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miércoles, 30 de noviembre de 2016

Sus Majestades los Reyes realizan un Viaje de Estado a Portugal de tres días de duración, que servirá para poner de relieve y reforzar los lazos históricos y las relaciones bilaterales de vecindad entre ambos países ibéricos y socios europeos.

Sus Majestades los Reyes realizaron un Viaje de Estado a Portugal de tres días de duración, que servió para poner de relieve y reforzar los lazos históricos y las relaciones bilaterales de vecindad entre ambos países ibéricos y socios europeos.

En respuesta a la invitación formulada por Su Excelencia Marcelo Rebelo de Sousa, Presidente de la República Portuguesa, Sus Majestades los Reyes realizaron un Viaje de Estado a la República Portuguesa, que sirvió para poner de relieve y reforzar los lazos históricos y las relaciones bilaterales de vecindad entre ambos países ibéricos y socios europeos.

Don Felipe y Doña Letizia, que estuvieron acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis Quecedo, desarrollaron un programa de actividades entre Oporto, Guimarães y Lisboa con un marcado carácter institucional, político, económico, social y cultural.
Sus Majestades los Reyes fueron despedidos oficialmente en el Pabellón de Estado del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. A su llegada al Aeropuerto Francisco Sá Carneiro de Oporto fueron recibidos por el ministro de Relaciones Exteriores de la República Portuguesa, Augusto Santos Silva, el asesor para las Relaciones Internacionales del Presidente de la República, José Augusto Duarte, y los respectivos embajadores, Juan Manuel de Barandica y Francisco Ribeiro de Menezes, entre otras personalidades.

Desde la Plaza de la Libertad de Oporto, Don Felipe y Doña Letizia se trasladaron, escoltados por el Escuadrón de Caballería de la Guardia Nacional Republicana, a la Cámara Municipal de Oporto. Allí fueron recibidos por el Presidente de la República Portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, en un acto en el que se interpretaron los Himnos Nacionales de ambos países y los Jefes de Estado pasaron revista a las tropas que rendían honores.

A continuación, se dirigieron al interior de la Cámara Municipal de Oporto tras ser recibidos por su presidente, Rui Moreira. Su Majestad el Rey y el Presidente Rebelo de Sousa, acompañados por las respectivas delegaciones, mantuvieron un encuentro. Paralelamente, Su Majestad la Reina se reunió con el presidente de la Liga Portuguesa contra el Cáncer, Víctor Veloso.

Una vez finalizadas estas entrevistas, se celebró la ceremonia en la que Sus Majestades los Reyes recibieron la Llave de la Ciudad de Oporto de manos del alcalde, Fernando Medina. En las palabras de agradecimiento de Don Felipe, expresó su "reconocimiento y admiración" por la "impresionante transformación que ha vivido Oporto en los últimos años". "Una transformación en la que han tenido la inteligencia de saber combinar el ritmo de los tiempos para asumir plenamente la modernidad, con el respeto por la historia y la tradición; lo que permite que Oporto continúe siendo un símbolo de ciudad abierta, cosmopolita y cercana al mismo tiempo. No puedo dejar de referirme en este punto a la tenacidad y la laboriosidad de sus habitantes, que siempre tuvieron y tienen como premisa el trabajo y la honradez para superar cualquier adversidad", destacó Su Majestad el Rey. El acto en el Ayuntamiento concluyó con un espectáculo musical a cargo de la fadista Cuca Roseta.

Posteriormente, Don Felipe y Doña Letizia se dirigieron al Museo Fundación Serralves para visitar la exposición “Joan Miró: materialidad y metamorfosis", una muestra inédita que reúne 80 obras del artista barcelonés propiedad del Estado portugués. Con posterioridad, el Presidente Rebelo de Sousa ofreció un almuerzo privado a Sus Majestades los Reyes en la Casa do Roseiral.

