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martes, 6 de septiembre de 2016

Jorge V del Reino Unido


Jorge V del Reino Unido (George Frederick Ernest Albert, 3 de junio de 1865 – 20 de enero de 1936) fue rey del Reino Unido y los dominios de la Mancomunidad Británica y emperador de la India del 6 de mayo de 1910 hasta su muerte en 1936.

Como segundo hijo de Alberto Eduardo, príncipe de Gales, y nieto de la monarca reinante británica, la reina Victoria, al momento de su nacimiento era tercero en la línea de sucesión, detrás de su padre y su hermano mayor, el príncipe Alberto Víctor, duque de Clarence y Avondale. Sirvió en la Royal Navy de 1877 a 1891, hasta que en enero de 1892, el inesperado fallecimiento de su hermano lo situó directamente en la línea de sucesión al trono. A la muerte de Victoria en 1901, Alberto Eduardo se convirtió en el rey Eduardo VII y Jorge fue nombrado príncipe de Gales. Tras la muerte de su padre en 1910, Jorge lo sucedió como rey emperador del Imperio británico. Fue el único emperador de la India en asistir a su propia Delhi Durbar.
                   
Como resultado de la Primera Guerra Mundial, cayeron los imperios de sus primos, el zar Nicolás II de Rusia y el káiser Guillermo II de Alemania, mientras el británico se expandía a su máxima extensión. En 1917, Jorge se convirtió en el primer monarca de la casa de Windsor, nombre con el que rebautizó a la casa de Sajonia-Coburgo-Gotha a consecuencia del antigermanismo imperante. Su reinado vio el surgimiento del socialismo, comunismo, fascismo, republicanismo irlandés y el movimiento de independencia de la India, que cambiaron radicalmente el panorama político. La ley del Parlamento de 1911 estableció la supremacía de la Cámara de los Comunes —cuyos miembros son electos democráticamente— sobre la Cámara de los Lores —cuyos miembros no tienen que pasar por elecciones. En 1924, designó por vez primera un primer ministro laborista y en 1931, el estatuto de Westminster reconoció los dominios del Imperio como reinos independientes dentro de la Mancomunidad Británica de Naciones. Se vio afectado por distintas enfermedades a lo largo de la última parte de su reinado y después de su muerte fue sucedido por su hijo mayor, Eduardo VIII.


Jorge nació el 3 de junio de 1865 en Marlborough House en Londres, fue el segundo hijo de los entonces príncipes de Gales, Alberto Eduardo y Alejandra. Su padre era el primogénito de la reina Victoria del Reino Unido y el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. Su madre era la hija mayor del rey Christian IX de Dinamarca. Como hijo del príncipe de Gales y nieto en línea masculina de la monarca británica, recibió desde su nacimiento el tratamiento de Su Alteza Real y el título de príncipe Jorge de Gales. Fue bautizado por Charles Longley, arzobispo de Canterbury, el 7 de julio de 1865, en la capilla de San Jorge en el castillo de Windsor.

Como hijo menor del príncipe de Gales había pocas posibilidades de que llegara a convertirse en rey, ya que era el tercero en la línea de sucesión al trono después de su padre y su hermano, el príncipe Alberto Víctor. Jorge era solo diecisiete meses menor que Alberto Víctor y dada la cercanía en edad los dos príncipes fueron educados juntos; en 1871, se designó como tutor a John Dalton Neale. Ninguno de los dos príncipes destacó intelectualmente. Como su padre pensaba que la marina era «la mejor formación posible para cualquier niño», en septiembre de 1877, cuando Jorge tenía doce años, ambos hermanos se unieron como cadetes al buque de entrenamiento HMS Britannia en Dartmouth, Devon.

Durante tres años a partir de 1879, los hermanos sirvieron en el HMS Bacchante, acompañados por Dalton. Recorrieron las colonias del Imperio británico en el Caribe, Sudáfrica y Australia y visitaron Norfolk, Virginia, así como América del Sur, el Mediterráneo, Egipto y Asia oriental.
En Japón, Jorge se tatuó un dragón azul y rojo en el brazo con un artista local. Dalton escribió un relato de su viaje titulado The Cruise of HMS Bacchante. Entre Melbourne y Sídney, Dalton registró un avistamiento del holandés errante, un mítico barco fantasma. Cuando regresaron a Gran Bretaña, la reina Victoria se quejó de que sus nietos no supieran hablar francés o alemán, por lo que pasaron seis meses en Lausana en un último intento fallido de aprender otro idioma. Los hermanos fueron separados después de su estancia en Lausana; Alberto Víctor asistió al Trinity College de Cambridge, mientras que Jorge continuó en la Marina Real Británica.
Viajó por el mundo y visitó muchas áreas del Imperio británico y sirvió activamente hasta su última misión en 1891-1892. Después, su rango naval fue en gran medida honorario.

Matrimonio

Como estaba destinado a hacer carrera en la marina, Jorge sirvió durante muchos años bajo el mando de su tío, el príncipe Alfredo, duque de Edimburgo, que estaba emplazado en Malta. En consecuencia, convivió muy de cerca con su prima, la princesa María de Edimburgo, y se enamoró de ella. La reina Victoria, el príncipe de Gales y el duque de Edimburgo aprobaron la elección, pero las madres de ambos —la princesa de Gales y la duquesa de Edimburgo— se opusieron. La princesa de Gales pensaba que la familia de María era demasiado progermánica y que a la duquesa de Edimburgo le disgustaba Inglaterra.
La madre de María era la única hija del zar Alejandro II de Rusia y le molestaba el hecho de que, como esposa de un hijo menor de la soberana británica, tenía que ceder la precedencia a la madre de Jorge, la princesa de Gales, cuyo padre había sido un príncipe alemán menor antes de ser llamado inesperadamente al trono de Dinamarca. Guiada por su madre, María rechazó la propuesta matrimonial; finalmente se casó en 1893 con el príncipe Fernando, heredero al trono de Rumania.

En diciembre de 1891, el hermano mayor de Jorge, el príncipe Alberto Víctor, se comprometió con su prima, la princesa Victoria María de Teck, quien dentro del ámbito familiar era llamada coloquialmente «May», debido al mes de su nacimiento. El padre de May, Francisco, duque de Teck, pertenecía a una rama morganática de la casa de Württemberg. Su madre, la princesa María Adelaida de Cambridge, era nieta en línea masculina del rey Jorge III y prima de la reina Victoria.

Alberto Víctor murió de neumonía seis semanas después del compromiso formal y dejó a Jorge como segundo en la línea de sucesión al trono y con la posibilidad de reinar después de su padre. El mismo Jorge recién se recuperaba después de estar confinado en cama durante seis semanas con fiebre tifoidea, la enfermedad que en ese entonces se creía que causó la muerte de su abuelo, el príncipe Alberto.
La reina Victoria todavía consideraba a la princesa de Teck como la elección adecuada para uno de sus nietos; mientras tanto, la relación entre Jorge y María se fue estrechando durante el período de duelo compartido. Un año después de la muerte de Alberto Víctor, Jorge le propuso matrimonio a María y ella aceptó. Se casaron el 6 de julio de 1893 en la capilla real del palacio de St. James en Londres. A lo largo de sus vidas permanecieron dedicados el uno al otro. Jorge admitía ser incapaz de expresar sus sentimientos fácilmente de manera verbal, pero a menudo intercambiaban cartas amorosas y notas de cariño.

Duque de York

La muerte de su hermano mayor terminó con la carrera naval de Jorge, debido a que ahora estaba directamente en la línea de sucesión al trono. La reina Victoria le otorgó los títulos de duque de York, conde de Inverness y barón de Killarney el 24 de mayo de 1892; además, J. R. Tanner le impartió lecciones de historia constitucional. Después del matrimonio, María recibió el tratamiento de Su Alteza Real y el título de duquesa de York.

Los duques de York vivieron principalmente en York Cottage, una casa relativamente pequeña en Sandringham, Norfolk, donde su forma de vida semejó más la de una familia de clase media acomodada, que la de miembros de la realeza. Jorge prefería una vida simple, casi tranquila, en marcado contraste con la animada vida social seguida por su padre. Su biógrafo oficial, Harold Nicolson, definió más adelante con desilusión el periodo de Jorge como duque de York: «pudo estar bien como joven guardiamarina y como un viejo rey sabio, pero cuando fue duque de York... no hizo nada en absoluto, excepto matar animales y pegar sellos». Jorge era un conocido coleccionista de sellos, actividad que Nicolson menospreciaba. Sin embargo, desempeñó un importante papel en convertir la colección filatélica real en la más completa colección de sellos del Reino Unido y la Mancomunidad de todo el mundo y en algunos casos llegó a establecer precios récord de compra.

Durante los siguientes años la pareja tuvo seis hijos:

Eduardo, nacido en 1894 y quien más tarde sería Eduardo VIII, casado en 1937 con Wallis Simpson;

Alberto, nacido en 1895, que más tarde sería Jorge VI, casado en 1923 con Isabel Bowes-Lyon y padre de Isabel II del Reino Unido;

María, nacida en 1897 y casada en 1922 con Enrique Lascelles, conde de Harewood;

Enrique, nacido en 1900 y casado en 1935 con Lady Alicia Montagu Douglas Scott;

Jorge, nacido en 1902 y casado en 1934 con la princesa Marina de Grecia y Dinamarca; y

Juan nacido en 1905.


Randolph Churchill afirmaba que Jorge era un padre estricto, hasta el punto en que aterrorizaba a sus hijos y porque, supuestamente, el mismo Jorge le comentó a Edward Stanley, décimo séptimo conde de Derby: «Mi padre tuvo miedo de su madre, yo tenía miedo de mi padre y me encargaré de que mis hijos me teman a mí». En realidad, no hay ninguna fuente directa para esta cita y es probable que el estilo de crianza de Jorge fuera umuy parecido al acostumbrado por la mayoría de la gente de la época.

Príncipe de Gales

Como duque y duquesa de York, Jorge y María llevaron a cabo una amplia variedad de funciones públicas. A la muerte de la reina Victoria, el 22 de enero de 1901, el padre de Jorge ascendió al trono como Eduardo VII. Jorge heredó los títulos de duque de Cornualles y duque de Rothesay y durante gran parte del resto de ese año recibió el tratamiento de Su Alteza Real el duque de Cornualles y York.

En 1901, Jorge y María recorrieron el Imperio británico. Su gira incluyó Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y la colonia de Terranova. El recorrido fue diseñado por el secretario colonial Joseph Chamberlain, con el apoyo del primer ministro Lord Salisbury. Su principal objetivo era premiar a los dominios por su participación en la guerra de Sudáfrica de 1899. Jorge entregó ceremoniosamente a las tropas coloniales, miles de medallas de la guerra sudafricana diseñadas especialmente. En Sudáfrica, la comitiva real fue recibida con elaboradas decoraciones, regalos caros, fuegos artificiales y reuniones con los dirigentes municipales, líderes africanos y los prisioneros Bóeres. A pesar de las manifestaciones públicas, no todos los residentes respondieron favorablemente a la visita. Muchos afrikáners blancos del Cabo resintieron las exhibiciones y los gastos, ya que la guerra había debilitado su capacidad de conciliar su cultura afrikáner holandesa con su estatus como súbditos británicos. Los críticos de la prensa en lengua inglesa condenaron el enorme costo de la visita en un momento en el que las familias enfrentaban graves dificultades.

En Australia el duque abrió la primera sesión del Parlamento australiano desde la creación de la Mancomunidad de Australia. La gira le brindó a Nueva Zelanda la oportunidad de lucir su progreso, especialmente la adopción de los estándares británicos modernos en comunicaciones y en la industria manufacturera. El duque elogió los valores militares, la valentía, la lealtad y el apego al deber de los neozelandeses. El objetivo implícito era promocionar los atractivos de Nueva Zelanda a los turistas y a los potenciales inmigrantes, evitando las noticias de crecientes tensiones sociales.
La visita a Nueva Zelanda centró la atención de la prensa británica en una tierra que pocos conocían. A su regreso a Gran Bretaña, en un discurso en el Guildhall de Londres, Jorge advirtió sobre «la impresión que parece prevalecer entre [nuestros] hermanos más allá de los mares, de que el Viejo País debe despertar si tiene la intención de mantener su antigua posición de privilegio en su comercio colonial contra competidores extranjeros».

El 9 de noviembre de 1901, Jorge fue nombrado príncipe de Gales y conde de Chester. El rey Eduardo VII deseaba preparar a su hijo para su futuro papel como rey. A diferencia de si mismo, a quien la reina Victoria había excluido deliberadamente de los asuntos de estado, Jorge recibió amplio acceso a los documentos de estado por parte de su padre; a la vez, este permitió el acceso de su esposa a sus papeles, ya que valoraba sus consejos y a menudo recibía su ayuda para escribir discursos.

De noviembre de 1905 a marzo de 1906, Jorge y María realizaron visitas a la India británica, donde el príncipe se molestó por la discriminación racial y realizó una campaña para lograr una mayor participación de los nativos en el gobierno del país. Este viaje fue seguido casi inmediatamente por otro viaje más, esta vez a España, para la boda del rey Alfonso XIII con Victoria Eugenia de Battenberg, donde los novios escaparon de un intento de asesinato. Una semana después de regresar a Gran Bretaña volvieron a viajar a Noruega para la coronación del rey Haakon VII y la reina Maud, hermana de Jorge.

Rey y emperador

El rey Eduardo VII murió el 6 de mayo de 1910 y Jorge se convirtió en rey. Sobre la muerte de su padre escribió en su diario: «He perdido a mi mejor amigo y el mejor de los padres [...] Nunca tuve una sola palabra de enfado con él. Estoy abrumado por el dolor y tengo el corazón roto, pero Dios me ayudará en mis responsabilidades y mi querida May será mi consuelo como siempre lo ha sido. Que Dios me de fuerza y orientación en la pesada tarea que ha caído sobre mí».

A Jorge nunca le gustó el hábito de su esposa de firmar los documentos oficiales y las cartas como «Victoria María» y le insistió en que dejara de usar uno de los nombres. Ambos estaban de acuerdo en que no debería hacerse llamar reina Victoria y así se convirtió en la reina María. Más tarde ese año, un propagandista radical llamado Edward Mylius publicó la mentira de que el rey se había casado secretamente en Malta cuando era joven y que, en consecuencia, su matrimonio con la reina María constituía bigamia. El bulo surgió en la prensa por primera vez en 1893, pero Jorge lo tomó como una broma. En un esfuerzo por acabar con los rumores, Mylius fue arrestado, juzgado y encontrado culpable por difamación y, en consecuencia, condenado a un año de prisión.

La coronación de los nuevos reyes tuvo lugar en la abadía de Westminster el 22 de junio de 1911.
El acontecimiento fue celebrado con el Festival del Imperio en Londres. Más adelante, ese mismo año, el rey y la reina viajaron a la India para el Delhi Durbar, donde  fueron presentados ante una audiencia de dignatarios y príncipes indios, como el emperador y la emperatriz de la India el 12 de diciembre de 1911.
En la ceremonia, Jorge llevaba la recién creada Corona Imperial de la India y declaró el cambio de la capital de la India, de Calcuta a Delhi. El 15 de diciembre colocó la primera piedra de Nueva Delhi junto con la reina María. Viajaron a lo largo del subcontinente y Jorge aprovechó la oportunidad para disfrutar de la caza mayor en Nepal mató 21 tigres, 8 rinocerontes y un oso en el transcurso de 10 días. Era un tirador experto y entusiasta. El 18 de diciembre de 1913, le disparó a cerca de mil faisanes en seis horas, en la casa de Lord Burnham, aunque llegó a reconocer «fuimos un poco demasiado lejos» ese día.

Últimos años

Antes de la Primera Guerra Mundial, la mayor parte de Europa estaba gobernada por reyes emparentados con Jorge, pero durante y después de la guerra, las monarquías de Austria, Alemania, Grecia y España, así como la de Rusia, cayeron en la revolución o la guerra. En marzo de 1919, el teniente coronel Edward Lisle Strutt fue enviado, con la autoridad personal del rey, para escoltar al exemperador Carlos I de Austria y su familia hacia la seguridad de Suiza.
En 1922, un buque de la Marina Real Británica fue enviado a Grecia para rescatar a los primos del rey, el príncipe Andrés y la princesa Alicia. El príncipe Andrés era hijo del rey Jorge I de Grecia y sobrino de la reina Alejandra; Alicia era hija de Luis de Battenberg, uno de los príncipes alemanes que recibió un título nobiliario británico en 1917. Entre los hijos de Andrés y Alicia estaba el príncipe Felipe, quien más tarde se casaría con la nieta de Jorge, Isabel II. La monarquía griega fue restaurada de nuevo poco antes de la muerte de Jorge.

La agitación política en Irlanda continuó cuando los nacionalistas iniciaron la lucha por la independencia; Jorge expresó su horror por los homicidios aprobados por el gobierno y las represalias para con el primer ministro David Lloyd George. En la sesión de apertura del Parlamento de Irlanda del Norte el 22 de junio de 1921, el rey, en un discurso elaborado en parte por Lloyd George y el general Jan Smuts, hizo un llamamiento para la conciliación. Unos días más tarde se acordó una tregua. Las negociaciones entre Gran Bretaña y los secesionistas irlandeses condujeron a la firma del Tratado anglo-irlandés.
A finales de 1922, Irlanda fue dividida, se estableció el Estado Libre Irlandés y Lloyd George dejó el gobierno.

El rey y sus principales asesores estaban preocupados por el surgimiento del socialismo y el creciente movimiento laborista, que asociaban con el republicanismo. Sus preocupaciones, aunque exageradas, resultaron en un rediseño del papel social de la monarquía, que se volvió más incluyente con la clase trabajadora y sus representantes —un cambio dramático para Jorge, que estaba más cómodo con oficiales navales y la aristocracia terrateniente. De hecho, los socialistas ya no creían en sus eslóganes antimonárquicos y estaban dispuestos a llegar a un acuerdo con la monarquía si esta daba el primer paso. Jorge dio ese paso, adoptó una postura más democrática que cruzó la línea de clases y llevó a la monarquía más cerca del pueblo.
El rey también cultivó relaciones amistosas con los políticos moderados del Partido Laborista y dirigentes sindicales. Jorge V abandonó el aislamiento social que había condicionado el comportamiento de la familia real y mejoró su popularidad durante la crisis económica de los años veinte y durante más de dos generaciones a partir de entonces.
Entre los años 1922 y 1929 hubo frecuentes cambios de gobierno. En 1924, Jorge nombró primer ministro a Ramsay MacDonald, el primer laborista en ocupar el cargo, en ausencia de una clara mayoría para cualquiera de los tres partidos. El tacto y comprensiva recepción del rey para con el primer gobierno laborista —que duró menos de un año— disipó las sospechas de los simpatizantes del partido. Durante la huelga general de 1926, el rey aconsejó al gobierno del conservador Stanley Baldwin no tomar acciones exaltadas, además objetó la sugerencia de que los huelguistas eran «revolucionarios» diciendo: «Traten de vivir con sus salarios antes de juzgarlos».
 
En 1926, Jorge fue anfitrión de una Conferencia imperial en Londres, allí, la declaración de Balfour aceptó la evolución de los dominios británicos a formas de autogobierno: « comunidades autónomas dentro del Imperio Británico, iguales en estatus, de ninguna manera subordinadas unas a otra ».

