francesa dos días después de la derrota del ejército realista en Alcolea. En el exilio en Francia, la reina se estableció en París con sus hijos mientras el rey consorte decidió seguir una vida separada en Épinay. La infanta creció en el Palacio de Castilla y fue educada junto a sus hermanas Pilar y Eulalia en el colegio del Sagrado Corazón de París. Recibió su primera comunión en Roma de parte del papa Pío IX.

Restauración

En 1874, el general Martínez Campos proclamó en Sagunto a Alfonso XII restaurando así la monarquía borbónica. Tres años después, la reina y sus hijas regresaron a España instalándose primero en El Escorial y luego en el Alcázar de Sevilla. Cuando su madre hizo de París su residencia permanente por presión del gobierno, Paz y sus hermanas se trasladaron al Palacio Real de Madrid, residencia oficial del rey.

En 1879, Paz quedó profundamente afectada tras la repentina muerte por meningitis tuberculosa de su más cercana hermana, la infanta Pilar, durante unas vacaciones estivales en Escoriaza.

Matrimonio

Para la primavera de 1880 ya existían planes para el compromiso de la infanta con su primo hermano Luis Fernando de Baviera. El príncipe era hijo de su tía y madrina la infanta Amalia de Borbón y había sido compañero de Alfonso XII en Múnich. La infanta Amalia albergaba la idea de casar a su sobrina, una infanta de España, con su hijo, un príncipe de Baviera, como lo había hecho ella y para ello escribió a su hermano Francisco de Asís y su cuñada la ex-reina, quienes aceptaron el proyecto.
Ese mismo año, Alfonso XII invitó a Madrid a su primo para que conociera a la infanta. El 05 de junio, Paz escribía en su diario: "La tía Amalia de Baviera (viuda del Príncipe Adalberto) está en París con sus hijos Luis y Alfonso y su hija mayor Isabel. Luis quiere absolutamente conocerme, porque le ha gustado mi retrato. Mi hermano los ha convidado a todos a Madrid. Los dos hermanos vendrán en otoño. He oído hablar muy bien de Luis. Dicen que es serio y amable. Probablemente me creerá por el retrato mejor de lo que soy en realidad. Dejo todo en manos de Dios...". Cuando la infanta llegó a conocer al príncipe, en el otoño de 1880, quedó con tan mala impresión sobre él que abandonó la idea del compromiso. Sin embargo, en 1883, cuando el príncipe regresó a España para pedir la mano de la infanta una vez más, esta aceptó, anunciándose oficialmente el compromiso el 23 de enero.

La boda se realizó el 2 de abril de 1883 en la capilla del Palacio Real de Madrid siendo sus padrinos los reyes Alfonso XII y María Cristina. A la ceremonia asistió la mayoría de los miembros de la familia real, incluyendo a Isabel II, excepto su padre, quien permanecía retirado en Épinay. Por el acuerdo matrimonial firmado un día antes, la infanta conservó sus derechos sucesorios al trono de San Fernando y recibiría una asignación anual de 150, 000 pesetas.

Tras una visita a su padre en París, la infanta y el príncipe se trasladaron a Múnich instalándose en el palacio de Nymphenburg.

Vida en Baviera

En Baviera, la infanta se dedicó a trabajos de caridad y al desarrollo de la educación escolar. Colaboró en la ampliación del asilo de niños pobres St. Marien-Ludwig-Ferdinand, en Neuhausen, cerca de Nymphenburg, y fundo junto al capuchino Cipriano la Legión Infantil.
En 1913 fundó en los terrenos del palacio de Nynphemburg un Pedagogium dedicado a albergar a estudiantes españoles sin recursos y que fue disuelto tras la revolución de 1918. Por sus servicios en la creación del Pedagogium español Alfonso XIII le concedió la gran cruz de la Orden Civil en 1914.
Durante sus estancias en España alternó entre el Palacio Real, el palacete de los duques de Riánsares (Tarancón) y su finca en Saelices (Cuenca).