Por la noche, Sus Majestades los Reyes se trasladaron a la localidad de Guimarães, donde el Presidente de la República Portuguesa ofreció una cena en su honor en el Palacio de los Duques de Braganza, a la que asistieron cerca de 150 invitados. En su brindis, que pronunció en español y portugués, Don Felipe expresó su emoción por estar en Portugal y agradeció la amable bienvenida que les han dispensado. Su Majestad el Rey calificó como "singular" e "incomparable" la relación que existe entre las dos "naciones hermanas" y repasó los numerosos lazos en todos los ámbitos que nos unen. Don Felipe señaló que "en los actos de hoy y en los de los próximos dos días se concreta una relación especial e intensa entre dos países y dos sociedades que se respetan, se quieren y miran juntos al futuro con esperanza".

El martes, 29 de noviembre, por la mañana, Sus Majestades los Reyes visitaron el Parque de Ciencia y Tecnología (UPTEC), donde pudieron conocer la orgaización, objetivos y funcionamiento del Centro. También recorrieron los stands de las "startups" que se dedican a la fabricación de todo tipo de objetos utilizando materiales de tecnología avanzada relacionadas con I+D de carácter industrial. En su visita al Instituto de Investigación e Innovación en Salud, en la Universidad de Oporto, Don Felipe y Doña Letizia mantuvieron una reunión sobre los tres campos de investigación de la i3S: Cáncer, Neurobiología e Interacción con el paciente. Para finalizar, conocieron los Laboratorios de biomateriales y la Unidad de microscopios digitales.

A mediodía, en el Palacio de la Bolsa, los Reyes asistieron a un almuerzo con empresarios ofrecido por el presidente de la Cámara Municipal de Oporto. Tras las intervenciones del presidente de la Cámara y del Presidente de la República Portuguesa, Su Majestad el Rey, en sus palabras, subrayó que "el elevadísimo nivel al que ha llegado nuestra relación económica y comercial no hubiese sido posible sin la dedicación, esfuerzo y valentía de numerosos empresarios portugueses y españoles, muchos de ellos hoy aquí presentes. Por ello quiero que mis palabras sean de reconocimiento, gratitud y felicitación por lo conseguido, y de ánimo y aliento para seguir trabajando y llevar la relación bilateral a cotas todavía más altas. Con vuestro trabajo y dedicación diarios contribuís a la creación de empleo, al progreso económico y al mayor bienestar en Portugal y España".

Por la tarde, Don Felipe y Doña Letizia se trasladaron a Lisboa. Tras la bienvenida y la visita a la Cámara Municipal de Lisboa, los Reyes recibieron las Llaves de la Ciudad. En sus palabras de agradecimiento, Don Felipe envió "unas palabras de afecto y reconocimiento a todos los lisboetas que día a día con su trabajo, esfuerzo y buen hacer, contribuyen al dinamismo y a la pujanza de esta incomparable capital".

Por la noche, Sus Majestades los Reyes asistieron a la cena oficial ofrecida por el Primer Ministro de Portugal, Antonio Costa, en el Palacio de las Necessidades. Allí, Don Felipe mantuvo un encuentro con el Primer Ministro. En su brindis al inicio de la cena, el Rey puso de relieve que "el grado de sintonía entre nuestros gobiernos, respecto a tantos temas y áreas de especial interés para Europa, y el creciente grado de integración entre nuestras economías y sociedades civiles, suponen una magnífica oportunidad estratégica para mostrar, a un mismo tiempo, nuestro compromiso profundo y solidario con el proyecto de la Unión".

El último día del viaje, el miércoles, 30 de noviembre, Don Felipe y Doña Letizia comenzaron la jornada en el Palacio de Sao Bento, sede de la Asamblea de la República de Portuguesa. Tras tras ser recibidos por el presidente de la Asamblea, Eduardo Ferro Rodrigues, Su Majestad el Rey intervino en el Hemiciclio ante la Asamblea. Esta deferencia tiene un carácter muy excepcional y es prueba de las excelentes relaciones con España, ya que son muy pocas las ocasiones en que un mandatario extranjero tiene la oportunidad de hablar desde la tribuna del Parlamento portugués.