En 1931, el estatuto de Westminster formalizó la posición de Jorge como «el símbolo de la libre asociación de los miembros de la Mancomunidad Británica de Naciones». El estatuto establecía que «cualquier alteración en la ley tocante a la sucesión al trono o al tratamiento real y los títulos» requeriría la aprobación de los parlamentos de los dominios así como del parlamento de Westminster, que no podría legislar para los dominios, excepto por consentimiento.
A raíz de la crisis financiera mundial, el rey alentó la formación de un gobierno nacional en 1931, liderado por MacDonald y Baldwin, ofreciéndose a reducir la lista civil para ayudar a equilibrar el presupuesto.

En 1932, Jorge decidió dar un discurso real navideño en la radio, un evento que se convirtió en anual a partir de entonces. Originalmente no estaba a favor de la innovación, pero fue persuadido por el argumento de que era lo que su pueblo quería.

En 1933, le causó preocupaciones la llegada al poder de Adolfo Hitler y los nazis en Alemania. En 1934, el rey le dijo sin rodeos al embajador alemán Leopold von Hoesch, que Alemania era el peligro del mundo y que, si seguía al ritmo actual, estaba destinada a entrar en una guerra dentro de los siguientes diez años; le advirtió a su embajador en Berlín, Eric Phipps, que desconfiara de los nazis. Para las bodas de plata de su reinado en 1935, se había convertido en un rey querido, y dijo, en respuesta a la adulación de la multitud, «no lo entiendo, después de todo soy sólo una persona bastante común».

La relación de Jorge con Eduardo, su hijo mayor y heredero, se deterioró en los últimos años de su vida. Estaba decepcionado por el fracaso de Eduardo para establecerse en la vida y horrorizado por sus constantes amoríos con mujeres casadas. En contraste, estaba muy apegado a su segundo hijo, el príncipe Alberto, y adoraba a su nieta mayor, Isabel; a quien apodaba «Lilibet», mientras que la niña le decía cariñosamente «Abuelo Inglaterra». En 1935, Jorge dijo de su hijo Eduardo: «Después de mi muerte, el chico se arruinará en doce meses» y de Alberto y Lilibet: «Ruego a Dios que mi hijo mayor [Eduardo] nunca se case y tenga hijos, y que nada se interponga entre Bertie y Lilibet y el trono».

Problemas de salud y muerte

La Primera Guerra Mundial afectó la salud de Jorge: se hirió gravemente el 28 de octubre de 1915, cuando su caballo lo tiró al suelo durante una revisión de tropas en Francia y su excesiva afición al tabaco exacerbó sus recurrentes problemas respiratorios. Padecía de pleuresía y enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
En 1925, para recuperar la salud y por indicación de sus médicos, fue enviado a regañadientes a un crucero privado por el Mediterráneo; fue su tercer viaje al extranjero desde la guerra y el último. En noviembre de 1928 cayó gravemente enfermo con septicemia y durante los próximos dos años su hijo Eduardo se hizo cargo de muchas de sus responsabilidades. En 1929, la sugerencia de un nuevo descanso en el extranjero fue rechazada por el rey «en un lenguaje bastante fuerte». En su lugar, se retiró durante tres meses a Craigweil House, en el centro turístico de Bognor, Sussex. Como resultado de su estancia, la ciudad adquirió el nombre de «Bognor Regis», que es el latín para «Bognor real». Más tarde crecería el mito de que sus últimas palabras, cuando se le dijo que pronto estaría lo suficientemente bien para volver a visitar la ciudad, fueron «¡Que le jodan a Bognor!».

Jorge nunca se recuperó completamente. En su último año se le administró oxígeno en varias ocasiones. La noche del 15 de enero de 1936, el rey llegó a su dormitorio en Sandringham House quejándose de un resfriado; nunca más saldría de la habitación con vida. Se fue poniendo cada vez más débil, hasta perder poco a poco la conciencia. El primer ministro Baldwin diría más tarde:
[ cada vez que recuperaba la conciencia hacía algún tipo de consulta u observación agradable hacia alguien, palabras de agradecimiento por la amabilidad mostrada. Pero le dijo a su secretario cuando envió por él: «¿Cómo está el Imperio?» Una frase inusual en esa forma y el secretario, le dijo: «Todo está bien, señor, con el Imperio», el rey le sonrió y una vez más cayó en la inconsciencia.
Para el 20 de enero se encontraba cerca de la muerte. Sus médicos, encabezados por Lord Dawson de Penn, emitieron un boletín con unas palabras que se volvieron famosas: «La vida del rey se mueve pacíficamente hacia su fin». El diario privado de Dawson, descubierto después de su muerte y hecho público en 1986, revela que las últimas palabras del rey fueron un susurrante «¡Maldita seas!», dirigido a su enfermera cuando le administró un sedante la noche del 20 de enero. Dawson escribió que había acelerado la muerte de Jorge V dándole una inyección letal de cocaína y morfina. Señaló que actuó para preservar la dignidad del rey, para evitar la tensión en la familia y para que la muerte, que sucedió a las 23:55, pudiera ser anunciada en la edición matutina del periódico The Times, en lugar de «las menos apropiadas publicaciones vespertinas».

El compositor alemán Paul Hindemith fue a un estudio de la BBC la mañana después de la muerte del rey y en seis horas compuso Trauermusik (Música de luto). Esa misma noche se realizó una transmisión en vivo por la BBC, con Adrian Boult dirigiendo la Orquesta Sinfónica de la BBC y el compositor como solista.

Durante la procesión hacia Westminster Hall, donde los restos de Jorge V iban a ser expuestos al público, parte de la Corona imperial del Estado cayó desde la parte superior del ataúd y aterrizó en la canaleta cuando el cortejo ingresó al patio del palacio. El nuevo rey, Eduardo VIII, la vio caer y se preguntó si no sería un mal presagio para su nuevo reinado. Eduardo abdicaría antes de un año y su hermano Alberto, duque de York, subiría al trono como Jorge VI.

Como señal de respeto a su padre, los cuatro hijos sobrevivientes: Eduardo, Alberto, Enrique y Jorge, montaron una guardia conocida como la vigilia de los príncipes en el catafalco la noche antes del funeral. La vigilia no volvió a repetirse hasta la muerte de la reina Isabel, la reina madre, en 2002. Jorge V fue enterrado en la capilla de San Jorge en el castillo de Windsor, el 28 de enero de 1936.

Legado

Jorge prefería quedarse en casa y entretenerse en sus aficiones que eran la colección de sellos y la caza, vivió una vida que sus biógrafos más tarde considerarían aburrida debido a su convencionalidad. No era intelectual y carecía de la sofisticación de sus dos predecesores reales: al regresar de una noche en la ópera, escribió: «Fuimos a Covent Garden y vimos Fidelio , y qué condenadamente aburrido fue». Sin embargo, se dedicó con seriedad al Reino Unido y a la Mancomunidad.
Entendía al Imperio británico mejor que la mayoría de sus ministros; como él mismo explicó: «siempre ha sido mi sueño identificarme con la gran idea del Imperio». Parecía trabajar duro y era admirado por el pueblo del Reino Unido y el Imperio, así como por el «establishment». El historiador David Cannadine describió al rey Jorge V y a la reina María como una «pareja devotamente inseparable» que hizo mucho por defender el «carácter» y «los valores familiares». Jorge estableció una norma de conducta para la realeza británica que reflejaba los valores y virtudes de la clase media alta en lugar de los estilos de vida y los vicios de las clase alta. Por temperamento era un tradicionalista que nunca apreció o aprobó plenamente los cambios revolucionarios que se estaban efectuando en la sociedad británica. No obstante, invariablemente ejerció su influencia como una fuerza de neutralidad y moderación, veía su papel como el del mediador y no el de aquel que tomaba la decisión final.

Existen numerosas estatuas del rey Jorge V, incluidas aquellas en Hobart, Canberra, Brisbane y Adelaida en Australia y una que se encuentra en el exterior de la abadía de Westminster en Londres, realizada por William Reid Dick. Los King George's Fields, una serie de parques distribuidos en el Reino Unido, fueron creados en su memoria.
Muchos lugares han sido bautizados con su nombre, por ejemplo: King George V Park en San Juan de Terranova; Stade George V en Curepipe, Mauricio; calles principales en Jerusalén y Tel Aviv; una avenida, un hotel y una estación de metro en París; una escuela en Seremban, Malasia; y la escuela King George V y el King George V Memorial Park en Hong Kong.

Dos acorazados de la Marina Real Británica, el HMS King George V de 1911 y su homónimo de 1939, fueron nombrados en su honor. Jorge V dio su nombre y sus donaciones a muchas caridades, incluyendo el King George's Fund for Sailors (Fondo Jorge V para marineros), más tarde conocido como Seafares UK (Navegantes del Reino Unido).

Títulos, tratamientos, honores y armas

Títulos y tratamientos

Por nacimiento, Jorge fue príncipe del Imperio británico y recibió el tratamiento de Su Alteza Real. Antes de ascender al trono fue sucesivamente duque de York del 24 de mayo de 1892 al 22 de enero de 1901, duque de Cornualles del 22 de enero de 1901 al 9 de noviembre de 1901, y príncipe de Gales y duque de Rothesay en Escocia del 9 de noviembre de 1901 al 6 de mayo de 1910, con el tratamiento de Su Alteza Real. A partir del 6 de mayo de 1910, tras la muerte de Eduardo VII, Jorge ascendió al trono como Jorge V y se convirtió en rey del Reino Unido y emperador de la India, con el tratamiento de Su Majestad y Su Majestad Imperial.

Su tratamiento completo como rey fue: «Su Majestad Jorge V, por la gracia de Dios, del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y los Dominios británicos más allá de los mares, rey, defensor de la fe, emperador de la India», hasta 1927, cuando se cambió a «Su Majestad Jorge V, por la gracia de Dios, de Gran Bretaña, Irlanda y los Dominios británicos más allá de los mares, rey, defensor de la fe, emperador de la India».

Honores

Entre otras distinciones Jorge fue investido caballero de la Orden de la Jarretera (4 de agosto de 1884), caballero de la Orden del Cardo (5 de julio de 1893), caballero de la Orden de San Patricio (20 de agosto de 1897), caballero gran comendador de la Orden de la Estrella de la India (28 de septiembre de 1905), caballero gran cruz de la Orden de San Miguel y San Jorge (9 de marzo de 1901), caballero gran comendador de la Orden del Imperio de la India (28 de septiembre de 1905), caballero gran cruz de la Real Orden Victoriana (30 de junio de 1897), con la Orden de Servicio Imperial (31 de marzo de 1903) y con la Real Cadena Victoriana (1902). También fue nombrado miembro del Consejo Privado del rey (18 de julio de 1894) y miembro real de la Royal Society (8 de junio de 1893).

Nombramientos militares

Entró al servicio de la Royal Navy en 1877 y se desempeñó como cadete en el HMS Britannia hasta 1879; después fue cadete en el HMS Bacchante hasta enero de 1880, cuando obtuvo el rango de guardiamarina; en 1884 obtuvo el grado de subteniente; en 1885 el de teniente y estuvo a bordo del
HMS Thunderer, el HMS Dreadnought, el HMS Alexandra y el HMS Northumberland. Además, fue nombrado Aide-de-Camp personal de la reina en 1887.

En julio de 1889 estuvo al mando del torpedero HMS 79, en mayo de 1890 al mando del cañonero HMS Trush, y el 24 de agosto de 1891 fue nombrado capitán de fragata y estuvo al mando del HMS Melampus. Durante los siguientes años recibió diferentes nombramientos dentro de la línea de mando de la Marina Real Británica: capitán, el 2 de enero de 1893; contraalmirante, el 1 de enero de 1901; vicealmirante, el 26 de junio de 1903; almirante, el 1 de marzo de 1907; y almirante de la flota, el más alto rango dentro de la Marina Real, en 1910. También fue nombrado mariscal de campo de la Ejército Británico en 1910, y mariscal de la Real Fuerza Aérea —como título, no como rango— en 1919.

 

María de Teck


María de Teck (Victoria Mary Augusta Louise Olga Pauline Claudine Agnes von Teck, 26 de mayo de 1867 – 24 de marzo de 1953) fue la esposa del rey-emperador Jorge V del Reino Unido y por tanto reina consorte del Reino Unido y los dominios británicos y emperatriz de la India. Por nacimiento era princesa de Teck, en el Reino de Wurtemberg, y recibió el tratamiento de Alteza Serenísima.

María nació y creció en Inglaterra debido a que su padre, de origen alemán, estaba casado con una princesa que era miembro de la familia real británica.
A la edad de 24 años se comprometió con el príncipe Alberto Víctor, duque de Clarence y Avondale, heredero al trono británico, pero el príncipe murió de pulmonía de forma inesperada seis semanas después de haberse anunciado el compromiso. Al año siguiente se comprometió con el nuevo heredero, Jorge, hermano de Alberto. Antes de que este accediera al trono, fue sucesivamente duquesa de York, duquesa de Cornualles y princesa de Gales. Como reina consorte desde 1910, cuidó a su marido durante sus problemas de salud, apoyándole en las dificultades surgidas durante la Primera Guerra Mundial y en los importantes cambios políticos que se presentaron como consecuencia de esta y del surgimiento del socialismo y el nacionalismo en Inglaterra.                

Después de la muerte de Jorge V en 1936, su hijo mayor Eduardo se convirtió en el rey-emperador, pero abdicó el mismo año para casarse con la socialité estadounidense y dos veces divorciada Wallis Simpson. La reina brindó apoyo a Alberto, su segundo hijo, que ocupó el trono como Jorge VI hasta su muerte en 1952.
María murió al año siguiente, al inicio del reinado de su nieta Isabel II del Reino Unido. Por un breve período, hubo tres reinas en el país: la propia María, su nuera la reina madre Isabel e Isabel II.

La princesa Victoria María de Teck, May, nació el 26 de mayo de 1867 en el palacio de Kensington, en Londres. Su padre fue el príncipe Francisco, duque de Teck, hijo del duque Alejandro de Würtemberg y su esposa morganática, la condesa Claudine Rhédey von Kis-Rhéde. Su madre fue la princesa María Adelaida de Cambridge, tercera hija del príncipe Adolfo, duque de Cambridge y la princesa Augusta de Hesse-Cassel.
Fue bautizada en la Capilla Real del palacio de Kensington el 27 de julio de 1867 por Charles Thomas Longley, arzobispo de Canterbury. Sus padrinos fueron la reina Victoria, el príncipe de Gales —que más tarde sería el rey Eduardo VII y su suegro— y su abuela materna, la princesa Augusta, duquesa de Cambridge.

Según el biógrafo inglés Pope-Hennessy, María recibió una «buena educación, pero también bastante estricta». Como era la mayor de cuatro hijos y la única mujer, «aprendió a ejercitar su discreción, firmeza y tacto naturales», resolviendo las pequeñas disputas juveniles de sus tres hermanos menores. Los niños Teck solían jugar con sus primos, los hijos del príncipe de Gales, que tenían edades similares. Fue educada en casa por su madre y su institutriz —al igual que sus hermanos, quienes más tarde fueron enviados a continuar sus estudios en internados—. La duquesa de Teck pasaba gran parte del tiempo con sus hijos lo que era inusual para una señora de su clase y época y preparó a María para participar en diferentes labores de caridad, entre ellas, la de visitar los hogares de gente humilde.

Aunque su madre era nieta de Jorge III, May era un miembro de importancia menor dentro de la familia real británica. Por otro lado, su padre no tenía patrimonio personal importante y llevó el tratamiento real menor de Alteza Serenísima debido a la unión morganática de sus padres. Sin embargo, a la duquesa de Teck le fue concedida una Anualidad Parlamentaria de £ 5 000 y recibía además £ 4 000 al año de su madre, la duquesa de Cambridge. A pesar de estos apoyos, la familia estaba profundamente endeudada y se fueron a vivir al extranjero a partir de 1883 para economizar.

 Los Teck viajaron a través de Europa visitando a diferentes familiares y permanecieron una temporada en Florencia, Italia, donde May disfrutó visitando galerías de arte, iglesias y museos.

En 1885, los Teck volvieron a Londres y fijaron su residencia en White Lodge, en Richmond Park. May tenía una relación muy cercana con su madre y actuaba como su secretaria no oficial, ayudándola a organizar fiestas y eventos sociales. También mantenía una estrecha relación con su tía, la Gran Duquesa de Mecklemburgo-Strelitz —antes princesa Augusta de Cambridge— a quien escribía semanalmente. Durante la Primera Guerra Mundial, Margarita de Connaught, princesa de Suecia, le ayudó a enviar cartas a su tía, que vivió en territorio enemigo en Alemania, hasta su muerte en 1916.

En diciembre de 1891 fue comprometida con su primo segundo, el príncipe Alberto Víctor, duque de Clarence y de Avondale, hijo mayor del príncipe de Gales. La elección de María como novia del duque se debió en parte al gran cariño que sentía por ella la reina Victoria, así como también por su carácter fuerte y su sentido del deber. Sin embargo, Alberto Víctor murió de neumonía seis semanas después del compromiso, durante la pandemia de influenza que abatió a la Gran Bretaña en el invierno de 1891-1892.

A pesar de este revés, la reina Victoria siguió favoreciéndola como candidata ideal para casarse con un futuro rey. Su relación con el hermano de Alberto, el príncipe Jorge, duque de York —ahora en segundo lugar en la línea de sucesión al trono—, se estrechó evidentemente durante el periodo de luto compartido. Se comprometieron en mayo de 1893 y pronto se enamoraron profundamente. Su matrimonio fue exitoso. Jorge le escribía diariamente cuando estaban separados y a diferencia de su padre jamás tuvo amantes.

Duquesa de York

María y el príncipe Jorge se casaron el 6 de julio de 1893 en la Capilla Real del palacio de St. James en Londres. La celebración contó con la presencia de la familia real británica en pleno, monarcas de muchas naciones europeas y personajes de la más alta nobleza, entre los que se encontraban la reina Victoria, el rey Cristián IX de Dinamarca —abuelo materno del novio— y el zarévich Nicolás. El cortejo nupcial marchó desde el palacio de Buckingham con dirección al palacio de St. James y a todo lo largo del trayecto, decorado especialmente para la ocasión, se reunió una multitud. Se estimó que 2.000.000 de personas salieron a las calles a presenciar el paso de la comitiva. Según The New York Times, «el evento eclipsó, en pompa y esplendor, a cualquier ceremonia de estado efectuada recientemente en relación con la corte británica». El servicio religioso fue conducido por el arzobispo de Canterbury, Edward White Benson.

Los nuevos duques de York fijaron su residencia en una casa llamada York Cottage, situada en terrenos de Sandringham House en Norfolk, y en apartamentos del palacio de St. James. York Cottage era una casa modesta para la realeza, pero fue uno de los sitios favoritos de Jorge que tenía predilección por llevar una vida relativamente sencilla.

La duquesa amaba a sus hijos, aunque los puso al cuidado de una nana como se hacía generalmente en las familias de clase alta de su época. La primera nana fue despedida por insolente y la segunda por abusar de los niños. Esta segunda mujer, pellizcaba a Eduardo y Alberto siempre que estaban a punto de ser llevados ante sus padres, de modo que comenzaran a gritar y le fueran devueltos rápidamente. Cuando la descubrieron, fue sustituida por su asistente la señora Bill, una mujer más cariñosa.
 