Después de la caída de la monarquía bávara en 1918, a Paz y su familia se les permitió seguir residiendo en un ala del palacio de Nymphenburg; sin embargo, ese mismo año se trasladaron a un piso en la Odeonsplatz de Múnich. La economía de la familia se sostuvo con los ingresos de la lista civil española provenientes de su posición de Infanta de España.

Últimos años

A la llegada del nazismo al poder en 1933, su familia fue puesta bajo una estricta vigilancia. La Gestapo le prohibió mantener correspondencia con España, salvo excepciones como su sobrino el ya exiliado Alfonso XIII. Al fin de la II Guerra Mundial, el Ejército norteamericano ocupó Múnich. Varios soldados asaltaron a la infanta y su esposo, como lo narró en sus memorias el príncipe Constantino de Baviera:
Les amenazaban con un revólver gritando: ‘¡Venga, las joyas!’. Mi abuela Paz les entregó un joyero con las alhajas heredadas de su madre, Isabel II, que habían podido salvarse. Los norteamericanos, para probar la autenticidad del botín, rascaron las piedras preciosas contra el cristal de una ventana. Luego se enfurecieron: ‘¡No quedan señales; es todo falso!’ Mi abuela, con voz tranquila, respondió en inglés: ‘Qué curioso, siempre creí que las joyas de mi madre eran auténticas’.
A principios de 1946, la infanta sufrió una caída por escaleras en el palacio de Nymphenburg. El accidente la dejó postrada por varios meses hasta que falleció el 04 de diciembre de ese mismo año. Uno de los anarquistas españoles a los que la infanta socorrió en Baviera tras la Guerra Civil escribió:
Paz agonizó el 3 de diciembre de 1946, a las 5.45 de la mañana. Ese día lo recuerdo como el más amargo y triste de mi vida, consciente de que con el cerebro y el corazón de Paz habíamos perdido no sólo a la persona más profundamente amada por todos nosotros, sino también todas nuestras esperanzas por una reconciliación pacífica y fraternal entre las dos Españas.
Sus restos fueron inhumados el 7 de diciembre en la cripta de los Wittlesbach en la Iglesia de San Miguel (Múnich).

Descendencia

La infanta María de la Paz y Luis Fernando de Baviera tuvieron tres hijos:
  • Fernando María (1884-1958), infante de España. Contrajo matrimonio con su prima la infanta María Teresa de Borbón, hija de Alfonso XII.
  • Adalberto Alfonso (1886-1970), príncipe de Baviera, casado con la condesa Augusta de Seefried en Buttenheim, y con sucesión. Embajador de la República Federal de Alemania en España.
  • María del Pilar (1891-1987), princesa de Baviera, murió soltera y sin sucesión.


Luis Fernando de Baviera


El príncipe Luis Fernando de Baviera (22 de octubre de 1859, Palacio Real de Madrid - 23 de noviembre de 1949, Múnich) era hijo del príncipe Adalberto Guillermo de Baviera y de la infanta Amalia Filipina de Borbón, hermana del rey consorte Francisco de Asís de Borbón.
Fue médico, artista y filántropo.
               
Militarmente, fue general de la caballería bávara, del cuerpo médico del Real Ejército Español, además de cirujano honorario de la Real Academia Española.

Nombrado miembro de la Insigne Orden del Toisón de Oro el 28 de noviembre de 1859.
El 2 de abril de 1883 contrajo matrimonio con su prima hermana la infanta María de la Paz de Borbón. La boda tuvo lugar en Madrid, pero en 1885 se fueron a vivir a Baviera, concretamente al Palacio de Nymphenburg.

Distinciones honoríficas

  • Order of the Golden Fleece Rib.gif Caballero de la Orden del Toisón de Oro (Rama Española).





