foto

foto

Translate

jueves, 6 de octubre de 2016

Guillermo III de los Países Bajos


Guillermo III de los Países Bajos (en neerlandés: Willem III der Nederlanden) (Bruselas, 17 de febrero de 1817 – 23 de noviembre de 1890) fue rey de los Países Bajos y Gran Duque de Luxemburgo entre 1849 y 1890.
Guillermo III era hijo de Guillermo II y de la gran duquesa Ana Pávlovna de Rusia, hija del zar Pablo I.
                  
Guillermo nació en Bruselas, hijo del Rey Guillermo II de los Países Bajos y de la Reina Ana Pavlovna de Rusia, hija del zar Pablo I de Rusia y de la emperatriz María Fiodorovna (Sofía Dorotea de Wurtemberg). Recibió una educación militar.

Se casó con su prima Sofía de Wurtemberg, hija del Rey Guillermo I de Wurtemberg y de la Gran Duquesa Catalina Pavlovna de Rusia en 1839. Su matrimonio fue infeliz y se caracterizó por las peleas entre los cónyuges y entre sus hijos. Sofía era una mujer liberal e intelectual, que odiaba la rigidez y le desagradaban los militares. Guillermo era un hombre sencillo, conservador, había sido educado en el ejército y le gustaba la vida militar. En mitad de las disputas familiares llegó a prohibir el ejercicio intelectual en su casa, por lo cual la Reina Victoria del Reino Unido, que mantenía correspondencia con la Reina Sofía, lo llamó “patán maleducado”. Por otra parte, sus aventuras extramatrimoniales llevaron al New York Times a considerar al rey holandés como el monarca más decadente de la época. Otra causa de tensiones en su matrimonio era su carácter caprichoso: podía enfadarse hasta el límite con alguien un día, y mostrarse extremadamente educado al siguiente.

Guillermo rechazaba los cambios constitucionales iniciados en 1848 por su padre, el Rey Guillermo II de los Países Bajos, y el Primer ministro Johan Rudolf Thorbecke. Guillermo II y su nuera Sofía consideraban que esos cambios eran necesarios para salvar la monarquía a largo plazo. Sin embargo, el príncipe Guillermo los consideraba limitaciones inútiles del poder real y deseaba gobernar como su abuelo Guillermo I de los Países Bajos.

Ante la perspectiva de gobernar un reino constitucional, trató de ceder sus derechos al trono a su hermano menor, el Príncipe Enrique de los Países Bajos, pero su madre le convenció de que no lo hiciera. Un año después, en 1849, Guillermo se convertía en Rey de los Países Bajos a la muerte de su padre.

Reinado

En varias ocasiones reiteradas el Rey Guillermo III sopesó la posibilidad de abdicar cuando su hijo mayor cumpliera dieciocho años, lo que ocurrió en 1858, pero finalmente decidió continuar en el trono. Su primer acto de gobierno fue la inauguración del gabinete parlamentario de Thorbecke, el arquitecto liberal de la constitución holandesa de 1848, que el monarca detestaba.

Cuando la jerarquía católica fue restaurada en los Países Bajos en 1853, Guillermo III aprovechó la oportunidad para disolver el gobierno del ministro Thorbecke. En las dos décadas siguientes de su reinado disolvió el Parlamento holandés en varias ocasiones, creando gabinetes reales que gobernaron brevemente al no contar con el respaldo del parlamento electo.

En 1867 intentó vender el Gran Ducado de Luxemburgo a Napoleón III, pero su propuesta casi provocó el estallido de la guerra entre Francia y Prusia, y la impopularidad de la decisión finalmente terminaría provocando que Luxemburgo se convirtiera en un país independiente.
A pesar de sus periódicos enfrentamientos con los parlamentarios, el Rey Guillermo III disfrutaba de gran popularidad entre los holandeses, mostrando una actitud muy cordial y abierta con el pueblo.

En 1877 la Reina Sofía murió y las tensiones matrimoniales y palaciegas terminaron. En 1879 el rey Guillermo decidió volver a casarse con la Princesa Emma de Waldeck-Pyrmont, un pequeño principado alemán. Algunos políticos holandeses se opusieron, porque la nueva reina era 41 años más joven que el rey. Sin embargo, Emma demostró ser una mujer cordial y comprensiva, y finalmente las tensiones entre el parlamento (que debía dar su aprobación al enlace) y el rey finalizaron y la pareja pudo casarse. No había sido su primera elección, anteriormente el Rey Guillermo había sido rechazado por la Princesa Paulina de Waldeck-Pyrmont (hermana de Emma) y la Princesa Thyra de Dinamarca.

La Reina Emma tuvo una influencia relevante sobre la caprichosa personalidad de Guillermo y el matrimonio fue especialmente feliz. La última década del reinado del monarca holandés fue sin duda la mejor. En 1880 nació la Princesa Guillermina, que se convirtió en heredera en 1884 después de la muerte del último de los hijos del primer matrimonio de Guillermo.