Su Majestad el Rey Don Juan Carlos fue, el 16 de mayo de 1989, el primer mandatario extranjero que en 80 años se dirigía a la Cámara legislativa de Portugal. Además, Don Juan Carlos volvió a intervenir en una sesión solemne de la Asamblea de la República, hace 16 años, el 12 de septiembre de 2000, con motivo de una nueva visita a Portugal.

Durante su intervención, que pronunció en español y portugués, Don Felipe manifestó que comparecía ante “esta Cámara, sede de su soberanía, al igual que mi padre, el Rey Juan Carlos, para reafirmar y renovar el mensaje de hermandad entre el pueblo de Portugal y España. Debemos mirar con legítimo orgullo las últimas cuatro décadas de vida democrática y en concordia. Debemos valorar nuestro esfuerzo compartido en este mundo global. Debemos felicitarnos por la extraordinaria vitalidad y riqueza de nuestras relaciones mutuas”.

“Nuestro primer anhelo, como españoles y portugueses, es seguir siendo -y construyendo- vigorosamente Europa. Europa es nuestra cuna y nuestro destino común. Ambos países celebramos este año 2016 el trigésimo aniversario de nuestro simultáneo ingreso en las entonces Comunidades Europeas, tras la recuperación de las libertades y la aprobación de sendas Constituciones, base de nuestra respectiva convivencia y concordia en democracia y libertad”, señaló Don Felipe.

Don Felipe expresó ante la Asamblea su convicción de que “Portugal y España seguirán caminando juntos impulsados por los sentimientos de afecto y amistad que, hoy como siempre, unen a nuestros ciudadanos. Los sentimientos se basan en el respeto, la comprensión mutua, el reconocimiento de nuestras afinidades; en todo lo que compartimos que va mucho más allá de la vecindad; porque el español y el portugués, portugués y español, están ligados por lazos de fraternidad. Nunca en nuestra larga historia ambas sociedades se han sentido tan cerca”.

Por su parte, Su Majestad la Reina, acompañada por la esposa del presidente de la Asamblea, María Filomena, y los presidentes Superior de Justicia y del Tribunal Constitucional de Portugal, siguió la sesión desde el Palco de Honor.

A mediodía, Sus Majestades los Reyes ofrecieron en el Palacio de Palhavá, residencia de la Embajada de España, una recepción a una representación de la colectividad española en Portugal, a la que asistieron cerca de 350 invitados. Don Felipe, en sus palabras, les transmitió “nuestra gratitud, nuestra admiración y nuestro cariño hacia todos aquellos que desde hace decenios se han trasladado de España a Portugal buscando y encontrando en este bello país un lugar en el que establecerse. Ellos y vosotros habéis contribuido a crear estrechos lazos de afecto y amistad con Portugal. Los españoles que habéis encontrado aquí vuestro hogar sois puente de unión entre nuestras dos sociedades, contribuís al enriquecimiento, a la diversidad y al mejor entendimiento entre Portugal y España”.

El último acto de Sus Majestades los Reyes en Portugal fue la visita a la Fundación Champalimaud, una institución clínica considerada un referente europeo en investigación oncológica, neurodegenerativa y oftalmológica. Acompañados del Presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, recorrieron sus áreas de quimioterapia, radioterapia, sus laboratorios de investigación neurológica y su área de hospitalización, acompañados por la presidenta de la entidad, Leonor Beleza. Su Majestad la Reina Doña Sofía, ha visitado varias veces este centro, la última vez este mismo mes de noviembre.

Finalizada la visita a la Fundación Champalimaud, Don Felipe y Doña Letizia emprendieron su regreso a España.
Fuente: Casa real

























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