 
 

Eulalia de Borbón


María Eulalia de Borbón (bautizada con los nombres de María Eulalia Francisca de Asis Margarita Roberta Isabel Francisca de Paula Cristina María de la Piedad) (Madrid, 12 de febrero de 1864 – Irún, 8 de marzo de 1958), fue una infanta de España y la hija menor de la reina Isabel II. Por matrimonio fue duquesa de Galliera.
Conocida por su vida errante y por haber protagonizado varios escándalos, la infanta Eulalia tuvo una relación difícil tanto con su hermana, la infanta Isabel, y con su sobrino, Alfonso XIII, que la llegó a exiliar durante diez años. Además, escribió varios libros y sus propias memorias, donde relata sus viajes por Europa y el trato que tuvo con varios monarcas contemporáneos.
    
La infanta Eulalia nació el 12 de febrero de 1864 a las 3:45 a.m. en el Palacio Real de Madrid. Al día siguiente, 13 de febrero, la infanta fue bautizada por el patriarca de las Indias Tomás Iglesias y Barcones siendo sus padrinos los reyes de las Dos Sicilias Francisco II y María Sofía de Baviera (representados por los infantes Francisco de Paula de Borbón y Luisa Fernanda de Borbón).
La recién nacida fue nombrada María Eulalia Francisca de Asis Margarita Roberta Isabel Francisca de Paula Cristina María de la Piedad, siendo conocida como Eulalia, nombre que le colocó su madre en honor a santa Eulalia.

La infanta era la hija menor de la reina Isabel II y del rey consorte don Francisco de Asis de Borbón, aunque su verdadera paternidad ha sido disputada. Doña Eulalia se parecía físicamente a su madre, pues era rubia y de ojos azules, aunque tenía buena figura, y su carácter era independiente y levantisco, y chocaba frontalmente con el de su hermana mayor, la infanta Isabel ("la Chata"), que tenía frecuentes encontronazos con ella.

Su educación transcurrió en Madrid hasta 1868, cuando su madre fue derrocada por la Revolución de 1868 (dicha "La Gloriosa"), y desde entonces fue educada en privado en París y posteriormente en el Colegio del Sagrado Corazón de la capital francesa. La joven Eulalia se instaló, con su madre y sus hermanas Paz y Pilar en el Palacio de Castilla, situado en la avenida Kléber de París.

A pesar de que su hermano Alfonso XII ascendió al trono español en 1874 tras la renuncia de su madre un año antes y la caída de la Primera república española, la infanta y sus dos hermanas no pudieron regresar a España hasta 1876. En cambio, su hermana mayor, la infanta Isabel, condesa viuda de Girgenti, sí pudo volver a Madrid, donde desarrolló las funciones propias de una reina consorte hasta que el rey contrajese matrimonio. Su madre, la reina Isabel II, siguió haciendo de París su residencia permanente bajo insistencia del gobierno español, aunque con visitas esporádicas a España.

Matrimonio

Tras el fallecimiento de su hermano, Alfonso XII, Eulalia era la única de sus hermanas que permanecía soltera (Isabel era viuda y no deseaba volver a casarse, y Paz estaba casada con su primo, el príncipe Luis Fernando de Baviera; la infanta Pilar había fallecido repentinamente en 1879. Como parte de una promesa que le había hecho al difunto rey, la infanta se casó en contra de su voluntad y por razones de Estado, el 6 de marzo de 1886 en Madrid con su primo carnal, Antonio de Orleans y Borbón, futuro duque de Galliera, hijo de Antonio de Orleáns, duque de Montpensier y de la infanta Luisa Fernanda de Borbón, y nieto del rey Luis Felipe de Francia.
 

Isabel II con sus hijas Eulalia, Paz y Pilar
El matrimonio tuvo dos hijos, además de una niña nacida muerta en 1890:
- Alfonso de Orleans (1886-1975), aviador militar; contrajo matrimonio con Beatriz de Sajonia-Coburgo-Gotha (1884-1966), prima carnal de la reina Victoria Eugenia. Tuvieron tres hijos.

- Luis Fernando de Orleans (1888-1945), que protagonizó varios escándalos; contrajo matrimonio con Marie Constance Charlotte Say, princesa viuda de Broglie. No tuvieron sucesión.