El rey enfermó gravemente en 1887 y murió en 1890. Como Guillermina todavía no había alcanzado la edad adulta, la Reina Emma se convirtió en la regente de su hija hasta que Guillermina cumplió los 18 años en 1898. Como el Gran Ducado de Luxemburgo sólo podía ser heredado por varones en aquel momento, debido a la existencia de una ley sálica, Luxemburgo fue heredado por el Gran Duque Adolfo de Luxemburgo, anteriormente Duque de Nassau.

Hijos

De los cuatro hijos de Guillermo III, sólo tres sobrevivieron hasta la edad adulta. Dos eran hijos de su primer matrimonio con la Reina Sofía y la hija de su matrimonio con la Reina Emma.
  • El Príncipe Guillermo de los Países Bajos (Willem Nicolaas Alexander Frederik Karel Hendrik). Heredero al trono holandés desde 1849 hasta su muerte.
  • El Príncipe Mauricio de los Países Bajos (Willem Frederik Maurits Alexander Hendrik Karel) (1843-1850).
  • El Príncipe Alejandro de los Países Bajos (Willem Alexander Karel Hendrik Frederik) (1851-1884). Heredero al trono desde 1879 hasta su muerte.
  • La Princesa Guillermina de los Países Bajos (Wilhelmina Helena Pauline Maria). (1880-1962). Reina de los Países Bajos entre 1890 y 1948.

Distinciones honoríficas

Distinciones honoríficas neerlandesas

  • NLD Military Order of William - Grand Cross BAR.png Soberano Gran maestre de la Orden Militar de Guillermo.
  • NLD Order of the Dutch Lion - Grand Cross BAR.png Soberano Gran maestre de la Orden del León Holandés.
  • Ord.Lion.Nassau.jpg Soberano Gran maestre de la Orden del León de Oro de Nassau.

Distinciones honoríficas luxemburguesas

  • LUX Order of the Oak Crown - Grand Cross BAR.png Soberano Gran maestre de la Orden de la Corona de Roble.

Distinciones honoríficas extranjeras

  • Order of the Golden Fleece Rib.gif Caballero de la Orden del Toisón de Oro (Reino de España, 1842).
  • Seraphimerorden ribbon.svg Caballero de la Orden de los Serafines (Reino de Suecia, 23/05/1849).
  • Order of the Garter UK ribbon.png Caballero de la Orden de la Jarretera (Reino Unido, 1882).
  • Order of the Most Holy Annunciation BAR.svg Caballero de la Suprema Orden de la Santísima Anunciación (Reino de Italia, 1883).
  • Cavaliere di gran Croce Regno SSML BAR.svg Caballero gran cruz de la Orden de los Santos Mauricio y Lázaro (Reino de Italia, 1883).
  • Cavaliere di Gran Croce OCI Kingdom BAR.svg Caballero gran cruz de la Orden de la Corona de Italia (Reino de Italia, 1883).
  • Ord.S.Stef.Ungh. - GC.png Caballero gran cruz de la Orden de San Esteban de Hungría (Imperio Austro-Húngaro).
  • Ludwig Order (Hesse) - ribbon bar.png Caballero gran cruz de la Orden de Luis (Gran Ducado de Hesse-Darmstadt).
  • Ord.Aquilanera.png Caballero de la Orden del Águila Negra (Reino de Prusia).




Sofía de Wurtemberg


Sofía Federica Matilde de Wurtemberg (Palacio de Luisburgo, Stuttgart, 17 de junio de 1818 - Palacio Huis ten Bosch, La Haya, 3 de junio de 1877), hija del rey Guillermo I de Wurtemberg y de la gran duquesa Catalina Pavlovna de Rusia.
                               
Se casó en 1839 con Guillermo III de los Países Bajos.
El matrimonio comenzó mal, pues desde el primer encuentro Sofía siente aversión por su marido. Anteriormente había estado prometida con el seductor Príncipe Fernando Felipe de Orleans, hijo y heredero de Luis Felipe I de Francia, al lado del cual el Príncipe de Orange no tenía mucho que hacer. Por otra parte, ambos consortes chocaban ideológicamente, ya que la princesa wurtemburguesa era una intelectual liberal declarada, que detestaba el absolutismo autoritario y muy especialmente el ejército.

Guillermo III no se molestó en comprender la mentalidad de su esposa, y en una de sus peleas le prohibió asistir a las tertulias intelectuales a las que la Reina consorte era muy aficionada. La familia de Sofía compartía este menosprecio por el Rey holandés y la Reina Victoria del Reino Unido, que mantenía correspondencia habitual con la Reina holandesa, la cual consideraba a Guillermo como un "gran patán maleducado". También mantenía correspondencia con el Emperador Napoleón III de Francia y con varios científicos e intelectuales europeos. Asimismo apoyaba a instituciones de caridad, la protección de los animales y fomentó la construcción de parques públicos.

No contribuyó a crear sintonía entre ambos esposos que el Rey Guillermo tuviera una licenciosa vida íntima, y a menudo se acostaba con cortesanas y favoritas de la más baja condición. Las desavenencias de la pareja se hicieron definitivas al morir el Príncipe Mauricio de meningitis. El Rey consideró a la reina Sofía responsable por no haber querido que lo tratase el médico de la corte, en quien ella no confiaba.