En ocasiones, María dio la impresión de haber sido una madre distante. Al principio no pudo notar el abuso de la nana hacia los jóvenes príncipes Eduardo y Alberto, además mantuvo a su hijo más joven, el príncipe Juan, en una granja privada en Sandringham al cuidado de la señora Bill, quizás para ocultar del público que padecía epilepsia. A pesar de su austera imagen pública y las ataduras de su vida privada, fue una madre cuidadosa en muchos aspectos, acostumbraba a revelar ante sus hijos su lado divertido, cariñoso y frívolo, y les enseñaba personalmente historia y música. Eduardo escribió cariñosamente de su madre en sus memorias: «Su voz suave, su mente cultivada, la acogedora habitación que desbordaba con los tesoros personales, eran todos ingredientes inseparables de la felicidad asociada a la última hora del día de un niño. Tal era orgullo de mi madre por sus niños, que todo lo que sucedía a cada uno era primordial para ella.
Con el nacimiento de cada nuevo niño mamá comenzaba un álbum en el que registró cuidadosamente cada etapa progresiva de nuestra niñez». Sin embargo, expresó una opinión menos caritativa en las cartas privadas dirigidas a su esposa después de la muerte de su madre: «Mi tristeza se mezcló con la incredulidad de que una madre pudiera haber sido tan dura y cruel con su hijo mayor, por tantos años, tan exigente hasta el final, sin jamás ceder ni un ápice. Me temo que el fluido que corría por sus venas siempre fue tan frío, como lo está ahora en su muerte».

Como duque y duquesa de York, Jorge y María tenían bajo su responsabilidad una variedad de deberes públicos. En 1897, ella se convirtió en patrona del gremio de la costura de Londres, sucediendo a su madre. El gremio, establecido inicialmente como el Gremio de Londres en 1882, fue renombrado varias veces, tomando finalmente el nombre de su patrona en 1914.

La reina Victoria murió el 22 de enero de 1901 y su hijo, Alberto Eduardo, ascendió al trono como Eduardo VII. La mayor parte del resto de ese año, Jorge y María recibieron el tratamiento de Sus Altezas Reales el duque y la duquesa de Cornualles y de York.
Durante ocho meses viajaron a través del Imperio británico, visitando Gibraltar, Malta, Egipto, Ceilán, Singapur, Australia, Nueva Zelandia, Isla Mauricio, África del sur y Canadá. Ningún otro miembro de la realeza, antes que ellos, había emprendido un viaje tan ambicioso. María rompió en lágrimas ante la idea de dejar a los niños al cuidado de sus abuelos por un período tan largo.

Princesa de Gales

El 9 de noviembre de 1901, nueve días después de su regreso a Gran Bretaña y en el sexagésimo cumpleaños del rey, Jorge recibió el título de Príncipe de Gales. La familia trasladó su residencia de Londres del Palacio del St. James a Marlborough House. Como princesa de Gales, María acompañó a su marido en viajes al Imperio austrohúngaro y al Reino de Wurtemberg en 1904. Al año siguiente, dio a luz a su último hijo, Juan. Tuvo un parto difícil y aunque se recuperó rápidamente, su hijo recién nacido sufrió problemas respiratorios.

A partir de octubre de 1905, el príncipe y la princesa de Gales emprendieron otro viaje de ocho meses, esta vez a la India, y dejaron nuevamente a los niños al cuidado de sus abuelos. Pasaron a través de Egipto de ida y vuelta y de regreso pararon en Grecia. Este viaje fue seguido casi inmediatamente por otro con destino a España, para la boda del rey Alfonso XIII con Victoria Eugenia de Battenberg, donde los novios escaparon peligrosamente de un intento de asesinato. Una semana después de volver a Gran Bretaña viajaron a Noruega para la coronación de rey Haakon VII y la reina Maud, hermana de Jorge.

Reina consorte

El 6 de mayo de 1910 murió Eduardo VII y el príncipe de Gales ascendió al trono como Jorge V, convirtiéndose María en reina consorte. Cuando su marido le pidió que escogiera uno de sus dos nombres oficiales, Victoria María, prefirió no tomar el nombre de la abuela de su marido, la reina Victoria, y eligió ser llamada María. El rey Jorge V fue coronado junto a la reina María el 22 de junio de 1911 en la Abadía de Westminster. Más adelante, ese mismo año, los nuevos reyes viajaron a la India para el Delhi Durbar —una ceremonia efectuada para refrendar la coronación de los reyes británicos—, que se realizó el 12 de diciembre de 1911; después viajaron por el subcontinente como el Emperador y la Emperatriz de la India, regresando a Gran Bretaña en febrero.

El inicio de su período como reina consorte le trajo conflictos con la reina viuda Alejandra. Aunque las dos estaban en términos amistosos, Alejandra fue obstinada, exigió precedencia sobre María en el entierro de Eduardo VII, se demoró en abandonar el palacio de Buckingham y conservó algunas de las joyas reales que debían haber pasado a la nueva reina.

Durante la Primera Guerra Mundial, María instituyó en el palacio un manejo austero, racionó los alimentos y se dedicó a visitar en el hospital a combatientes heridos y moribundos, lo que le causó una gran tensión emocional. Después de tres años de guerra contra Alemania y con el sentimiento antialemán en su máximo punto en Gran Bretaña, se rechazó la petición de asilo de la familia imperial rusa depuesta por un gobierno revolucionario, posiblemente en parte porque la zarina Alejandra era alemana.
La noticia de la abdicación del zar Nicolás II de Rusia proporcionó un impulso a aquellos británicos que deseaban substituir la monarquía por una república. Después de que los republicanos utilizaran la herencia alemana de la esposa del zar como argumento para la reforma y debido al sentimiento antialemán que predominaba en el Reino Unido, Jorge renunció a sus títulos alemanes y renombró la casa real, del alemán «Sajonia-Coburgo-Gotha» al británico «Windsor», tomando este último como apellido oficial para todos los descendientes en línea paterna de la reina Victoria.
Otros miembros de la nobleza también renunciaron a sus títulos alemanes y cambiaron sus nombres a una forma inglesa, por ejemplo, los Battenberg, Luis y Victoria —y sus descendientes—, se convirtieron en Mountbatten. Los parientes de la reina igualmente renunciaron a sus títulos alemanes y adoptaron el apellido británico de Cambridge —derivado del ducado del abuelo británico de María—. La guerra terminó en 1918 con la derrota de Alemania, seguida de la abdicación y exilio del Káiser.

Dos meses después de finalizada la guerra, Juan, el hijo menor de María y Jorge, murió a la edad de trece años. Ella describió su dolor y conmoción en su diario y en cartas, extractos de los cuales fueron publicados después de su muerte: «Nuestro pequeño y amado Juan se marchó repentinamente [...]. El primer golpe en el círculo familiar es difícil de llevar, pero la gente ha sido buena y empática y eso nos ha ayudado mucho al rey y a mí».


La reina María, 1930.
María siguió apoyando con firmeza a su marido durante la segunda mitad de su reinado. Le ayudó en la preparación de sus discursos y utilizó sus extensos conocimientos sobre historia y realeza para aconsejarlo en ciertos asuntos que afectaban su posición. Jorge apreciaba su discreción, inteligencia y juicio. Ella mantuvo un aire de calma autosuficiente a través de todos sus compromisos públicos en los años de la posguerra, un período marcado por malestar civil por las condiciones sociales, la Independencia irlandesa y el Nacionalismo indio.

Hacia el final de la década de 1920, Jorge V estuvo cada vez más enfermo con problemas de pulmón, los cuales se exacerbaban por fumar demasiado, prestando María especial atención a su cuidado. Durante su enfermedad, en 1928, preguntó a uno de sus doctores, Farquhar Buzzard, sobre quién había salvado la vida del rey y él contestó: «la reina».
En 1935, el rey Jorge V y la reina María llegaron a su jubileo de plata y se realizaron celebraciones en todo el Imperio británico. En su discurso de jubileo, Jorge rindió un homenaje público a su esposa, le dijo a su redactor de discursos: «Pon ese párrafo hasta el final. No puedo confiar en mí al hablar de la Reina, cuando pienso en todo lo que le debo».

Reina madre

Jorge V murió el 20 de enero de 1936, después de que su médico Bertrand Dawson, primer vizconde Dawson de Penn, le aplicó la inyección de una «combinación letal» de morfina y cocaína que probablemente aceleró su muerte. Su hijo mayor, Eduardo, príncipe de Gales, ascendió al trono como Eduardo VIII. María pasó a ser oficialmente la reina madre, aunque no utilizó ese título y siguió siendo conocida como la reina María.

Ese mismo año, Eduardo VIII causó una crisis constitucional cuando anunció su deseo de contraer matrimonio con su amante estadounidense, la dos veces divorciada Wallis Simpson. María desaprobaba el divorcio porque iba contra las enseñanzas de la iglesia anglicana y consideraba que la señora Simpson era completamente inadecuada para ser la esposa de un rey. Después de recibir la notificación del primer ministro del Reino Unido, Stanley Baldwin, así como de los gobernantes de los dominios británicos, de que no podría seguir siendo rey y casarse con Wallis Simpson, Eduardo abdicó.
Aunque actuó con lealtad y brindó apoyo a su hijo, María no comprendía por qué Eduardo abandonó sus deberes reales en favor de sus sentimientos personales. La señora Simpson había sido formalmente presentada al rey Jorge V y a la reina María en la corte, pero más adelante la reina se negó a volver a encontrarse con ella en público o en privado. Consideró su deber proporcionar ayuda moral a su segundo hijo, el reservado y tartamudo príncipe Alberto, duque de York, que ascendió al trono en lugar de Eduardo con el nombre de Jorge VI. Fue la primera reina viuda británica que asistió a una coronación. La abdicación de Eduardo no disminuyó su amor por él, pero nunca vaciló en mostrar su desaprobación por el daño que a su juicio se le había hecho a la corona.

La reina María estaba interesada en la educación de sus nietas, las princesas Isabel y Margarita, y acostumbraba llevarlas en excursiones por Londres a galerías de arte y museos —los propios padres de las princesas lo consideraban innecesario porque agravaba un régimen educativo de por sí exigente—.

La reina María con sus nietas, las princesas Margarita e Isabel
Durante la Segunda Guerra Mundial, Jorge VI deseaba que su madre fuera evacuada de Londres y aunque ella estaba renuente, finalmente decidió irse a vivir a Badminton House, en Gloucestershire, con su sobrina María Somerset, duquesa de Beaufort, hija de su hermano Lord Cambridge.
Sus pertenencias personales fueron transportadas en setenta piezas de equipaje. Su servidumbre, que estaba formada por cincuenta y cinco criados, ocupó la mayor parte de la casa hasta después de la guerra, a excepción de las habitaciones privadas del duque y la duquesa. Los únicos en quejarse por los arreglos realizados fueron los criados reales, que encontraban la casa demasiado pequeña, aunque María causó el enfado de su sobrina cuando le pidió retirar la antigua hiedra de las paredes, por considerarla poco atractiva y peligrosa.
Desde Badminton siguió visitando tropas y fábricas y dirigió la recolección de materiales de desecho para apoyar los esfuerzos por la guerra; era conocida porque acostumbraba llevar en su auto a los soldados que encontraba durante sus trayectos.
En agosto de 1942, su hijo más joven, el príncipe Jorge, duque de Kent, murió en un accidente aéreo cerca de Escocia mientras estaba en servicio activo para la Royal Air Force. María finalmente volvió a Marlborough House en junio de 1945, cuando la derrota de la Alemania nazi dio fin a la guerra en Europa.

María de Teck fue una entusiasta coleccionista de objetos y pinturas relacionados con la realeza. Pagó una suma mayor a la estimada en el mercado cuando compró las joyas de la emperatriz viuda María Fiódorovna Románova, y pagó casi tres veces la suma estimada cuando compró las esmeraldas de la familia Cambridge, que estaban en posesión de Lady Kilmorey, la amante de su difunto hermano el príncipe Francisco.
En 1924, el famoso arquitecto sir Edwin Lutyens creó la casa de muñecas de la reina María para su colección de piezas en miniatura. De hecho, fue criticada por su agresiva adquisición de objetos de arte para la Royal Collection. En varias ocasiones expresó a sus anfitriones y personas conocidas que admiraba algo que tenían en su poder, con la expectativa de que estarían dispuestos a donarlo. Sus vastos conocimientos y su exhaustiva investigación de los fondos de la Royal Collection, ayudaron a identificar los artículos y obras de arte que se habían perdido a través de los años, debido a que la familia real había prestado muchos objetos desde generaciones anteriores. Una vez que identificó por medio de viejos inventarios los artículos perdidos y a las personas que los poseían, solicitó por escrito que fueran devueltos.


Cortejo fúnebre de la reina María, 1953
En 1952, el rey Jorge VI murió, así que fue el tercero de sus hijos en morir antes que ella, ascendiendo al trono su nieta mayor, la princesa Isabel. Enferma desde finales de febrero, la reina María falleció el 24 de marzo de 1953 a las 10:20 h mientras dormía en Marlborough House, debido a un cáncer de pulmón —la versión pública fue «problemas gástricos»—, a la edad de 85 años, diez semanas antes de la coronación de Isabel II.
Durante sus últimas horas su estado de salud se agravó provocándose una debilitación en los latidos de su corazón y se emitieron tres comunicados oficiales informándose sobre su desmejoramiento físico. Previamente hizo saber a su familia que en caso de su muerte no debía posponerse la coronación. Al enterarse de la noticia, el primer ministro Winston Churchill anunció su muerte durante la sesión parlamentaria y suspendió ésta con motivo de duelo nacional. Sus restos fueron expuestos en Westminster Hall entre el 29 y 30 de marzo, donde una gran cantidad de personas (aproximadamente 120.000) desfilaron frente a su ataúd. Posteriormente, se llevó a cabo un servicio fúnebre encabezado por el Arzobispo de Canterbury, Geoffrey Francis Fisher, y transmitido por la BBC. Fue enterrada al lado de su marido en la nave de la Capilla de St. George, en el castillo de Windsor.

En agosto de 1953 se dio a conocer la noticia de que en su testamento había dejado una fortuna valuada en 379.864 libras esterlinas, hecho que fue publicado por el Principal Probate Registry en Londres.

Legado

Sir Henry Channon escribió: «Ella fue en relación a la política [...] magnífica, jovial, mundana, de hecho sublime casi, aunque fría y dura. Pero fue una gran reina».

Los barcos RMS Queen Mary y RMS Queen Mary 2; el buque de guerra de la Marina Real Británica, HMS Queen Mary, que fue destruido en la Batalla de Jutlandia en 1916; el Queen Mary College de la Universidad de Londres; el Hospital Queen Mary de Hong Kong; el Queen Mary Reservoir en Surrey, Reino Unido; Queen Mary’s Peak, la montaña más alta de Tristán da Cunha y Queen Mary Land en la Antártida, fueron nombrados en su honor.

Una serie de distinguidas actrices británicas han representado a la reina María en el teatro, cine y en televisión, incluyendo a Wendy Hiller en Crown matrimonial, Flora Robson en King's story, Peggy Ashcroft en Edward and Mrs Simpson, Phyllis Calvert en The woman he loved, Gaye Brown en All the King's men, Eileen Atkins en Bertie and Elizabeth, Miranda Richardson en The Lost Prince, Margaret Tyzack en Wallis and Edward y Claire Bloom en El discurso del rey.

Títulos, tratamientos, honores y armas

Títulos y tratamientos

Por nacimiento, María fue princesa de Teck, en el Reino de Wurtemberg, y recibió el tratamiento de Alteza Serenísima. Después de su matrimonio y antes de que su marido accediera al trono, fue sucesivamente duquesa de York, duquesa de Cornualles y princesa de Gales con el tratamiento de Su Alteza Real. A partir del 6 de mayo de 1910, tras la muerte de Eduardo VII, Jorge V ascendió al trono y María se convirtió en reina consorte del Reino Unido, recibiendo el tratamiento de Su Majestad.

Honores

María de Teck recibió múltiples honores y condecoraciones, tanto británicos como extranjeros, entre otros, fue investida como dama compañera de la Orden de la Jarretera en 1910 —la más importante orden británica—, dama de la Real Orden de Victoria y Alberto, compañera de la Imperial Orden de la Corona de la India, además de dama de la Orden de María Luisa, entre otros.

Armas

Al real escudo de armas del Reino Unido se agregan las armas de su familia: primero y cuarto cuarteles, las armas de su abuelo, el príncipe Adolfo, duque de Cambridge —que son las armas reales usadas por la Casa de Hannover—, segundo y tercer cuarteles, las armas de su padre, Francisco, duque de Teck.







                                      
The six children of King George V and Queen Mary Left to right (back): Albert, Duke of York (later George VI), Mary, Princess Royal, Countess of Harewood; Edward, Prince of Wales (later Edward VIII and Duke of Windsor), Prince John, Prince Henry, and Prince George, Duke of Kent


















1935. La princesa Isabel, saluda desde el balcón de Buckingham Palace, acompañada por su abuelos los reyes Jorge V y María.




Eduardo VIII del Reino Unido

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Eduardo VIII del Reino Unido (Edward Albert Christian George Andrew Patrick David), después conocido como duque de Windsor (23 de junio de 1894 – 28 de mayo de 1972), fue rey del Reino Unido y los dominios de la Mancomunidad Británica y emperador de la India, desde la muerte de su padre el 20 de enero de 1936 hasta su abdicación el 11 de diciembre del mismo año.

Antes de su ascenso al trono, Eduardo ostentó sucesivamente los títulos de príncipe Eduardo de York, príncipe Eduardo de Cornualles y York, duque de Cornualles y Rothesay, y príncipe de Gales. En su juventud sirvió en la Primera Guerra Mundial, realizó varias giras por el extranjero en representación de su padre, Jorge V, y fue asociado con una sucesión de mujeres casadas de mayor edad que la suya.
A sólo unos meses de iniciar su reinado, Eduardo causó una crisis constitucional cuando le propuso matrimonio a la celebridad estadounidense y dos veces divorciada Wallis Simpson.
Los primeros ministros del Reino Unido y los dominios se opusieron al matrimonio, argumentando que el pueblo nunca la aceptaría como reina. Eduardo sabía que el gobierno encabezado por el primer ministro británico Stanley Baldwin renunciaría si los planes de matrimonio seguían adelante, lo que obligaría a convocar nuevas elecciones generales y podría arruinar irremediablemente su condición de monarca constitucional, políticamente neutral. En lugar de renunciar a su amor por la señora Simpson, Eduardo decidió abdicar.
Fue sucedido por su hermano menor, Alberto, que eligió usar el nombre de Jorge VI. Con un reinado de sólo 325 días, Eduardo fue uno de los monarcas de más corta duración en el trono en la historia del Reino Unido y nunca llegó a ser coronado.
                   
Después de su abdicación fue nombrado duque de Windsor y, en 1937, recorrió la Alemania nazi. Durante la Segunda Guerra Mundial fue destinado en un primer momento con la Misión militar británica a Francia, pero, después de acusaciones privadas de que mantenía simpatías pronazis, fue enviado a las Bahamas como gobernador. Después de la guerra, nunca se le dio otro cargo oficial y pasó el resto de su vida en el retiro.