El matrimonio de la infanta Eulalia y Antonio de Orleans pronto hizo aguas. Su separación el 31 de mayo de 1900 produjo un escándalo en la corte madrileña, aunque era harto sabido que tanto don Antonio como doña Eulalia tenían amantes. De los dos hijos que tuvo con su marido, don Alfonso se casó en 1909, no sin suscitar gran controversia, con la princesa británica Beatriz de Sajonia-Coburgo-Gotha, mientras que el segundo, Luis Fernando, llevó una vida muy agitada que acabó de forma prematura.

Publicaciones

Eulalia además fue autora de un libro titulado Au Fil de la Vie (publicado en 1911 en Francia bajo el seudónimo de 'Condesa de Ávila') que fue prohibido en España por su sobrino, el rey Alfonso XIII, por ser una obra de carácter feminista y demasiado modernista; la infanta además publicó un libro de memorias en los años 30. Anteriormente en 1915 publicó en Inglaterra Court Life from Within, y en diciembre de 1949 Cartas a Isabel II (Mi viaje a Cuba y Estados Unidos) donde se recogen las 60 cartas que la infanta remitió a su madre durante su viaje oficial a Cuba, Puerto Rico y los Estados Unidos en 1893. El libro fue editado por la Editorial Juventud de Barcelona, la misma que en julio de 1958, en su colección "Z", reeditó sus conocidas Memorias.

Viaje a América

En 1893, la reina regente María Cristina le encomendó representar a la Corona española en un viaje oficial a Cuba, Puerto Rico y Estados Unidos (Washington DC, Nueva York y Chicago). El periplo duró en total ochenta días y fue todo un triunfo personal para la infanta. Su notable savoir faire le ganó los corazones de las gentes de aquellas tierras. Por otra parte, su aguda inteligencia y fino poder de observación le hicieron comprender la inevitabilidad de la próxima pérdida de las últimas colonias españolas en América y la inminencia de la guerra de Cuba.

Personalidad

Doña Eulalia gustaba de viajar y durante un tiempo estuvo viviendo en París en una residencia para señoras que regenteaba la madre Lóriga, ya que no podía mantener casa. Durante sus viajes por Europa conoció y trató a Carlos I de Portugal (en su libro La infanta republicana el autor José María Zavala sugiere que eran amantes), Nicolás II de Rusia y Guillermo II de Alemania, al que le unía una gran amistad. Después de que obtuviese el control de su propio dinero y pudiese evitar los despilfarros de su ex marido, que dilapidó una enorme fortuna mientras duró su matrimonio, la infanta pasó los últimos años de su vida en una villa en Irún, donde falleció en 1958.
En 1942, el dictador Franco le concedió coche y chófer de por vida. Doña Eulalia está sepultada en el Panteón de Infantes del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Descendencia


La infanta Eulalia en el centro de la foto junto a su marido el duque de Galliera.
Detrás de ellos, Alejandro Rodríguez Arias (Capitán General y Gobernador de la isla de Cuba),
en la visita que hizo la infanta a La Habana, en mayo de 1893
 