Desde 1850 Sofía trató de obtener la anulación matrimonial de su esposo, que no consiguió, y desde 1855 ambos vivieron separados. Desde entonces pasó largas temporadas en Stuttgart, con su propia familia. Murió en el palacio Huis ten Bosch, cerca de La Haya en 1877. Por petición suya, fue enterrada con su vestido de boda, porque consideraba que había dejado de vivir el día de su matrimonio.
Del matrimonio entre Guillermo III y Sofía de Wurtemberg nacieron:
  • Guillermo de Orange (1840-1879).
  • Mauricio de Orange (1843-1850).
  • Alejandro de Orange (1851-1884).
Todos ellos murieron antes que su padre, por lo que Guillermo III contraería segundas nupcias con Emma de Waldeck-Pyrmont para garantizar la continuidad dinástica de la Casa de Orange-Nassau.

Distinciones honoríficas

  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa




Guillermo de Orange


Willem Nicolaas Alexander Frederik Karel Hendrik de Orange-Nassau (La Haya, 4 de septiembre de 1840 - París, 11 de junio de 1879) fue hijo de Guillermo III de los Países Bajos y de Sofía de Württemberg.
                        
El Príncipe Guillermo era el hijo primogénito del Rey Guillermo III de los Países Bajos y de su primera esposa la Princesa Sofía de Wurttemberg. Familiarmente le llamaban "Wiwill". Cuando nació era el tercero en la sucesión al trono holandés y el 18º en la sucesión al trono británico. Un mes después, el 7 de octubre de 1840 su bisabuelo, el Rey Guillermo I de los Países Bajos, abdicó del trono holandés debido a su desacuerdo con lo establecido en el Tratado de Londres de 1839, que reconocía la independencia de Bélgica, que anteriormente pertenecía al reino de los Países Bajos.

Aparte, Guillermo I tenía la intención de casarse con una noble católica, Henrietta d´Oultremont. En 1849, tras la muerte de su abuelo Guillermo II de los Países Bajos y el ascenso al trono de su padre, Guillermo III, el Príncipe Guillermo se convirtió en el heredero aparente para continuar la dinastía de Orange-Nassau.

La educación victoriana de Guillermo resultó un desastre. Pero según decían sus educadores poseía una mente perspicaz e inteligente.

Después de un proyecto fracasado de matrimonio entre el Príncipe Guillermo y la Princesa Alicia del Reino Unido, hija segunda de la Reina Victoria, el Príncipe se enamoró de una noble llamada Mathilde van Limburg Stirum. La relación entre el príncipe y sus padres fue muy problemática porque se negaron a aceptar a Mathilde como su novia. Para la familia real holandesa, un matrimonio entre un miembro de la familia real holandesa y un miembro de la nobleza era desigual e inaceptable. Posiblemente también influyó el hecho de que Guillermo III hubiera tenido un romance con la madre de Mathilde, y temiera que ésta fuese hermanastra del Príncipe Guillermo.
 
Desengañado, Guillermo se marchó a París, donde se sumergió en una vida de sexo, alcohol y juegos de azar. Henriette Hauser, su amante parisina, le dio al Príncipe de Orange el nombre de Limón, debido al color amarillento de su piel, y los periódicos parisinos recogieron el apodo y llamaron a Guillermo el Príncipe de Limón cuando informaban sobre su estilo de vida escandaloso y decadente.

Estos excesos provocaron la muerte del Príncipe Guillermo a los 38 años en su apartamento en la rue Auber, cerca de la ópera de París, debido a una combinación de tifus, cirrosis y otras complicaciones en el hígado y un completo agotamiento físico. El 26 de junio de 1879 su cuerpo fue enterrado en la cripta real holandesa de la Iglesia Nueva (Nieuwe Kerk) de Delft. Sin embargo, no había perdido toda su posición social en París. En su ataúd iba una corona de flores enviada por la Emperatriz Eugenia de Francia y de Eduardo, Príncipe de Gales (posteriormente Eduardo VII del Reino Unido). Tras la muerte de Guillermo su hermano Alejandro se convirtió en el Príncipe de Orange y heredero al trono holandés. Sin embargo, también murió antes que su padre Guillermo III, que quedó sin herederos directos y contrajo segundas nupcias con Emma de Waldeck-Pyrmont. Los Estados Generales de los Países Bajos convirtieron a su hermanastra Guillermina (hija del segundo matrimonio de Guillermo III) en la heredera a la corona. Hasta 1884 la Ley Sálica se mantuvo en los Países Bajos. Guillermina sucedió a Guillermo III en 1890.





Mauricio de los Países Bajos


El Príncipe Mauricio de los Países Bajos, Príncipe de Orange-Nassau (Willem Frederik Maurits Alexander Hendrik Karel), (La Haya, 15 de septiembre de 1843 - La Haya, 4 de junio de 1850), fue el hijo segundo del rey Guillermo III de los Países Bajos y de su primera esposa Sofía de Württemberg. Mauricio murió de meningitis y el rey Guillermo, que no mantenía una relación demasiado cordial con su esposa, la consideró responsable por no haber querido que lo tratase el médico de la corte, en quien ella no confiaba.