Eduardo VIII nació el 23 de junio de 1894 en White Lodge, en el distrito de Richmond en Surrey, Inglaterra. Fue el hijo mayor de los duques de York (más tarde los reyes Jorge V del Reino Unido y María).
Su padre era el segundo hijo del príncipe de Gales (más tarde rey Eduardo VII) y de Alejandra, princesa de Gales. Su madre era la hija mayor del duque Francisco de Teck y su esposa, la duquesa de Teck (antes princesa María Adelaida de Cambridge). Como bisnieto de la reina Victoria, en la línea masculina, Eduardo recibió desde su nacimiento el tratamiento de Su Alteza y el título de príncipe Eduardo de York.

Fue bautizado en la Sala Verde de Dibujo de White Lodge el 16 de julio de 1894, por Edward White Benson, arzobispo de Canterbury. Los nombres fueron elegidos en honor a su difunto tío, que era conocido por su familia como Eddy o Eduardo, y su bisabuelo el rey Cristián IX de Dinamarca. El nombre de Alberto fue incluido a petición de la reina Victoria, y sus últimos cuatro nombres: Jorge, Andrés, Patricio y David, provinieron de los santos patronos de Inglaterra, Escocia, Irlanda y Gales. Su familia y amigos cercanos lo llamaron siempre por su último nombre, David.
 
Los padres de Eduardo, el duque y la duquesa de York, a menudo estuvieron apartados de la crianza de sus hijos, al igual que otros padres ingleses de clase alta de la época. Eduardo y sus hermanos menores fueron criados por niñeras. Una de sus primeras niñeras abusaba de Eduardo con pellizcos antes de que fuera presentado a sus padres. Su llanto y sus gemidos llevaban al duque y la duquesa a pedir a la nana que se lo llevara. Cuando los padres se enteraron despidieron a la niñera.

El padre de Eduardo, aunque ejercía una dura disciplina, acostumbraba demostrar su afecto, y su madre solía mostrar un lado divertido con sus hijos que contraponía a su imagen pública austera y les animaba a confiar en ella.

Educación

Los primeros estudios de Eduardo fueron realizados en casa y tutelados por Helen Bricka. Cuando sus padres recorrieron el Imperio británico durante casi nueve meses, después de la muerte de la reina Victoria en 1901, el joven Eduardo y sus hermanos se quedaron en Gran Bretaña con sus abuelos, la reina Alejandra y el rey Eduardo VII, que acostumbraban a colmar de afecto a sus nietos. Al regreso de sus padres, Eduardo fue puesto bajo el cuidado de dos hombres, Frederick Finch y Hansell Henry, que prácticamente criaron a Eduardo y sus hermanos el resto de su infancia.

Eduardo estuvo bajo la estricta tutela de Hansell hasta cerca de los 13 años; Hansell quería que Eduardo entrara en la escuela desde una edad más temprana, pero su padre no estuvo de acuerdo. Eduardo presentó el examen para entrar al Osborne Naval College, y comenzó sus estudios allí en 1907. Tras dos años en el instituto educativo de Osborne, los cuales no disfrutó, Eduardo se cambió al Real Colegio Naval de Dartmouth. Se planeó que tomara ahí un curso de dos años, seguido por su entrada en la Marina Real, sin embargo, Eduardo se convirtió automáticamente en duque de Cornualles y duque de Rothesay cuando su padre, Jorge V, ascendió al trono el 6 de mayo de 1910, tras la muerte de Eduardo VII.
Eduardo fue designado príncipe de Gales, un mes después de cumplir 16 años, el 23 de junio de 1910, y comenzaron a prepararlo seriamente para sus futuras funciones como rey. Se retiró de la carrera naval antes de su graduación formal, sirvió como guardiamarina durante tres meses a bordo del acorazado HMS Hindustan; a continuación, entró en el Magdalen College de la Universidad de Oxford, por lo que, en opinión de sus biógrafos, recibió una baja preparación intelectual. Salió de Oxford después de ocho trimestres sin recibir ningún tipo de credenciales académicas.

Príncipe de Gales

Eduardo fue investido oficialmente como príncipe de Gales en una ceremonia especial en el castillo de Caernarfon el 13 de julio de 1911. La investidura tuvo lugar en Gales, a instancias del político galés David Lloyd George, condestable del Castillo y ministro de Hacienda del gobierno liberal.

 Lloyd George ideó una ceremonia bastante extravagante al estilo de las festividades galesas y preparó a Eduardo para que hablara unas pocas palabras en galés.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Eduardo había alcanzado la edad mínima para el servicio activo y estaba dispuesto a participar. Se había unido a los Grenadier Guards en junio de 1914, y aunque estaba dispuesto a servir en la primera línea, el secretario de Estado para la Guerra, Lord Kitchener se negó a permitirlo, citando el inmenso daño que se produciría si el heredero al trono fuera capturado por el enemigo. A pesar de esto, Eduardo fue testigo de la guerra de primera mano y trató de visitar la línea del frente tan a menudo como pudo, por lo que fue condecorado con la Cruz Militar en 1916. Su papel en la guerra, aunque limitado, le volvió popular entre los veteranos del conflicto. Eduardo emprendió su primer vuelo militar en 1918 y más tarde obtuvo su licencia de piloto.

A lo largo de la década de 1920, Eduardo, como príncipe de Gales, representó a su padre, el rey Jorge V, en el país y en el extranjero en muchas ocasiones, realizando unos 16 viajes a diversas partes del Imperio entre 1919 y 1935 (en el proceso adquirió la finca Bedingfield, cerca de Pekisko, Canadá).

 No obstante, no en todos sus viajes se comportó bien, existen registros de sus desapegos al protocolo y negativa a conocer a personalidades importantes en la India. Dentro de Gran Bretaña se interesó por las zonas afectadas por la crisis económica. Su rango, viajes, buena apariencia y soltería lo convirtieron en una figura sumamente popular: casi tanto como una estrella de cine, que recién estaban surgiendo. A diferencia de su padre, al que nunca se le veía sonreír, él mostraba jovialidad con respecto al resto de la realeza. En el apogeo de su popularidad, se convirtió en la celebridad más fotografiada de su tiempo y establecía la moda masculina. En 1924, donó el Trofeo Príncipe de Gales a la Liga Nacional de Hockey.

Sus actitudes hacia muchos de los súbditos del imperio y varios pueblos extranjeros, tanto durante su etapa como príncipe de Gales y más tarde como duque de Windsor, fueron poco comentadas en su momento, pero posteriormente deterioraron su reputación. Sobre los indígenas australianos dijo: «¡Son la forma más repugnante de seres vivos que he visto! ¡Son la forma más baja conocida de seres humanos y son lo más parecido a los monos!».

Romance

El hecho de que Eduardo fuera un mujeriego compulsivo y otras conductas imprudentes durante los años 1920 y 1930, preocupaban al primer ministro Baldwin, al rey Jorge V y a las personas cercanas al príncipe. Alan Lascelles, secretario privado de Eduardo por ocho años, durante este período, creía que, «por alguna razón hereditaria o fisiológica su desarrollo mental normal se detuvo en seco al llegar a la adolescencia».
Jorge V estaba decepcionado por el fracaso de Eduardo para establecerse en la vida y disgustado por sus muchos romances con mujeres casadas. El rey se mostraba reacio a ver a Eduardo heredar la Corona, y fue citado diciendo acerca de Eduardo: «Después de mi muerte, el chico se arruinará en 12 meses».

En 1929, la revista Time informó que Eduardo embromaba a su nueva cuñada, Isabel, la esposa de su hermano Alberto, llamándola «reina Isabel». La revista preguntaba si «ella no se cuestionaría cuánto de verdad habría en la historia de que [Eduardo] una vez dijo que renunciaría a sus derechos tras la muerte de Jorge V —lo que haría que su apodo se convirtiera en realidad—». Pasaron los años y Eduardo permaneció soltero, pero su hermano y cuñada, tuvieron dos hijas. La mayor de ellas era la princesa Isabel. El rey Jorge V dijo de su hijo Alberto («Bertie») y su nieta Isabel («Lilibet»): «Ruego a Dios que mi hijo mayor [Eduardo] nunca se case y tenga hijos, y que nada se interponga entre Bertie y Lilibet y el trono».

En 1930, el rey le dio a Eduardo una casa, Fort Belvedere, cerca de Sunningdale, Inglaterra.

Eduardo mantuvo ahí relaciones con una serie de mujeres casadas como la mitad británica y mitad estadounidense heredera de empresas textiles Freda Dudley Ward, y Lady Furness, una estadounidense, que presentó al príncipe a su amiga estadounidense Wallis Simpson.
La señora Simpson se había divorciado de su primer marido en 1927 y posteriormente se había casado con Ernest Simpson, un hombre de negocios mitad británico y mitad estadounidense.
Se acepta por lo general, que la señora Simpson y el príncipe de Gales, se convirtieron en amantes mientras que Lady Furness viajaba por el extranjero, aunque Eduardo insistió firmemente ante su padre, el rey, en que no había intimado con ella y que no era apropiado describirla como su amante. La relación de Eduardo con la señora Simpson debilitó aún más la mala relación que este mantenía con su padre. Aunque el rey y la reina conocieron a la señora Simpson en el palacio de Buckingham en 1935, más tarde se negaron a recibirla. Sin embargo, Eduardo se había enamorado de Wallis y la pareja se hizo cada vez más cercana.

El romance de Eduardo con la divorciada estadounidense causó una preocupación tan grave, que la pareja fue seguida por los miembros de la Sección Especial de la Policía Metropolitana, que examinó en secreto la naturaleza de su relación. Un informe sin fecha detalla la visita de la pareja a una tienda de antigüedades, donde el propietario señalaría: «Que la dama parecía tener al PDG [Príncipe de Gales] completamente bajo su mano». La posibilidad de que una divorciada estadounidense con un pasado cuestionable tuviera tal influencia sobre el heredero condujo a la ansiedad entre las figuras del gobierno y el establishment.

Reinado

El rey Jorge V murió el 20 de enero de 1936 y Eduardo subió al trono como el rey Eduardo VIII. Al día siguiente, rompió el protocolo real al ver la proclamación de su ascenso al trono desde una ventana del palacio de St. James, en compañía de Wallis, que a la sazón permanecía casada.
 Eduardo VIII se convirtió en el primer monarca de los reinos de la Mancomunidad en volar en un avión cuando se dirigía de Sandringham a Londres para su Consejo de adhesión.

Eduardo causó malestar en los círculos de gobierno con acciones que fueron interpretadas como una interferencia en asuntos políticos. Cuando visitó los pueblos afectados por las minas de carbón en el sur de Gales, su observación «hay que hacer algo» para los mineros desocupados se consideró directamente como una crítica al Gobierno, aunque nunca quedó claro si Eduardo tenía algo en particular en mente. Los ministros del gobierno se mostraron renuentes a enviar los documentos confidenciales y los documentos de estado a Fort Belvedere, porque estaba claro que Eduardo les estaba prestando poca atención y porque percibían el peligro de que la señora Simpson u otros invitados de la casa pudieran verlos.

En las relaciones exteriores también comenzó a intervenir, manteniendo conversaciones con el embajador alemán en Londres, Leopold von Hoesch, consideradas indebidas constitucionalmente. Hasta le llegó a confesar a von Hoesch que amenazó al primer ministro Baldwin con la abdicación si Inglaterra entraba en guerra con Alemania. Esto convenció a Hitler de que los británicos no intervendrían ante la ocupación de Renania.

El enfoque poco ortodoxo de Eduardo sobre su función se extendió también a la moneda que llevaba su imagen. Rompió con la tradición de que en las sucesivas monedas de cada monarca la imagen miraba en la dirección opuesta a la de su predecesor. Eduardo insistió en que la cara mirara hacia la izquierda (como había hecho su padre), para mostrar la raya que efectuaba en su peinado. Sólo un puñado de monedas fueron acuñadas antes de la abdicación y cuando lo sucedió Jorge VI, su imagen también miraba hacia la izquierda, para mantener la tradición sugiriendo que había alguna cantidad de monedas acuñadas con el retrato de Eduardo mirando hacia la derecha.
 
El 16 de julio de 1936 se produjo un intento de asesinar a Eduardo. Un irlandés descontento, Jerome Brannigan (también conocido como George Andrew McMahon), sacó un revólver cargado cuando el rey montaba a caballo por Constitution Hill, cerca del palacio de Buckingham. La policía vio el arma, se abalanzó sobre él y lo detuvo rápidamente. En el juicio, Brannigan alegó que «una potencia extranjera» se le había acercado para que matara a Eduardo y que había informado al MI5 del plan, y que él no estaba en el sitio más que meramente como un observador y para ayudar al MI5 en la captura de los verdaderos culpables. El tribunal rechazó los alegatos y lo envió a la cárcel por un año. Ahora se piensa que Brannigan había estado en contacto con el MI5, pero la veracidad del resto de sus afirmaciones permanece en duda.

En agosto y septiembre, Eduardo y la señora Simpson recorrieron el Mediterráneo oriental en el yate de vapor Nahlin. En octubre quedó claro que el nuevo rey planeaba casarse con la señora Simpson, sobre todo cuando el proceso de divorcio entre el señor y la señora Simpson fue llevado a la Corte de la Corona en Ipswich. Se hicieron los preparativos para todas las contingencias, incluida la perspectiva de la coronación del rey Eduardo y la reina Wallis. Debido a las implicaciones religiosas de cualquier matrimonio, se hicieron planes para celebrar una ceremonia de coronación secular fuera de la tradicional ubicación religiosa, la abadía de Westminster, sino en el Banqueting House en el palacio de Whitehall.

Abdicación

El 16 de noviembre de 1936, Eduardo invitó al primer ministro Stanley Baldwin al palacio de Buckingham y le expresó su deseo de casarse con Wallis Simpson, cuando esta estuviera en condiciones de volver a casarse. Baldwin informó al rey de que sus súbditos consideraban el posible matrimonio como moralmente inaceptable, en gran parte debido a que volverse a casar después del divorcio era opuesto a los principios de la iglesia de Inglaterra, y el pueblo no toleraría a Wallis como reina. Como rey, Eduardo ocupaba el puesto de Gobernador Supremo de la Iglesia de Inglaterra, y el clero esperaba que apoyara las enseñanzas de la Iglesia.
 
Eduardo propuso la solución alternativa de un matrimonio morganático, según el cual podría mantenerse como rey, pero Wallis no se convertiría en reina. A Wallis se le otorgaría un título menor en su lugar y los hijos que tuvieran no heredarían el trono. Esto también fue rechazado por el gabinete británico, así como otros gobiernos de los Dominios, cuyas opiniones se solicitaron de conformidad con el Estatuto de Westminster de 1931, que prevé, en parte, que «cualquier alteración en la ley que afecte la sucesión al trono o los títulos o tratamientos reales en lo sucesivo, requerirá del consentimiento de los Parlamentos de todos los dominios, así como del Parlamento del Reino Unido».
Los primeros ministros de Australia, Canadá y África del Sur dejaron clara su oposición al matrimonio del rey con una divorciada, el primer ministro irlandés expresó su indiferencia y desapego, mientras que el primer ministro de Nueva Zelanda, que nunca antes había oído hablar de la señora Simpson, vaciló con incredulidad. Frente a esta oposición, Eduardo en un primer momento respondió que «no había mucha gente en Australia» y que su opinión no importaba.

El rey informó a Baldwin que iba a renunciar si no podía casarse con la señora Simpson. Baldwin le presentó después a Eduardo tres opciones: renunciar a la idea del matrimonio, casarse en contra de los deseos de sus ministros o abdicar. Era evidente que Eduardo no estaba dispuesto a renunciar a la señora Simpson, y sabía que si se casaba contra el consejo de sus ministros causaría que el gobierno dimitiera, lo que provocaría una crisis constitucional. Eduardo escogió abdicar.

El 10 de diciembre de 1936, Eduardo firmó debidamente los instrumentos de abdicación en Fort Belvedere, en presencia de sus tres hermanos varones sobrevivientes, el duque de York, el duque de Gloucester y el duque de Kent (el hermano menor, el príncipe Juan, había muerto en 1919). Al día siguiente, el último acto de su reinado fue la aprobación real del Acta de la Declaración de Abdicación de Su Majestad de 1936.
Según lo dispuesto por el Estatuto de Westminster, todos los dominios consintieron a la abdicación del rey, aunque el Estado Libre Irlandés no pasó el Acta de Relaciones Exteriores, que incluía la abdicación en su lista, hasta el 12 de diciembre.

La noche del 11 de diciembre de 1936, Eduardo, que ahora tenía nuevamente el título de príncipe, dio un discurso a la nación y al Imperio, para explicar su decisión de abdicar. Fue entonces cuando dijo la famosa frase: «[ me ha resultado imposible soportar la pesada carga de responsabilidad y desempeñar mis funciones como rey, en la forma en que desearía hacerlo, sin la ayuda y el apoyo de la mujer que amo». Después de la emisión, Eduardo partió del Reino Unido para dirigirse a Austria, aunque no pudo reunirse con la señora Simpson hasta que su divorcio fue efectivo, varios meses después. Su hermano, el príncipe Alberto, duque de York, accedió al trono como Jorge VI. La hija mayor de Jorge, la princesa Isabel, ocupó el primer lugar en la línea de sucesión, convirtiéndose en la heredera al trono.

Duque de Windsor

El 12 de diciembre de 1936, en la reunión de adhesión del Consejo Privado del Reino Unido, Jorge VI anunció que iba a convertir a su hermano en «Su Alteza Real el duque de Windsor». Quería que este fuera el primer acto de su reinado, aunque los documentos formales no se firmaron hasta el 8 de marzo del año siguiente. Mientras tanto, Eduardo fue conocido universalmente como el duque de Windsor. La decisión del rey de designar a Eduardo duque real aseguró que no podía presentarse a las elecciones de la Cámara de los Comunes ni hablar sobre temas políticos en la Cámara de los Lores.