De su matrimonio con don Antonio de Orleans, futuro Duque de Galliera, la infanta tuvo dos hijos que sobrevivieron:
  • Alfonso de Orleans, 5º Duque de Galliera (1886-1975), casado con la princesa Beatriz de Sajonia-Coburgo-Gotha (1884-1966).De esta unión nacieron 3 hijos.
    • Álvaro de Orleans, 6º Duque de Galliera (1910-1997). Casado con la aristócrata italiana Carla Parodi-Delfino, con quien tuvo cuatro hijos:
      • Gerarda de Orleans (1939), casada primero con Harry Saint y luego con Ignacio Romero de Solís.
      • Alfonso de Orleans (1941-1975), casado con la aristócrata italiana Emilia Ferarra-Pignatelli, dei Principi di Strongoli, con quien tuvo dos hijos:
        • Alfonso de Orleans, 7º Duque de Galliera (1968). Casado con Verónica Goeders (divorciados en 2001), con quien tiene un solo hijo.
          • Alfonso de Orleans (1994).
        • Álvaro de Orleans (1969).
      • Beatriz de Orleans (1943). Casada con Tomasso Farini en 1964 y divorciados en 1989, han tenido dos hijos:
        • Gerardo Alfonso Farini (1967).
        • Elena Gioia Farini (1969). Casada en 1999 con Joaquín de Haro y Fernández de Córdoba.
      • Álvaro Jaime de Orleans (1947). Casado con Juana Saint-Martin de Saint-Germain d'Aglie. Tuvieron tres hijos:
        • María del Pilar de Orleans (1975).
        • Andrés de Orleans (1976).
        • Luis de Orleans (1979).
    • Alfonso de Orleans, Infante de España (1912-1936). No llegó a casarse, y murió luchando en la Guerra Civil Española.
    • Ataúlfo de Orleans, Infante de España (1913-1974). No se casó ni tuvo descendencia.
  • Luis Fernando de Orleans (1888-1945). Casado con Marie Constance Say, Princesa viuda de Broglie (1857-1943), el 19 de septiembre de 1930 en la oficina de Registro civil en Londres. La boda religiosa fue efectuada el 4 de octubre de 1930 en la Catedral de San Siro, San Remo, Italia. No tuvieron descendencia. En 1924, Alfonso XIII le retiró todos los honores y mercedes que le había concedido por Real Decreto de 1888, ya que la conducta que había tenido no era considerada adecuada (era homosexual y además se había visto envuelto en varios escándalos relacionados con drogas).

Títulos, tratamientos y distinciones

Títulos y tratamientos

  • 12 de febrero de 1864-6 de marzo de 1886: Su Alteza Real la infanta María Eulalia de Borbón y Borbón
  • 6 de marzo de 1886- 24 de diciembre de 1930: Su Alteza Real la infanta María Eulalia de Borbón y Borbón, princesa de Orleans
  • 24 de diciembre de 1930-8 de marzo de 1958: Su Alteza Real la infanta María Eulalia de Borbón y Borbón, princesa viuda de Orleans
Título completo: Su Alteza Real la Serenísima Señora Infanta Doña Eulalia Francisca de Asís de Borbón y Borbón, princesa de Orleans

Distinciones honoríficas

  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa.



Antonio de Orleans y Borbón


Antonio María Luis Felipe Juan Florencio de Orleans (Sevilla, 23 de febrero de 1866 - París, 24 de diciembre de 1930) fue Infante de España y IV Duque de Galliera (en Italia).

El infante Antonio nació al fin del reinado de su tía la reina Isabel II, que tuvo que abandonar España con el resto de la Familia Real Española, con la revolución de 1868. No obstante, el padre de Antonio, el ambicioso y liberal duque de Montpensier, había financiado con su dinero a los revolucionarios, en espera de acceder al trono de su cuñada. Desgraciadamente para él, el proyecto fracasó y el destierro de los Orleans fue confirmado por el gobierno provisional.

Antonio de Orleans fue el único hijo varón de los duques de Montpensier que llegó a edad adulta. Antonio de Orleans era hijo del príncipe francés Antonio de Orleans, duque de Montpensier e infante de España desde su matrimonio en 1846, y de la infanta Luisa Fernanda de Borbón. Por su vía paterna era nieto del rey Luis Felipe I de Francia y de su esposa, la princesa María Amalia de Borbón-Dos Sicilias. Por parte materna era también nieto de reyes, pues sus abuelos eran el rey Fernando VII de España y la princesa María Cristina de Borbón, reina regente de España.

En diciembre de 1874, el golpe de estado del general Arsenio Martínez Campos permitió la restauración de la monarquía española y Alfonso XII fue proclamado nuevo soberano gracias a la renuncia de su madre, que permaneció en el exilio. Los Orleans fueron perdonados y el joven Antonio volvió a vivir con su familia en Sevilla, en el Palacio de San Telmo. En 1878, la reconciliación de los Orleans y de los Borbones fue total con el matrimonio del rey Alfonso XII de España con una de las hermanas de Antonio, la infanta Mercedes de Orleans, aunque esta falleció poco después.