Mauricio de los Países Bajos (izquierda)
con su hermano, Guillermo de Orange.



Alejandro de los Países Bajos


Alejandro de los Países Bajos, príncipe de Orange (Willem Alexander Karel Hendrik Frederik), (La Haya, 25 de agosto de 1851 - La Haya, 21 de junio de 1884), fue príncipe del Reino de los Países Bajos, príncipe de la Casa de Orange-Nassau, fue desde el 11 de junio de 1879 hasta su muerte el heredero de su padre, el rey Guillermo III de los Países Bajos.
             
Nació con una condición física enfermiza, la columna vertebral torcida y su hombro izquierdo más elevado que el derecho. Debido a la debilidad de su columna, tuvo que llevar una faja de metal desde 1867, lo que terminaría provocándole una herida en el hígado.
Alejandro ocupó la posición de heredero tras la muerte de su hermano mayor, Guillermo y hasta su propia muerte a los 32 años, el 21 de junio de 1884 de tifus. Aunque nunca se casó, la casa real mantuvo negociaciones para que contragera matrimonio, primero con la princesa Thyra de Dinamarca y supuestamente con la infanta María Ana de Portugal.

Era una persona tímida y solitaria que cayó en una profunda depresión a la muerte de su madre, la reina Sofía en 1877. Desde entonces, y tras el segundo matrimonio de su padre Guillermo III con Emma de Waldeck-Pyrmont, viviría recluido y aislado hasta su muerte.

Muerte

Fue enterrado en el panteón real de Nieuwe Kerk en Delft el 17 de julio de 1884. Tras su muerte su hermanastra Guillermina se convirtió en la heredera del trono de los Países Bajos. La muerte de Alejandro también significó que cuando su padre Guillermo III murió sin herederos varones el Gran Ducado de Luxemburgo fue heredado por el duque Adolfo de la línea Walram de la Casa de Nassau en virtud de los términos de un tratado dinástico por el que una mujer no podía heredar el título del Gran Ducado.


 

En 1879 el rey Guillermo decidió volver a casarse con la Princesa Emma de Waldeck-Pyrmont, un pequeño principado alemán. Algunos políticos holandeses se opusieron, porque la nueva reina era 41 años más joven que el rey. Sin embargo, Emma demostró ser una mujer cordial y comprensiva, y finalmente las tensiones entre el parlamento (que debía dar su aprobación al enlace) y el rey finalizaron y la pareja pudo casarse.


Emma de Waldeck-Pyrmont


Adelaida Emma Guillermina Teresa de Waldeck y Pyrmont (en alemán: Adelheid Emma Wilhelmina Theresia; Arolsen, Waldeck, 2 de agosto de 1858 - La Haya, 20 de marzo de 1934) fue reina consorte de los Países Bajos por su matrimonio con el rey Guillermo III, también Gran Duque de Luxemburgo, entre 1879 y 1890. Tras la muerte del rey, fue reina regente hasta la mayoría de edad de su hija Guillermina en 1898 y reina madre hasta su fallecimiento, siendo un miembro muy popular de la familia real holandesa. Muy aficionada a la talla de madera, poseyó un taller en Utrecht.
                    
Nacida en Arolsen, capital del pequeño principado alemán de Waldeck-Pyrmont, el 2 de agosto de 1858, era hija del príncipe Jorge Víctor de Waldeck-Pyrmont y de su esposa, la princesa Elena Guillermina Enriqueta de Nassau.

Su hermano Federico de Waldeck-Pyrmont, fue el último gobernante del principado. Su hermana, la princesa Elena Federica, se casó con el Príncipe Leopoldo, Duque de Albany, hijo de la Reina Victoria del Reino Unido y del príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha.

Los abuelos maternos de la princesa Emma eran Guillermo, Duque de Nassau, y su segunda esposa, la princesa Paulina de Wurtemberg. Paulina era hija del príncipe Pablo de Wurtemberg y de su esposa, la princesa Carlota de Sajonia-Hildburghausen.

Pablo era hijo del rey Federico I de Wurtemberg y de su esposa, la duquesa Augusta Carolina de Brunswick-Wolfenbüttel. Augusta era la hija mayor de Carlos Guillermo Fernando, Duque de Brunswick-Luneburgo y de la Princesa Augusta de Gran Bretaña.

Matrimonio

Emma se casó con el anciano rey Guillermo III el 17 de enero de 1879, dos años después de la muerte de su primera esposa, Sofía de Württemberg. El viejo y licencioso monarca, considerado el "más decadente de la época", había sido rechazado previamente por la hermana de Emma, Paulina, y por la Princesa Thyra de Dinamarca. Sin embargo, el enlace era importante para garantizar la continuidad dinástica en el reino de los Países Bajos.

Con el rey Guillermo, Emma sólo tuvo una hija, la futura reina Guillermina de los Países Bajos, el 31 de agosto de 1880. El rey también tenía tres hijos de su primer matrimonio: Guillermo, Mauricio y Alejandro, pero todos murieron antes que su padre.