Sin embargo, la patente de letras del día 27 de mayo de 1937, que reconfiere al duque de Windsor, «el título, estilo, o atributo de Alteza Real», declaraba expresamente que «su esposa y sus descendientes, si los hubiere, no podrían recibir dicho título o atributo». Algunos ministros británicos afirmaban que Eduardo no tenía necesidad de que se le otorgara el tratamiento, porque no lo había perdido, y, además, que la señora Simpson automáticamente obtenía el rango de esposa de un príncipe con el tratamiento de Su Alteza Real; mientras que otros sostenían que había perdido todo rango real y ya no debería llevar ningún título o tratamiento real, como rey que abdicó.
El 14 de abril de 1937, el procurador general Sir Donald Somervell presentó al ministro del Interior, Sir John Simon, un memorando que resumía las opiniones del Lord Abogado T. M. Cooper, el asesor parlamentario Sir Granville Ram y él mismo:
  1. Nos inclinamos a opinar que debido a su abdicación, el duque de Windsor no podía haber reivindicado el derecho a ser descrito como Alteza Real. En otras palabras, ninguna objeción razonable podría haberse esgrimido si el rey hubiera decidido que su exclusión de la línea de sucesión, lo excluía del derecho a este título que le confiere la patente vigente.
  2. El asunto, sin embargo, tiene que considerarse sobre la base del hecho que, por razones que son fácilmente comprensibles, con la aprobación expresa de Su Majestad disfruta de este título y se le menciona como Alteza Real en una ocasión formal y en los documentos oficiales. A la luz de los precedentes, parece claro que la esposa de un Alteza Real cuenta con el mismo título a menos que se lleve a cabo algún paso expreso para privarla de ello.
  3. Hemos llegado a la conclusión de que la esposa no podía reclamar este derecho sobre ninguna base legal. El derecho a usar este tratamiento o título, bajo nuestro punto de vista, reside en la prerrogativa de Su Majestad y él tiene el poder de regularlo en Patentes, de forma general o en circunstancias particulares.
El duque de Windsor se casó con la señora Simpson, quien había cambiado su nombre por el de Wallis Warfield, en una ceremonia privada el 3 de junio de 1937, en el castillo de Candé, cerca de Tours, Francia. Cuando la Iglesia de Inglaterra se negó a autorizar la unión, un clérigo del condado de Durham, el reverendo Robert Anderson Jardine (vicario de San Pablo, Darlington), se ofreció a realizar la ceremonia y el duque aceptó.
El nuevo rey, Jorge VI, prohibió a los miembros de la familia real que asistieran a la ceremonia. Eduardo en particular, quería que sus hermanos los duques de Gloucester y Kent y su primo segundo Luis Mountbatten estuvieran allí; estas actitudes continuaron durante muchos años y amargaron la vida del duque y de la duquesa de Windsor.

A la duquesa de Windsor se le negó el tratamiento de Su Alteza Real, lo que causó conflictos, al igual que los asuntos financieros el gobierno se negó a incluir al duque o la duquesa en la Lista Civil y el rey pagó personalmente el subsidio del duque. Pero el duque había deteriorado su relación con el rey al ocultarle el valor de sus finanzas, cuando se acordó de manera informal la cantidad que el rey tendría que pagar. Eduardo había acumulado una riqueza procedente de las rentas que el ducado de Cornualles le pagaba como príncipe de Gales que normalmente estaban a disposición del futuro rey.

El nuevo rey y la reina también le pagaron por Sandringham House y por el castillo de Balmoral. Estas posesiones eran propiedad personal de Eduardo, heredadas de su padre el rey Jorge V, y por lo tanto no pasaban automáticamente a Jorge VI con su ascenso al trono. Las relaciones entre el duque de Windsor y el resto de la familia real fueron tensas durante décadas. Eduardo se resintió con su madre, le escribió en 1939: «[tu última carta] destruyó el último vestigio de sentimientos que tenía para ti [...] [y ha] hecho que una posterior correspondencia normal entre nosotros sea imposible». En los primeros días del reinado de Jorge VI, el duque llamó por teléfono todos los días, importunando por dinero e insistiendo en que a la duquesa se le concediera el tratamiento de Alteza Real, hasta que el acosado rey ordenó que no le pasaran las llamadas.

El duque había asumido que iba a instalarse en Gran Bretaña después de uno o dos años de exilio en Francia. Sin embargo, el rey Jorge VI (con el apoyo de su madre, la reina María y su esposa la reina Isabel) amenazó con cortar el apoyo económico en caso de que regresaran a Gran Bretaña sin invitación.

Después de la guerra, los duques regresaron a Francia y pasaron el resto de su vida retirados, ya que Eduardo no volvió a desempeñar ninguna otra función oficial después de gobernar las Bahamas. La asignación del duque se complementó con favores del gobierno y el comercio ilegal de divisas.

 La ciudad de París le otorgó al duque, por un alquiler simbólico, una casa en el número 4 de rue du Champ d'Entraînement, en Neuilly-sur-Seine del Bois de Boulogne. El gobierno francés le eximió de pagar impuestos sobre la renta y la pareja podía comprar productos libres de impuestos a través de la embajada británica y la comisaría militar. En 1951, el duque publicó su autobiografía redactada por un escritor fantasma, A King's Story, en la que mostraba su desacuerdo con la política liberal. Las regalías del libro resultaron otra fuente de ingresos. Nueve años más tarde, escribió un libro relativamente desconocido, A Family Album, que trata principalmente acerca de la moda y las costumbres de la familia real durante el transcurso de toda su vida, desde la época de la reina Victoria y a través de los reinados de su abuelo y su padre, además de describir sus propios gustos.

El duque y la duquesa desempeñaban el papel de celebridades menores y eran considerados parte de la café society de los años 1950 y 1960. Organizaban fiestas e iban y venían entre París y Nueva York; muchos de los que se reunieron socialmente con los Windsor, incluyendo a Gore Vidal, dieron cuenta de la vacuidad de la conversación del duque. La pareja sentía un gran cariño por sus perros pug.

En junio de 1953, en lugar de asistir a la coronación de la reina Isabel II en Londres, el duque y la duquesa vieron la ceremonia por televisión en París. El duque dijo que iba contra de los precedentes que un soberano o exsoberano asistiera a la coronación de otro. Al duque se le pagó por escribir artículos sobre la ceremonia para el Sunday Express y para el Women's Home Companion, así como un libro corto, The Crown and the People, 1902–1953.
En 1955, visitó al presidente Dwighg.  Eisenhower en la Casa Blanca. En 1956, la pareja apareció en el programa de entrevistas por televisión de Edward R. Murrow, Person to Person, y en una entrevista de 50 minutos para BBC en 1970. Ese año, fueron invitados por el presidente Richard Nixon a una cena en la Casa Blanca como huéspedes de honor.

La familia real nunca aceptó a la duquesa. La reina María se negó a recibirla formalmente. Sin embargo, el duque se reunió ocasionalmente con su madre y su hermano, el rey Jorge VI, y también asistió al funeral de Jorge. La reina María mantuvo su rabia contra Eduardo y su indignación por su matrimonio con Wallis; decía: «Renunciar a todo esto por qué». En 1965, los Windsor regresaron a Londres y fueron visitados por la reina, la princesa Marina, duquesa de Kent, y por María, princesa real y condesa de Harewood.
Una semana más tarde, la princesa real murió y la pareja asistió a su funeral. En 1967, se unieron a la familia real para el centenario del nacimiento de la reina María. La última ceremonia real a la que el duque asistió fue el funeral de la princesa Marina en 1968. Declinó una invitación de la reina para asistir a la investidura del príncipe de Gales en 1969, alegando que el príncipe Carlos no quería allí a su «viejo tío abuelo».

A partir de la década de 1960, la salud del duque comenzó a deteriorarse. En diciembre de 1964, el doctor Michael DeBakey lo operó en la ciudad de Houston, Texas, de un aneurisma de la aorta abdominal, y en febrero de 1965, Sir Stewart Duke-Elder le trató un desprendimiento de retina en el ojo izquierdo. El duque fumó desde una edad muy temprana y a finales de 1971 se le diagnosticó cáncer de garganta y fue sometido a una terapia de cobalto.
La reina Isabel II visitó a los Windsor en 1972, durante una visita de Estado a Francia; sin embargo, sólo la duquesa se unió a la comitiva real para una sesión fotográfica. El duque murió en su casa de París el 28 de mayo de 1972, a la edad de 77 años. Su cuerpo fue enviado a Gran Bretaña, para ser velado en la capilla de St. George, en el castillo de Windsor. El servicio funeral se celebró en la capilla el 5 de junio en presencia de la reina, la familia real y la duquesa de Windsor. Fue sepultado en el cementerio real en Frogmore, detrás del Mausoleo Real de la reina Victoria y el príncipe Alberto.
Durante la visita, la duquesa se quedó en el palacio de Buckingham. Hasta que llegaron a un acuerdo con Isabel II en 1965, los duques tenían planeado que su entierro se realizara en una parcela del Green Mount Cemetery en Baltimore, lugar donde fue sepultado el padre de Wallis. Frágil y cada vez más afectada por la demencia senil, la duquesa murió 14 años más tarde y fue enterrada junto a su marido simplemente como «Wallis, duquesa de Windsor».

Títulos, tratamientos, honores y armas

Títulos y tratamientos

  • 14 de diciembre de 1895 – 28 de mayo de 1898: Su Alteza príncipe Eduardo de York
  • 28 de mayo de 1898 – 22 de enero de 1901: Su Alteza Real príncipe Eduardo de York
  • 22 de enero de 1901 – 9 de noviembre de 1901: Su Alteza Real príncipe Eduardo de Cornualles y York
  • 9 de noviembre de 1901 – 6 de mayo de 1910: Su Alteza Real príncipe Eduardo de Gales
  • 6 de mayo de 1910 – 23 de junio de 1910: Su Alteza Real el duque de Cornualles
  • 23 de junio de 1910 – 20 de enero de 1936: Su Alteza Real el príncipe de Gales
    • en Escocia: 1910 – 1936: Su Alteza Real el príncipe Eduardo, duque de Rothesay
  • 20 de enero de 1936 – 11 de diciembre de 1936: Su Majestad el rey
    • en India: Su Majestad Imperial el rey-emperador
  • 11 de diciembre de 1936 – 8 de marzo de 1937: Su Alteza Real el príncipe Eduardo
  • 8 de marzo de 1937 – 28 de mayo de 1972: Su Alteza Real el duque de Windsor

Honores

Armas

Como príncipe de Gales, las armas de Eduardo eran el escudo de armas del Reino Unido, diferenciado con un lambel argén de tres pendientes y con un escudo con las armas reales de Gales surmontado por la corona del heredero (idéntica a la utilizada por Carlos, príncipe de Gales). Como soberano usó el escudo de armas real sin ninguna diferencia y después de su abdicación lo utilizó otra vez diferenciado, pero esta vez con un lambel que llevaba en el pendiente central una corona imperial.


 

Wallis Simpson


Wallis, duquesa de Windsor, registrada al nacer como Bessie Wallis Warfield y más tarde, por matrimonio, llamada Wallis Spencer y después Wallis Simpson (19 de junio de 1896 - 24 de abril de 1986), fue una socialité estadounidense que, después de haberse divorciado dos veces, se casó en terceras nupcias, el 3 de junio de 1937, con el príncipe Eduardo, duque de Windsor, quien antes de su matrimonio había sido Eduardo VIII rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y emperador de la India.
  
El padre de Wallis murió poco después de su nacimiento, y Wallis, junto a su madre viuda, recibió el apoyo de algunos parientes ricos. Su primer matrimonio, con un oficial de la Marina de los Estados Unidos, se caracterizó por varios períodos de separación y finalmente terminó en divorcio. En 1934, durante el transcurso de su segundo matrimonio, supuestamente se hizo amante de Eduardo, por entonces príncipe de Gales.
Dos años más tarde, después de la muerte de Jorge V y el ascenso al trono de Eduardo VIII, Wallis se divorció de su segundo marido y Eduardo le propuso matrimonio. El deseo del rey de contraer nupcias con una mujer que tenía dos ex maridos vivos provocó una crisis constitucional en el Reino Unido y sus dominios, lo que finalmente condujo a que abdicara al trono en diciembre de 1936 y se casara, según sus propias palabras, con «la mujer que amo» Después de la abdicación, el antiguo rey fue nombrado duque de Windsor por su hermano, el rey Jorge VI.
Eduardo se casó con Wallis seis meses más tarde, después de lo cual ella fue conocida formalmente como la duquesa de Windsor, sin el tratamiento de Su Alteza Real.

Antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial, muchas personas del gobierno y de la sociedad sospechaban que el duque y la duquesa de Windsor simpatizaban con los nazis. En el transcurso de las décadas de 1950 y 1960, la pareja vivió entre Europa y los Estados Unidos, disfrutando de una vida de ocio como celebridades sociales. Después de la muerte del duque en 1972, la duquesa se recluyó y rara vez volvió a ser vista en público. Su vida privada fue la fuente de múltiples especulaciones y todavía sigue siendo una figura controvertida en la historia británica.

Bessie Wallis Warfield fue hija única y nació en Square Cottage, en el Monterey Inn, un hotel ubicado al otro lado de la carretera frente al Monterey Country Club, en Blue Ridge Summit, Pensilvania, Estados Unidos. Como centro vacacional veraniego situado cerca de la frontera entre Maryland y Pensilvania, Blue Ridge Summit era popular entre los miembros de la sociedad de Baltimore que deseaban escapar del calor de la temporada, y el Monterey Inn, que tenía un edificio central y también cabañas individuales, era el hotel más grande de la ciudad.
Su padre fue Teackle Wallis Warfield, el menor de los cinco hijos de Henry Mactier Warfield, comerciante de harina descrito como «uno de los más conocidos y personalmente uno de los más populares ciudadanos de Baltimore», que se postuló para alcalde en 1875.
Su madre era Alice Montague, hija de William Montague, un vendedor de seguros. En honor a su padre y a la hermana mayor de su madre, Wallis recibió el nombre Bessie —la señora D. Buchanan Merryman—, y era llamada Bessie Wallis, hasta que en algún momento durante su juventud «el Bessie se perdió y la niña fue llamada simplemente Wallis».

Las fechas del matrimonio de sus padres y de su nacimiento permanecen confusas. Ninguno de estos acontecimientos parece haber sido registrado, pero las fechas aceptadas por lo general son el 19 de noviembre de 1895 y el 19 de junio de 1896, respectivamente. Su padre murió de tuberculosis el 15 de noviembre de 1896. En sus primeros años, Wallis y su madre dependieron de la caridad del hermano rico de su padre, Solomon Warfield Davies, presidente y fundador de la Continental Trust Company. Inicialmente vivieron en la gran casa que Solomon compartía con su madre, en el 34 de East Preston Street.

Su tía Bessie Merryman quedó viuda en 1901 y al año siguiente Alice y Wallis se mudaron a su mansión en el 9 de West Chase Street en Baltimore. Alice se casó nuevamente en 1908, con John Freeman Rasin, Jr., hijo de un prominente miembro del Partido Demócrata de los Estados Unidos.

El 17 de abril de 1910, Wallis fue confirmada en la Iglesia Episcopal de Cristo en Baltimore, y de 1912 a 1914, Solomon Warfield pagó por su asistencia a Oldfields School, la escuela de niñas más cara de Marylan.  Allí trabó amistad con la heredera Renée du Pont, hija del senador T. Coleman du Pont, de la familia du Pont, y con Mary Kirk, cuya familia fundó Kirk Silverware. Un compañero de una de las escuelas a las que asistió recuerda: «Era brillante, más brillante que todos nosotros. Tomó la decisión de ir a la cabeza de la clase y lo hizo.» Wallis siempre estaba impecablemente vestida y se presionaba bastante para hacer bien las cosas.


 






 


Jorge VI del Reino Unido

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Jorge VI del Reino Unido (Albert Frederick Arthur George; Sandringham House, 14 de diciembre de 1895-ibídem, 6 de febrero de 1952) fue rey del Reino Unido y sus dominios de ultramar desde el 11 de diciembre de 1936 hasta su muerte. Fue el último emperador de la India (hasta el 14 de agosto de 1947), y el primer jefe de la Mancomunidad de Naciones.

Como segundo hijo del rey Jorge V y de la reina María, no estaba previsto que heredara el trono tras la muerte de su padre. En 1909 inició su carrera en la Armada Real Británica, llegando a tomar parte, como oficial del buque HMS Collingwood, en la Batalla de Jutlandia durante la Primera Guerra Mundial. Se casó con lady Isabel Bowes-Lyon en 1923, matrimonio que tuvo dos hijas, Isabel (quien le sucedió como la reina Isabel II) y Margarita Rosa.

El hermano mayor de Jorge VI, Eduardo, ascendió al trono tras la muerte de su padre en 1936. Sin embargo, menos de un año después, anunció sus intenciones de casarse con una estadounidense plebeya, Wallis Simpson. El primer ministro británico Stanley Baldwin advirtió al rey que, por razones políticas y religiosas, no podría seguir siéndolo en caso de casarse con Simpson, quien se había divorciado en dos ocasiones. Eduardo VIII abdicó de la Corona Británica el 11 de diciembre de 1936 para poder casarse con Simpson. Entonces, inesperadamente, Jorge subió al trono como tercer monarca de la Casa de Windsor.               

La pérdida de poder por parte del Reino Unido en el Estado Libre Irlandés y la guerra contra la Alemania Nazi y sus aliados marcaron su reinado. Además de la independencia de la India y Pakistán en 1947 y la fundación de la República de Irlanda en 1949, el reinado de Jorge VI vio la aceleración de la desintegración del Imperio y su transición a la Mancomunidad de Naciones.
El estado de salud de Jorge VI empeoró gradualmente. Falleció a la edad de 56 años, el 6 de febrero de 1952 mientras dormía, a causa de una trombosis coronaria. A su muerte, su hija Isabel le sucedió en el trono británico.

Jorge VI nació en York Cottage, en la propiedad de Sandringham en Norfolk, durante el reinado de su bisabuela, la reina Victoria. Su padre fue el príncipe Jorge, duque de York (más tarde Jorge V), el segundo y único superviviente hijo varón de los príncipes de Gales (más tarde rey Eduardo VII y reina Alejandra). Su madre fue la duquesa de York (más tarde reina María), la mayor y única hija del duque y la duquesa de Teck.

Jorge VI nació el 14 de diciembre de 1895, el mismo día en que su bisabuelo Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha había muerto en 1861.

Inseguro sobre cómo la viuda del príncipe Alberto, la reina Victoria, tomaría la noticia del nacimiento, el príncipe de Gales escribió al duque de York que la reina «se mostraría más bien afligida». Dos días más tarde el príncipe escribió de nuevo al duque diciendo: «Estoy seguro de que ella estaría satisfecha si te propusieras llamarlo Alberto». La reina Victoria se tranquilizó al conocer la propuesta de llamar al bebé Alberto y escribió al duque de York: «Tengo impaciencia por ver al nuevo bebé, nacido en un día tan triste pero bastante querido para mí, especialmente si es llamado de ese modo, nombre que es sinónimo de todo lo grande y bueno».

Consiguientemente, fue bautizado tres meses después como «Albert Frederick Arthur George», en la Iglesia de Santa María Magdalena cercana a Sandringham, aunque en su familia le dieron informalmente el nombre de «Bertie». Sin embargo, a su abuela materna, la duquesa de Teck, no le gustaba el primer nombre dado al bebé (Alberto) y escribió proféticamente que esperaba que su último nombre (Jorge) «pudiera suplantar al menos agraciado».

Infancia

Su título de nacimiento fue: «Su Alteza príncipe Alberto de York» (en inglés: «His Highness Prince Albert of York»). Sin embargo, tiempo más tarde, en 1898, Alberto recibió el título de «Su Alteza Real príncipe Alberto de York» (en inglés: «His Royal Highness Prince Albert of York»). A menudo sufría problemas de salud y era descrito como «asustadizo y un tanto propenso a llorar». Sus padres, el duque y la duquesa de York, se mantuvieron generalmente alejados de la crianza de sus hijos, como era la norma en las familias aristocráticas de la época. Sufrió de tartamudez desde niño, y a pesar de ser zurdo fue obligado a escribir con la mano derecha. Además sufrió de genu valgo, por lo cual fue obligado a utilizar férulas correctoras.