El 6 de marzo de 1886 don Antonio, que era infante de España desde su nacimiento, se casó en Madrid con su prima carnal, la infanta Eulalia de Borbón, hija de su tía, la reina Isabel II de España y su esposo, el rey consorte Francisco de Asís de Borbón, duque de Cádiz.

Su matrimonio con la infanta Eulalia no fue afortunado ya que él era voluble y manirroto, mientras que ella era una mujer fuerte y cultivada que no aceptaba las humillaciones a las que la sometía Antonio. Finalmente, la pareja se separó el 31 de mayo de 1900 para costernación de la corte, a pesar de que ambos tenían amantes.

Durante la unión de Antonio con la tía del rey le da un lugar oficial en la corte de Madrid. Así, en 1892, acompaña a su esposa en un viaje a Cuba, Puerto Rico y a los Estados Unidos, en representación de la reina regente con ocasión de la celebración del IV centenario del descubrimiento de América.

En 1895, el rey Umberto I de Italia (1844-1900) restableció el título de duque de Galliera en favor de Antonio de Orleans; pues el heredero legítimo del título, Philipp la Renotière von Ferrary (1850 -1917), lo había rechazado y el infante Antonio encontró los lazos que unirían a su familia con la duquesa de Galliera, Maria de Brignole-Sale (1812-1888).

En 1900, se reencontró, en el hotel Savoy de Londres, con Marie-Louise Le Manac’h (1869-1949), viuda de Simon Gugenheim. Inmediatamente seducido por esta joven bretona, el príncipe entabló con ella una relación amorosa que expusieron en un viaje por Londres, París y Sevilla. Aun así, Antonio era incapaz de ser fiel y la relación acabó en 1906.

Durante todos estos años, el duque había mantenido un alto nivel de vida y había dilapidado la fortuna familiar, mientras que su mujer vivía en una relativa pobreza. Sus gastos excesivos hacen que tenga que vender, en 1919, las tierras de su ducado italiano.

Antonio de Orleans murió en 1930 en la más absoluta miseria y sus restos fueron llevados al panteón de los infantes en el Monasterio del Escorial.

Distinciones honoríficas

  • Order of the Golden Fleece Rib.gif Caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro (Rama Española).
  • Order of Charles III - Sash of Collar.svg Caballero con grado de collar de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III
  • Bavaria012.png Caballero de la Orden de San Huberto (Reino de Baviera)
  • Badge of the Order of Montesa (Until c.1890).svg Caballero de la Orden de Montesa.














Francisco de Asís Leopoldo de Borbón y Borbón


Francisco de Asís Leopoldo de Borbón y Borbón (Madrid, 24 de enero de 1866 - Madrid, 14 de febrero de 1866) fue el undécimo y último hijo nacido de la unión entre la Reina Isabel II de España y su consorte, el Rey Francisco. Como hijo de soberana, Francisco de Asís Leopoldo recibió el título de Infante de España.

Francisco de Asís Leopoldo nació en el Palacio Real de Madrid en 1866, durante los últimos años del reinado de su madre. Recibió los nombres de Francisco de Asís Leopoldo en honor a su padre y a su padrino, el Rey Leopoldo II, que había recientemente ascendido al trono belga.

Como varios de sus hermanos, el infante Francisco de Asís Leopoldo no pudo sobrevivir los primeros meses de vida, y falleció con tres semanas de vida, en 14 de febrero de 1866. Su cuerpo fue enterrado en el Panteón de los Infantes en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Su madre fue derrocada dos años después. Ya en el exilio, Isabel II y su marido se acabaron separando. La monarquía borbónica sería finalmente reinstaurada en 1874 en la persona de Alfonso XII, hermano del difunto infante Francisco de Asís Leopoldo.


El Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial se ubica en la misma cota que el Panteón de Reyes, pero bajo la zona del convento.
Finalizada su construcción en 1888, está destinado a príncipes, infantes, y reinas que no han sido madres de reyes. Con paredes y pavimentos de mármol blanco es digno de especial mención el sepulcro del Infante Don Juan de Austria, diseñado por Ponciano Ponzano y ejecutado por Giuseppe Galeotti.





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