Cuando Guillermo III falleció el 23 de noviembre de 1890, Emma se convirtió en la regente de su hija Guillermina, menor de edad, la última superviviente de la descendencia real. Mantuvo la regencia hasta el 18º cumpleaños de Guillermina el 31 de agosto de 1898. Como el Gran Ducado de Luxemburgo no podía ser transmitido a una mujer en esa época, fue heredado por Adolfo, un pariente lejano de Guillermina (que también era tío materno de Emma).

La reina Emma murió a los 75 años en 1934, debido a complicaciones producidas por una bronquitis, y fue enterrada en la ciudad de Delft.

Títulos y estilos

  • 2 de agosto de 1858 - 7 de enero de 1879: Su Alteza Serenísima la Princesa Emma de Waldeck-Pyrmont.
  • 7 de enero de 1879 - 23 de noviembre de 1890: Su Majestad la Reina de los Países Bajos.
  • 23 de noviembre de 1890 - 31 de agosto de 1898: Su Majestad la Reina Emma de los Países Bajos, la Reina Regente.
  • 31 de agosto de 1898 - 20 de marzo de 1934: Su Majestad la Reina Emma de los Países Bajos, la Reina Madre.

Distinciones honoríficas

Distinciones honoríficas neerlandesas

  • NLD Order of Orange-Nassau - Knight Grand Cross BAR.png Dama Gran Cruz de la Orden de Orange-Nassau.
  • Royal Wedding Medal 1901.gif Medalla Conmemorativa del Enlace Matrimonial entre Guillermina y Enrique de los Países Bajos (07/01/1901).
  • Queen Wilhelmina Investiture Medal 1898.gif Medalla Conmemorativa de la Coronación de la Reina Guillermina (06/09/1898).

Distinciones honoríficas extranjeras

  • Order of Queen Maria Luisa (Spain) - ribbon bar.png Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa (Reino de España).








Guillermina de los Países Bajos

Enlace aquí:

Guillermina de los Países Bajos (en holandés: Wilhelmina Helena Pauline Maria van Oranje-Nassau; 31 de agosto de 1880 – 28 de noviembre de 1962) fue la reina gobernante de los Países Bajos desde 1890 (en realidad desde su mayoría de edad en 1898) hasta 1948 y Reina Madre con el título de Princesa de 1948 a 1962.
                                      
Reinó los Países Bajos durante más de cincuenta años, el reinado más largo de un monarca holandés. Durante su reinado se produjeron varios acontecimientos clave en la historia holandesa y mundial: la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial, la gran crisis económica holandesa de 1933 y el declinar de los Países Bajos como imperio colonial. En el exterior de los Países Bajos es recordada por su papel durante la Segunda Guerra Mundial, inspirando la resistencia holandesa y convirtiéndose en una destacada líder del gobierno holandés en el exilio.

Fue la hija única del rey Guillermo III de los Países Bajos y de su segunda esposa, la princesa Emma de Waldeck-Pyrmont. Su infancia se caracterizó por una estrecha relación con sus progenitores, especialmente con su padre, que ya tenía 63 años cuando su hija nació.

Guillermo III ya había tenido tres hijos con su primera esposa, la Reina Sofía. Sin embargo, cuando Guillermina nació, el rey ya había sobrevivido a dos de ellos y sólo vivía el Príncipe Alejandro de Orange, que no tenía hijos. Por lo tanto, Guillermina fue la segunda en la sucesión al trono holandés desde que nació. Cuando Guillermina tenía 4 años, el Príncipe Alejandro murió y ella se convirtió en la heredera real.

Guillermo III falleció el 23 de noviembre de 1890 y aunque la Princesa Guillermina se convirtió inmediatamente en Reina de los Países Bajos, fue su madre Emma quien gobernó como regente. En 1895, Guillermina visitó a la Reina Victoria del Reino Unido, que anotó una superficial entrada en su diario: “La joven Reina (…) todavía tiene su pelo suelto. Es esbelta y grácil y en una primera impresión parece una niña muy inteligente y dispuesta. Habla bien el inglés y sabe cómo comportarse de forma encantadora”.

En 1901 Guillermina se casó con el Príncipe Enrique Vladimiro, Duque de Mecklemburgo-Schwerin. Aunque se ha dicho que fue un matrimonio de estado sin apenas amor, parece que en sus comienzos Guillermina sintió un afecto genuino por Enrique, al que no agradaba su papel como príncipe consorte, que consideraba aburrido y una mera formalidad decorativa, y que le obligaba a someterse a su esposa. Carecía de poder político efectivo en los Países Bajos, y Guillermina se aseguró de que esa situación permaneciera.

Una serie de embarazos fallidos también contribuyeron a poner en crisis su matrimonio. Se sabe que el Príncipe Enrique tuvo varios hijos ilegítimos, lo que agravó la situación. Sin embargo, el nacimiento de la Princesa Juliana el 30 de abril de 1909 constituyó un alivio después de ocho años de matrimonio.