Tras la muerte de la reina Victoria, el 22 de enero de 1901, el príncipe de Gales se convirtió en rey con el nombre de Eduardo VII. Después de que subiera Eduardo al trono, el siguiente en la línea de sucesión era el duque de York, seguido por su hijo el príncipe Eduardo, mientras que el príncipe Jorge era el tercero.

Carrera militar y educación

Desde 1909, Alberto asistió al Royal Naval College en Osborne, como cadete naval. En 1911, a pesar de ser el último de su clase, logró avanzar al Royal Naval College en Dartmouth. Cuando Eduardo VII murió en 1910, el padre de Alberto se convirtió en el rey Jorge V. Por lo cual, el príncipe Eduardo ascendió a príncipe de Gales, y Alberto fue segundo en la línea de sucesión al trono.

Alberto fue comisionado como guardiamarina en la Royal Navy el 15 de septiembre de 1913 y un año más tarde inició sus servicios en la Primera Guerra Mundial. Sus compañeros le dieron el apodo de Mr. Johnson.

Fue mencionado en despachos por sus trabajos como Oficial de torreta a bordo del HMS Collingwood durante la Batalla de Jutlandia. No vio nuevas acciones en la guerra, en gran parte por los problemas que le causó una úlcera péptica.
En febrero de 1918, fue nombrado Oficial a cargo en un centro de capacitación del Royal Naval Air Service en Cranwell. Con la creación de la Royal Air Force dos meses después y la transferencia del control de Cranwell de la Marina a la Fuerza Aérea, fue transferido de la Royal Navy a la Royal Air Force. Además fue designado Oficial Comandante del Number 4 Squadron of the Boys Wing en Cranwell y permaneció allí hasta agosto de 1918.

 Durante las últimas semanas de la guerra, sirvió en las Fuerzas Aéreas Independientes de la RAF en su cuartel general en Nancy.

Tras la disolución de las Fuerzas Aéreas Independientes en noviembre de 1918, se mantuvo en el continente como un oficial de Estado Mayor con la Royal Air Force.
En octubre de 1919, Alberto comenzó a estudiar en el Trinity College de Cambridge historia, economía y educación cívica durante un año.
El 4 de junio de 1920, Alberto fue nombrado duque de York, conde de Inverness y barón de Killarney. Entonces empezó a adquirir los derechos reales, representando a su padre, recorrió las minas de carbón, fábricas y patios de maniobras; a través de dichas visitas adquirió el apodo de «príncipe industrial».

Su tartamudeo y su vergüenza por ello, junto con su tendencia a la timidez, le hizo creer que era mucho menos impresionante que su hermano mayor, Eduardo. Sin embargo, Alberto era físicamente activo y jugaba al tenis. El viaje que realizó por mar a Australia lo llevó a través de Jamaica, donde Alberto jugó dobles de tenis con un afroamericano, lo cual era inusual en esa época y fue una muestra de igualdad entre las razas. Desarrolló un gran interés por las condiciones laborales y fue presidente de la Industrial Welfare Society. Además, sus campamentos de verano anuales para niños realizados entre 1921 y 1939 reunieron a diferentes estratos sociales.

Matrimonio

En 1920, el duque de York conoció a la aristócrata lady Elizabeth Bowes-Lyon, la hija más joven del conde y de la condesa de Strathmore y Kinghorne. Al conocerla, Alberto decidió casarse con ella. Sin embargo, debió proponerle tres veces matrimonio a Isabel, quien aceptó únicamente a la tercera, al parecer porque se resistía a hacer los sacrificios necesarios para ser un miembro de la familia real. Después de un noviazgo prolongado, Elizabeth accedió a casarse con él. Finalmente el duque de York, Alberto, y lady Elizabeth contrajeron matrimonio el 26 de abril de 1923 en la Abadía de Westminster.

La recién formada British Broadcasting Company deseaba grabar y difundir el evento en la radio, pero el capítulo vetó la idea (aunque el decano, Herbert Edward Ryle, se mostró a favor de la propuesta). A partir de su matrimonio Elizabeth recibió el tratamiento de «Su Alteza Real la duquesa de York» (en inglés: «Her Royal Highness The Duchess of York»). El matrimonio de Alberto con una noble aristócrata británica fue considerado un gesto de modernización para la época.

El duque y la duquesa tuvieron dos hijas: Isabel y Margarita. Los duques y sus hijas vivieron inicialmente en la residencia White Lodge en el Parque Richmond, pero a medida que aumentaban sus deberes tuvieron la necesidad de un lugar más céntrico, razón por la cual, en 1927, se trasladaron a la residencia n.° 145 en Piccadilly, cerca del Parque Hyde.

Tartamudez

A causa de su tartamudez, Alberto temía hablar en público. Realizó un discurso de clausura en la Exposición del Imperio Británico en Wembley el 31 de octubre de 1925, que fue una terrible experiencia tanto para él como para los oyentes. Ello sirvió para que el duque buscara una forma de apaciguar su tartamudez, en la que participó Lionel Logue, un logopeda de origen australiano.

Tras diagnosticar una coordinación deficiente entre la laringe y el diafragma, Logue prescribió al duque ejercicios vocales durante una hora diaria. El tratamiento de Logue consiguió que el duque se relajase al hablar. Realizando su mayor esfuerzo y con ayuda de la terapia, el duque logró inaugurar la Casa del Parlamento en Canberra en 1927, y fue capaz de hablar posteriormente con sólo ligeras vacilaciones.

Ascensión inesperada al trono

El 20 de enero de 1936, murió el rey Jorge V, ascendiendo entonces el príncipe Eduardo al trono como Eduardo VIII. Sin embargo, Jorge V tenía serias opiniones acerca de Eduardo, y más de una vez éste provocó la ira de su padre a causa de su «eterna adolescencia» y de ser un mujeriego.

 Jorge V había expresado sus opiniones acerca de su hijo mayor: «Ruego a Dios que mi hijo mayor nunca se case ni tenga hijos, para que nada se interponga entre Bertie y Lilibet y el trono». El rey Eduardo VIII tenía planeado casarse con la socialité estadounidense Wallis Simpson (divorciada dos veces). Los ministros creían que el pueblo nunca aceptaría a Wallis como reina y le aconsejaban que no se casara; como monarca constitucional, Eduardo estaba obligado a aceptar el consejo de los ministros. Después de 325 días de reinado, el 11 de diciembre de 1936, Eduardo VIII abdicó del trono en favor de su hermano Alberto, para poder casarse con Simpson.
 El 12 de mayo de 1937 se realizó la coronación de Jorge VI.

Reinado

Alberto asumió el título de rey con el nombre de Jorge VI (en inglés: King George VI) para hacer hincapié en la continuidad con su padre y restaurar la confianza en la monarquía. El comienzo del reinado de Jorge VI estuvo marcado por las preguntas acerca de su predecesor, cuyos títulos, tratamiento y posiciones eran inciertos. Eduardo fue presentado como «Su Alteza Real el príncipe Eduardo» (en inglés: «His Royal Highness Prince Edward») para la difusión de la abdicación. Sin embargo, Jorge VI sentía que al abdicar y renunciar Eduardo había perdido el derecho a títulos reales, incluido el de «Su Alteza Real».
En solución al problema, uno de los primeros actos de Jorge como rey fue el de conceder a su hermano el tratamiento y título de «Su Alteza Real el duque de Windsor», aunque la patente real explicaba que: «Su esposa y sus descendientes, si los hubiere, no podrían recibir dicho título o atributo». Además, Jorge VI fue forzado a comprar para el príncipe Eduardo las residencias reales, el Castillo de Balmoral y el Sandringham House, puesto que eran propiedades privadas y no pasaban a Jorge VI de manera automática. Tres días antes de su ascensión, en su 41° cumpleaños, el rey le otorgó a su esposa el título de reina consorte, con la Orden de la Jarretera.

El 12 de mayo de 1937 se realizó la coronación de Jorge e Isabel. La reina María asistió a la coronación de su hijo para mostrar su apoyo. Fue la primera reina viuda británica que asistió a una coronación. No hubo Durbar celebrado en Nueva Delhi de Jorge VI, como había ocurrido con su padre, ya que el costo hubiera sido una gran carga para el gobierno de la India.

En junio de 1939, la pareja recorrió América del Norte, con el objetivo de reforzar el apoyo trasatlántico en caso de guerra y para reafirmar la condición de Canadá como un reino con gobierno autónomo que compartía monarca con Reino Unido.

Constitucionalmente, el rey Jorge VI tenía que apoyar la política de apaciguamiento de Neville Chamberlain. Cuando el rey y la reina se encontraron con Chamberlain a su regreso de negociar los Acuerdos de Múnich en 1938, lo invitaron a aparecer en el balcón del Palacio de Buckingham con ellos. Esta asociación pública de la monarquía con un político fue excepcional, ya que las apariciones en el balcón eran tradicionalmente restringidas a la familia real.

En su viaje a América del Norte en 1939, el rey y la reina visitaron Canadá y Estados Unidos. En Ottawa, la pareja real fue acompañada por el primer ministro de Canadá William Lyon Mackenzie King, a presentarse a sí mismos como los reyes de Canadá.

El gobernador general de Canadá John Buchan y Mackenzie King esperaban que la presencia del rey en Canadá demostrara los principios del Estatuto de Westminster, el cual daba autonomía a cada dominio británico y reconocía que cada uno de estos tenía una corona separada. Así, en su residencia canadiense de Rideau Hall, Jorge VI aceptó y aprobó personalmente la carta credencial del nuevo embajador estadounidense en Canadá, Daniel C. Roper.
El historiador oficial de la visita real, Gustave Lanctot, declaró: «Cuando sus majestades caminaron dentro de su residencia canadiense, el Estatuto de Westminster asumió la realidad: el rey de Canadá había vuelto a casa».

El viaje fue una medida para suavizar las tendencias de aislacionismo de América del Norte con los conflictos de Europa. A pesar de que el verdadero objetivo del viaje fue político, para reforzar el apoyo atlántico al Reino Unido en cualquier guerra futura, el público recibió al rey y a la reina con entusiasmo. El temor que Jorge sentía y que pudo comparar desfavorablemente con el de su predecesor, Eduardo VIII, se disipó. Los monarcas visitaron la Exposición General de segunda categoría de Nueva York de 1939 y se alojaron con el presidente Franklin D. Roosevelt en la Casa Blanca y en su casa privada en el Hyde Park en New York.

Los problemas de salud del rey se agravaron al ser diagnosticado con cáncer de pulmón, dado que era un fumador empedernido, además de que sufría de gran estrés.

Un viaje a Australia y Nueva Zelanda fue pospuesto debido a que el rey tenía una obstrucción arterial en la pierna derecha, por lo cual fue operado en marzo de 1949. El viaje fue reorganizado y en lugar del rey y la reina viajaron la princesa Isabel y el príncipe Felipe de Edimburgo.
Su salud le permitió inaugurar el Festival de Bretaña en mayo de 1951, pero el 23 de septiembre del mismo año, fue sometido a una neumonectomía donde le fue extirpado el pulmón izquierdo, dado que le fue descubierto un tumor maligno.
Durante la Ceremonia de apertura del Parlamento del Reino Unido en noviembre, el discurso del trono del rey tuvo que ser leído por el lord canciller Lord Simonds. El discurso real de Navidad de 1951 que dio el rey tuvo que ser grabado en partes y luego editado todo junto.

Con la salud aún más deteriorada, falleció en su habitación en Sandringham House mientras dormía a la edad de 56 años, el 6 de febrero de 1952.

Aproximadamente a las 7:30 de la mañana el rey fue encontrado muerto; la razón de la muerte fue trombosis coronaria. El anuncio oficial de su muerte fue alrededor de las 10:30 de la mañana. Una hora antes, el secretario del rey, Sir Edward Ford, le anunció el deceso a Churchill. A las 11:15 la BBC dio el anuncio a la nación y minutos después las banderas se izaron a media asta. La princesa Isabel, que se encontraba en Kenia, se vio en la necesidad regresar a Londres, entonces a su llegada se convirtió en reina a la edad de 25 años.

El 15 de febrero de 1952 se realizaron los funerales del rey Jorge, las multitudes comenzaron a reunirse en Londres en las primeras horas de la mañana, miles pudieron presenciar el evento por televisión y poco después de las 9:00 h de la mañana, el cortejo fúnebre llegó al Salón Westminster, donde más de 300.000 personas rindieron homenaje al cuerpo del rey, que estuvo en capilla ardiente durante tres días.

Más tarde, fue enterrado en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor en lo que ahora es la Capilla en memoria de Jorge VI. Finalmente, aproximadamente a las 14:00 h, se solicitaron dos minutos de silencio para marcar el «último paso» del rey.


 

Isabel Bowes-Lyon


Isabel Bowes-Lyon (Elizabeth Angela Marguerite Bowes-Lyon, Londres, Inglaterra, 4 de agosto de 1900 – íd., 30 de marzo de 2002) fue esposa del rey Jorge VI y por lo tanto reina consorte del Reino Unido y los dominios británicos, desde 1936 hasta la muerte de su esposo en 1952. También fue la última reina consorte de Irlanda y la última emperatriz de la India. Después de la muerte de Jorge VI comenzó a ser conocida como la Reina Madre, para evitar confundirla con su hija.

Nació en el seno de una familia de la nobleza escocesa —su padre heredó el Condado de Strathmore y Kinghorne en 1904— y en 1923, se casó con Alberto, duque de York, hijo del rey Jorge V y la reina María. Como duquesa de York, junto a su marido y sus hijas Isabel y Margarita, personificó la idea tradicional de familia y de servicio público. Asumió diversos compromisos públicos y llegó a ser conocida como la «duquesa sonriente» debido a su constante expresión.

En 1936, su marido se convirtió inesperadamente en rey, cuando su hermano Eduardo VIII abdicó para casarse con Wallis Simpson, una divorciada estadounidense. Ya como reina consorte acompañó a su marido en giras diplomáticas por Francia y Estados Unidos en el período previo a la Segunda Guerra Mundial. Durante el conflicto, su espíritu aparentemente indomable proporcionó apoyo moral al pueblo británico. En reconocimiento a su papel como instrumento de propaganda, Adolf Hitler la describió como «la mujer más peligrosa de Europa». Después de la guerra la salud de su marido se deterioró y falleció en 1952, dejándola viuda a la edad de 51 años.

A la muerte de su suegra, con su cuñado viviendo en el extranjero y con su hija mayor convertida en reina a la edad de 25 años, Isabel se convirtió en el miembro más antiguo de la Familia Real y asumió la posición de matriarca. En sus últimos años fue un miembro consistentemente popular de la realeza, cuando otros tenían bajos niveles de aprobación. Continuó con una vida pública activa hasta pocos meses antes de su muerte a la edad de 101 años, siete semanas después de la muerte de la menor de sus dos hijas, la princesa Margarita.

Isabel fue la menor y novena hija de Claude Bowes-Lyon —más tarde 14º conde de Strathmore y Kinghorne— y de Cecilia Cavendish-Bentinck. Su madre era descendiente del primer ministro británico William Cavendish-Bentinck, 3º duque de Portland, y del gobernador general de la India, Richard Wellesley, 1º marqués Wellesley, hermano mayor de otro primer ministro, Arthur Wellesley, 1º duque de Wellington.

La ubicación de su nacimiento es incierta, pero se presume que nació en la mansión de sus padres en Belgrave, en los Jardines Grosvenor o en una ambulancia tirada por caballos durante el trayecto al hospital. Como posible lugar de su nacimiento también se ha mencionado la casa en Londres de su abuela materna, Luisa Burnaby.
Su nacimiento se registró en Hitchin, Hertfordshire, cerca de la casa de campo de los Strathmore, St. Paul's Walden Bury; también se dio como lugar de nacimiento en el censo del año siguiente. De religión anglicana, fue bautizada el 23 de septiembre de 1900 en la iglesia parroquial de Todos los Santos y sus padrinos fueron su tía paterna lady Maud Bowes-Lyon y su prima, la esposa de Arthur James. Según un censo de 1911, continuaba viviendo en Hitchin.

Pasó gran parte de su infancia en St. Paul's Walden, así como en el Castillo de Glamis, hogar ancestral del Conde de Glamis, en Angus, Escocia. Fue educada en casa por una institutriz hasta la edad de ocho años y era aficionada a los deportes de campo, los caballos y los perros. Cuando comenzó sus estudios en Londres, sorprendió a sus profesores por iniciar un ensayo con dos palabras griegas del Anábasis de Jenofonte. Las asignaturas en las que tenía mejor desempeño eran la literatura y la escritura. Más adelante retomó sus estudios de forma privada con Käthe Kübler, una institutriz judía alemana, y pasó el examen local de Oxford con honores a los 13 años de edad.

El día de su decimocuarto cumpleaños, Gran Bretaña le declaró la guerra a Alemania. Su hermano mayor, Fergus, oficial en el Regimiento Black Watch, murió en acción en Francia durante la Batalla de Loos en 1915. Otro de sus hermanos, Michael, fue reportado como desaparecido el 28 de abril de 1917. Tres semanas después, la familia descubrió que había sido herido y capturado, y permaneció en un campo de prisioneros de guerra durante el resto del conflicto bélico. Glamis se convirtió en una clínica de reposo para soldados heridos e Isabel ayudó a prestar atención a los soldados junto a su madre y su hermana Rose. También colaboró durante la organización del rescate de los enseres del castillo tras un grave incendio el 16 de septiembre de 1916.

Fallecimiento

La Reina Madre falleció mientras dormía en el Castillo de Windsor a las 15.15 GMT con su hija Isabel a su lado. Desde hacía cuatro meses, padecía una bronquitis producto de un resfriado. Al momento de su muerte a la edad de 101 años, era el miembro más longevo de la historia de la Familia Real Británica. Este récord fue desplazado el 24 de julio de 2003 por su cuñada, la princesa Alicia, duquesa de Gloucester, quien murió a los 102 años el 29 de octubre de 2004.


Isabel plantó camelias en cada uno de sus jardines y antes de que su ataúd fuera cubierto con la bandera de su estandarte en Windsor para su funeral de Estado en Westminster Hall, un ramo de camelias fueron colocadas en la parte superior del mismo.
Más de 200.000 personas presenciaron su funeral en el Palacio de Westminster durante tres días. Los miembros de la Household Cavalry y otras ramas de las fuerzas armadas hicieron guardia en los cuatro extremos del catafalco. En un momento dado, cuatro de sus nietos, el príncipe Carlos, el príncipe Andrés, el príncipe Eduardo y el Vizconde de Linley, montaron guardia a modo de una señal de respeto conocida como la Vigilia de los Príncipes, un honor concedido sólo una vez antes durante el funeral de Estado del rey Jorge V.

En el día de su funeral, el 9 de abril, el Gobernador General de Canadá emitió una proclama en la que pidió a los canadienses honrar su memoria ese día. En Australia, el Gobernador General leyó una nota en un servicio conmemorativo que se llevó a cabo en la Catedral de San Andrés, en Sídney.

 Más de un millón de personas en Londres ocuparon la zona externa de la Abadía de Westminster y 37 km. desde el centro de Londres hasta su lugar de descanso final, junto a los restos de su marido y su hija Margarita en la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor. De acuerdo a sus deseos, la corona que había permanecido encima de su ataúd fue colocada en la Tumba del Soldado Desconocido, un gesto que hizo eco del homenaje que rindió el día de su boda.