Reinado


La Reina Guillermina en 1909
Precavida y cuidadosa, actuando dentro de las limitaciones de lo que esperaban de su monarca los holandeses y sus representantes electos, Guillermina mostró una fuerte voluntad y personalidad a lo largo de su reinado. Estas virtudes le proporcionaron gran popularidad cuando, con 20 años, la reina ordenó a un barco de guerra holandés en Sudáfrica que rescatara a Paul Kruger, el presidente de Transvaal. Debido a esta acción, Guillermina atrajo la atención y el respeto internacional.
Guillermina sentía un profundo desagrado por el Reino Unido, que se había anexionado las repúblicas sudafricanas de Transvaal y el Estado Libre de Orange tras la guerras de los bóeres. Los bóeres eran los descendientes de los primeros colonos holandeses que habían llegado a la zona, y Guillermina sentía simpatía por ellos.

La Reina Guillermina también disponía de una gran perspicacia empresarial y sus inversiones la convirtieron en una de las mujeres más ricas del mundo. (Incluso durante una época se consideró que era la mujer más rica del mundo, un mito heredado por su hija y su nieta.) La familia real holandesa todavía sigue siendo la inversora más importante de la Royal Dutch Shell, la principal empresa petrolera de Holanda, y una de las mayores empresas petroleras del mundo.

Antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, Guillermina había visitado al Emperador Guillermo II de Alemania, que según una anécdota presumió ante la reina de su poder diciendo: “Mis guardias miden más de 2 metros y los vuestros sólo les llegan al hombro”. La reina sonrió educadamente y respondió: “Cierto, Su Majestad, sus guardias miden más de 2 metros, pero cuando abrimos nuestros diques el agua llega a más de 3 metros.”

Primera Guerra Mundial


Guillermina y su hija Juliana hacia 1914
Aunque permanecieron neutrales durante la Primera Guerra Mundial, las considerables inversiones alemanas en Holanda y los importantes holandés estrechó sus lazos comerciales con Alemania. Los alemanes disponían de queso Edam en sus raciones.

Guillermina fue llamada la “reina de los soldados”, pero como mujer no podía ostentar el título de Comandante Supremo. A pesar de esta limitación, la reina aprovechó cualquier oportunidad para inspeccionar las fuerzas armadas holandesas y expresar sus opiniones. En muchas ocasiones aparecía sin previo aviso, deseando contemplar la realidad militar, no un espectáculo preparado. Quería a sus soldados y se mostró disconforme con los sucesivos gobiernos holandeses, que continuamente aprobaban recortes en los presupuestos militares para ahorrar gastos.

Durante la guerra también fue llamada la “reina guardiana”. A pesar de sus buenas relaciones con Alemania, temía un ataque de los alemanes contra su país, especialmente en los comienzos del conflicto. Sin embargo, los ataques a la soberanía holandesas vinieron del Reino Unido y de los Estados Unidos, que con su bloqueo comercial apresaron muchos barcos mercantes holandeses en un intento de entorpecer los suministros de Alemania. Debido a las continuas tensiones entre los Países Bajos y las fuerzas de los Aliados, los holandeses se aferraron a su neutralidad.

Hacia el final del conflicto se extendió el descontento civil, provocado por la revuelta bolchevique en Rusia en 1917. Un líder socialista holandés llamado Troelstra trató de derribar el gobierno y la monarquía. Pero en lugar de recurrir a una revolución violenta quería controlar el “Tweede Kamer”, la cámara legislativa del Parlamento, y esperaba conseguirlo mediante las elecciones, convencido de que la clase trabajadora le apoyaría en masa. Sin embargo, la popularidad de la Reina Guillermina le ayudó a restaurar la confianza popular en el gobierno mediante una serie de actos públicos y populistas. Pronto quedó claro que la revolución socialista iniciada en Rusia no se extendería a los Países Bajos.

Después del armisticio y el fin de la Primera Guerra Mundial, el emperador Guillermo II, que había sido obligado a renunciar a su trono, se exilió a los Países Bajos, donde el gobierno holandés le ofreció asilo político, debido en gran parte a los lazos del emperador con la reina Guillermina. En respuesta a los esfuerzos de los Aliados por juzgar a Guillermo, la reina convocó a los embajadores ante su presencia y les leyó los derechos de asilo.

Período de entreguerras

Durante las décadas de 1920 y 1930, los Países Bajos comenzaron a emerger como poder industrial. Los ingenieros holandeses consiguieron ganar vastos terrenos al mar mediante el proyecto Zuiderzee.

A finales de 1934 moría el Príncipe Enrique, el marido de Guillermina, un año especialmente difícil en que también había fallecido su madre, la reina Emma.

Durante este período y sobre todo durante la crisis económica de la década de 1930, el poder personal de Guillermina alcanzó su auge, debido sobre todo a la elección de sucesivos gobiernos monárquicos, dirigidos por la destacada figura del primer ministro Hendrik Colijn, del Partido Antirrevolucionario. Guillermina participó en muchos asuntos y problemas de Estado, bien directamente o expresando su opinión en privado.