María del Reino Unido


La princesa María, princesa real y condesa de Harewood (Victoria Alexandra Alice Mary Lascelles), (York Cottage, Sandringham House, Norfolk, 25 de abril de 1897 – 28 de marzo de 1965), fue un miembro de la Familia Real Británica, la única hija del rey Jorge V y la reina María, fue la sexta titular del título de princesa real. Al contraer su matrimonio, obtuvo el título de condesa consorte de Harewood.

La princesa María nació el 25 de abril de 1897 en York Cottage en Sandringham House, Norfolk. El tercer hijo y primera hija del príncipe Jorge, duque de York y María, duquesa de York.
Siendo bisnieta de la reina (Victoria), obtuvo el título de Su Alteza la princesa María de York. En 1898, la Reina emitió una patente real para que se les otorgara a los hijos de los duques de York, el tratamiento de Alteza Real, con lo que María pasó a ser denominada Su Alteza Real la princesa María de York. Al nacer era la quinta en la línea de sucesión al trono.
                           
Era hermana del príncipe de Gales (el futuro Eduardo VIII y posteriormente duque de Windsor), del príncipe Alberto, duque de York (luego Jorge VI), del príncipe Enrique, duque de Gloucester y del príncipe Jorge, duque de Kent, así como del prematuramente desaparecido príncipe Juan.
Hablaba con fluidez el alemán y el francés y era aficionada a las carreras de caballos.

Durante la Primera Guerra Mundial, fue una voluntaria activa visitando con su madre los hospitales para animar a los soldados y civiles heridos. En 1918 tomó un curso de enfermera y entró a trabajar en el gran hospital de la calle de Ormond. Fue la presidenta honoraria de la Asociación de Enfermeras del Reino Unido.

Matrimonio

El 28 de febrero de 1922, María se casó en la Abadía de Westminster con lord Henry Charles George, vizconde Lascelles (9 de septiembre de 1882 - 23 de mayo de 1947), el hijo mayor de Henry Lascelles, el quinto conde de Harewood, y lady Florence Bridgeman.

El matrimonio tuvo dos hijos:
  • George Lascelles, VII conde de Harewood, nacido el 7 de febrero de 1923 y fallecido el 11 de julio de 2011.
  • El Honorable Gerald Lascelles, nacido el 21 de agosto de 1924.

Princesa Real

El 6 de octubre de 1929, lord Lascelles, quien había sido creado caballero de la Jarretera en su matrimonio, sucedió a su padre como conde de Harewood, vizconde Lascelles y barón Harewood. El hijo mayor de la pareja asumió el título de cortesía de vizconde Lascelles. El 1 de enero de 1932, Jorge V le otorga a su única hija el título de princesa real.

En 1936 se desata la crisis dinástica originada por la decisión de su hermano mayor, el rey Eduardo VIII de querer casarse con la plebeya norteamericana Wallis Simpson y para eso tuvo que abdicar la Corona en favor de su hermano menor, el duque de York. La princesa María lo apoyó sin reservas y poco después de que Eduardo, ya convertido en duque de Windsor abandonara definitivamente Inglaterra, la princesa real también dejó su país voluntariamente en compañía de su marido para establecerse en el castillo de Enzenfeld, cerca de Viena, Austria. Desde entonces resultó ser leal a su querido hermano, el duque de Windsor y como prueba de ello, en 1947 rehusó a asistir al matrimonio de su sobrina, la princesa (Isabel) con Felipe Mountbatten en protesta a la no invitación al duque de Windsor a esa boda.

Vivió en Austria hasta la ocupación nazi y su posterior anexión a Alemania. Se estableció nuevamente en Londres, con el conde de Harewood, quien muere años después, en 1947. Se trasladó con su hijo mayor y la familia de este a establecerse en la Casa Harewood, situada en el distrito de Yorkshire.

Durante la Segunda Guerra Mundial, fue una activa voluntaria de la Cruz Roja Británica atendiendo a los soldados, marineros y civiles.

En 1953 estuvo presente en la coronación de su sobrina Isabel II y en representación de la reina asistió en las celebraciones de la independencia de Trinidad y Tobago en 1962 y en Zambia en 1964. También representó a la reina de Inglaterra en los funerales de reina Luisa de Suecia (antes lady Luisa Mountbatten) en marzo de 1965.

En 1965, cuando paseaba con su hijo mayor y sus nietos, un repentino ataque al corazón terminó con su vida en los jardines de la Casa Harewood. Fue enterrada en la capilla familiar cercana a dicha residencia.

Títulos y estilos

  • 14 de diciembre de 1895 – 28 de mayo de 1898: Su Alteza la princesa María de York.
  • 28 de mayo de 1898 – 22 de enero de 1901: Su Alteza Real la princesa María de York.
  • 22 de enero de 1901 – 9 de noviembre de 1901: Su Alteza Real la princesa María de Cornualles y York.
  • 9 de noviembre de 1901 – 6 de mayo de 1910: Su Alteza Real la princesa María de Gales.
  • 6 de mayo de 1910 – 22 de febrero de 1922: Su Alteza Real la princesa María.
  • 22 de febrero de 1922 – 6 de octubre de 1929: Su Alteza Real la princesa María, vizcondesa Lascelles.
  • 6 de octubre de 1929 – 1 de enero de 1932: Su Alteza Real la princesa María, condesa de Harewood.
  • 1 de enero de 1932 – 28 de marzo de 1965: Su Alteza Real la princesa real, condesa de Harewood.

Distinciones honoríficas

  • UK OBE 1917 civil BAR.svg Dama gran cruz de la Orden del Imperio Británico (Reino Unido, 1927).
  • ImperialOrderCrownIndiaRibbon.gif Dama compañera de la Imperial Orden de la Corona de la India (Imperio Británico).
  • UK Royal Victorian Order ribbon.svg Dama gran cruz de la Real Orden Victoriana (Reino Unido).
  • Royal Family Order of King George V - ribbon bar.png Miembro de la Real Orden Familiar del Rey Jorge V (Reino Unido).
  • FamilyOrderGeorgeVI-ribbon.jpg Miembro de la Real Orden Familiar del Rey Jorge VI (Reino Unido).
  • GBR Family Order Elizabeth II BAR.png Miembro de la Real Orden Familiar de la Reina Isabel II (Reino Unido).
  • Order of St John (UK) ribbon.png Dama gran cruz de la Venerable Orden de San Juan (Reino Unido).
  • Royal Red Cross (UK) ribbon.png Dama de la Real Cruz Roja (Reino Unido).
  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa (Reino de España).


Condado de Harewood

     
    Conde de Harewood, en el condado de York, es un título de la nobleza del Reino Unido. Fue creado en 1812 para Edward Lascelles, I conde de Harewood, un rico propietario de plantaciones de azúcar y ex miembro del parlamento por Northallerton. Él ya tenía el título de Barón Harewood, de Harewood en el condado de York, en 1796, en el nobleza de Gran Bretaña. Edward fue hecho Vizconde Lascelles en el mismo momento que recibió el condado.

    El vizcondado se usa como un título de cortesía por el heredero formal del condado. Lascelles fue un primo de tercer grado y heredero de derecho de Edwin Lascelles, que ya en 1790 había sido titulado como Barón Harewood del Castillo de Harewood en el condado de York (en la nobleza de Gran Bretaña). Sin embargo, este título quedó extinto con su muerte, en 1795.
    EL conde fue sucedido por su hijo, el segundo conde. Este representó notablemente a Yorkshire, Westbury y a Northallerton en la Cámara de los Comunes.
    Su hijo, el tercer conde, también fue un miembro del parlamento por Northallerton. Su bisnieto, el sexto conde, contrajo matrimonio en 1922 con la Princesa María, hija del Rey Jorge V y la Reina María.
    El séptimo conde, primo de la Reina Isabel II, sucedió a su padre en 1947 y está en la línea de sucesión al trono británico.

    Entre otros miembros de la familia, está William Saunders Sebright Lascelles, tercer hijo del segundo conde, que fue un político Whig. Su quinto hijo, Sir Frank Cavendish Lascelles, fue un embajador británico en Rusia y en Alemania.

    La propiedad principal de la familia es la Casa Harewood, cerca de Leeds, en Yorkshire. Este gran palacio fue financiado gracias al trabajo de los esclavos en las lucrativas plantaciones de azúcar en las haciendas del Caribe. Es una de las mansiones más destacadas del país, por sus lujosos interiores y colecciones de arte. El nombre de la casa, así como la baronia y el condado, se pronuncia "Harwood".


La Princesa María, con su madre, la Reina María, durante la Primera Guerra Mundial.














 
 
 

Enrique de Gloucester


Enrique de Gloucester, cuyo nombre completo era Enrique Guillermo Federico Alberto de Windsor, (31 de marzo de 1900 – 10 de junio de 1974) fue un miembro de la Familia Real Británica, el tercer hijo del rey Jorge V del Reino Unido y la reina María. Fue el hermano menor de dos reyes del Reino Unido, Eduardo VIII y Jorge VI. En su vida aparentemente tranquila, se sintió afectado por dos hechos destacados:

a) Abdicación de su hermano mayor, el rey Eduardo VIII en 1936 y su negación a asistir al matrimonio del duque de Windsor con Wallis Simpson, y
b) Muerte prematura de su hermano menor, el príncipe Jorge, duque de Kent en un accidente de aviación en 1942.                  

El duque sirvió como el undécimo gobernador general de Australia, desde 1945 a 1947.
En mayo de 1972, por su enfermedad, se vio impedido a asistir en los funerales de su hermano mayor, Eduardo VIII quien murió en París, siendo duque de Windsor y sus restos mortales fueron repatriados a Londres para ser enterrados en el Cementerio real de Frogmore, Berkshire.
Su hijo primogénito, Guillermo de Gloucester, falleció en accidente de aviación el 28 de agosto de ese mismo año. Enrique fue el último hijo viviente de Jorge V hasta 1974, año de su muerte.

El príncipe nació el 31 de marzo de 1900 en Sandringham House. Su padre fue Jorge, príncipe de Gales (futuro Jorge V), hijo de Eduardo VII y Alejandra de Dinamarca. Su madre fue María de Teck, hija de Francisco de Teck y María Adelaida de Cambridge. Fue bautizado en la capilla privada del Castillo de Windsor el 17 de mayo y sus padrinos fueron su bisabuela la Reina Victoria, su primo el Káiser Guillermo II, su tía abuela la Princesa Beatriz, su tía abuela la Princesa Thyra de Dinamarca, su primo el Príncipe Jorge de Grecia, su tía la princesa Maud de Gales, su tío Alejandro de Teck y el mariscal conde Roberts. Fue conocido familiarmente como Harry.

El príncipe se educó en el St. Peter's Court y en el Eton College. Durante la Primera Guerra Mundial compartió hogar con Leopoldo de Bélgica.

A diferencia de sus hermanos el príncipe se unió al Ejército en lugar de la Royal Navy. En 1919 asistió a la Real Academia Militar de Sandhurst y sirvió en el Real Cuerpo de Fusileros del Rey y el 10.º de Húsares Reales, antes de retirarse del servicio activo en 1937.

En 1928 su padre lo hizo duque de Gloucester, conde de Ulster y barón Culloden, títulos vinculantes a Inglaterra, Irlanda del Norte y Escocia, respectivamente. Como duque de Gloucester representó a su padre en la coronación de Haile Selassie como emperador de Etiopía.

El 6 de noviembre de 1935 el duque de Gloucester se casó con lady Alice Christabel Montagu-Douglas-Scott, hija de John Montagu-Douglas-Scott, 7.º duque de Buccleuch. A pesar de que en un principio la boda estaba planeada para ser llevada a cabo en la Abadía de Westminster se realizó en una ceremonia íntima en la capilla privada del Palacio de St. James debido a que el duque de Buccleuch murió menos de un mes antes. La pareja tuvo dos hijos:
  • El príncipe Guillermo de Gloucester (1941-1972).
  • Ricardo, duque de Gloucester (1944-).
Al estallar la Segunda Guerra Mundial se unió a la Fuerza Expedicionaria Británica y en 1940 quedó levemente herido tras un ataque aéreo a su coche. Ese mismo año fue nombrado segundo al mando de la 20.ª Brigada Blindada. Al acabar la guerra fue hecho mariscal de campo (1955) y mariscal de la Real Fuerza Aérea (1958).

Titulos

  • 31 de marzo de 1900 – 22 de enero de 1901: Su Alteza Real el príncipe Enrique de York.
  • 22 de enero de 1901 – 9 de noviembre de 1901: Su Alteza Real el príncipe Enrique de Cornualles y York.
  • 9 de noviembre de 1901 – 6 de mayo de 1910: Su Alteza Real el príncipe Enrique de Gales.
  • 6 de mayo de 1910 – 31 de marzo de 1928: Su Alteza Real el príncipe Enrique.
  • 31 de marzo de 1928 – 10 de junio de 1974: Su Alteza Real el duque de Gloucester.

 

Alicia de Gloucester


La princesa Alicia, duquesa de Gloucester (n. Alice Christabel Montagu Douglas Scott, 25 de diciembre de 1901 - 29 de octubre de 2004) fue la esposa y luego viuda del príncipe Enrique, duque de Gloucester, tercer hijo del rey Jorge V del Reino Unido y la reina María.

Luego de su matrimonio con el príncipe Enrique en 1935, apoyó con asiduidad las labores de sus cuñados, los reyes Jorge VI y Elizabeth. Desde su casamiento, se convirtió en tía de Isabel II, actual monarca del Reino Unido.   
Acostumbraba participar en distintos eventos públicos, se dedicó a la pintura y residió en Kenia, la India, Afganistán y Australia. Luego de la sorpresiva muerte de su hijo mayor y de su esposo en la década de 1970, sus apariciones públicas fueron reduciéndose considerablemente. Se convirtió en el miembro más longevo de la historia de la familia real británica desde 2003.

Alicia nació el 25 de diciembre de 1901 en Montagu House, sobre la calle Whitehall, en Londres. Fue la tercera hija de John Montagu Douglas Scott, VII duque de Buccleuch y de su esposa, Lady Margaret Bridgeman.

Pasó gran parte de su infancia en Boughton House en Northamptonshire, en el Castillo de Drumlanrig en Dumfries and Galloway, y en Bowhill, en la frontera escocesa. Durante su niñez, asistió a la escuela Malvern St. James en Worcestershire, Londres.

Matrimonio con el príncipe Enrique

En agosto de 1935, se comprometió con el príncipe Enrique, duque de Gloucester (tercer hijo del rey Jorge V y la reina María). Se casaron el 6 de noviembre de aquel año en una ceremonia privada en la capilla del Palacio de Buckingham. Dos semanas antes, su padre había fallecido de cáncer. En la boda, las jóvenes princesas Isabel y Margarita fueron damas de honor.

Luego, el matrimonio se asentó en Aldershot, donde el duque tomó cursos como Estado Mayor del Ejército.
En 1935, Alicia viajó para inaugurar la escuela Lady Eleanor Holles School en Hampton. El duque abandonó el ejército para cumplir otras funciones públicas después de la abdicación de Eduardo VIII a favor de su hermano el príncipe Alberto, duque de York, para casarse con la americana divorciada Wallis Simpson.
En 1938 adquirieron la antigua casa Barnwell Manor y posteriormente tuvieron dos hijos: Guillermo de Gloucester (18 de diciembre de 1941 - 28 de agosto de 1972) y Ricardo de Gloucester (n. 26 de agosto de 1944)

Durante la Segunda Guerra Mundial, Alicia colaboró de forma activa con el movimiento humanitario Cruz Roja y con la Orden de San Juan. Posteriormente, se convirtió en jefa de la Fuerza Aérea Auxiliar Femenina en 1940, del Cuerpo de Enfermeras y de las Divisiones de la Brigada de Ambulancias de San Juan. También recibió un título honorífico en 1945 como comandante de WAAF y desde aquel año hasta 1947 residió, junto a su familia, en Canberra, ya que el duque se desempeñaba como gobernador general de Australia.

De regreso al Reino Unido en 1947, Alicia fue presidenta y patrona de una serie de organizaciones benéficas y hospitales, y jefa de múltiples regimientos de ejércitos británicos. Fue nombrada asimismo coronel jefe honorífico de los Húsares Reales y del Cuerpo Real de Transportes. Además, fue rectora de la Universidad de Derby y patrona del Girls' Day School Trust.

Viudez y cambio de título

En 1972 su hijo mayor Guillermo murió trágicamente en un accidente aéreo y su hijo menor Ricardo se casó con Birgitte van Deurs, quienes dieron tres nietos a la princesa Alicia. En 1974 Enrique falleció y su hijo lo sucedió en el título.

Tras enviudar, le pidió a su sobrina Isabel II que le permitiera utilizar el título y tratamiento de Su Alteza Real la princesa Alicia, duquesa de Gloucester, en lugar de ser nombrada Su Alteza Real la duquesa viuda de Gloucester, para evitar confusiones con su nuera, la ahora también duquesa de Gloucester. La reina accedió a su petición autorizando el uso del título de princesa a Alicia, lo que la reconocía como si fuese princesa de sangre y no princesa por matrimonio.

Ha sido la única excepción en la historia de Reino Unido en que una persona no nacida princesa pueda titularse como tal (la princesa [su propio nombre de pila]), ya que es costumbre que la mujer adquiera el título de su esposo en el momento del matrimonio. Un ejemplo es la baronesa Marie-Christine von Reibnitz, esposa del príncipe Miguel de Kent y cuyo título es la princesa Miguel de Kent.
Otro ejemplo fue la princesa Alejandra de Fife, quien fue princesa por derecho propio (aunque no lo era desde su nacimiento) y cuando se casó con su primo el príncipe Arturo de Connaught pasó a ser reconocida como la princesa Arturo de Connaught. En el caso de Alicia de Gloucester, si su sobrina, la reina Isabel II no hubiese aprobado el uso del título de princesa Alicia, ella tampoco hubiese querido ser conocida como la duquesa viuda de Gloucester; en ese caso su título hubiera sido la princesa Enrique, duquesa de Gloucester.

Últimos años

En 1975 fue la primera mujer en ser nombrada dama gran cruz de la Orden del Baño. En 1981 publicó un libro de memorias bajo el título de Las memorias de la princesa Alicia, duquesa de Gloucester. En 1991 lanzaría a la venta otra publicación en ocasión de su nonagésimo cumpleaños: Memorias de noventa años.

En 1994, luego de que la familia Gloucester debiera abandonar la residencia Barnwell Manor por razones financieras, se mudó al Palacio de Kensington, donde vivió con su hijo y el resto de su familia. En julio de 2000, éste mismo emitió un comunicado por Internet en el que expresaba que «en los últimos años, la princesa Alicia perdió poco a poco la memoria, lo que disminuye su capacidad de comunicarse como ella quisiera. Por esta razón, mi madre ya no se siente en confianza para cumplir con sus obligaciones oficiales, lejos del Palacio de Kensington, ni de enfrentar el clamor de las manifestaciones públicas» Sin embargo, afirmó que se hallaba de «buen humor» respectivamente.