En 1939, el quinto y último gobierno de Hendrik Colijn fue derribado por una moción de confianza dos días después de su formación. Parece que la propia Reina Guillermina estuvo detrás de la formación de este último gobierno, que fue diseñado para convertirse en un gabinete “real” extraparlamentario. La reina se mostraba muy escéptica con el funcionamiento del sistema parlamentario, y de forma encubierta y sutil trató de manipularlo en más de una ocasión.

Durante esta época también preparó el matrimonio entre su hija Juliana y el conde Bernardo de Lippe-Biesterfeld, un príncipe alemán que había perdido la mayor parte de sus posesiones tras la Primera Guerra Mundial. Aunque al principio su elección como consorte despertó suspicacias ante los rumores infundados de sus simpatías hacia el gobierno nazi de Alemania, con el tiempo el Príncipe Bernardo se convertiría en una de las figuras más populares de la familia real holandesa.

Segunda Guerra Mundial


La reina Guillermina en 1942.
El 10 de mayo de 1940, el ejército de Alemania invadió los Países Bajos, y la Reina Guillermina y su familia fueron evacuados al Reino Unido tres días después. La Reina Guillermina deseaba permanecer en los Países Bajos: había planeado dirigirse a la provincia de Zelanda en el sur del país con sus tropas para coordinar la resistencia en la ciudad de Breskens y permanecer allí hasta que llegara la ayuda, como había hecho el rey Alberto I de Bélgica durante la Primera Guerra Mundial. Un crucero británico iba a llevarla primero a la ciudad de La Haya, pero cuando se encontraba a bordo, el capitán le dijo que le era imposible acercarse a la costa holandesa, ya que Zelanda estaba siendo bombardeada por la Luftwaffe y la situación era muy peligrosa. Guillermina aceptó viajar al Reino Unido, desde donde esperaba regresar tan pronto le fuera posible, pero sus planes se demoraron. Durante un tiempo estuvo en Canadá, donde se refugiaron varios miembros de su familia.

 Allí vivió en Rideau Hall, la residencia del Gobernador General canadiense. Se dice que mientras estuvo allí llamó la atención por sus costumbres relativamente sencillas. La reina insistió en hacer las compras en persona, paseando por las calles de Ottawa sin compañía y viajando en transportes civiles.

Los ejércitos holandeses terminaron rindiéndose el 15 de mayo de 1940. La Reina Guillermina asumió en su exilio el liderazgo del gobierno holandés exiliado, estableciendo una estructura ejecutiva y enviando un mensaje al pueblo holandés.

Las relaciones entre el gobierno holandés en el exilio y la reina fueron tensas, con un desagrado mutuo y varios desencuentros a medida que avanzaba la guerra. Guillermina consideraba que su figura debía ser la más destacada, debido a su experiencia y conocimiento, así como su popularidad y respeto entre otros líderes mundiales. Por otra parte, en aquella situación el gobierno holandés carecía del poder del parlamento para respaldar sus decisiones y pocos recursos a los que acudir. La primera crisis surgió cuando el primer ministro holandés en el exilio, Dirk Jan de Geer, intentó entablar negociaciones separadas con los nazis para conseguir un acuerdo de paz, pues creía que los Aliados no ganarían la guerra. Guillermina se opuso a las negociaciones y finalmente consiguió deponer al primer ministro con el apoyo del ministro Pieter Gerbrandy.
 
Durante la guerra, la fotografía de la reina fue una señal de resistencia contra los alemanes. Como Winston Churchill, la Reina Guillermina envió mensajes al pueblo holandés desde el exilio a través de la emisora Radio Oranje.

La Reina llamó a Adolf Hitler “el archienemigo de la humanidad”. Sus apariciones radiofónicas fueron bien recibidas por los holandeses, que tuvieron que escucharlas clandestinamente. Una anécdota publicada en su obituario en el “New York Times” ilustra cómo era valorada por sus súbditos durante este período: “Aunque la celebración del cumpleaños de la reina fue prohibida por los nazis, la conmemoración se celebraba. Cuando los feligreses de la pequeña ciudad pesquera de Hize se levantaban y cantaban versos del himno nacional holandés Wilhelmus van Nassauwe en el cumpleaños de la reina, la ciudad tuvo que pagar una multa de 60.000 guilders.”

Durante la guerra, la Reina casi resultó asesinada por una bomba que acabó con las vidas de varios de sus guardias y que dañó seriamente su propiedad cerca de South Mimms en Inglaterra. En 1944, la Reina Guillermina se convirtió en la segunda mujer que entró en la prestigiosa Orden de la Jarretera.

Churchill la describió como “el único hombre de verdad en los gobiernos exiliados en Londres”.
La Reina desarrolló ideas durante su estancia en Inglaterra para renovar la vida social y política holandesa tras la liberación. Quería crear un gabinete real fuerte formado por los principales líderes de la resistencia. Había depuesto al primer ministro De Geer con la aprobación de los demás políticos holandeses. Sin embargo, puede decirse que en general la Reina “odiaba” a los políticos, que consideraba alejados de la realidad del pueblo. Cuando los Países Bajos fueron liberados en 1945, se sintió decepcionada al comprobar que el poder político era nuevamente ocupado por las facciones políticas anteriores a la guerra.