En diciembre de 2001 se le llevó a cabo una ceremonia íntima con motivo de su centésimo cumpleaños, donde se conformó su última aparición pública como también la de la princesa Margarita, que falleció el 9 de febrero de 2002. A la muerte de Elizabeth Bowes-Lyon el 31 de marzo de 2002 con 101 años, Alicia se convirtió en el miembro más antiguo de la Familia Real y desde el 21 de agosto de 2003, el más longevo en la historia de la monarquía británica.

Falleció a los 102 años el 29 de octubre de 2004, mientras dormía, en el Palacio de Kensington. Su funeral se realizó el 5 de noviembre en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor y fue inhumada junto a su marido y su hijo en el Mausoleo Real de Frogmore Ahí estuvo presente Isabel II, Felipe de Edimburgo, y otros miembros reales.

Títulos, tratamientos y honores

Títulos y tratamientos

  • 25 de diciembre de 1901 - 5 de noviembre de 1935: Lady Alicia Christabel Montagu Douglas Scott.
  • 6 de noviembre de 1935 - 10 de junio de 1974: Su Alteza Real la duquesa de Gloucester.
  • 10 de junio de 1974 - 29 de octubre de 2004: Su Alteza Real la princesa Alicia, duquesa de Gloucester.

Honores

A lo largo de su vida, Alicia recibió múltiples honores tanto de su país como del extranjero, tales como el título de compañera de la Imperial Orden de la Corona de la India, dama gran cruz de la Real Orden Victoriana, dama gran cruz de la Orden del Imperio Británico.
También fue nombrada dama gran cruz de la Orden del Baño en 1975, y se le concedió la Real Orden Familiar en tres ocasiones durante los reinados de Jorge V, Jorge VI e Isabel II, y otras distinciones por parte de países como Rumania, Egipto y Etiopía.









 
 
 
 

Jorge de Kent

 
El príncipe Jorge, duque de Kent, (George Edward Alexander Edmund; 20 de diciembre de 1902 - 25 de agosto de 1942) fue un miembro de la familia real británica, cuarto hijo de Jorge V del Reino Unido y de María de Teck. Tuvo el título de duque de Kent desde 1934 hasta su muerte en 1942.
 
El príncipe Jorge nació el 20 de diciembre de 1902 en York Cottage, Sandringham House, en Norfolk, Inglaterra. Su padre era Jorge V del Reino Unido, en aquel momento príncipe de Gales, el hijo superviviente del rey Eduardo VII y la reina consorte Alejandra de Dinamarca. Su madre era María de Teck, princesa de Gales, la hija mayor del duque Francisco de Teck y de la princesa María Adelaida de Cambridge. En el momento de su nacimiento era el quinto en el orden de sucesión al trono británico. Como nieto del rey británico recibió el tratamiento y título de Su Alteza Real el príncipe Jorge de Gales.
  
Fue bautizado en la capilla privada del castillo de Windsor el 26 de enero de 1903 por Francis Pager, obispo de Oxford (con agua ordinaria, en lugar de agua del río Jordán, según la tradición monárquica). Sus padrinos fueron sus abuelos Eduardo VII y Alejandra de Dinamarca, su tío abuelo el príncipe Valdemar de Dinamarca, el príncipe Luis de Battenberg y sus tías abuelas María Feodorovna de Rusia y la princesa Helena del Reino Unido.

Educación y carrera

El príncipe Jorge recibió su educación elemental de un tutor privado y después acompañó a su hermano mayor, el príncipe Enrique (posteriormente duque de Gloucester) a la St. Peter's Court Preparatory School en Broadstairs, Kent. Con trece años, como anteriormente habían hecho sus hermanos los príncipes Eduardo y Alberto, acudió a una escuela naval, primero en Osborne House y posteriormente al Britannia Royal Naval Collage de Dartmouth.

Permaneció en la Royal Navy hasta 1929, sirviendo en el HMS Iron Duke y en el HMS Nelson. Después de dejar la Armada, ocupó brevemente un puesto en el Foreign Office y posteriormente en la Home Office, convirtiéndose en el primer miembro de la familia real británica que trabajaba como civil.

Estuvo más cercano a su hermano menor, el príncipe Juan (1905-1919) por corta diferencia de edad y con quien podía jugar en ciertos días libres. Vio morir a su propio hermano, que sufrió un repetino ataque que acabó con su corta vida. Jorge, muy emotivo admiró a su hermano fallecido, por ser una persona sencilla y auténtica y tuvo la fortuna de tener la educación y el tratamiento bien diferenciados a los que tuvieron el príncipe Enrique y sus hermanos mayores, ajustados al severo protocolo.
En 1939 fue elegido gran maestre de la Gran Logia Unida de Inglaterra, una posición que ocupó hasta su muerte.

Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial regresó al servicio militar activo con el rango de contraalmirante, sirviendo brevemente en la División de Inteligencia del Almirantazgo. En abril de 1940 fue transferido a la fuerza aérea, la Royal Air Force. Temporalmente cedió su rango de vicemariscal del Aire para ocupar el puesto de comodoro del Aire en la sección de entrenamiento.

Matrimonio

El 12 de octubre de 1934, ante su inminente matrimonio con la princesa Marina de Grecia y Dinamarca recibió los títulos de duque de Kent, conde de St. Andrews y barón Downpatrick. La pareja se casó el 29 de noviembre de 1934 en la Abadía de Westminster. La novia era hija del príncipe Nicolás de Grecia y Dinamarca. Sigue siendo el último matrimonio entre el hijo de un soberano británico y un miembro de una casa real extranjera hasta el 2012.

La princesa Marina recibió el tratamiento de Su Alteza Real la duquesa de Kent tras el matrimonio. Ella y su marido tuvieron tres hijos:
  • Príncipe Eduardo de Kent, nacido el 9 de octubre de 1935.
  • Princesa Alejandra de Kent, nacida el 25 de diciembre de 1936.
  • Príncipe Miguel de Kent, nacido el 4 de julio de 1942.

Vida privada

Se encontraba especialmente interesado por el arte y la decoración de interiores, aficiones que compartía con la reina María, pero con ningún otro miembro de su familia.

Antes y después de su matrimonio, el duque de Kent tuvo una larga serie de romances y relaciones íntimas con hombres y mujeres. Entre sus amantes destacan la cantante afroamericana de cabaret Florence Mills, la rica heredera Poppy Baring, la duquesa Margarita de Argyll, la estrella musical Jessie Matthews y el actor Noel Coward, con el que estuvo relacionado sentimentalmente durante 19 años. Las cartas de amor del Duque a Noel Coward parece que fueron robadas de la casa del actor en 1942. Según la historiadora británica Lucy Moore, el duque de Kent también amó a Indira Raje, la maharaní de Cooch Behar.

También se dice que el duque de Kent era adicto a las drogas, en concreto a la morfina y la cocaína –una debilidad que sus hermanos le animaron a curar durante la década de 1920– y parece haber sido chantajeado por un prostituto masculino al que había escrito cartas de naturaleza íntima. También mantuvo relaciones homosexuales con el esposo de una de sus primas y pariente lejano suyo, el príncipe Luis Fernando de Prusia, y con el espía e historiador de arte Anthony Blunt. También se sabe que intentó seducir a la reina Juliana I de los Países Bajos, pero ella lo rechazó y terminó casándose con el príncipe Bernardo de Lippe-Biesterfeld.

Además de sus hijos legítimos, se dice que el duque de Kent tuvo un hijo con Kiki Preston (Alice Gwynne), una americana muy conocida en la alta sociedad, cuyo amor compartió con José Evaristo Uriburu Roca, el hijo bisexual del embajador de Argentina en el Reino Unido. Su relación con Kiki Preston fue bastante tormentosa. Preston era prima de la rica heredera Gloria Vanderbilt, y era conocida como “la chica de la jeringa de plata”. Drogadicta, murió tras saltar por la ventana del Stanhope Hotel en la ciudad de Nueva York, aunque algunas teorías conspiratorias sugieren que el duque de Kent la hizo asesinar a través de sus contactos masónicos. De todas formas, como Kiki Preston murió cuatro años después de la muerte del duque de Kent esta teoría tiene escasa credibilidad. Según las memorias del barón Frederick Ponsonby, amigo del duque, al parecer el hijo ilegítimo de Jorge y Kiki Preston terminó siendo adoptado por Cass Canfield, recibió el nombre de Michael Canfield y se casó en 1953 con Lee Radziwill, hermana menor de Jackie Kennedy.

Gran parte de la historia personal del duque de Kent fue revelada en la película documental The Queen's Lost Uncle. La bisexualidad del duque y su adicción a las drogas fue explorada en African Night una obra escrita por Jeffrey Corrick en 2004.

Papel político

En una ocasión se propuso que el duque de Kent fuera nombrado rey de Polonia, para de esta forma restaurar la monarquía polaca. En agosto de 1937 el duque y su esposa visitaron Polonia y fueron bien recibidos por las autoridades locales. Sin embargo, debido a la invasión del país y el estallido de la Segunda Guerra Mundial el plan no llegó a realizarse.

Cuando el rey Eduardo VIII del Reino Unido abdicó, muchos analistas políticos consideraron que el duque de Kent era el candidato ideal a la sucesión al trono británico. Aunque finalmente fue elegido el siguiente en la línea sucesoria, Jorge VI, las dudas sobre su idoneidad eran considerables, debido a su falta de confianza y su temperamento nervioso. Por otra parte, la figura del duque Jorge de Kent también era controvertida, ya que tenía ideas políticas semejantes a las de su hermano Eduardo VIII, pretendiendo que el monarca británico debía actuar de forma independiente al gobierno.

Muerte

Teorías Conspiratorias

El duque murió al estrellarse su avión mientras se encontraba en el servicio activo durante la Segunda Guerra Mundial. Se estrelló Eagles Rock cerca de Dunbeath, Caithness, Escocia el 25 de agosto de 1942. El avión Short Sunderland en el que viajaba se dirigía oficialmente a Islandia, donde el duque de Kent tenía previsto encontrarse con representantes del Ejército de los Estados Unidos. Sin embargo, la muerte del duque en mitad de la Segunda Guerra Mundial ha hecho surgir varias teorías conspiratorias en torno al accidente. En algunas teorías se dice que el duque de Kent se dirigía a Suecia para negociar un tratado de paz con los alemanes.
Con el duque viajaba Rudolf Hess, enviado por Adolf Hitler, a quien pertenecería el cuerpo sin identificar (al ser el nº 16 de una tripulación declarada de 15 personas) que se encontró en la escena del accidente. De esta forma el jerarca nazi Rudolf Hess que fue juzgado en Núremberg al final de la guerra habría sido un impostor. Un loco sin remedio escogido por su extraordinario parecido físico, y condicionado para creerse Hess. Otras teorías dicen que el duque insistió en llevar personalmente el control del avión y que su inexperiencia fue la que causó el accidente.

En el año 2003, Channel 4 ofreció una nueva teoría sobre el accidente, en la que se afirmaba que el duque de Kent estuvo involucrado en los acontecimientos que llevaron a la captura de Rudolf Hess. Sin embargo, esta teoría establece que el duque trabajaba con los servicios británicos para engañar a los nazis haciéndoles creer que estaba colaborando con otras figuras de la élite británica para derrocar el gobierno de Winston Churchill.

Funeral

Seis semanas antes de su muerte, su esposa había dado a luz a su tercer hijo, Miguel. Al principio el duque de Kent fue enterrado en la Capilla de San Jorge, en Windsor, aunque en 1968, sus restos fueron trasladados al Mausoleo Real de Frogmore, cerca del mausoleo real de la reina Victoria I y también cerca de donde estarían las tumbas de Eduardo VIII, luego duque de Windsor y Wallis Simpson.
Fue sucedido como duque de Kent por su hijo mayor, Eduardo.

Títulos

  • 20 de diciembre de 1902 – 6 de mayo de 1910: Su Alteza Real el príncipe Jorge de Gales.
  • 6 de mayo de 1910 – 12 de octubre de 1934: Su Alteza Real el príncipe Jorge.
  • 12 de octubre de 1934 – 25 de agosto de 1942: Su Alteza Real el duque de Kent.





 

Marina de Grecia


Princesa Marina, duquesa de Kent (nacida Marina, princesa de Grecia y Dinamarca; 13 de diciembre de 1906 - 27 de agosto de 1968) fue un miembro de la Familia Real Británica, la esposa del príncipe Jorge, duque de Kent, el cuarto hijo varón del rey Jorge V y de la reina María.
La princesa Marina fue la última princesa extranjera en casarse con un miembro de la familia real Británica. Posteriores consortes han sido de la aristocracia inglesa, escocesa, alemana o simplemente plebeyas.

La princesa Marina nació el 13 de diciembre de 1906 en Atenas, Reino de Grecia. Su padre fue el Príncipe Nicolás de Grecia y Dinamarca, que fue el tercer hijo del rey Jorge I de Grecia. Su madre fue la Gran Duquesa Helena Vladimirovna de Rusia, quien a su vez era nieta del zar Alejandro II de Rusia.  

Marina tuvo dos hermanas mayores: la princesa Olga de Grecia y Dinamarca, nacida en 1903; y la princesa Isabel de Grecia y Dinamarca, nacida en 1904.

Fue bautizada a fines de 1906, y sus padrinos fueron el Rey de los Helenos, el rey Eduardo VII del Reino Unido, el príncipe Andrés de Grecia, el gran duque Boris Vladímirovich de Rusia, la princesa de Gales (esposa de futuro rey Jorge V del Reino Unido) y la gran duquesa Victoria Feodorovna de Rusia (nacida Princesa Victoria Melita de Edimburgo).

La familia de Marina era generalmente de escasos recursos, y fueron obligados a emprender marcha hacia el exilio cuando ella tenía 11 años a la caída de la monarquía en Grecia. Posteriormente la familia se mudó a París, habiéndose quedado antes en varias partes de Europa junto con familiares lejanos.

Títulos, tratamientos y distinciones honoríficas

Títulos nobiliarios

  • 13 de diciembre de 1906 – 29 de noviembre de 1934: Su Alteza Real la princesa Marina de Grecia y Dinamarca
  • 29 de noviembre de 1934 – 8 de junio de 1961: Su Alteza Real la duquesa de Kent
  • 8 de junio de 1961 – 27 de agosto de 1968: Su Alteza Real la princesa Marina, duquesa de Kent

Distinciones honoríficas

Distinciones honoríficas británicas

  • Galó de l'Orde de l'Estrella de l'Índia.gif Dama de la Orden de la Corona de la India
  • Royal Victorian Order UK ribbon.png Dama Gran Cruz de la Real Orden Victoriana
  • OBE Civil ribbon.svg Dama Gran Cruz de la Orden del Imperio Británico
  • Order of St John (UK) ribbon -vector.svg Dama Gran Cruz de la Venerable Orden de San Juan
  • Royal Family Order of King George V - ribbon bar.png Miembro de la Real Orden familiar del rey Jorge V
  • FamilyOrderGeorgeVI-ribbon.jpg Miembro de la Real Orden familiar del rey Jorge VI
  • GBR Family Order Elizabeth II BAR.png Miembro de la Real Orden familiar de la reina Isabel II
Distinciones honoríficas extranjeras
  • Royal Order of Saints Olga and Sophia ribbon.png Dama Gran Cruz de la Orden de las Santas Olga y Sofía (Reino de Grecia).
  • GRE Order of Beneficence - Grand Cross BAR.png Dama gran cruz de la Orden de Beneficiencia (República Helénica)
  • MEX Order of the Aztec Eagle 2Class BAR.png Dama gran cruz de la Orden Mexicana del Águila Azteca (Estados Unidos Mexicanos)
  • PER Order of the Sun of Peru - Grand Cross BAR.png Dama gran cruz de la Orden El Sol del Perú (República del Perú)
  • CHL Order of Merit of Chile - Grand Cross BAR.png Dama Gran Cruz de la Orden al Mérito de Chile (República de Chile)
  • Order of the Southern Cross Grand Collar Ribbon.png Dama Gran Cruz de la Orden de la Cruz del Sur (República Federativa del Brasil)
  • ARG Order of the Liberator San Martin - Grand Cross BAR.png Dama Gran Cruz de la Orden del Libertador San Martín (República Argentina)
  • CD-ribbon.png Condecoración de las Fuerzas canadienses (Canadá)
  • AUT Honour for Services to the Republic of Austria - 2nd Class BAR.png Gran Condecoración de Honor en oro con gama de la Orden al Mérito de la República de Austria (República de Austria)









     

Juan del Reino Unido


El príncipe Juan Carlos Francisco (en inglés HRH Prince John Charles Francis, 12 de julio de 1905 - 18 de enero de 1919) fue un miembro de la Familia Real Británica, y el hijo menor del rey Jorge V del Reino Unido y su esposa, la reina María. Fue un príncipe enfermizo que sufría de epilepsia, y que permaneció recluido por sus padres durante gran parte de su vida, apartado de la vida pública.
   
El príncipe Juan (que recibió los nombres John Charles Francis) nació en York Cottage, en la propiedad de su familia en Sandringham, en Norfolk, (Inglaterra). Su padre era Jorge, el príncipe de Gales, segundo hijo y heredero del rey Eduardo VII y de la reina Alejandra de Dinamarca; su madre era la princesa María de Teck, única hija de Francisco, duque de Teck (de origen alemán) y de María Adelaida de Cambridge, nieta a su vez de Jorge III de Inglaterra. En el momento de su nacimiento, el príncipe Juan pasó a ocupar el sexto lugar en la línea de sucesión del trono británico.

En su bautismo, que tuvo lugar el 3 de agosto de 1905 en la iglesia de Santa María Magdalena de Sandringham, fue apadrinado por el rey de Portugal, la princesa Alicia de Teck, el rey Haakon VII de Noruega, el príncipe Juan de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg y el duque de Fife, además del Duque y la Duquesa de Esparta.

Enfermedad y reclusión

El príncipe Juan sufrió su primer ataque epiléptico a los cuatro años. No asistió a la coronación de su padre, que tuvo lugar el 22 de junio de 1911. En 1910, tras el fallecimiento de su abuelo, sus padres se convirtieron en reyes de Gran Bretaña.

Con doce años su condición empeoró notablemente, y se instaló en Wood Farm, cerca de Sandringham House. El príncipe Juan pudo disfrutar allí de una vida feliz aunque limitada, pues fue apartado de todo acto público en el que participaban sus padres y hasta sus hermanos. Estuvo al cuidado de una niñera, Charlotte Bill (1875-1965), a la que llamaba afectuosamente Lala, y también tuvo a su servicio una cocinera, un cochero, una doncella y hasta un tutor privado, Henry Peter Hansell (1863-1935).
El príncipe, al que afectuosamente todos llamaban Johnnie, también tenía un jardín privado donde plantaba y pasaba la mayor parte de su tiempo. Poseía un gran número de juguetes y libros. Se cree que su epilepsia era producida por un leve autismo que padecía.

Muerte

El príncipe Juan falleció en Wood Farm el 18 de enero de 1919. Sus padres no se encontraban allí, sino que estaban en el Palacio de Buckingham. Fue enterrado el 21 de enero en el cementerio de la iglesia donde había sido bautizado 13 años antes.

Desde entonces, ningún miembro de la Familia Real Británica se atreve a darle el nombre de Juan (John) a sus hijos varones por fatalismo y superstición, ya que la muerte prematura del joven príncipe les causó una fuerte influencia e impresión negativa.


 
 




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