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la Reina Guillermina tomó la decisión de no volver a su palacio y se trasladó a una mansión en La Haya, donde vivió durante ocho meses y viajó por el país para motivar a sus súbditos, en ocasiones utilizando bicicleta en lugar de coche. Sin embargo, en 1947, mientras el país seguía recuperándose de los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, las revueltas en las colonias holandesas del Sudeste Asiático provocaron duras críticas contra la reina y la élite económica. Su pérdida de popularidad y la presión internacional la llevaron a abandonar las colonias y a abdicar poco después.

Últimos años

El 4 de septiembre de 1948, después de reinar 58 años y 50 días, la reina Guillermina abdicó a favor de su hija Juliana. Desde entonces asumió el tratamiento de “Su Alteza Real la Princesa Guillermina de los Países Bajos”. Tras su reinado, la influencia de la monarquía holandesa comenzó a declinar, aunque su popularidad se mantuvo. Guillermina se retiró al Palacio Het Loo, haciendo pocas apariciones públicas hasta que el país fue devastado por la inundación de los Países Bajos en 1953. Una vez más recorrió el país animando y motivando a los holandeses.

Durante sus últimos años escribió su autobiografía titulada Eenzaam, maar niet alleen (En solitario, pero no sola), en la que opinaba sobre los acontecimientos que habían marcado su vida, mostrando sus motivaciones y unos fuertes sentimientos religiosos.

La Reina Guillermina murió a los 82 años el 28 de noviembre de 1962 y fue enterrada en el panteón familiar de la familia real holandesa en Nieuwe Kerk en Delft el 8 de diciembre de 1962. El funeral fue, a su petición, y contrariamente al protocolo, completamente de blanco, para expresar su creencia de que “la muerte terrenal sólo es el comienzo de la vida eterna”.

Si Guillermina no hubiera abdicado en su hija antes de morir, habría reinado 72 años y 5 días, lo que habría sido el segundo reinado más largo de Europa (tras el de Luis XIV de Francia), el sexto más prolongado del mundo y el más largo de una mujer en toda la historia.



Enrique Vladimiro de Mecklemburgo-Schwerin


 El Duque Enrique de Mecklemburgo-Schwerin (Heinrich Wladimir Albrecht Ernst; 19 de abril de 1876 – 3 de julio de 1934), más tarde príncipe Enrique de los Países Bajos, fue príncipe consorte de los Países Bajos como esposo de la Reina Guillermina de los Países Bajos. En los Países Bajos, su nombre fue cambiado a Hendrik. Ha sido el consorte sobreviviente más longevo de los Países Bajos.
Enrique Vladimiro Alberto Ernesto de Mecklemburgo-Schwerin nació el 19 de abril de 1876 en Schwerin. Fue el hijo más joven de Federico Francisco II de Mecklemburgo-Schwerin, Gran Duque de Mecklemburgo-Schwerin, y su tercera esposa, la Princesa María Carolina de Schwarzburg-Rudolstadt.

De su matrimonio con la reina Guillermina tuvo a su única hija, la futura reina Juliana de los Países Bajos. Guillermina abdicó en su hija el 4 de septiembre de 1948, ya fallecido Enrique Vladimiro.
La pareja se había casado en La Haya, el 7 de febrero de 1901. Un día antes, él fue creado Príncipe de los Países Bajos.
Fue miembro del Consejo de Estado del Reino de los Países Bajos.

Títulos y estilos

  • Su Alteza el Duque Enrique de Mecklemburgo-Schwerin (19 de abril de 1876 – 7 de febrero de 1901).
  • Su Alteza Real el Príncipe de los Países Bajos (7 de febrero de 1901 – 3 de julio de 1934).

Distinciones honoríficas

  • WendischeKrone.Order.gif Caballero gran cruz con gema de la Orden de la Corona Wéndica (Ducado de Mecklemburgo-Schwerin).
  • Order of St. Giovanni of Gerusalem-Rhodes-Malta BAR.svg Soberano Gran maestre (y fundador) de la Orden de San Juan de los Países Bajos (Reino de los Países Bajos).
  • Royal Wedding Medal 1901.gif Medalla conmemorativa del Enlace Matrimonial entre Guillermina y Enrique de los Países Bajos (07/01/1901).
  • Order of the Golden Fleece Rib.gif Caballero de la Orden del Toisón de Oro (Rama Española) (Reino de España, 09/03/1924).
  • PRT Military Order of the Tower and of the Sword - Grand Cross BAR.png Caballero gran cruz de la Orden de la Torre y de la Espada (República Portuguesa).
  • POL Order Orła Białego BAR.svg Caballero de la Orden del Águila Blanca (República de Polonia).
  • Ord.Aquilanera.png Caballero de la Orden del Águila Negra (Imperio alemán).
  • FIN Order of the White Rose Grand Cross BAR.png Comandante gran cruz con collar de la Orden de la Rosa Blanca de Finlandia (República de Finlandia).

 
 
 

 
 
 
 
 
 

 



 






No hay comentarios:

Publicar un comentario